019

El sábado llegó, decidimos juntarnos en la exposición de artes callejera, no entiendo por que quiere ir a un lugar así, pero con ella nunca se sabe.

Me aliste para empezar a caminar en su dirección, sólo estaba a una cuadra, pero el ruido de una moto deteniendose delante mio, evitando mi caminar me obligó a quedar quieto y ver a su portador. Reconocí a ese chico, un miembro nuevo.

-¿Qué? estorbas. -él sonrió.

-El jefe dice que necesita hablar contigo, anduviste medio desaparecido.

-Hablare con él en su momento, ahora muévete. -sonrió engreidamente para sacar su casco y bajar de esta.

Mi celular sonó.

-Youngsoo no es mome..

-El viejo quiere timarnos -fruncí el ceño- Jin, quiere agrandar el plazo

-Tsk -sonreí frustrado- no puede, ya terminé, lo sabes.

-Dice que el dinero desapareció, ¿quién crees qué fue?

-Debes hablar con el jefe -dijo aquel rubio frente a mi.

-¿Estás con alguien? -se oía preocupado.

Unas motos se acercaron.

-Una emboscada -susurre.

-¿Dónde estás? Voy para aya, Jin..

-No te preocupes -corte la llamada.

Vi la hora que marcaba mi celular, a este paso no llegaré.

So jung..

Narra Sojung:

Caminaba por las calles de la exposición, realmente eran tan bonitas.

Sonreí, pero al revisar mi celular aquella sonrisa se esfumó.

Suspiré.

Ningún mensaje, ninguna llamada, ni siquiera responde a las mías, nada.. la hora corre..

-Jin ¿dónde estás? -voltee preocupada, me dirigí aquel edificio.

Dicen que las mejores obras callejeras están colocadas en las paredes de este, en signo de respeto y honor hacia el arte en su máxima expresión.

Subí las escaleras, realmente eran hermosas, volví a revisar mi celular, nada.

¿Por qué lo cite aqui? pues.. quería estar rodeada de gente para darle la noticia, realmente temía como..

Toque mi abdomen.

Tomaría el resultado..

-Se positiva Sojung -intente sonreir quitando los miedos de mi mente.

Mi celular sonó, llena de emoción lo revise, mi sonrisa disminuyo.

-Youngsoo -susurre- ¿cómo est..?

-Sojung ¿dónde estás? -se oia agitado, mis sentidos se despertaron.

-¿Por qué? ¿qué pasó? -empezaba a deseperarme.

-Jin y vos tenían una cita en la exposición de artes, ¿dónde están?

-No estoy con él -oí su silencio- ¿qué ocurre? -sentía las lágrimas abordando mis ojos.

-Nada..

-Youngsoo ¡dime! -suplique.

-Él.. -deje caer mi teléfono.

Corrí hasta las escaleras.

Jin por favor..

-¡Oye! ¡tú!.. ¡So Jung! -detuve mi andar, volteé en el escalón principal.

Unos jóvenes me llamaban pero, no los conocia.

-¿Yo?.. ¿quiénes son ustedes?

-Woaa la novia de ese idiota es linda -sonrió el más joven.

-Tarado -golpeo su nuca- recuerda el plan -reprendio.

-¿Plan? -ambos voltearon hacia mi, instintivamente lleve ambas manos hasta mi abdomen.

Sentía miedo..

-¿Sabes dónde esta Jin? -guarde silencio, ambos se acercaron hasta mi.

-Él.. -un fuerte ruido me interrumpió, volteé encontrando a Jin agotado en el piso de a bajo.

Acababa de ingresar empujando con brusquedad la puerta, su frente estaba empapada en sudor, su pecho subia y bajaba debido a su respiracion alterada.

-Jin -susurre con mis ojos aguosos.

-Idiota -rió- el jefe te advirtio.. -senti unas manos sobre mi espalda, perdi el equilibrio.

Podia sentir como giraba en cada esacalon, aún asi, mis ojos seguian fijos en él, mi mano izquierda abrazaba con fuerza mi vientre, mientras la otra..

-Ji-Jin.. ayud.. ayúdame -estiré mi mano derecha a su dirección, pude verlo correr hasta mi, mis ojos se cerraban.

-¡Kim So Jung! -fue lo último que llegue a oír

Narra Jin:

Me encontraba en el hospital, mi remera, brazos y manos estaban empapados de sangre, no entendia como pudo perder tanta sangre, ella.. ella..

Corri hasta ella, dejandome caer al suelo para acercarme y tomarla entre mis brazos.

-N-no.. no.. te vallas... -desesperado suplique desde el suelo, mi mano estaba manchada de sangre, poco a poco vi sangre rodeandola.

-Familiares de la paciente Han, Han So Jung. -la voz del doctor se hizo oir, desesperado corri hasta él.

-¿Estará bien?

-Ella perdió mucha sangre..

-Pero, pero.. -tome su bata- ¿puede salvarla? ¡SALVELA!

Oi unos pasos apurados hacia nuestra dirección.

-Joven calmese -tomó mis manos de encima suyo- haré todo lo posible

-Pero.. -senti unas manos pequeñas sobre mi, volteé encontrandome con Haneul y Suni, ambas con ojos llorosos e inchados.

-Doctor la paciente, ¡la paciente entró en crisis! -ambos corrieron dentro dejandonos en shock nuevamente.

El llanto de Suni era desgarrador, Haneul lloraba en silencio consolandola.

-Jin.. -Youngsoo.

-Hyung.. -Kwan.

Ambos corrian hasta mi notoriamente preocupados.

-Salvela.. salvela.. p-por favor... ¡SALVELA!

Ambos me abrazaron, las chicas se contenían entre si.

Las horas pasaban, no había noticias, jugaba con mis dedos, los cuales seguían manchados de su sangre.

-Jin, ve a lavarte -comentó Youngsoo, negué sin fuerzas.

-Quiero quedarme aquí -susurre con mi vista perdida en aquellas manchas.

-Hyung.. -Kwan

-Vallan a comer algo -mire al menor- Suni te necesita, ve -él asintió cabizbajo para acercarse a la más baja de estatura y llevarla.

-Yo me quedaré -menciono de brazos cruzados Youngsoo.

-Por lo menos ve por un café.

-¿Tomaras? -cuestionó con su ceño fruncido, asenti- bien traeré tres -miro a Haneul quien agradeció con su cabeza, él palmeó mi espalda para alejarse.

El silencio reinaba otra vez.

-¿Llamaste a sus padres? -pregunté sin verle el rostro.

-No -susurro- creí.. que debia esperar.

¿Cómo darles la cara?

El médico volvió a salir después de horas, ambos nos paramos al instante.

-¿Cómo esta? -los ojos de el mayor eran preocupantes.

-Ella esta bien, logramos estabilizarla -suspire aliviado- pero.. lo siento, sólo pudimos salvarla a ella -se disculpó, quedé estático, no entendia.

-¿Sólo.. a.. ella?

Él reverencio apenado, una enfermera lo llamó, volvió a reverenciar para irse.

-¿Qué.. qué quiso..?

-Eres un imbécil ¿lo sabes?

Volteé encontrándome con una Haneul empapada en lágrimas, con su nariz roja y mejillas inchadas.

-¿Qué quiere..?

-¡¡Ella estaba embarazada!! -grito desgarradoramente Suni acercándose a nosotros- ¿es cierto? -su voz temblaba- me encontré al médico de regreso.. él.. él dijo.. -Haneul bajo su vista, ella quebró en llanto en los brazos de Kwan.

-Ella..

-¿Por qué no lo dejaste? -volvió a preguntar Haneul.

-Yo..

-Si hubieras dejado esa pandilla.. no hubiese pasado -lágrimas caían- Mataste a su hijo.. a tu hijo.. imbécil..

En ese momento, en aquel instante... algo se rompió... una parte de mi y de ella, se rompió... yo lo hice, lo rompí.

Aquella fue, la decepción más grande y más dolorosa...

Aquella vez, tomé la decisión... no podría seguir a su lado, no podría amarla, porque yo... la maté sin siquiera saberlo. La mate por dentro.

Una vez más, lo arruine y por completo, cree una desolación irreparable...

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