Capítulo 17







Bostece aburrida, algunas lágrimas salieron de mis ojos en el trascurso.

- ¿Estás cansada, Ima? - Preguntó el niño a mi lado.

Negué poco antes de que mi boca se cerrará.

- Me da pereza ir al Santuario - dije.

- Oh.. si no quieres ir, solamente no vayas - dijo con simpleza.

Negué de nuevo, si no iba, quién sabe que me iba a pasar si no lo hacía, y digamos que no tenía el humor para aguantar regaños.

Después de dos semanas, el dichoso primero de agosto había llegado. Durante la semana, no vi a los capitanes de BD, solamente estuve estudiando sin preocuparme de nada. Y ahora que el día había llegado, me sentía algo ansiosa. No sabía para que era la reunión del día de hoy, de hecho no se me había dado ni una instrucción solo el que debía ir.

Conmigo llevaba a Sen, el niño me tomaba de la mano mientras caminabamos por las calles de Shibuya. Eran entre las 5:00 y 5:30 de la tarde, se suponía que debía estar a las 6:00, pero digamos que no vivía cercas de Musashi, así que, íbamos lento.

Tome una de mis trenzas, subí y baje desde arriba para sentir la forma de mi trenza. Había decido peinarlo como Ran solía hacerlo, a decir verdad, eran cómodas en tiempos de calor, pero eran un dolor de cabeza, no soportaba estar peinada.

- Ima-san, ¿A dónde vas? Ya llegamos.

Mire el paisaje, mire el lugar, y mire en donde estaba parada. Retrocedí hacia atrás, me había alejado unos cuantos metros de las escaleras donde Sen,-sin darme cuenta- había soltado mi mano.

Me sentí avergonzada por mi distracción.

El Santuario era bonito, estaba cubierto de muchas áreas verdes. A pesar de ser un Santuario pequeño, tenía todo lo necesario para quienes lo visitaban. No me atreví a entrar, nos quedamos a fuera sentados sobre las escaleras. Kawaragi se recostó en mi hombro, no dije nada por qué comprendía que estuviese cansado, después de todo, lo había traído conmigo.

Tome mi celular de modelo antíguo, pero que afortunadamente aún tenía el juego de la serpiente. Estaba aburrida, a pesar de ser las 6:15 pm, aún no llegaban el resto que vendrían. A decir verdad, ni siquiera me había vestido con la moda Haitani, solo venía con lo primero que encontré.

Bostece de nuevo.

El sonido de unas motocicletas llegó a mis oídos, y por lo que ví, a los de Sen también. Ambos miramos de dónde provenía aquel sonido, poco a poco, unas luces amarillas hicieron su aparición, con ello, motocicletas de colores negros y sobre ellas, chicos con trajes de color negro. Los mire sería, no me levanté de las escaleras, seguí sentada como no me importara nada.

Los chicos de trajes negros apagaron sus motos, algunos me miraron con una mirada de querer asesinarme. Lleve mis ojos a cada uno, hasta que un peinado raro llamo mi atención. Me miro, lo mire, nos miramos por un rato, hasta que él se acercó con una sonrisa. Detrás de él venían el fumador y dos chicos más. Había al rededor de 500 personas, todas ellas se formaron e inclinaron sus cuerpos cuando el capitán camino en medio de ellos junto a los otros tres.

- Me alegra que vinieras Ima - dijo. Asentí levemente con la cabeza, sus ojos bajaron a Sen al cuál despeinó con cariño.

- Pensé que llegarías tarde, mocosa - lo mire con el ceño fruncido.

- Mira quien lo dice, me dijeron a las 6:00 PM y ni siquiera estaban aquí cuando llegue - me queje.

Shinichiro razco su nuca con nerviosismo, alcé una ceja al mirarlo con confusión

- Lo siento, mi error. No pensé que tendrían una sorpresa para mí en mi casa - murmura.

¿Sorpresa?. Lo mire extrañada, pero sin querer preguntar más, solo asentí.

- No importa, ya estoy aquí ¿Me puedo ir ya? - Pregunté sonriendo ansiosa. La sonrisa del capitán se borró, pronto negó con seriedad.

- No.

Chasquee la lengua.

Pronto mi vista paseó hasta donde se encontraban los otros dos desconocidos para mis ojos. Uno de ellos era el más enano de los cuatro, tenía el cabello medio largo además que lo tenía despedinado. El otro estaba tapado completamente, y tenía la mirada de querer matar a medio mundo.

- Ellos son Wakasa Imaushi, capitán de las unidades de ataque especial, y Keizo Arashi, capitán de unidad de guardia. Ambos son también fundadores, además de nuestro dúo más fuerte - Presento Shinichiro a cada uno.

Mire a los dos, incline medio cuerpo con ambos brazos hacía atrás.

- Un gusto conocerlos.

Ninguno dijo nada, solo miraron a Shinichiro.

- ¿Quién es ella? - Pregunto el pelón, digo rapado.

- Es una nueva integrante de Black Dragons - respondió Takashi - Lo de más, se dirá más adelante.

Sin decir nada, los dos asintieron. Pronto se les dio la indicación a todos de subir al santuario para iniciar con la dichosa reunión que tanto tiempo había tardado en llegar. A decir verdad, me estaba aburriendo, en mi mirada era notable.

- ¡BIENVENIDOS A TODOS! ¡LA REUNION DE BLACK DRAGONS COMIENZA AHORA!

- YEAHHHH!!

Todos gritaron emocionados, algunos alzaban una de sus manos, otros aplaudían y otros se mantenían en silencio escuchando el bullicio. Shinichiro sonrió cálidamente, los fundadores estaban a mi lado, junto a Sen. Frente a nosotros se encontraban los capitanes.

- ¡Antes que nada, agradezco a todos aquellos que me dieron sus buenos deseos en mi cumpleaños número 19! ¡Mis deseos son para ustedes y está gran familia!

De nuevo, hubo bullicio. Poco después, continuo:

- En la reunión de hoy, me gustaría dar unos nuevos anuncios. Pero sobre todo, me gustaría presentarles a alguien que nos será de gran ayuda - comento.

Los susurros se comenzaron a escuchar a nuestras espaldas. Los de enfrente, algunos, nos mantuvimos en silencio esperando las siguente palabras.

- ¡QUE IMA HAITANI SUBA! - gritó Takashi.

Sentí como un escalofrío recorrió mi espalda, si antes había nerviosismo ahora había escalofríos, que lindo. Solté la mano de Senju, caminé hacía el frente. Susurros y murmuros escuché a mis espaldas, no me extrañe, seguro era el apellido que tenía el que era famoso. Subí un par de escalerasz giré sobre mis talones, y di la cara al resto.

- Seguramente muchos han escuchado de dos hermanos cuyo apellido es "Haitani". Entre ellos, existe un tercer Haitani, la sombra de ambos hermanos; Ima Haitani - Hablo. Mantuve mi mirada tranquila, relajada y sobre todo humilde, aunque no lo tuviera - Hace algunas semanas la conocimos, y hace 15 días, la reclutamos. Ahora ella, es parte de Black Dragons - anunció.

Muchos miraron sorprendidos mi persona, otros sonreían felices, el sentimiento en ese momento era extraño. Para describirlo a detalle me harían faltas palabras, pero, sin embargo, sabía que en el fondo había un sentimiento de felicidad.

Sentí una mano en mi hombro, mire sobre este al azabache de pelos largos.

- Di algunas palabras, Ima - dijo Takeomi.

Asentí, carraspee mi garganta.

- Bueno, es un honor para mí ser parte de una de las pandillas más grandes del país. También, le doy gracias a los capitanes por poner los ojos en mí - dije sinceramente - Espero poderme llevar bien con todos ustedes, así como ustedes confíen en mí. Apartir de ahora seremos colegas, amigos y una familia. Así que si tienen algún mal momento o necesiten a alguien para hablar sobre sus problemas, con gusto los escucharé. Y bueno ¡Cuiden de mi por favor! - dije lo último inclinando mi cuerpo. Pude escuchar como algunos de ellos se rieron.

- ¡BIENVENIDA HAITANI!

- ¡Es un gusto tenerte con nosotros!

- ¡Por fin una chica en la banda!

Y más gritos hubieron, he de decir que me sentí conmovida. Shinichiro poco después indicio que guardarán silencio con una señal, él tomó mi hombro.

- Otro anuncio que quería darles. Haitani Ima, será la capitana de Unidad de Ataque Secreto de Black Dragons.

Abrí los ojos sorprendida. Apenas había entrado y ya, ¿Ya era capitana?. La mayoría también abrió los ojos con asombro, excepto los fundadores, al parecer sabían algo.

- Está nueva unidad se encargará de hacer ataques secretos e investigaciones informativos. Todos serán administrados por Haitani Ima, y ella escogerá a los que sé encargarán de ayudarla.

El bullicio de susurros volvió a llegar. Baje la mirada, mire mis pies y reflexione un poco. Aquella unida tenía los elementos en los cuales yo me relacionaba, tal parece que este ahora mi capitán, sabía mucho de mí.

Aquella noche, todos aceptaron mi puesto. Yo hablé aquel día con Shinichiro y Takeomi, no me sentía segura sobre ser una capitana, pero ellos habían dicho que lo haría bien lo cual, me dio un poco de seguridad.

Desde aquel día, comencé a trabajar como capitana de la Unidad de Ataque Secreto. Obviamente comenzando por elegir a los que me ayudarían cómo parte de esa unidad. Duré algunos meses en hacerla funcionar, hasta después de medio año logré encontrar a hombres capaces para ayudarme, entre ellos: Choji, Seishu Inui, Madarame Shion, y Sanzu Haruchiyo.

Tres figuras importantes para el 2005.

Juntos, gobernariamos la región de Kanto. Historia, que no se contara hasta el 2008.






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