Capítulo 18

5 Enero año 2000

- Durante la segunda guerra mundial, nuestro país hizo su rendición cuando Hiroshima se vio afectada por los fuertes borbandeos. Desafortunadamente se perdió a mucha gente y poco después, algunas ciudades que quedaron deshabitadas, fueron olvidadas con el tiempo. Incluso hasta ahora, no aparecen en el mapa - dijo el Sensei.

Todos mis compañeros escuchaban sobre la historia de la segunda guerra mundial. Algunos lucían aburridos, otros desinteresados, otros atentos, y a otros - como yo - les daba igual.

No era amante de la historia, aunque entendía lo importante que era. Pero no rechazaba totalmente toda la historia de Japón, era solo que habían historias aburridas que realmente no me interesaban.

Hace poco que las clases habían iniciado, ahora estábamos en invierno y algunas flores de Sakura habían florecido ya. Pasaron medio año desde que fuí reclutada a Black Dragons. Cómo parte de ella, había mantenido un perfil bajo, no por el resto de la gente, si no, por mi familia.

Era por ellos que escondía ese secreto.

El tiembre de salida sonó, tome mis cosas, coloqué mi mochila en mis hombros. Caminé en dirección a la salida, entrecerre los ojos para mirar bien la pequeña figura de cabellos azules. Era mi chicle. Él me saludo con su mano derecha desde lejos, algunos miraron en mi dirección, curiosos, mientras otros seguían su camino. No hice gesto ni señas cuando saludo, sólo me mantuve caminando a mi propio ritmo.

Cuando estuve por llegar hasta Teiju, el corrió para abrazarme, sin embargo, pude notar otra pequeña persona esperándome. Con Taiju en mis brazos, caminé al de cabellos claros, sonreí con suavidad. Taiju lo miro con seriedad, mejor dicho, ambos se miraron como rivales

- Hola, Sen - saludé acariciando su pequeña cabeza.

- Hola, Ima-san. ¿Quién es ese? - Preguntó apuntandolo con su dedo índice - Parece de mi edad, pero actúa como un bebé.

Reí a carcajadas. Tenía razón, Taiju actuaba como un bebé. El de ojos azules lo miro con enojado, bajo de mis brazos y se colocó frente a él.

- ¿Y que si actuó así? ¿Estás celoso por no que no te abrazo a ti, si no a mi, duende?

Sen lo fulminó con la mirada, parece que no le gustó cómo la había llamado.

- ¿Celoso de ti? Ima-san me quiere más a mí que a ti. Incluso me sonrió, mientras a contigo no lo hizo.

Los mire. Taiju molesto subió la mirada hasta mi, luego la bajo hasta él, al final infló sus mejillas molesto. Se mantuvo callado durante un minuto, hasta que abrió la boca para decir algo, sin embargo, fue interrumpido.

- ¡Taiju Aniki!.

Los tres miramos a los dos niños correr en nuestra dirección. Mis ojos se iluminaron cuando ellos me miraron, estire los brazos para ser abrazada por ellos, pero, no paso. Ambos esquivaron mis brazo y fueron hasta Taiju.

Perturbada, quedé allí por unos minutos con los brazos abiertos.

- ¿Que hacen ustedes aquí? - escuché hablar a Taiju. Ahora el mocoso actuaba como el hermano mayor, irónico.

- ¡Taka-chan nos invitó a su casa a comer! ¡¿Podemos ir?! - gritó el más pequeño con su pequeña de niño.

Senti como un pequeño cuerpo se abrazaba a mi, baje la mirada para mirar a Sen en mis brazos. Acaricie su cabello con cariño.

Al menos él me quiere.

- ¿Irán Yuzuha y tú?.

- ¡Sí!

- Está bien, pero no se queden hasta tarde.

- ¡Si, gracias!

Y ambos niños volvieron a correr un par de metros antes de voltearse y mirar en mi dirección.

- ¡Ah! ¡Hola y adiós, Ima-neesan!

Y se fueron.

Mis ojos se pusieron en blanco, mi frente sudo, y mi puño se apretó con molestia.

Pero me las pagarás muy pronto, mocoso tonto.

- Bueno, soy Shiba Taiju, ¿Quién eres tú? - pregunto el niño en dirección al pequeño abrazado a mi cuerpo. Sen lo miro sin interés, para luego volver abrazarme

- Kawaragi Senju - dijo.

-Esta bien. Veo que quieres a Ima-neesan tanto como yo, así que tú también serás parte de mi unidad de protección animal. Así que debes proteger a Ima-neesan ¿De acuerdo? - Pregunto nuevamente. Sen miro aquella mano, analizando que no tuviese alguna deformidad. Cuando tuvo confianza de aquella mano, la tomo, y asintió con su cabecilla.

Sonreí orgullosa, mí cabeza se movió de arriba abajo. Las palabras de Taiju hicieron eco en mi cabeza, abrí los ojos, frunci las cejas y baje la mirada al de ojos azules.

- Oye, Taiju. ¿Como dijiste que se llamaba tu unida? - Pregunté.

- Unidad de protección animal - dijo al instante. Pero cuando se dio cuenta de sus palabras, dejo de hacer lo que sea que estaba haciendo - digo, Unidad de protección Ima.

Sonrió nerviosamente, lo mire con amenaza. Mi vena resaltó sobre mi frente, como siempre reaccionó de forma rapida, pronto salió corriendo.

Malditos hermanos Shiba.

* * * *

Analicé la organización de la próxima misión que tendríamos los de Unidad de Ataque Secreto. Todo el plan parecía bien, como cada uno de los planes que habíamos hecho, todos parecían perfecto.

Había pasado meses desde mi unión con Black Dragons, todo iba bien. Todo había ido bien durante esos meses, la banda creció y ahora en lugar de 500 personas teníamos 700 personas, en total, teníamos 200 personas más. Todos parecían felices con ello, incluso yo, me sentía orgullosa de los logros que se tenían en la banda.

Hasta hace poco, todo parecía bien. Mentira, en realidad no.

- Ima, me gustaría hablar contigo.

Mire a Akashi, asentí a sus palabras. Caminé hacia él, ambos caminamos hacia un lugar más privado dónde la mayoría de la banda no podía escuchar.

De nuevo podía sentirme anciosa por lo que fuera a decir Akashi, no hacía ni mucho tiempo que me había unido. A pesar de medio año, sentía que en realidad eran dos meses. Y hace un mes exactamente, los fundadores comenzaban actuar extraño, parecía como si en realidad algo pasará, algo grave.

Cuando mire al frente, frunci el ceño. Mi corazón comenzó a estrujarse, sentí que algo me abandonaba para dejarme vacía. Frente a mi, estaban los tres frundarores restantes; Sano, Wakasa, y Keizo.

- La he traído.

Shin sonrió en mi dirección, mantuve serena mi mirada.

- ¿Para que he sido traída aquí? - Pregunté.

- Queríamos hablar contigo, Haitani - comenzó Sano.

- Soy toda oídos.

Sentí como mi mente reaccionaba a mis instintos, una visión llegó, no presente atención, solo mantuve seria mi mirada.

- Iré directo al punto. He decidido dejar Black Dragons.

No reaccione, no dije nada, más que una señal para que continuará.

- He estado mucho tiempo aquí con la banda, y gracias todos ustedes, la banda ha crecido. Ya lo hablé con ellos, me dieron su respuesta, y ahora quiero que me des la tuya.

Suspiré con profundidad, los cuatro me miraron.

- No puedo decir mucho, ya que solo he estado seis meses aquí. Pero, esta es una decisión tuya, si quieres retirarte, adelante, después de todo has hecho mucho por nosotros y también mereces tus propios descansos. Solo puedo deciarte que te vaya bien, y que no te arrepientas de esta decisión - dije.

Shin sonrió, movió la cabeza en señal de asentamiento. Akashi sonrió también, Wakasa, Keizo, todos sonrieron suavemente.

- Agradezco que lo entiendas, Ima - Se puso de pie, camino hasta mi - Y también me gustaría pedirte un favor.

- Tu dirás.

- Quiero que te encargues de Black Dragons en mi lugar.

Abrí los ojos con asombro. Lo mire, luego mire a los tres de atrás, ambos asintieron, ellos estaban de acuerdo.

- No entiendo ¿También se irán ustedes? - Pregunté.

- Nosotros decidimos también dejar la banda, y dejarles a ustedes la siguiente generación. Hemos estado por un buen tiempo, y ciertamente, queremos que Black Dragons tome nuevos caminos - Dijo Akashi.

- Dejándolo en tus manos, creemos que la banda estará bien, crecerá y será reconocida en todo Tokio - Prosiguió Waka.

- Haz demostrado un gran liderazgo. Aunque no eres mejor que Shin, pero tienes tu propia fuerza que hace que los chicos te sigan - Continuo Benkei.

- ¿Aceptas ser la capitana de la cuarta generación?

- Yo..

Baje la mirada pensativa. Cada ilusión que tenía en mi mente, cada plan, cada sueño con la banda, se fue desmoronando poco a poco. Entendía que los fundadores querían retirarse, no podía ser egoísta y decir que se quedarán. Ser capitana de una pandilla, era pesado, implicaba muchas responsabilidades. Suspiré, subí lentamente la mirada e insegura, asentí.

- Sí.

* Quizás crea que fue rápido la ida de los fundadores, y no se explico a detalle todos los momentos que tuvieron juntos. Pero no es que haya querido terminar rápido la historia, si no, que solo les estoy entregando puntos claves para lo siguiente que vendrá.

Así que no, a la historia le falta muchísima más explicación. Estos dos últimos capítulos fueron como relleno, los siguientes dos que siguen, son base a la misma historia de Ima, y ya con ello, cerraríamos un poco está historia de Ima; el cómo conoció a los capitanes, cómo fue parte de BD, cómo se hizo capitana, y ya. Luego si viene todo lo que ella hizo en la banda; cómo antes de ser la capitana y luego de serlo.

Espero les haya gustado, prometo hacerlos más largo después del capítulo 20. Hasta entonces, esperen con ansias.

¡Gracias por lee! ¡Sayo! ❤️

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top