Capítulo 15







— Entonces ¿Ya sabes algunos trucos? — El capitán de los Black Dragons miro a Senju, el albino por supuesto negó, no podía saber nada aún.

Cerro los ojos, de forma pensativa mientras tomaba su barbilla con su mano izquierda. Lo mire en silencio sin decirle nada, Sen también lo miro curioso, hasta que el idiota..quiero decir, Akashi decidió hablar:

— Ahora que Shinichiro está aquí, podrías usarlo a él como tú saco de boxeo — dijo sonriendo. Lo mire con los ojos entrecerrados, podía notar cierto destello de maldad en sus ojos.

Senju miro al capitán desinteresado, él ya estaba de acuerdo.

— Bromeas, ¿Cierto? — dijo el azabache con algo de nerviosismo, al parecer la idea de ser un "saco de boxeo" no le gustaba, lo entendía.

Akashi negó, soltó su cigarrillo sobre la tierra, sonrió de lado. Sano miro a Senju, él ya estaba en posición de pelea. El azabache trago en seco, carraspeo su garganta y se loco en posición de pelea.

— Buena suerte, Shinichiro.

Oí decirle en un tono burlón.

— Sen, no te contengas — dijo, el menor asintió con un ligero movimiento de su cabeza.

Kawaragi miro atento los movimiento del chico de baja estatura, analizó su cuerpo, sus facciones e incluso, las reacciones por lo que me fue posible notar. Por otro lado, Shinichiro le sonrió amablemente cuando sintió cuando lo  miro como un depredador.

— De acuerdo, tu comienzas Sen — grito ligeramente Akashi, el niño rápidamente se movió y lanzó una patada hasta la mejilla derecha de Sano de forma veloz. Él esquivo difícilmente, parecía que estaba distraído.

Shinichiro Sano, era (por lo que había investigado) conocido como el tipo "débil para las mujeres, débil en las peleas, pero confiable". En resumen, era un hombre que podía enamorar a las mujeres con facilidad, pero su fuerza y destreza en peleas era débil, pero su liderazgo era de lo más confiable y admirable. Claro, podría decir que era cierto, que toda esa información que me pase buscando el día de ayer era correcta. El problema, es que yo no convivía con ese chico de 18 años.

Mire como Sano arrojó un par de puñetazos sobre el rostro de Sen, él los esquivaba como si fuese fácil. Ciertamente me impresionaba, y no podía evitar mirarlo con asombro, parecía que sabía un par de cosas en cuanto a defensa personal. Se veía débil, incluso con lo de ayer, parecía débil. Pero al parecer no lo era, tanto. Akashi lo miraba con el mismo asombro que yo, pero su mirada era sería, estaba analizando.

Shinichiro se ladeó al lado izquierdo cuando recibió otra patada por parte del niño, no era tan alto ni tan bajo, calculando podría decir que media entre unos 1,70 cm más o menos. Senju en cambio, era mucho más bajo a pesar de tener sus 10 años, tenía una estatura muy baja, quizás 1,40 cm por ahora.

O quizás menos, las matemáticas son mis enemigas así que no espero mucho de mis cálculos.

— Bien, creo que es suficiente con eso — hablo Akashi a los peleadores, miro a Senju con una sonrisa de lado — Me haz impresionado. Con un poco más de práctica y aprendizajes, podrás superar el modo de pelea de cualquier banda pandillera — halago.

Tanto Senju como el capitán, se enderezaron. El azabache de baja estatura sonrió, saco un cigarrillo y lo encendió. Al parecer los capitanes de cada pandilla tienen esa costumbre de fumar, estúpidos creídos.

— Si en algún futuro llegas a ser parte de una pandilla, seguro que podrás superar Black Dragons — dijo Shinichiro sonriendo — Aunque creo que para entonces mis hermanos van a liderarla eso espero — comento con un toque de nostalgia al mirar el cielo. Akashi lo miro en silencio.

— ¿No ibas a darle a Izana la próxima generación? — Pregunto, a lo que el azabache negó.

— No, me gustaría dársela a alguien de confianza capaz de liderarla con honestidad. No me gustaría que cayera en malas manos y se corrompa — exclamó.

Mantuve silencio, sentí como el capitán llevaba su mirada hasta mi.

— He oido que los hermanos Haitani se han convertido en los líderes de Roppongi — dijo sin quitarle la mirada — también escuché que la tercera Haitani, la que es conocida como la oveja negra, administró la pelea de ellos.

Lo mire a los ojos con el ceño frunció. No había pasado mucho desde aquel suceso, pero la noticia se había expandido por todo Tokio, era imposible que no se supiera nada sobre ello.

Akashi me miro con un cigarrillo sobre sus dientes.

— ¿Eres hermana de los hermanos Haitani de Roppongi?.

Suspiré cansada, no cabía duda que aquella relación no podía ocultarla fácilmente. Pasará lo que pasará, esa noticia iba llegar hasta que se diera con la tercera Haitani. Aunque como se decía, yo no tenía mucha importancia. Entonces ¿Por qué tanto el escándalo?.

— Lo soy.

Respondí después de unos segundos de silencio. Sano sonrió con ojos de media luna, después miro Akashi

— ¿Te gustaría ser parte de Black Dragons?

Abrí los ojos sorprendida. ¿Estaba invitando a una pandilla? ¿A mí? ¿Una Haitani? ¿Estaba loco, verdad?. Negué, negué y negué, no iba ser parte de una pandilla, ni aunque significa el final del mundo o el final de Tokio, me negaba.

— Me niego.

Shinichiro me miro con los ojos medios abiertos como esperando algún tipo de excusa o un por qué.

— Sí te soy sincera. Odio las pandillas desde los ocho año, gracias a ellas,  mi familia entro en ese mundo, mi padre y hermanos se han convertido con una basura, dejamos de ser la familia más hermosa para convertínos en la familia más escoria que existe. Así que te agradezco la invitación, pero me niego a entrar en un territorio donde incluso sé que no seré de..-

— De ayuda nos serás — interrumpió el capitán seriamente — ¿Eres consiente sobre los rumores sobre ti?

Asentí.

— Sí, que soy una oveja negra en mi familia.

Negó.

— Eso no. Hay rumores que dicen que el motivo que tu hayas administrado la pelea de Roppongi, es por eres como: la madre que puede tomar el lugar de todos, pero nadie puede tomar el lugar de ella. Es decir que puedes ser la única que esté en la cima donde nadie podrá ser capaz de alcanzarte.

Dijo sonriente.

— De nuevo hiciste un halago dramático.

Akashi dijo, estaba de acuerdo había mucha exagerencia en aquel halago.

— Hablas bien de uno como la mayoría habla bien de ti — murmuré sonriendo con burla, ambos capitanes me miraron curiosos, Sen también me miro fijamente — Solo te haré dos preguntas, Sano. Depende de lo que me respondas, será mi decisión sobre unirme a tu pandilla.

Shinichiro me miro ilusionado, no se por que, me tenía la sensación que el también tenía medios informátivos muy grandes, tanto como los míos.

— Claro, dime.

Carraspee la garganta, tres miradas estuvieron atentas a mis preguntas.

— ¿Que es una pandilla? Y ¿Que es la familia para ti? — Pregunté.

El azabache llevó su mano derecha hasta su barbilla, su pose se hizo pensativa, un suave sonido sonó sobre su garganta.

— No estoy seguro si te convenzan mis respuestas, pero.. una pandilla más que un grupo de amigos, es como tu segunda familia donde puedes convivir, hacer juegos, salir a comer o incluso ir a hacer alguna que otra maldad fuera de reglas. Reconozco que hay pandillas que hacen crimines graves que los llevan a ser una pandilla corrupta y no las deseas como una segunda familia. Pero aquellas que no, son las que realmente son familia y son reconicidas como una verdadera pandilla. Está es mi primera respuesta — dijo sonriendome con ojos de media luna, después prosiguió:

" Creo que puedo entender tu odio hacia las pandillas, lo que odias no son realmente ellas, si no lo que odias son aquellos que abusan de los débiles creyéndose más fuertes que ellos. Yo al igual que tú, me disgusta ese tipo de personas " Me miro con seriedad " Por ello cuando funde Black Dragons, lo hice con la esperanza de que fuéramos una pandilla donde pudiéramos ser libres, donde pudiéramos proteger a todos los que eran débiles o siquiera cambiar aquellos que abusaban de los inocentes, y mi legado es lo que quiero dejar en mis hermanos, que ellos puedan proteger y cambiar a Tokio más de lo que yo he podido hacerlo."

" Ahora, sobre tu segunda pregunta. Toda familia tiene sus problemas, no importa que tipo de estatus tenga, sean pobres o ricos, ellos tendrán sus problemas. Lo que sí es cierto, hay cosas que cómo hijos no comprendemos, y nos cegamos con nuestras propias opiniones. Para mí, la familia es aquella que siempre te apoya, que siempre estará contigo, donde esté esa persona que te regañé por qué te quiere, aquella por la que debes esforzarte por darle lo mejor, y que si no ven tus esfuerzos, no importa, en algún momento lo harán y te darás cuenta que lo que hiciste no fue en vano, esa es una familia para mí, esa es la familia que yo valoro."

Lo mire, mi guardia se bajó tan pronto había comenzado a escuchar su respuesta. Ahora podía entender lo confiable que era, y lo bien que cada pandilla podía hablar de él. Una cosa si podía decir que era correcta, y es que pocas personas habían como él. Estaba segura que muchos deseaban ser como él, yo incluso quería ser así.

— Ya veo. Puede entender tus puntos, y son impresionantes — halago.

Shinichiro me miro sonriente.

— ¿Cuál es tu respuesta entonces Ima?  — Pregunto Akashi.

— Está bien, me unire. Pero demuestrame que Black Dragons es lo que los rumores dicen, si no lo es, destruiré tu pandilla — Estiré mi mano como son de cerrar un trato. Shin me miro por unos segundos, quizás esperaba que le dijera un sí sin condiciones, pero yo no era así, no era del tipo fácil que se unia a la primera oportunidad para ganar algo. Si Black Dragons era lo que ellos decían decir, entonces la convertiría en la líder de todas las pandillas

Claro, dependiendo de cómo sean.

— De acuerdo, estoy seguro que no te arrepentirás — Tomo mi mano con una sonrisa de oreja a oreja.

Sen miro nuestras manos, coloco la suya sobre las nuestras, Akashi también hizo lo mismo, los tres sonreímos.







* Otro capítulo más, y casi llegamos a los 20 capítulos casi. Aún así, me alegra ver cómo crece la historia, y también me da gusto el que a ustedes les guste. Como siempre, gracias por apoyarla ❤️

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