Carta 25: El camino del río - Parte II
Le Maison Ewing sucursal Gainesville, domingo por la noche
Señora madre de Cosmo:
Estamos aquí reunidos en esta humilde ceremonia el Señor Perruno Cosmo (que me hace de testigo), el pie del señor Cara de Nada que se asoma por el borde del sillón (testigo número dos) y la que suscribe para pedir formalmente disculpas por no haberte escrito en tantos días. Tal como te he contado, es casi imposible tener dos días seguidos de paz en esta casa. El tiempo que estuve ausente no fue la excepción. De hecho, creo que estoy sufriendo un caso grave de estrés rulotraumático; algunas de mis ondas se están desarmando y mi cabeza parece una planta mal regada. Es más: creo que tengo algunas pecas nuevas.
Ojalá pudiera contarte algo alegre, pero en verdad no hay mucho positivo para decir. ¿Recuerdas la última carta, donde te decía que estaba esperando a Pattie y Casey para cenar?. Bueno... justamente esa noche se desató una hecatombe temible. Me alegro mucho de que estuvieran en casa, ya que Adam había ido a una fiesta con Robbie y Drew. Una fiesta del club de béisbol. Cerca de la medianoche sonó el celular de Casey: era Tyler, su hermano. Le preguntó si sabía dónde estaba Katey y cuando ella respondió que no, inmediatamente cortó la llamada. Fue extraño y las tres nos sentimos intranquilas mientras comíamos palomitas y envidiábamos sanamente las piernas eternamente largas y perfectas de Cameron Díaz. Cosmito roncaba suavemente con la panza al aire, hasta que de pronto se puse de pie y se fue saltando hacia la puerta para recibir al tío Timmy, que escapó del interrogatorio sobre su salida con Kate diciendo que acababa de dejarla en su casa y que no se sentía bien. Lo dejamos huir, y me propuse interrogarlo a primera hora.
Y entonces, sonó el celular de Casey, otra vez. Llamaban desde la estación de policía del segundo distrito, en Atlanta. Habían detenido a Kate para interrogarla y ahora estaba bajo custodia. Dejamos a Cosmo cuidando la casa y salimos disparados hacia Atlanta.
"Dylan no hice nada... no podría, no sabría" lloraba desconsolada Katey mientras me observaba por la ventana del despacho del comisario. Asentí desesperada, y traté de pedirle que se tranquilizara mientras investigábamos qué rayos había sucedido. Como supondrás, terminó siendo un millón de veces peor de lo esperado.
Espera, ¿dije un millón?... quise decir un billón.
Skylar irrumpió con una crisis de llanto en el medio de la fiesta a la que asistieron los muchachos (y que era sólo para hombres, pero bueno, detalles). Entró gritando a buscar a Tyler, y cuando lo encontró comenzó a llorar y gritar que había consumido pastillas para suicidarse, pero que ahora estaba arrepentida. Imagínate el descontrol. Temblaba como una hoja, hipaba sin cesar y parecía a punto de colapsar. La llevaron al hospital entre gritos y pataleos, mientras no paraba de decir que lo sentía y que no era su culpa.
"No puedo vivir así... ¡no puedo más! ¡No lo soporto, Tyler, ayúdame! KATE ESTÁ MATÁNDOME"
Sí, como lo lees.
La acusó ante la policía de hacerle la vida imposible. Dijo que Kate la atormenta, merodeando por su casa. Que las amenazas son constantes, a causa de los celos enfermizos que Kate siente por Tyler. Que a razón de sus celos, logró alejarla de sus amigas... perjudicar su vida social, su reputación y la de su amado. Y añadió que ese hostigamiento es posible gracias a la ayuda de Patricia Kelley.
Deberías haber estado ahí para percibir la indignación y el enojo que sentimos. Sé que Kate la detesta aún más que Casey, y que Patricia preferiría hacerse rastas en el cabello y un tatuaje en la cara antes que tener que tratar con Skylar aunque fuese para arruinarle la vida. No lo harían, ninguna de ellas. ¿Y hostigarla, cuando tenemos tantas cosas de qué ocuparnos? JAMÁS. Todo aquello era una enorme, apestosa y vil mentira, tan baja y despreciable que ni siquiera queriendo ser mala podría elucubrar algo así. Aún hoy se me acelera el corazón y tiemblo de furia al recordarlo.
Vienen a mi memoria las imágenes de de Casey llorando y prometiendo matar a Skylar (no fue su mejor movida gritar que va a asesinar a alguien en el departamento de policía, porque el capitán la observó insistentemente y además del llanto y la furia tuvo que contener un ataque de hipo), la angustia de Pattie, el desconcierto de algunos de los muchachos que estaban en la fiesta y en vez de partir al hospital con Tyler y Skylar se acercaron a ver qué rayos sucedía. Adam trataba de contenernos a todas y se mantenía hablando constantemente con Drew, y yo... yo sólo observaba a Kate por esa ventanita minúscula y lloraba con ella.
Pero, ¿sabes qué?: "no hay mal que por bien no venga" suelen decir mis tías, y creo que tienen razón. Desde el segundo en que supo que Kate estaba en problemas, Timothy tomó control absoluto de la situación. Despertó en dos minutos al abogado que tiene en Nueva York, se asesoró y antes del amanecer pagó la fianza, tomó a Kate de la mano y se la llevó de allí.
Los volvimos a ver al mediodía. Aparecieron de la misma manera en la que los vi desaparecer, tomados de la mano. Estaba en la casa junto con Adam y Cosmo, esperando novedades. Atisbé una brevísima sonrisa en el rostro de Adam al verlos acercarse a la entrada, y salí de la casa corriendo para abrazar a Katey. Estaba pálida y sonreía cansada, con los ojos hinchados de llorar.
—¡Nena, Dios mío! —la abracé con toda la fuerza que pude juntar, y luego le acaricié el cabello—. ¿Dónde estaban?
—No quise asustarte, D... pero tenía que hacer algo
La observé estática... creo que mi rostro era algo así :| . Debe haber sido muy cómico porque rompió a reírse y se le achicaron los ojitos como si fueran dos ranuras. Me dio tanta tristeza que le estuviera pasando algo tan injusto que no pude contenerme y comencé a balbucear, con los ojos brillantes y el mentón temblando. "Ay no, Dylan, ya lloramos suficiente anoche" me susurró al oído mientras me empujaba. Falló estrepitosamente, porque las dos nos pusimos a lagrimear hasta que mi cachorrito hermoso se interpuso entre las dos a golpes de hocico y pisotones embarrados.
¡OH WAIT! Casi me olvidaba. —¿Qué tenías que hacer?
Sonrió tímidamente mientras se quitaba el barro de las zapatillas con una varilla de madera. Se sentó en uno de los escalones de la entrada y se abrazó las rodillas. —Bueno... tenía que empacar
De seguro se me cayó la mandíbula al piso, pero luego regresó a su lugar de algún modo misterioso. Kate rió, y antes de que pudiera contarme más Tim salió de la casa cargado con un termo con café y tazas. Adam salió por detrás con más tazas, y se improvisó una cafetería minimalista en la escalinata. Todos sonreían, incluído Cosmo, que entendía la situación tanto como yo.
—¿Empacar? —repliqué preocupada— ¿Dónde vas?
—Al 335 del Boulevard Saint-Germain... al menos al principio —respondió seriamente Tim, y luego todo fue claro como el agua.
Se la llevó a París. A su apartamento, el que queda en medio de un barrio mágico repleto de arte y música; donde no podrá aburrirse un segundo y cada esquina la va a dejar boquiabierta. La alejó sin pensarlo de toda la porquería y la maldad de Atlanta. Te adoro Tim, no sabes cuánto. Nunca dejaré de agradecértelo.
Eso sucedió hace casi dos semanas. Los extraño mucho a ambos. Casey está bastante decaída por la ausencia de Kate, y se pasa las noches recostada en el sillón de casa viendo películas y sonrojándose cuando Adam le dice querida para ofrecerle cosas. Me hacen reír mucho cuando nos reunimos con Pat y Robb, imitando mi acento francés desastroso y comentando lo refinada que estoy ahora que me he convertido en una pseudoinglesa. Drew vino a visitarnos algunas veces, pero no se queda mucho. Parece incómodo y dolido. Tengo la teoría de que puede deberse a las siguientes cosas:
* Sabe que lo vi con Skylar
* Sabe que Casey, Pattie y Kate conocen todo sobre el asunto Skylar
* Casey sabe que le está poniendo los cuernos a su hermano, y lo mira con un desprecio que te hiela la sangre
* Ya no puede llevarse a Cosmo de excursión. No voy a permitir que mi pobre perro presencie las cochinadas que hace con esa bruja, claro que no... y aún me molesta que haya dicho que está gordo.
* Drew no sabe si los muchachos saben algo, y eso está matándolo. No estoy muy segura de cómo funcionan las reglas entre hombres, pero de seguro ninguno querrá tener de amigo a alguien que se acuesta con la prometida de otro, ¿verdad?. Sería un desastre para él que se supiera que se acuesta con la novia del couch... creo que se quedaría aún más solo que Skylar, y eso es mucho decir. En fin... no me interesa. Me ha desilusionado completamente. Cada vez que cruzamos las miradas me hace sentir como si estuviera lastimándolo, y pone cara de cachorro herido constipado. ¿A quién cree que engaña?. A mí no, no señor. PPFFFF.
Oh no, hermana. Esto no está sucediendo. Acabo de encontrar esta nota adherida a la puerta.
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Te espero donde me viste con él la última vez. A la medianoche.
Esta noche.
SOLA.
No quieres saber lo que sucederá si no apareces.
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No hay que ser una genio para darse cuenta. Es Skylar. Quiere que la encuentre en el lago Seminole, a casi tres horas de Gainesville. Zorra astuta. ¿Que demonios querrá? ¡Partimos mañana hacia París! ¿Cómo voy a llegar hasta Chattahoochee sin conducir?. Y lo que es peor... ¿cómo se atreve a venir a mi casa a tratar de imponer condiciones en un papel, después de lo que le hizo a Katey?. Haré que me las pague.
Tengo que correr, Demon del pasado. Me quedan ocho horas hasta la medianoche y muchas mentiras que inventar para salir de aquí. Odio hacer esto, desde el fondo de mi ser... pero si no fuese a verla y perjudicara a Kate nunca me lo perdonaría.
Te lo contaré todo luego.
++Demon++
P.D: no es que haga mucha diferencia, pero creo que vi un fantasma en ese lugar. No quiero ir sola... creo que conduciré y me llevaré a Cosmo.
P.D.2: si Adam se entera que voy a conducir, me matará. Y si sobrevivo, lo harán los demás.
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