Cap 01
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Cita psiquiátrica/Día 69 Paciente/ Min Yoongi Causa/ Personal
—Este espacio es personal Yoongi— señaló la habitación ampliamente— puedes decir todo lo que desees, nada saldrá de estas paredes, sabes el procedimiento— sonrió comprensivamente
—Lo sé— murmuró, observando una vez más aquellas cuatro paredes que lo habían acogido por mucho tiempo— simplemente no tengo mucho que decir, últimamente mi mente se encuentra en un solo lugar, pero es un lugar que yo mismo desconozco— Trato de explicar
—¿Te sientes fuera de ti mismo? — acomodó sus gafas, bajando su mirada al registro de su paciente
—Algo así, mis padres se encuentran bien, mis hermanos han dejado de sufrir, mi trabajo es perfecto, pero no he logrado concentrarme...
—¿Desde el día en el que conociste a aquel hombre? — interrumpió, mirando el lento asentimiento— ¿No crees que estás tomando todo esto como una obsesión? No es sano
—Doctor, él se volvió mi obsesión— confesó, llevando su oscura mirada a la café— él es como mis personajes, es como si fuera escapado de mis relatos— movió sus manos, recordando a la perfección el día donde lo vio
Un hombre vestido de borrego debajo de una fría lluvia, cubierto del hermoso carmín de la sangre
Flash Back
—¿Qué tanto me miras?
—¿Asesinaste a alguien? — Preguntó, siendo observado con un poco de ironía, notando como aquellos ojos grises se desviaban a la pila de cadáveres que eran consumidos por las llamas, las cuales comenzaban a ceder por la humedad de la lluvia
—No deberías ser imprudente al preguntar algo como el hecho de asesinar inocentes— habló, frunciendo su ceño al ver cómo aquellos ojos oscuros parecían consumirse en su voz
—Pero ¿lo hiciste? — volvió a preguntar, deseando su respuesta, alzando su mano con atrevimiento, presionando dos de sus dedos en el abdomen del rubio, sonriendo completamente fascinado al sentir la humedad y ver sus propios dedos carmín— Es perfecto— dijo, llevando sus dedos a su nariz, aspirando aquel exquisito aroma metálico
—Eres demasiado extraño— insinuó, tomando con su mano libre aquella que deseaba volver a tocarlo— no me toques raro— escupió, apretando su agarre en el mango del cuchillo
—Te ves muy bien—halago, llevando con rapidez su mano libre hacia aquella que bajaba amenazadoramente con un cuchillo en dirección de su hombro— eres perfecto ¿Te lo han dicho antes?
—Suéltame- forcejeo, sintiendo sus intestinos removerse por aquellos retorcidos halagos, llenos de una coquetería tan oscura— oye ¡Aléjate! — gruño, observando aquel rostro pálido acercarse, hasta presionar su nariz con la suya
—Eres tan similar a mi personaje— hablo, saboreando sus propias palabras, sin apartar su mirada de aquellos ojos amenazantes
Aquellos ojos que lo observaban como una presa
—Eres un lunático— movió con rudeza su rostro, evitando que aquel extraño presionara por más tiempo su nariz a él
—Tan vulgar— sonrió de costado, evitando que el agarre en el cuchillo se deshiciera— de esta manera debe oler él
—Maldición— se quejó, soltando la mano del pelinegro, dirigiendo su puño a su rostro
Pero antes de que este impactara, sintió su pecho chocar contra el ajeno, mientras era sostenido en una extraña posición... como si estuvieran bailando un Vals
¿Acaso no temía de él? Tenía un jodido cuchillo en su mano
Bueno...
Él había salido de un callejón lleno de cadáveres, no debe impresionarse de su tan espontánea reacción con él
—Dime— susurro completamente lleno de placer, al ver aquellos ojos grises consumirse en el anhelo de la muerte ajena— ¿Cómo asesinaste a tu esposo?
—¿Por qué quieres saberlo? — preguntó con receló, moviendo un poco su cuerpo, buscando desesperadamente la manera de librarse— ¿Me entregaras para enmendar lo que tu has hecho? — señaló, ejerciendo toda su fuerza, hasta chocar el cuerpo ajeno contra una pared, acorralándolo a pesar de él ser el sostenido— cobarde
—Me llamas cobarde sin saber mis intenciones— señaló su punto, sintiendo toda la fuerza de aquel rubio— solo quería ver que tan perfecto eres, existen muchos tipos de perfección
—¿Cuáles son tus intenciones? — enarco una de sus cejas, colocando una de sus piernas en medio de las del más alto, evitando el ser girado
Misma acción que trajo diversión al pálido
—Mis intenciones se encuentran en tenerte- expuso, sintiendo como el agarre en su cuerpo flaqueo— hacerte mío y que mi nombre esté plasmado en ti
—Estas mal de la cabeza— dijo un poco apenado, pero no por el hecho de temer, si no por el hecho de desearlo siendo un completo desconocido
Estaba mal, aquella misma noche había asesinado a su esposo, no debía desear a un homicida de aquella manera, ni siquiera lo conocía
Pero la adrenalina, el atrevimiento, el olor metálico y sus palabras llenas de juego y reto, erizaba su piel
Era como si lo estuviera encaminando a una red, bajo su propio estrés y descontento
—¿Considerabas que estaba bien de la cabeza? — elevó una de sus cejas, permitiendo que el rubio lo sometiera, esperando una reacción de él
—No— negó, soltando un poco el agarre, quejándose al sentir su espalda chocar con fuerza contra la húmeda pared de un momento a otro
—Dime, ¿Cómo asesinaste a tu esposo? — volvió a insistir, conectando su mirada con aquella que comenzaba a dudar de su cordura
Sin embargo, antes de que lograra decir una sola palabra, ambos escucharon el típico sonido de la policía, por lo que el cuerpo de Yoongi fue empujado, tirándolo al suelo
—Oye— se levantó rápidamente, llevando su mirada hacía el hombre que se alejaba de él en un rápido paso
No podía seguirlo, no en ese momento
Fin del flashback
—Él es tan perfecto doctor Jung— suspiro, apoyando uno de sus codos en el respaldo de la silla— Desearía tener la oportunidad de verlo nuevamente
—No existe la perfección Yoongi— señaló el mayor, recostándose en su silla, al conocer los dilemas que tendría con el pálido— sólo es algo que has ideado en tu propia mente, no existen personas perfectas
—En mi mente él es la perfección, es su definición en totalidad— comentó con un aire iluso, recordando cada detalle de aquel rostro lleno de coraje
—Bien— abrió sus ojos con impresión, aquello era nuevo— por lo menos avanzamos en tus pensamientos llenos de perfección, debería agradecerle al chico, logró lo que yo no pude en un mes— bromeó, siendo consciente de la poca atención que era colocada en él— ¿Quieres ser su amigo?
Negación
—Quiero que sea mío
—Me comentaste que tenia esposo— señaló, escuchando a los segundos la estruendosa carcajada
—Es viudo— se burló, considerando que la muerte estaba de su lado
—No es algo que debería alegrarte Yoongi
—¿Por qué? — ladeo ligeramente su cabeza— gracias a eso tengo una oportunidad
—Si lo encuentras, además nada te asegura que él no desee guardar su luto
—Eres un fastidio— chasqueo su lengua, deslizando su cuerpo por la silla como un pequeño niño que era rechazado de su capricho
—¿Has hecho la dinámica que te recomiendo?
—Si, me ha liberado de mucho estrés— hablo, volviendo a colocarse en su posición anterior
—Es bueno que tomes aire fresco— sonrió, permitiendo que sus dientes fueran observados por aquellos ojos tan voraces— Espero que en nuestra próxima consulta, puedas comentarme más sobre tus libros y experiencias
—Esta bien, lo tendré en cuenta— asintió, levantándose de su lugar al escuchar el típico sonido de la campanilla, demostrando que su turno había culminado y debía dar paso a aquella maldita pareja casada que siempre llegaban con puntualidad
Solo para discutir
—Doctor– llamó la secretaría, asomando su rostro por la puerta semi abierta—Él señor Park a llegado, pero se encuentra solo
-¿Solo? Es extraño que venga a una consulta matrimonial sin su esposo
—Con permiso— pidió el pelinegro, apartando a la mujer de baja estatura de su camino, saliendo de aquella sala
Liberando un pesado suspiró, cansado de hablar con tanto filtro con su psiquiatra
¿Por qué iba a uno? Pues... uno de sus personajes era un hombre con problemas mentales y deseaba experimentar lo que era vivirlo, pero jamás espero verse consumido por ello cada día
—Lo lamento— se disculpo un hombre al chocar por accidente con él pálido
—No te preocupes, los accidentes pasan— dijo con una ligera sonrisa... Sin embargo, al llevar su mirada hacia el causante, sus ojos se abrieron tan grandes como los ajenos— ¿Tú? — señaló con uno de sus dedos, al corto tiempo siendo manoteado por el rubio
—No me señales tarado— se quejó, achicando sus ojos, buscando una respuesta a aquel encuentro— Me estas siguiendo
—No claro que no— negó repetidas veces con su cabeza, muy seguro de sus palabras, bajando su mirada por todo el cuerpo del hombre frente a él, observando con tanto detalle su vestimenta tan ¿Adorable?
Era como verlo aun vestido de borrego
¿Le gustaba vestirse tan afelpado? o ¿solo era protocolo para no demostrar sus acciones?
Si era de esa manera, lo comprendería, él hacía lo mismo; Se sentía tan bien verlo nuevamente
—¿Podrías dejar de mirarme de esa manera? — preguntó, quejándose internamente al sentir sus mejillas arder, no había notado lo apuesto que era
La iluminación en aquel callejón era vaga
—¿Vienes con tu esposo? — preguntó completamente divertido
—¿Vienes con tu loquero? — reto, escuchando aquella grave risa, era una pérdida de tiempo el igualarse a alguien tan retorcido como lo era aquel hombre— Espero que estos encuentros no sucedan nuevamente
—¿Señor Park? — Llamó la mujer, extrañada por la ausencia del rubio en la sala psiquiátrica—¿Sucede algo?
—No— sonrió con dulzura, pasando por un lado del pelinegro— solo hablaba con el anterior paciente, fui demasiado torpe y choque contra él— rió por lo bajo, demostrando una falsa timidez
Era tan sexy
Él quería a su personaje en vida propia y si él lo quería lo obtendría, tendría a aquel hombre tan lleno de personalidad, arrodillado en frente de él, mientras lamía su verga con aquel jodido traje de borrego
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Capítulo especial para: kamymorataya
feliz cumpleaños
Entre la muerte y el placer solo hay una fina línea
Sigan adelante y cumplan sus mayores placeres
Att: Dem
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