Capítulo Tres.

CAPÍTULO TRES

Tres días. Habían pasado ya tres días desde que Sehun llegó a Dubái en compañía de Siwon y en los que se había enfocado en buscar a su hombre por todas partes; se puso en contacto con todo aquél que pudiera tener alguna pista sobre su paradero sin fruto alguno y, joder, estaba empezando a desesperarse, tenía que buscar más a fondo, más lejos, algo tenía que haber.

-Señor, acabo de hablar con Kim Joonmyun. Dice que tiene un contacto que le confirmó una exhibición de los nuevos esclavos de Lee Kikwang esta noche; se corre el rumor de que son genuinas piezas de arte, todos hermosos y sencillamente perfectos. Pagó muchísimo por ellos, por lo que la seguridad del lugar va a estar en su máximo esplendor. Sehun, si intentamos colarnos a esa exhibición corremos el riesgo de que nos maten, y si Luhan está ahí no sabemos cómo puede terminar esto.

-¿Sabes si Joonmyun está invitado? Siwon, si él lo está tenemos que encontrar la manera de convencerlo de que le pase un mensaje a Luhan, algo que le haga mantener la esperanza, algo que le demuestre que estoy luchando por él.

-Efectivamente, Joonmyun está invitado esta noche. Él ha aceptado a buscar a Luhan durante la reunión y darle el mensaje que quieras siempre y cuando no se arriesgue su relación con Kikwang o haga peligrar sus negocios.

-Hecho. Dile que lo quiero ver aquí en media hora, Siwon. Gracias. –Siwon asintió y salió del estudio provisional que Sehun había montado en su habitación de hotel.

Sehun se recostó contra la silla, preocupado. Su historia con Lee Kikwang era complicada, lo conoció cuando tenía 15 años y él fue quien lo acogió como su pupilo, creció viendo el ejemplo del hombre, memorizando sus técnicas de negociación y formándose para ser el hombre que era hoy aunque, claro, mejor que Kikwang porque el alumno supera a su maestro y eso fue lo que molestó a quien se convirtió en su jefe, que Sehun empezara a ser un mejor negociante, que consiguiera mejor mercancía, que lograra mejores tratos; Kikwang sabía que el rubio en algún momento iba a independizarse y eso no le favorecería, la competencia sería dura, demasiado dura.

Una noche, Kikwang obligó a Sehun a asistir con él a la entrega de una mercancía muy valiosa procedente de China, lo que el menor no sabía era que esa no era propiamente mercancía, Kikwang había adquirido un lote de casi 100 mujeres para distribuirlas en todos los burdeles que poseía en la ciudad. Sehun se alarmó ante esto, después de todo por muy lleno de mierda que él estuviese, nunca se metería con el tráfico de personas ni con el proxenetismo porque eso ya era caer muy bajo.

Esa misma noche, Sehun intentó matar a Kikwang disparándole en el pecho para después liberar a esas mujeres, ayudándoles a llegar a la policía y denunciar la red que su jefe tenía. Evidentemente, Sehun tuvo que pagar con cárcel por ser cómplice del mayor, pero su condena se redujo debido a que ayudó en la investigación.

Cuando cumplió el año de cárcel que tenía, Sehun conoció a Siwon y empezó un negocio pequeño e invisible para la ley, el cual poco a poco empezó a crecer bajo un sólido manejo dirección de Siwon mientras el menor se encargaba de estudiar una carrera profesional y crearse una imagen social. Meses después conoció a la Señora Lu y el resto de la historia ya se conoce.

-Pensé que habías muerto, Kikwang. –Murmuró para sí mismo –Todo parece indicar que no. El punto es... ¿cómo te enteraste de la existencia de Luhan?

-Señor, Kim Joonmyun ya llegó. Viene subiendo en el ascensor. –Anunció Siwon.

-Apenas entre al piso, dile que pase. –Ordenó el rubio, su asistente asintió y unos minutos después sintió cómo la puerta se abría y unos pasos sonaban amortiguados sobre la moqueta. Suspiró y se levantó para saludar a uno de sus primeros socios.

-Joonmyun, siempre es bueno verte, veo que traes compañía; no pensé que fueras en una relación forma con Yixing. Ha pasado ya mucho tiempo.

-Efectivamente Sehun, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que estuvimos en la misma habitación; Yixing y yo nos casamos hace poco tiempo realmente, cerca de tres años ya. Tenía una misión en la India y unos pakistaníes sabotearon la entrega, fui herido y casi muero; después de eso supe que no podía morir sin que Yixing llevara mi apellido. –Dijo Joonmyun mientras apretaba la mano de su esposo y sonreía. –Tengo entendido que quieres que le dé un mensaje a tu esposo esta noche. Kikwang ha reforzado su seguridad para esta noche porque sabe que tú podrías intentar buscar a Luhan porque sí, ya está confirmado que él estará ahí, al cabrón le encanta presumir sus pertenencias y mandó un catálogo de fotos con los esclavos que exhibirá hoy.

-¡Joder! Ayúdame a decirle a Luhan que lo estoy buscando, y que no pierda la fe en mí porque ya falta poco para que vaya por él.

-Te ayudaré, Sehun. Falta verte para saber cuán desesperado estás por recuperarlo, tranquilízate. Después de esta noche las cosas empezarán a mejorar.

-Muchas gracias, Joonmyun; y felicidades por tu boda, espero que sean muy felices. –Dice Sehun a la par que se levanta y le da la mano a su compañero y besa la mejilla de su esposo.

-Bueno, creo que es hora de irnos para poder llegar a tiempo y lograr buscar a Luhan antes de que el lugar se llene; nos vemos.

Sehun asiente, después de indicarle a Siwon que los acompañara hasta la puerta del hotel, cierra la puerta y se sume en sus pensamientos.

-No desesperes, mi amor. Ya voy por ti.

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