iii.
Una semana es mucho tiempo cuando estás lidiando con el guapo, encantador y descarado Jeong Jaehyun.
El martes por la tarde parece nunca tener fin.
—Sabes —Jaehyun dice, envolviendo cuidadosamente el pedazo de pollo con jamón—, cocinar es como hacer el amor.
Doyoung rueda los ojos.
Aquí vamos de nuevo.
Jaehyun tiene esa sonrisita provocativa, y ¡¿Quién mierda le dice hacer el amor, de todos modos?!
—Porque cuando haces el amor... —Jaehyun insiste, mirando a Doyoung intentar hacer lo que le enseñó.
—¿Sueles sacarte la polla en la cocina, Jaehyun? —Doyoung lo interrumpe, lanzando el pan al horno.
Jaehyun se echa a reír.
—No, no lo hago —responde.
Doyoung enarca las cejas.
—¿Ves? —dice—. No es nada como hacer el amor.
Jaehyun se vuelve a reír, lo agarra antes de que Doyoung pueda huir y lo acerca.
Doyoung esquiva el beso, girando la cabeza hacia un lado.
—Y se llama follar. Entérate —dice, fingiendo que realmente quiere que Jaehyun lo suelte. En realidad no quiere.
Pero Jaehyun lo atrapa, sonríe y no suelta su agarre.
—¿Qué pasa? —murmura, con la sonrisa todavía en sus gruesos labios—. ¿Cansado de esperar? Nunca te había visto tan tenso.
Doyoung arruga la nariz.
—He estado tenso desde el primer día —replica—. No puedo esperar a tenerte desnudo en mi cama.
Jaehyun vuelve a sonreír, pero ya se está poniendo nervioso.
Doyoung no dejará que eso se desperdicie.
Se inclina hacia adelante, presionándose contra él, haciendo que Jaehyun tropiece y se golpee la espalda contra la encimera.
—¿Qué pasa? —dice, pasando las dos manos por su pecho—. ¿Estás impaciente?
Jaehyun lo mira, sus ojos se abren y se oscurecen. Luego se lame los labios y Doyoung se olvida de que está liderando el juego por un momento.
Se aparta el flequillo de los ojos, dejando que estos viajen por todo el cuerpo de Jaehyun.
Luego vuelve a mirar su rostro y traza su mandíbula apretada con la punta de uno de sus dedos.
—¿Cómo me quieres? —pregunta, mientras las manos de Jaehyun se dirigen a sus caderas.
Eso es como una respuesta, ¿no?
—¿En cuatro? —Doyoung pregunta, balanceando lentamente sus caderas contra la entrepierna de Jaehyun, asegurándose de que su cuerpo responda de la manera que quiere.
Claramente así es.
Es un éxito.
—Eso te gustaría, ¿no? —Doyoung insiste, demasiado atrapado en sus propias palabras para darse cuenta de que Jaehyun está cambiando sus posiciones lentamente.
Cuando lo levanta hacia la encimera, Doyoung ni siquiera intenta protestar. Hace lo opuesto, para ser sincero, separa sus piernas para dejar que Jaehyun se acomode entre ellas.
Jaehyun agarra sus muslos y tira de él hacia adelante con rudeza.
Está bien, esto es nuevo. Esto es un maldito sueño.
Dios, Doyoung desearía que estuvieran desnudos.
—¿Qué si te follo ahora mismo, justo así? —Jaehyun le dice al oído, forzándolo a entrar en su cabeza.
Doyoung inhala temblorosamente, enredando sus piernas alrededor de la cintura de Jaehyun, manteniéndolo cerca.
—Si me follas ahora mismo —responde, metiendo una mano bajo la camisa de Jaehyun para rasguñar suavemente la suave piel—, ni siquiera va a caber, bebé.
Eso hace que Jaehyun gruña y, joder, Doyoung quiere volver a oírlo, posiblemente mientras esté saltando en su polla.
—Estoy demasiado apretado —dice, dejando que sus uñas se hundan más en la espalda de Jaehyun.
Y ni siquiera lo está diciendo para sacarlo de quicio, realmente está demasiado apretado, al punto de que el pequeño dildo rosado que Johnny le regaló, apenas puede pasar el borde.
Al punto de que Jaehyun necesitaría destrozarlo para poder entrar en él, y eso no se supone que lo caliente tanto.
—Pero no me importa —resopla, mientras Jaehyun sigue frotándose contra él—. Yo solo lo tomaría —agrega, tirando su cabeza hacia atrás para hacerle espacio a la boca de Jaehyun.
Jaehyun chupa su cuello, y ahora está gimiendo y ganando. Porque Doyoung ya está cansado.
Al diablo.
—Ganaste —solo dice, sacudiendo la cabeza—. Estoy fuera.
Es ahí cuando Jaehyun sonríe y presiona un beso en el mismo lugar que estaba torturando hace un momento.
—No, no lo estás —dice.
¿Qué pasa ahora?
—¡Sí, estoy fuera! —Doyoung chilla, tirando de su camisa para evitar que se mueva.
Jaehyun agarra sus manos y las baja hacia el regazo de Doyoung a la fuerza.
—No podemos hacerlo ahora —explica, dejando otro besito en su frente.
Doyoung está a punto de abofetearlo –¿Jaehyun realmente lo está rechazando?–pero no lo hace, porque un fuerte «¡Bing!», interrumpe el silencio, sobresaltándolo.
Jaehyun se aleja y se pone sus ridículos guantes de cocina.
—¡El pollo está listo! —sonríe, dándole la espalda.
Doyoung en serio lo subestimó.
✩
—Todavía estás pensando en aquello, ¿No? —Jaehyun lo acusa, apuntando con uno de sus hermosos dedos en su dirección.
Doyoung se burla.
—Siempre —admite, metiéndole el cuchillo a lo que queda de su pollo—. Y tú también —agrega, con una sonrisa astuta.
La risa de Jaehyun rápidamente llena la sala, seguido de un pequeño golpe en el pie de Doyoung.
—Quisiera perder —Jaehyun le dice, bajando de repente el tono de su voz.
Doyoung estira sus piernas bajo la mesa, intentando sutilmente encontrar algún contacto, cualquier tipo de contacto físico serviría.
—¿Sí? —dice—. ¿Por qué?
Jaehyun pierde unos segundos bebiendo de su vaso de agua, apilando los platos vacíos y jugueteando con un anillo.
—Si gano... —dice finalmente, sonriendo cuando Doyoung presiona su tobillo contra el de él—. Voy a obtener algo que no estoy seguro de querer realmente.
Doyoung jadea, e inmediatamente retira las piernas.
Jaehyun se vuelve a reír, de manera nerviosa esta vez.
—¡No! —grita, inclinándose para agarrar su mano—. ¡No estoy hablando de ti! Claro que te... quiero —aclara, bajando la mirada por un breve momento.
Doyoung suspira y, Jesucristo, eso de seguro cuenta como una experiencia cercana a la muerte.
Jaehyun lo está mirando de nuevo, sus hoyuelos intentan aparecer y sus dedos trazan la palma de la mano de Doyoung.
Le toma a Doyoung un tiempo hacer que su boca funcione.
—¿Qué es, entonces? —le pregunta, obligándose a sí mismo a centrarse en lo que Jaehyun tiene que decir y no en lo que parece estar garabateando en su piel.
Así que aprieta su manos unos segundos, diciendo adiós, te voy a extrañar, regresaré pronto, lo prometo, y se echa hacia atrás.
Jaehyun lo mira, su mirada no quema pero se vuelve más cálida constantemente, y Doyoung no puede realmente extrañarlo.
Está justo ahí, joder.
Pero él no habla todavía, y sí, Doyoung lo extraña. ¿Qué le pasa?
Intenta no pensar mucho en ello, mientras se levanta y empieza a moverse, solo se detiene cuando está sentado en el regazo de Jaehyun, con un brazo sobre sus anchos hombros.
Mucho mejor.
—¿Cuál es tu premio, entonces? —presiona, carraspeando para sacar ese extraño nudo de su garganta.
El bastardo de Jaehyun ya lo está tocando, una mano sostiene sus muslos juntos y la otra empieza a moverse lentamente sobre su espalda.
De nuevo, esto sería un millón de veces mejor si estuvieran desnudos.
—Johnny siempre se ha burlado de mí —dice en algún momento, justo cuando Doyoung estaba considerando morder su labio para hacerlo hablar—. Dice que soy un romántico empedernido.
Doyoung arruga la nariz, preguntándose si debería guardarse para sí mismo lo que Johnny dice sobre él. Tal vez a Jaehyun no le gustaría escuchar eso.
—Pero así es como soy —Jaehyun continúa, dejando pequeños besos en el hombro de Doyoung—. Me encanta tener un novio. Salir, comer juntos, comprarle regalos, hablar, acurrucarnos.
Doyoung rueda los ojos, pero es solo un intento para ocultarse de él, porque nunca podría admitir que su corazón está acelerado simplemente al pensar en hacer todas esas cosas.
Con Jaehyun.
Salir con Jaehyun, tal vez sostener su mano, sentirse orgulloso de caminar junto a mi sexy novio, miren a mi hermoso novio, dejen de mirar a mi novio, los cortaré, tal vez besarlo en plena calle, sorprendiendo a viejitas y rompiendo el corazón de adolescentes.
Lo siento, chicas. Lo sé, los mejores siempre son gays.
Jaehyun deja de hablar.
Oh, y lo está mirando con las cejas enarcadas.
—Te estoy escuchando, continúa —Doyoung miente, asintiendo.
Jaehyun se ríe por lo bajo.
—No, no lo estás haciendo. ¿En qué piensas?
En acurrucarse con Jaehyun, bajo una sábana agradable y cálida, con sus cuerpos presionados juntos, mientras se roban suaves besos.
Luego quizás las cosas empiezan a volverse acaloradas, tal vez Jaehyun agarra su trasero.
—En nada, sigue hablando —Doyoung insiste.
Jaehyun no parece muy convencido, pero le hace caso.
—Johnny sabe estas cosas, me conoce —dice, arrastra su mano hacia abajo y la coloca en la parte baja de la espalda de Doyoung—. Así que si gano... —continúa, mientras Doyoung inconscientemente hunde las uñas en su propio brazo—. Dijo que me va a presentar un chico.
Oh.
Oh, eso es...
Bueno, eso apesta.
Johnny Suh es el Diablo.
—¿Qué chico? —Doyoung dice, frunciendo el entrecejo.
Jaehyun lo sostiene más cerca.
—Según él, se supone que es mi alma gemela.
Oh.
Genial.
Eso es genial.
—¿Y qué, yo soy como un rito de iniciación? ¿Tu primer y último polvo casual antes de sentar cabeza?
Está tan lastimado.
Intenta levantarse de su regazo, pero Jaehyun lo sostiene en su lugar, agarrando sus muñecas.
—Doyoungie, oye —susurra, tirando de él incluso más cerca—. Ya no me importa.
Doyoung se burla, lucha un poco más para liberarse, pero es inútil.
—¿Entonces vas a negarte a conocer a tu alma gemela? —discute, logrando finalmente mover sus brazos lo suficiente para golpear el pecho de Jae. Que se joda. Hermoso, sexy y romántico idiota.
Jaehyun se ríe, se ríe de él, porque la ira de Doyoung siempre parece divertirlo por alguna razón.
Tira de sus muñecas, uniendo sus labios a la fuerza.
Doyoung todavía está enojado. Le encanta eso, quiere más, pero todavía está muy enojado, ¿Bien?
Jaehyun sacude la cabeza.
—¿No te das cuenta de lo mucho que me gustas?
Está bien, un poco menos enojado que antes.
—No puedo esperar a verte, soy feliz solo pensando en ti.
Sí, está bien, eso hace que sea aún mejor, estamos cerca.
Doyoung se encoge de hombros y se muerde el labio.
Quiere más. Eso es. Quiere que Jaehyun siga.
Jaehyun sabe, debe saberlo, porque presiona otro beso en sus labios y lo suelta solo para poder acercar una mano a su rostro.
A Doyoung le gusta tanto, tanto. Él le está haciendo ojitos, está bastante seguro.
—Realmente quiero ser tu novio —Jaehyun finaliza, con una enorme sonrisa que ilumina su rostro.
Dios.
A Doyoung no le gusta.
Traga en seco, moviéndose otra vez en su regazo, desvía su mirada durante unos segundos, antes de que necesite llevarla de vuelta al rostro de Jaehyun.
Y se siente igual cada vez que lo mira, se siente cálido, nervioso y afortunado solo por el hecho de que puede pasar tiempo con él, tener su atención y hacerlo sonreír.
En este momento no hay espacio para dudas: a Doyoung no le gusta Jaehyun.
Doyoung está enamorado de él.
✩
Es un problema jodidamente grande.
Doyoung nunca ha estado enamorado, sin importar las veces que lo ha intentado.
Y tal vez, probablemente, esa es la razón: Él intentó que pasara.
Ha estado en la parte en la que tienen citas y conocen a los amigos del otro y en la de consigamos un perrito, usualmente esa es la parte donde no responde y planea desaparecer.
Nunca funcionaba.
Esa es la razón por la que ya ni siquiera lo intenta.
Todavía espera que aparezca una chispa de la nada, en algún lugar entre follarse al chico y sacarlo a patadas de la casa. Pero nunca pasa.
Taeyong casi lo hizo pensar que podía hacer lo de novios, pero no pasó mucho para que Doyoung se diera cuenta de que no quería eso.
No quería a Taeyong en su cama en las mañanas, recogiéndolo del trabajo, preguntándole "¿A dónde vas?" cada vez que él le escribía que iba a salir.
Por esa razón rompió con él.
Luego se sintió solo, se sintió mal.
Por eso nunca le dijo a Johnny que él había sido quien rompió con Taeyong.
Pero tal vez, solo tal vez, Johnny sabía estas cosas desde el principio.
Y tal vez, tal vez, Johnny sabía exactamente lo que estaba haciendo cuando le presentó a Jaehyun.
Tal vez Jaehyun es lo que Doyoung ha estado buscando todo este tiempo.
Ahí está.
De pie, alto, orgulloso y simplemente maravilloso, con una sonrisa impresionante mientras lo saluda.
"Kim Doyoung."
No hace falta forzarlo esta vez.
Jaehyun simplemente le pasó, nunca reclamó un lugar en su vida, solo lo encontró, justo ahí, hecho especialmente para él.
Y aquí está, radiante, mientras le muestra su idea para el miércoles por la noche, con sus ojos brillantes y hoyuelos cada vez más profundos.
—¿No son las fresas más hermosas que has visto?
Aquí esta, Jeong Jaehyun, pasándole a su vida.
Doyoung está tan enamorado de él.
✩
Si no se hubieran comido casi toda la tarta de fresa, no habrían terminado desparramados en el sofá, quejándose y gruñendo por lo llenos que están.
—Valió la pena —Doyoung dice, frotando una mano sobre su estómago.
Jaehyun se ríe, pero parece adolorido mientras lo hace, lo que es aún más divertido para Doyoung
—Si pudiera moverme —le dice, haciendo una pausa para respirar—, estaría sobre ti.
Jaehyun sonríe, lento y grande, casi de manera orgullosa.
Doyoung entrecierra los ojos.
—¿Por qué no estás sobre mí? —se queja, quitándose los zapatos.
Jaehyun se muerde el labio.
—Ten cuidado con lo que deseas —advierte, manteniendo la mirada en su rostro.
Doyoung no se desnudará.
—¿Sabes qué, Jeong Jaehyun? —dice, cruzando los brazos detrás de su cabeza.
Jaehyun enarca las cejas y golpea su pie contra el tobillo de Doyoung.
—Cuando esto termine y ponga mis manos sobre ti —Doyoung continúa, dejando que sus ojos se cierren—, vas a extrañar estos días, cuando podías usar ropa en mi apartamento.
Siente la mano de Jaehyun rozándose contra su rodilla, moviéndose para detenerse en su muslo.
Doyoung no la guiará hacia arriba, hasta que esté presionada contra su polla.
—Y te arrepentirás de no haberme follado cuando tuviste la oportunidad —Doyoung agrega, abriendo un ojo para echarle un vistazo a la expresión de Jaehyun—. Dos meses, perdidos para siempre.
La mano de Jaehyun lo abandona de repente y al principio, cuando se encuentra a sí mismo presionado contra los cojines del sofá y casi sin poder respirar, Doyoung realmente no entiende lo que está pasando.
Luego mira sobre su hombro y, no puede creerlo.
Jaehyun lo va a hacer.
Doyoung contiene la respiración y mueve su trasero para él.
—Hazlo —lo alienta, pero Jaehyun no necesita eso, ya está decidido, su mano está a medio camino.
Y lo hace.
Golpea una de sus nalgas, duro y fuerte, y Doyoung solo chilla.
—No me hagas cambiar de opinión. Todavía podría ganar esto —Jaehyun lo amenaza, acercándose para presionar un beso detrás de su cuello.
Doyoung en serio lo subestimó.
✩
—¿Realmente quieres aprender a cocinar? —Jaehyun le pregunta más tarde esa noche, mientras Doyoung intenta echarlo y hacerlo quedarse al mismo tiempo. Es una difícil decisión.
Tira del collar de Jaehyun, pincha su rostro con un dedo.
—Eres... —lindo, casi dice—. Eres chef, ¿No? —improvisa—. Si te haces mi novio, tú serás quien cocine todo el tiempo, de todos modos.
Jaehyun sonríe al escuchar eso y deja que Doyoung pinche sus hoyuelos un rato más.
—¿Si me hago tu novio? —pregunta—. ¿Si?
Doyoung se muerde el labio inferior, intentando ocultar su propia sonrisa.
Levanta la mirada hacia él.
—Primero tengo que asegurarme de que tienes lo que se necesita —le dice, encogiéndose de un hombro, arrastrando las manos hacia su estómago.
Jaehyun contiene la respiración durante un momento.
—Tengo todo lo que necesitas —dice, presionando una mano detrás del cuello de Doyoung—. Tal vez más que eso.
Eso tiene a Doyoung riéndose como un idiota y alejando sus manos como si se hubiera quemado.
Está caliente aquí, después de todo.
—Ya veremos —dice por fin, levantando las cejas.
Jaehyun lo está mirando, con el indicio de una sonrisa curvando sus labios, y estira sus brazos para agarrarlo.
Doyoung ni siquiera espera que lo toque, solo se dirige hacia sus brazos y levanta la cabeza por otro beso.
Han pasado por lo menos cinco minutos desde el último, se está poniendo de malas.
Jaehyun presiona los labios contra su boca, rápido, demasiado rápido y se aleja demasiado pronto.
—¿Por qué no tenemos una cita? —pregunta, enredando los dedos en el cabello de Doyoung, lo que no es un juego limpio en absoluto.
Doyoung tiembla y suspira.
—Mañana en la noche —Jaehyun presiona, dejando que su mano roce la oreja de Doyoung, su cuello y su costado.
Doyoung tararea, se da cuenta de que sus ojos está cerrados y definitivamente debería abrirlos.
—No puedo —dice—. Trabajo hasta medianoche.
Jaehyun le dice Cenicienta, lo que normalmente terminaría en un ojo morado, pero es él, así que en lugar de eso, Doyoung chupa sus labios.
—Podríamos salir a caminar —Jaehyun señala, y esta vez mete una mano debajo de la camisa de Doyoung, rozando el dorso de su mano contra la cálida piel.
Doyoung ni siquiera recuerda haber estado de acuerdo, pero, resulta que, en algún lugar entre los besos húmedos y los frotes desesperados, lo hizo.
—Nos vemos mañana entonces —Jaehyun le recuerda, con una sonrisa tan grande, tan emocionada, que Doyoung no puede hacer nada más que estar de acuerdo.
—Está bien.
✩
Doyoung ha salido con un montón de chicos.
Es bueno en las citas, es buena compañía y las personas difícilmente se aburren cerca de él.
Especialmente cuando la cita termina en la cama.
No es gran cosa, él es un experto.
El coqueteo, las pláticas, las miraditas provocativas, la ocasional mano en el muslo del otro chico mientras estás hablando.
Usualmente es fácil.
Pero esto.
Esto es totalmente diferente. Este no es un chico cualquiera que conoció en el club o en alguna de las fiestas de Johnny.
Este es Jeong Jaehyun, hermoso, joven, dulce, sexy y el chico de sus sueños.
Este es el chico del que él, Kim Puta Doyoung, se enamoró.
Así que sí, se está volviendo loco.
Su turno termina un poco pasadas la medianoche, gracias a que el maldito de Yuta no podía hacer que la impresora funcionara después de estar trabajando durante cinco años, y Doyoung se dirige al baño tan pronto tiene la oportunidad.
Se quita su ropa del trabajo en cuestión de segundos, se pone sus jeans ajustados —que misteriosamente se volvieron más pequeños— y su camisa color vino, esa que muestra un poco sus clavículas. Las mismas que Jaehyun podría querer tocar, lamer o morder más tarde, quién sabe. Crucemos los dedos.
Se arregla su cabello lo mejor que puede, echa colonia en el aire para poder pasar a través de esta y corre hacia la puerta.
Jaehyun lo está esperando afuera.
Doyoung lucha contra sus músculos faciales para mantener su sonrisa justo donde está, porque si la deja desaparecer, se verá de la misma manera que se siente.
No hay palabras para describirlo, la mejor manera para describir su humor justo ahora probablemente sería joder, mira eso, Jesús, oh Dios mío, está sonriendo, Dios, es tan alto, Jesús.
Va a guardarse los pensamientos para sí mismo.
Mientras se acerca a él, se da cuenta de que jamás había visto a Jaehyun al aire libre, así que el simple hecho de que el viento haga que su cabello se mueva, lo deja perplejo.
Nunca había visto su cabello moverse.
Wow.
Se ve lindo.
—Kim Doyoung —Jaehyun lo saluda, tendiendo su mano para quitarle la mochila de las manos.
Doyoung solo lo mira al principio, luego finalmente recuerda su línea.
—Jeong Jaehyun —dice, mirando con nervios sobre su hombro para descubrir que lo que pensó que sucedería, obviamente está pasando: la mitad de sus compañeros de trabajo se han reunido en la entrada para meter las narices en sus asuntos.
Si no estuviera tan oscuro, está bastante seguro de que su mirada los prendería en fuego.
Se gira para mirar a Jaehyun otra vez.
—¿Nos vamos? —dice, antes de que Jaehyun le pregunta por qué una docena de personas los están mirando.
Pero, contra todo pronóstico, Jaehyun le sonríe y le dice:
—Te ves impresionante —y tira de él en un beso.
Un buen beso, profundo y largo que lo deja de pie sobre sus piernas tambaleantes.
Se queda sin aliento y definitivamente está sonrojado, así que solo deja que Jaehyun le tome la mano y lo sigue silenciosamente hacia el auto.
✩
—Nunca te perdonaré por esto —Jaehyun murmura una vez que el auto está estacionado.
Doyoung se inclina para besar sus labios.
No es nada personal, simplemente tiene hambre.
Está bien, es un poco personal. Pero ha estado soñando con esto desde la primera vez que hablaron al respecto y necesita ver el rostro de Jaehyun cuando suceda.
Y el rostro de Jaehyun no tiene precio.
No para de morderse el labio inferior y de encogerse de hombros mientras intenta decidirse, está tan perdido que Doyoung decide intervenir y le ordena la hamburguesa más grande en el menú de McDonald's. Nada personal.
✩
Sigue sucediendo.
El viento definitivamente no está del lado de Doyoung porque este hace que su flequillo se parta en el medio —que es lo peor que le podría pasar esta noche— pero hace que Jaehyun luzca como alguna clase de príncipe de Disney, un príncipe apuesto, pelirosa y de cabello largo que lo está mirando porque, joder, Doyoung dejó de hablar a mitad de una oración otra vez.
—Como estaba d-diciendo... —tartamudea, intentando superar el hecho de que Jaehyun también existe al aire libre—. Como estaba diciendo... —vuelve a intentarlo, sin tener una maldita idea de lo que estaba diciendo.
Jaehyun lo vuelve a besar.
✩
Se suponía que iban a caminar, tal vez comprar una bebida, pasar un par de horas juntos y verse al día siguiente para la última clase de cocina.
En lugar de eso, se quedaron en el estacionamiento de McDonald's, sentados en el suelo, mirando los autos pasar, charlando, coqueteando y besándose hasta que el sol empieza a asomarse.
Y no era la cita que Doyoung tenía en mente.
Aún así, no quiere que termine.
✩
Jaehyun lo lleva a casa a las seis de la mañana, después de que Doyoung casi sacó su teléfono para tomar una foto del hermoso rostro de Jaehyun al amanecer, después de que Doyoung chantajeó a Yuta para que cubriera su turno, después de que pasaron al Starbucks para desayunar y casi se quedaron dormidos en la mesa.
Cuando el auto se detiene, Doyoung suelta un sonido derrotado.
—Lo sé —Jaehyun susurra, quitando sus manos del volante para poder acunar el rostro de Doyoung y besarlo un poco más—. Pronto lo haremos otra vez —le promete, mientras Doyoung solo tararea y básicamente se derrite en el asiento—. En el estacionamiento de un buen restaurante la próxima vez —Jaehyun agrega, riéndose contra sus labios.
Doyoung está tan cansado, que sus ojos se siguen cerrando, sus extremidades se sienten pesadas y un poco entumecidas, y su cerebro dejó de soportarlo después de la hamburguesa de queso.
—¿Por qué no vamos arriba? —dice contra la boca de Jaehyun, justo antes de deslizar su lengua dentro de ella.
Jaehyun se ríe en el beso, pero se aleja con una expresión seria.
—No quiero sonar grosero —empieza a decir, y suspira cuando nota el puchero de Doyoung—. Pero mi polla ha estado dura desde la primera vez que te vi hace seis horas y si voy arriba, no hay manera de que no te folle.
A Doyoung le hubiera gustado reírse.
—Aw —comenta, ladeando su cabeza—. Eres tan dulce.
Un príncipe de Disney, sin duda.
✩
—Eres como un niño —Doyoung se burla, echándose a reír ante la expresión indignada de Jaehyun.
—Intenta decirme que son lo mismo, atrévete —Jaehyun replica, cruzando sus brazos grandes y musculosos sobre su ancho y sexy pecho.
Doyoung no ha estado muy bien con su apetito sexual desde la cita de anoche, por cierto.
Pero intenta concentrarse y se encoge de hombros.
—No, no lo son —responde, colocando su plato en el fregadero.
Jaehyun ya está levantando las cejas y dándole una sonrisita petulante por la invaluable lección que le acaba de enseñar con un delicioso sándwich de bistec casero, cuando Doyoung se muerde el labio y niega con la cabeza.
—Esa hamburguesa de queso era mejor —concluye, luchando contra otra oleada de risas cuando el rostro de Jaehyun cae en total desesperación.
Es tan fácil joderlo.
Con suerte, también es fácil joder sobre él, debajo de él y muchas maneras que van a intentar mañana.
Dios, está tan cerca que la polla de Doyoung está a punto de hacer un agujero en sus calzoncillos.
—Estás bromeando —Jaehyun murmura, frunciendo el ceño—. Retráctate.
Doyoung le lanza un beso.
—Nop —dice, levantando las manos justo después—. Y ni siquiera pienses en jugar a las peleas —le advierte, porque Jaehyun obviamente estaba planeando perseguirlo por toda la casa.
—¿Por qué no? —se queja, atrayendo a Doyoung hacia sus brazos sin embargo.
Doyoung rueda los ojos y aleja las manos de Jaehyun de sus caderas de un golpe.
—Porque —espeta, entrecerrando los ojos—, mi cuerpo no puede sobrevivir a ningún tipo de contacto físico en este momento. No me voy a arriesgar, Jeong Jaehyun.
Dicho eso, le da la espalda, determinado a sobrevivir a su última clase sin ningún tipo de sufrimiento innecesario.
Jaehyun, por otro lado, quiere que él sufra.
Tal vez por eso lo jala hacia atrás por la nuca, lo empuja contra la pared, lo besa durante tanto tiempo que Doyoung tiene que abofetearlo y empujarlo.
—Retráctate —repite, sonriendo.
✩
—No es tan malo, vamos —Doyoung insiste, moviéndose en el sillón para poder mirar mejor su rostro. Simplemente es un buen rostro para mirar.
Jaehyun le dirige una mirada decepcionada.
—Ni siquiera es comida, Doyoung —dice—. Es una de las peores cosas que le pasaron a la industria.
Dios, se pone tan intenso cuando se trata de McDonald's.
Doyoung se acerca hasta que está casi en su regazo, mirándolo con sus felinos ojos almendrados y una pequeña sonrisa en su rostro.
—Aún sigue siendo donde tuvimos nuestra primera cita, ¿No? —le recuerda y lo besa cuando Jaehyun amenaza con irse.
—Nunca más —murmura a pesar de que se están besando todavía.
Doyoung se aleja y, aparentemente, se trepó sobre él en algún momento, y suavemente mece sus caderas porque no puede evitarlo.
—Mi novio debe llevarme a McDonald's por lo menos una vez a la semana —lo provoca, haciendo una mueca cuando Jaehyun lo empuja de su regazo.
—Tu novio lo hará —Jaehyun replica, con una sonrisa falsa—. Solo que él no volverá a comer esa mierda.
Doyoung se burla.
—¡¿De verdad es lo peor que has comido?! —dice con brusquedad.
Realmente no se trata de la comida rápida, es más sobre el hecho de que se estaba divirtiendo con la polla de Jaehyun clavada entre sus nalgas.
—No, pero está en el top 5. Lo peor que he comido en realidad es pizza de sushi.
Doyoung jadea al escuchar eso.
—¡Quién arruinaría la pizza con asqueroso sushi!
Jaehyun se ríe y se acerca a él para presionar un beso en su boca.
—¿Qué hay de tu peor beso? —Doyoung le pregunta, trazando el labio inferior de Jaehyun con un dedo.
Jaehyun se apoya contra los cojines.
—¿Cómo pasaste de hablar sobre pizza de sushi a besos? —pregunta, enarcando una ceja.
Doyoung pellizca su brazo.
—Estoy intentando tener una conversación, idiota —sisea, metiéndole su codo en el pecho cuando Jaehyun se acerca por otro beso.
—Mi peor beso definitivamente fue el primero —Jaehyun le dice, acercando su mano para peinar su flequillo.
¡¿Por qué tiene que tocarlo todo el tiempo?!
Doyoung se está volviendo loco, en caso de que no lo hayan notado.
Claro, él fue quien se estaba frotando hace un minuto, pero Jaehyun no está ayudando.
—¿Qué? Le metiste toda la lengua por la garganta, ¿No? —Doyoung comenta, empezando a tener curiosidad.
Jaehyun le sonríe.
—No, para nada —dice—. En realidad no tenía idea de que debía usar la lengua.
Doyoung se queda boquiabierto.
—Lo sé, era un tonto —Jaehyun agrega y bueno, le leyó la mente.
—¿Qué hay de tu peor cogida? —Doyoung le pregunta.
Mierda.
Jaehyun se lo dijo. Solo se ha acostado con dos personas.
Él va a pensar que Doyoung quiere que hable mierda de su ex novio.
Lo que es cierto.
Pero definitivamente no es lo que Doyoung quiere que crea, joder.
Jaehyun no parece para nada molesto por la pregunta, gracias a Dios y en realidad, se está riendo como un idiota.
"Mi peor cogida fue realmente mala." explica, frotando una mano sobre su rostro como si estuviera reviviendo la experiencia.
—Oh Dios, ¿Qué hiciste? —Doyoung dice, preguntándose a sí mismo si Jaehyun sabía que debía usar su pene esta vez.
—Primero que todo —Jaehyun dice, frunciendo el ceño—, yo estaba borracho.
Esa es una buena excusa. Un montón de encuentros sexuales de Doyoung empezaron así.
Asiente, haciendo un esfuerzo para parecer interesado y no también listo para burlarse de él.
—Johnny me invitó a una fiesta y ahí habían un millón de personas, lo juro.
—Sí, estoy familiarizado con las fiestas de Johnny —Doyoung le asegura, alentándolo a seguir con una sonrisa.
—Empecé bebiendo porque me sentía fuera de lugar, supongo —Jaehyun continúa, sacudiendo la cabeza—. El hecho de que mi vida amorosa se estuviera yendo cuesta abajo, solo lo empeoró. En algún momento estaba tan borracho que incluso olvidé que tenía novio.
Wow.
Doyoung no quiso hacer un sonido agudo, pero es demasiado tarde y pasó.
—Sí —Jaehyun suspira, apretando los labios.
—¿Es por eso...?
—Más o menos —Jaehyun le dice antes de que Doyoung se atreva a preguntar—. Pero se veía venir.
Doyoung desearía poder devolver el tiempo y jamás haber comenzado está conversación.
Si Jaehyun se pone triste porque empieza a pensar en su ex otra vez, Doyoung va a saltar por la ventana.
Afortunadamente, Jaehyun está sonriendo y estirándose para envolver un brazo alrededor de los hombros de Doyoung, acercándolo.
—Como puedes imaginar, no recuerdo mucho —empieza otra vez—. Pero recuerdo esconderme en el armario de Johnny. También recuerdo no poder estar arriba porque mi cuerpo se negó a cooperar. Así que me recosté en el piso y me tomó una hora ponerme el condón. Luego el chico se trepó encima de mí y me gritó por... —deja de hablar de repente, para darle una sonrisa de disculpa—. Bueno, él se enojó porque dijo que era demasiado grande y no era divertido. Pero aún así decidió montarme y, por supuesto, me corrí después de diez segundos. Pero todavía no termina. Cuando me corrí...
—Johnny los atrapó —Doyoung lo interrumpe, mientras sus ojos se agrandan.
Jaehyun suspira.
—Síp. Johnny nos atrapó.
Doyoung traga en seco. No puede ser.
Simplemente no puede ser.
Cuando Jaehyun empieza a hablar otra vez, Doyoung está temblando un poco.
—Además, él...
—Te hizo limpiar el piso —Doyoung lo vuelve a interrumpir.
Jaehyun frunce el ceño.
—¿Cómo lo...?
No es posible.
No.
No puede ser cierto.
Pero, Dios, debe ser.
Claramente es cierto.
—Jaehyun —Doyoung susurra, mientras su corazón palpita tan rápido que puede escucharlo—. Jaehyun —repite, tomando una respiración temblorosa—. Era yo.
El rosto de Jaehyun debe ser una copia exacta del suyo.
Boca y ojos abiertos, sorprendido.
—Somos la peor cogida del otro —Doyoung le dice, cubriéndose la boca con una mano.
Esto no puede estar pasando.
Johnny Suh es la escoria de la tierra.
✩
Nunca lo perdonará.
¿Cómo se atrevió?
Esto es lo peor que Johnny le ha hecho, es lo peor que alguien le ha hecho, Doyoung quiere matarlo.
Pero primero.
—De ninguna manera soy tu peor cogida —sisea, subiéndose a horcajadas sobre Jaehyun mientras este todavía está en shock—. Soy tu mejor cogida, la mejor que podrías desear en toda tu vida, en tus fantasías más oscuras —divaga, moviendo su trasero sobre la polla de Jaehyun, que es la única parte de él que no sufrió el trauma—. Te lo demostraré —continúa, tirando del cabello de Jaehyun para que reaccione—. Voy a follarte tan bien, tan duro.
Y Jaehyun reacciona.
Débilmente, pero lo hace.
—Eras tú —dice, mientras Doyoung agarra sus manos y se toca a sí mismo con ellas, las arrastra por su pecho y su estómago.
—Estábamos borrachos —le dice—. Vamos a arreglarlo, ¿Sí? Jaehyun.
Jaehyun luce como si hubiera visto un fantasma.
Un fantasma feo, incómodo e inesperado del pasado.
—Jaehyun —Doyoung repite, acercando las dos manos a su rostro—. Escúchame.
Jaehyun por fin parpadea y traga.
—¿Sabes qué va a pasar ahora? —Doyoung le pregunta, mirándolo a los ojos.
—¿Vas a arreglarlo? —Jaehyun le pregunta, pregunta, cuando debería saberlo.
Doyoung le da un pequeño golpe.
—¿Lo que significa? —sisea, moviendo otra vez el trasero, sintiendo su polla.
—Que vamos a tener sexo.
Doyoung lo golpea otra vez, más fuerte y lo señala con el dedo.
Jaehyun asiente.
—Vamos a follar —se corrige.
Doyoung suspira, sonríe, se ríe, aplaude, lo besa, muerde sus labios.
—Sí —lloriquea, chupando la lengua de Jaehyun.
Luego algo cambia.
Algo se activa en el cerebro de Jaehyun y Doyoung grita.
—Te voy a follar —Jaehyun está de acuerdo, golpeando una mano contra su trasero, se levanta del sillón, haciendo lo mismo con Doyoung y hace un rápido giro para sostenerlo contra la pared—. Esta noche —agrega, como si Doyoyng no lo tuviera claro—. Ahora —insiste, presionando a Doyoung contra la pared, frotando sus erecciones juntas a través de muchas capas de ropa.
Está pasando, joder.
Ahora.
Justo ahora.
Por fin.
✩
Jaehyun es grande.
Su yo borracho de hace un año no estaba del todo equivocado.
Pero dijo que Jaehyun era demasiado grande.
Bueno, al diablo.
Doyoung ha estado soñando con tener esta polla en su trasero los últimos dos largos, espantosos e interminables meses, y él va a tomarla a toda costa.
Una polla tan hermosa.
Grande, larga, gruesa y Dios.
Doyoung la saca de los calzoncillos de Jaehyun con un gemido, la mira durante una eternidad y casi quiere llorar de lo preciosa que es, todavía no puede creerlo.
Han estado en su habitación por cinco minutos y ya le dio a Jaehyun una botella de lubricante, hay una docena de condones en la cama, todavía tiene la ropa puesta, Jaehyun también, salvo por su polla, y Doyoung no puede esperar ni un segundo más.
—Acuéstate en mi cama —jadea, empujando su pecho—. Quiero chupartela.
Jaehyun no necesita escucharlo dos veces, se quita los zapatos y se tira sobre la cama y ataca la boca de Doyoung cuando este se trepa sobre él.
Han intercambiado besos apasionados antes, de hecho se han besado como adolescentes cachondos cientos de veces, pero esto es simplemente sucio.
Es un desastre de lenguas, saliva, gemidos y quiere más, más, más.
Doyoung rompe el beso, le quita la camisa a Jaehyun y Jesús.
Cada vez que posa los ojos en una nueva parte de su cuerpo, siente ganas de llorar. Serían lágrimas de felicidad, pero aún así, necesita controlarse.
Arrastra las manos sobre el pecho de arriba a abajo, se agacha para besarlo y luego más abajo, dejando un camino húmedo en su estómago, sus manos están presionadas sobre su abdomen, sintiendo la manera que Jaehyun está respirando, frenética y desesperantemente.
Sigue bajando, con el objetivo claro en su mente, todavía erguido y duro, tan solo esperando a que él haga algo.
Que hermosa polla.
Doyoung la envuelve con una mano, la acaricia lentamente, luego envuelve su otra mano, porque es muy grande, muy cálida, él está enamorado de ella.
Jaehyun necesita saberlo, merece saberlo.
Doyoung lo acaricia más rápido, aprieta su agarre un poco más y lame sus labios al pensar en ponerla en su boca.
—Jaehyun, me encanta tu polla —suspira, mira el rostro sonrojado de Jaehyun solo por un momento, antes de inclinarse.
La quiere en su boca, en su garganta, toda, pero necesita ir despacio primero, necesita hacerlo bien.
Así que empieza con pequeños besos en la punta, ¿Cómo no iba a darle un beso? Y luego le pasa la lengua, gime cuando un poco de pre-semen golpea sus pupilas gustativas.
Lo quiere todo.
Apenas está respirando, su corazón late furiosamente y su boca está hecha agua.
Pone su polla agradable y húmeda, lamiendo de la base a la punta, una vez, dos veces, usando sus labios, su lengua y toda su fuerza de voluntad para no tragarla. Lo desea tanto.
Toma una respiración, levanta la mirada hacia el rostro de Jaehyun otra vez, encontrando sus ojos obsidiana fijos en él y deja que la punta de su polla se deslice en su boca.
El sonido que escapa de la garganta de Jaehyun tiene a Doyoung gimiendo alrededor de su polla, chupando más duro, su mano la sostiene en su lugar y acaricia lentamente.
Sabe tan bien.
Doyoung promete chupársela todos los días, no va a poder mantener su boca lejos, está seguro de eso, mientras empieza a tomar más.
Cierra los ojos, respirando de manera constante por la nariz, la empuja más adentro, hasta su garganta.
—Joder, Doyoung, joder.
Doyoung sigue chupando su polla, balanceando su cabeza hacia arriba y abajo, tomándolo más profundo cada vez, su garganta se cierra alrededor de él, sus ojos empiezan a humedecerse y le importa un carajo.
Quiere ahogarse con su polla, quiere darle a Jaehyun todo lo que puede.
—Detente —Jaehyun le dice, sin embargo, sentándose y sacando con cuidado la polla de su boca. Doyoung recupera el aliento y regresa por más, pero Jaehyun le advierte—. No, bebé, detente. Vas a hacer que me corra.
Oh, joder, no.
Eso no va a pasar. No antes de que lo meta en su trasero y lo folle.
Así que Doyoung decide chupar la cabeza una última vez y luego quita los pantalones de Jaehyun, mientras este lucha por quitarle la ropa también.
Cuando los dos están desnudos, se quedaron inmóviles durante un momento.
Jaehyun coloca las manos en sus caderas, trayéndolo de vuelta a su regazo, besándolo profundamente, deteniéndose para mirarlo un poco más.
—Te ves perfecto —le dice, presionando un beso en su cuello y luego otro en su pecho—. No puedo esperar a estar dentro de ti.
Doyoung está tan feliz, tan frustrado, tan abrumado que no sabe qué hacer, él quiere, Jaehyun necesita dárselo.
Cuando escucha el sonido de la botella de lubricante siendo abierta, cierra los ojos.
Puede imaginarlo, puede escucharlo, el sonido de Jaehyun lubricando sus dedos, respirando fuerte contra su cuello, murmurando contra su piel y luego lo siente, la punta del dedo de Jaehyun rodeando su agujero, empujándose, deslizándose dentro.
Todo su cuerpo se relaja, su boca se afloja y su cerebro simplemente se va.
Deja que Jaehyun lo abra, que le hable mientras sigue presionando besos en su hombro y en el costado de su cuello prometiéndole y diciéndole que: "Voy a prepararte para mi polla, ¿Sí? Voy a abrirte, voy a llenarte con mis dedos hasta que te relajes un poco, bebé, porque estás tan apretado, un pequeño agujero apretado. Vamos a hacer que quepa, voy a abrirte." Y desliza otro dedo dentro, los curva, los gira y hace tijeras con ellos, Doyoung se va a morir.
—Eso es, lo estás haciendo tan bien —Jaehyun murmura, sosteniéndolo con su brazo alrededor de él, saca sus dedos para lubricarlos otra vez y Doyoung ni siquiera sabe si solo está gimiendo o en realidad está hablando, no tiene idea, no le importa, solo quiere que Jaehyun siga con lo que está haciendo, quiere escuchar su voz—. Voy a meter otro, ¿Está bien? Solo un poco más y luego...
—¡Fóllame! —Doyoung grita y levanta sus brazos para envolverlos en el cuello de Jaehyun—. Te necesito dentro.
Jaehyun lo hace callar con un beso, mientras sus dedos vuelven a entrar en él, lentamente, luchando contra el estiramiento con cuidado.
Doyoung ha empezado a temblar, sus músculos están a mil, se siente tan bien que no puede hablar, no puede abrir los ojos.
—Ya casi, bebé —Jaehyun le asegura, follándolo con sus dedos, más rápido, tal vez está enloqueciendo tanto como él—. ¿Se siente bien?
¿Qué si se siente bien?
Doyoung ha estado luchando contra ello toda la noche pero no puede hacerlo más, se da cuenta de ello cuando siente una lágrima bajando por su mejilla.
Es bueno que esté llorando, así de bueno es.
No puede decírselo a Jaehyun, pero se lo está demostrando, asintiendo con la cabeza, lloriqueando, sosteniéndose más fuerte de él, follándose contra sus dedos.
Jaehyun los empuja completamente dentro de él, lo abraza mientras tiembla más fuerte y levanta su rostro para besarlo.
—¿Listo? —pregunta, mirándolo con esos hermosos ojos obsidiana brillantes.
Doyoung solo continúa asintiendo, luchando por respirar, por moverse, pasando sus manos desesperadamente por el colchón hasta que logra agarra un condón.
—¿Quieres ponérmelo?
Doyoung lo mira fijamente, rasga la esquina del envoltorio con los dientes, logra bajarse lentamente de su regazo y hace rodar el condón por la polla de Jaehyun, pellizcando suavemente la punta, y tan solo puede hacerlo porque lo ha hecho muchas veces en el pasado, pero no podría hacer mucho más que conseguir que Jaehyun se lo folle ahora mismo.
Y allí se va toda su energía.
Salta de vuelta a su regazo, cierra las piernas alrededor de él y mece las caderas mientras lo besa, sintiendo la polla de Jaehyun deslizándose entre sus glúteos, las manos de este las mantiene separadas, con los dedos clavados en la suave carne.
—Dentro —Doyoung lloriquea, respirando duro contra la boca de Jaehyun, levantando las caderas—. Ponla dentro.
Sin embargo, Jaehyun lo levanta completamente y lo hace recostarse sobre su espalda.
—Quiero mirarte —le dice, abriendo sus muslos e inclinándose sobre él para volver a besarlo—. Si el misionero no es demasiado vainilla para ti —agrega, riéndose en su boca.
Doyoung separa sus piernas y frota su erección contra el estómago de Jaehyun, persiguiendo desesperadamente algo de alivio, pidiéndole que lo haga.
Luego, finalmente, siente la punta de la polla de Jaehyun siendo presionada contra su entrada, y sube sus manos para agarrarse más duro de los hombros de Jaehyun.
Jaehyun empieza a empujar, exhala mientras lo penetra y Doyoung también lo hace, él suspira, deja salir toda la frustración y la agonía sentadas en su barriga, cierra los ojos y lo siente todo.
Toda la polla de Jaehyun se desliza dentro de él, centímetro a centímetro, estirándolo, llenándolo hasta que las caderas de Jaehyun están apoyadas contra su trasero, sus manos se deslizan debajo de sus muslos para levantarlos, consiguiendo el ángulo correcto. Doyoung simplemente lo deja hacerlo, no puede hacer nada más que quedarse quieto, quedarse callado y confiar en él.
Y Jaehyun podría ser mojigato, podría ser un romántico empedernido, podría ser vainilla pero su cuerpo fue hecho para esto.
Sus caderas adoptan un ritmo constante casi de inmediato, sus manos están firmes y seguras mientras mantienen a Doyoung en su lugar, su polla es demasiado grande de una manera que hace que Doyoung se chupe el labio inferior para evitar sollozar, de una manera que lo hace sentirse vulnerable pero tan lleno, satisfecho, pero aún así anhela un poco más, necesita más.
Jaehyun le da más, empuja más duro, un poco más profundo, un poco mejor con cada embestida, haciéndole sentir cosas a la vez que Doyoung se convierte en un desastre de gemidos.
Es tan bueno, asombroso, increíble, acaba de empezar y Doyoung se está corriendo.
Uno de los orgasmos más increíbles que ha tenido, lo tiene jadeando por aire, arañando la espalda de Jaehyun, gimiendo, lloriqueando y temblando, mientras Jaehyun se asegura de frotar el estómago contra su polla con cada embestida, reduciendo la velocidad para evitar que sea demasiado, haciéndolo intenso de la manera más increíble, al punto de que Doyoung pierde el conocimiento por un momento después de eso.
—Dios —es la primera palabra que logra decir desde que Jaehyun entró en el y la segunda es—. Jaehyun.
Realmente eso es todo lo que tiene.
Jaehyun lo besa, suavemente esta vez, aumentando la velocidad de nuevo.
—Quiero que te corras también —Doyoung murmura, sintiéndose cálido y feliz, así que le sonríe y Jaehyun suelta una risa entrecortada.
Doyoung no entiende por qué al principio, pero le toma solo unos segundos entender que Jaehyun ya se estaba corriendo, mientras empuja su rostro en el cuello de Doyoung, gimiendo contra su piel y embistiendo de manera más errática.
Luego se empuja completamente dentro de él una última vez, se queda quieto y suelta una respiración larga y exhausta.
Se quedan acostados así por un tiempo, solo respirando, con sus cuerpos presionados juntos.
Doyoung está tan feliz.
No solo está satisfecho, aliviado, complacido.
Está feliz, el corazón le late rápido en el pecho, las mariposas festejan en su barriga, y el príncipe de Disney está entre sus piernas.
Todavía va a matar a Johnny Suh, pero está feliz.
✩
Tener a Jaehyun como novio es genial.
Lo que más sorprendió a Doyoung es lo fácil que es, en realidad, todo lo que se necesita es que le guste.
Y le gusta, un montón.
Sus primeros meses juntos pasan en un abrir y cerrar de ojos, haciendo todas esas cosas de las que hablaba Jaehyun, las citas, los regalos, las charlas y, bueno, también están las folladas, que es una gran parte de su relación ahora, muchas gracias Jesús.
Simplemente es algo natural. Es todo lo que Doyoung necesitaba y simplemente no tenía ni idea.
Entonces, después de todo, gracias a Satanás.
También conocido como Johnny Suh.
✩
Hay una última cosa horrible que Johnny le hizo, antes de que la vida de Doyoung tomara este gran giro.
Sucedió el sábado por la mañana, el día después de que finalmente tuvo sexo con su futuro novio Jeong Jaehyun, tan pronto como Doyoung se despertó.
Alguien llamó a su puerta a las 7:30 de la mañana y Doyoung ya estaba planeando un asesinato mientras se ponía el chándal para ir a ver quién era.
¿Quién más podría llamar a tu puerta a las 7:30 un sábado por la mañana si no fuera el diablo en carne y hueso?
Doyoung no esperaba ver a Johnny, así que su primera reacción fue quedarse sin palabras.
Todo lo que hizo Johnny fue sonreírle, gritar un "¡Buenos días, sol!" y luego le dio un trozo de papel.
Doyoung se limitó a mirarlo, demasiado desconcertado para revisar de qué se trataba, demasiado atrapado en el hecho de que se suponía que debía matar a Johnny, si recordaba correctamente.
Pero Johnny no le dio el suficiente tiempo para ir a agarrar un cuchillo, de hecho, no le dio suficiente tiempo para reaccionar en lo absoluto.
Simplemente se encogió de hombros, negó con la cabeza y suspiró.
—El auto de Jaehyun está afuera —señaló—. Puta.
Eso fue todo.
Simplemente se fue, antes de que Doyoung pudiera borrar esa expresión avergonzada de su rostro e incluso tratar de contradecirlo.
Volvió a la cama, donde Jaehyyn seguía durmiendo, tan desnudo y hermoso como la noche anterior, y finalmente miró el papel que tenía en las manos.
✩
Jaehyun piensa que es divertido.
Johnny piensa que es simplemente poético.
Doyoung piensa que necesita empezar a planear los tratamientos de eliminación de tatuajes con láser.
Porque el tatuaje no solamente es feo como la mierda. Johnny también lo diseñó personalmente y lo coloreó —tal vez usando los crayones de su sobrina— y, por supuesto, lo acompañó para ver cómo se lo tatuaba permanentemente como un recordatorio humillante de su falta de control.
Sin embargo, Jaehyun también lo encuentra sexy, por lo que Doyoung podría dejárselo un poco más.
✩
Cuando Doyoung le preguntó a Johnny por qué los presentó como si nunca se hubieran conocido —lo que involucró unos cuantos insultos y amenazas de muerte— Johnny le contó sobre esa noche.
Él dijo que sí, ellos estaban borrachos, pero cuando se vieron inmediatamente hicieron click, hasta el punto de que pasaron toda la noche hablando, riendo, tocándose y actuando como si estuvieran casados, básicamente.
Después de que Johnny se diera cuenta de que ninguno recordaba qué demonios había pasado la noche anterior, decidió no decirles.
Porque, como le dijo a Doyoung: "Era obvio que estaban hechos el uno para el otro, si te hubiera dicho la verdad, no hubieras considerado conocerlo de nuevo. Así que esperé".
Esperó un maldito año, todo un maldito año, esperó lo suficiente para asegurarse de que Jaehyun había superado a su ex novio y que Doyoung estaba listo, según él, para sentar cabeza.
Tuvo todo un año para idear el plan perfecto.
Y lo logró.
Doyoung obviamente estaba furioso, pero todo lo que necesitó para superarlo fue un nuevo trato: Johnny pagaría sus bebidas por los próximos seis meses porque, después de todo, Doyoung logró pasar un mes entero sin follarse al apuesto, encantador, dulce, sexy y descarado príncipe de Disney, Jeong Jaehyun.
—¡¿Y qué hay con eso de presentarle a Jaehyun a su alma gemela, maldito idiota?! ¿Qué hay de eso? —Doyoung argumentó, trató de arrojarle un zapato en la cara y falló.
Johnny lo miró con expresión indiferente y Doyoung lo entendió, de repente todo tenía sentido.
Era él.
Fue él todo el tiempo.
Johnny Suh podría ser el Diablo, pero sin duda ideó un plan increíble.
Un plan tan perfecto, en cada pequeño detalle, que termina con él, Kim Puta Doyoung, comprometiéndose con Jeong Príncipe de Disney Jaehyun.
Considerando todas las cosas, fue un buen trato.
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