16- Introspección
Una semana había pasado desde la última vez que vi a Jake y en el transcurso de ella no pude despojarme de todo lo que había sentido en nuestra última conversación, al menos no del todo.
Varias veces me pregunté si debería llamarle o escribirle, pero Ingrid me aconsejaba que le diera su espacio. Y probablemente era lo mejor.
Yo, en cambio, decidí que era tiempo de empezar con la fisioterapia para componer mi tobillo y de paso, dejar de darle vueltas a mi cabeza pensando en Jake.
Fueron días difíciles. Me replanteé muchas cosas de mi comportamiento, de mi manera de ser y de cómo actuaba con los demás. Incluso había vuelto a ver a mi terapeuta, Kelly. Habían pasado cinco años desde la última vez que la vi, justamente antes de conocer a Mark, ¿coincidencia? No lo creo. De todos modos, no podía culpar a alguien más por mis faltas, debía hacerme cargo y enfrentarlas.
─Qué bueno es verte de nuevo Ara. Hace mucho que no sabía de ti. Bueno, más allá de lo que veía en tus redes claro.
Kelly era una persona muy risueña, gentil, compresiva y de verdad me escuchaba. Había pasado por otros terapeutas antes de llegar a ella y ninguno se había sentido bien, ninguno llegaba a entenderme ni incluso ayudarme.
─Pues... La vida, ¿no? ─respondí, tratando de aclimatarme a la situación.
─Entonces cuéntame, ¿qué te trae por aquí? ¿De qué quieres que hablemos hoy?
Ufff. No sabía ni por dónde pensar. Mi vida era un desastre.
─Mi vida es un desastre Kelly. ─Bien, no era necesario decir lo que pensaba y agregarle dramatismo a la situación. Me tomé el rostro con mis manos, arrepintiéndome al instante de lo que había dicho.
─Ey, tranquila. No te martirices. Este es un espacio seguro donde puedes expresarte con total libertad y desahogarte de lo que sea que te esté agobiando.
Inhalé y exhalé profundamente, tratando de calmar mis nervios y comencé a hablar.
─Bueno, creo que ya debes saber que me separé de mi prometido, Mark. ─Kelly asintió─. Fue un golpe muy duro, sobre todo por la forma en la que me enteré. Esto solo lo sabe mi mejor amiga pero... ─tragué saliva tratando de aclarar mi garganta─, lo encontré con otra en nuestra cama.
Bajé la mirada porque comenzaba a sentir cómo se acumulaban lágrimas en mis ojos. Llorar en frente de las personas no era algo que me gustara, odiaba mostrarme vulnerable.
─Oh Ara, lo siento tanto. ─Kelly se estiró y me ofreció una caja de pañuelos─. No es la mejor forma de enterarse de una infidelidad, eso es seguro.
Me miró con ternura y eso hizo que solo quisiera llorar más.
─¿Sabes qué es lo peor? Que nunca lo vi venir. Fue una sorpresa y de las malas. ─Me limpié las lágrimas y luego soné mi nariz con fuerza.
─Viéndolo desde lejos, aunque en realidad no haya pasado tanto tiempo desde el suceso, ¿puedes identificar algún hecho donde tu ex fuese elusivo cuando le preguntabas algo, o quizás un poco manipulador contigo?
Wow, esto había tomado otro rumbo de manera rápida. Íbamos directo al núcleo de mis problemas.
─Bueno... Yo... ─Mi mente empezó a moverse a una velocidad que no reconocía, escarbando en cada recuerdo de mi relación con Mark, buscando detalles que antes no había notado─. Creo... Creo que sí ─contesté un poco insegura.
─Bien, eso es bueno. Es bueno que puedas reconocer conductas que quizás podríamos llamar tóxicas de él hacia ti.
─¿Tóxicas? ─consulté descolocada.
─Muchas veces una mujer puede encontrarse en una relación tóxica y no darse cuenta. Hay cierto tipo de personas que saben esconder muy bien esos rasgos psicopáticos.
Miré a Kelly con mi rostro desfigurado. ¿Había estado con un psicópata todo este tiempo y no me había dado cuenta? Cómo pude ser tan ciega.
─La última vez que él se comunicó conmigo fue cuando me escribió para que volviera con él. Le dije que no y me amenazó, me amenazó con hacerme sufrir. ─Ahora me encontraba sombría, como ida.
─Oh Ara, lo siento tanto. ¿Él nunca llegó al plano físico contigo?
Oh oh. Había borrado esos recuerdos de mi mente. Y ahora volvían de la peor manera.
─Nunca fueron más que algunos empujones, o gritos, quizás tomar mi brazo con más fuerza de la normal. Pero nunca fue más que eso, él era un amor conmigo, siempre me cuidó.
─No lo justifiques Ara. Lo que hizo contigo es un tipo de violencia, hay muchas y una mujer en tu situación no siempre tiene todos las armas para identificar lo que le está pasan...
─¿Podríamos cambiar de tema? ─Quería salir de ese lugar cuanto antes, no del espacio físico sino del tema. Eso hacía que todo mi cuerpo se tensara.
─Claro que sí. Podemos ─la voz de Kelly era serena y me hacía sentir en paz, me hacía sentir confianza.
─En realidad... La razón por la que vine era otra ─confesé.
─Cuéntame.
─Recientemente, pasé por una situación en la que alguien... Alguien nuevo en mi vida... ─Kelly asentía escuchándome atentamente─, marcó ciertas actitudes que tengo, de las cuales no me había percatado.
─Es bueno que lo reconozcas, la aceptación es lo más importante para empezar a cambiar. ¿Qué actitudes dirías que son esas? ─Kelly tenía su anotador y ya iba llevando notas desde el momento en el que comenzó la sesión.
─Bueno... Mi egolatría, lo cual hace que la mayoría del tiempo solo piense en mí y en lo que yo necesito... ─Kelly asintió─. Mi soberbia... ─Me estaba costando terminar de hablar, mi garganta estaba seca─. Soy bastante prejuiciosa... ─No pude continuar, tomé el vaso de agua que tenía en la mesita que estaba a mi lado y lo tomé de un solo trago.
─Es muy bueno que estés en un proceso de aceptación Ara, pero es necesario que sepas que los cambios no se dan de un día para el otro, es un proceso. Depende de ti y solo de ti de cuánto durará ese proceso; pero también quiero que entiendas que hay ciertas conductas que llevamos grabadas ya sea por nuestra crianza, experiencias de vida, etc., que no nos hacen malas personas, son conductas poco funcionales y todos las tenemos.
Kelly me había dejado pensando. Hablamos un poco más y acordamos que sería bueno retomar mis sesiones con ella, una vez por semana. Era el momento justo para trabajar en mi interior, cosa que había abandonado durante mucho tiempo. Nos despedimos con un abrazo y me fui de la consulta
Cuando iba saliendo del edificio ya iba más cómoda. Me sentía más liviana, como si un peso se hubiese levantado de mí. Además, ahora llevaba una bota especial para mi lesión en el tobillo, lo cual hacía que pudiese transportarme con mayor facilidad. Sin embargo, no estaba preparada para lo que pasó cuando lo vi. Era Jake.
─Hola extraña ─me dijo con una media sonrisa.
Su semblante era muy distinto desde la última vez que lo había visto, se veía como siempre, como todas las otras veces que había compartido con él.
─Ho- hola ─titubeé─. ¿Qué haces aquí? ─pregunté un poco confundida. Definitivamente no esperaba cruzármelo justo en este momento.
─Vine a buscarte ─respondió sin vueltas.
─¿A buscarme? No-no entiendo. ─Lo miré frunciendo el ceño.
─Pensé que Monica te lo había dicho. Ella fue la que me pidió que te buscara.
O sea que él no había venido porque quería verme. Tan solo lo hizo porque Monica se lo pidió.
─Oh ─contesté un poco desilusionada.
─Vamos, súbete.
Hizo una seña y vi que estaba con su auto, pero ahora le había sacado el cartel de la pizzería que llevaba arriba.
─¿A dónde vamos?
─¿En serio no lo sabes? Monica dijo que te había pasado el calendario hace unos días.
Hice memoria lo más rápido que pude y al fin recordé que era así, pero no me había detenido a leerlo porque no me había sentido muy bien durante esos días.
─Sí, sí. Ahora lo recuerdo. Pero... ¿Podríamos refrescarme la memoria?
Jake me miró levantando una ceja, como si estuviese cansado del tema.
─La propuesta que nos ofreció Monica, ¿recuerdas? Es hoy.
Oh no. Maldita sea, ¡no! No me sentía preparada, no podía.
─Yo... ─intenté decir algo pero nada venía a mi mente, estaba en blanco.
─Vamos o llegaremos tarde.
Me puse en modo automático y lo seguí, subiéndome a su auto en el asiento del acompañante. Mi pecho latía a mil por hora y ahora solo deseaba tener las fuerzas para poder cumplir con lo que vendría.
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Antes de irme, quisiera pedirles algo. Tal vez es mucho, tal vez no, pero quisiera pedirles que consideren leer mis otras historias. Las escribo con mucho amor y realmente apreciaría muchísimo si les dan una oportunidad.
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Desde ya, muchas gracias ❤️
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