Terminamos la clase gracias a dios, con la mano que sentía que se me iba a caer y dolor de cabeza que me duraría hasta el entrenamiento.
—¿Todo bien? —pregunté a Jens quien guardaba sus cosas.
—Yo si, tú eres el que me preocupa —señaló— deberías decirle a tus padres.
—Ya cree que soy un niño mimado eso solo se lo confirmaría —me negué.
—Oti, eres un niño mimado —aclaró mirándome.
Puse los ojos en blanco para levantar mis cosas, probablemente lo era pero no tenía que confirmárselo.
Aquella chica quien ya me había salvado dos veces en un día se acercó junto con su amiga.
—Gracias —mencione— no tienes que hacerlo de verdad, puedo copiarle a mi primo.
Jens me miró inseguro levantando la ceja, tomó su cuaderno para mostrármelo.
—Le entiendes acaso —colocó el cuaderno frente a mi.
—¿Y tu? —pregunté al ver su letra.
Jensen negó para levantar los hombros, y llevarse la mano a su cabeza dando unos ligeros golpecitos.
—Todo está aquí —aseguró.
—Muy poca información entonces —atacó Talita.
—Silencio ocho cinco —le grito molesto a la chica.
Mientras ellos se peleaba lo cual causaba demasiado gracia me centré en la morena de linda sonrisa.
—Te parece si te doy copias de los apuntes mañana —volvió al tema— tengo que pasarlos a limpio.
—Eso sería genial —acepté aliviado— gracias y perdón por la molestia.
—Está bien, entre latinos debemos apoyarnos —señaló golpeando con su brazo el mío amistoso.
—Si necesitas mi ayuda cuentas con ella —ofrecí.
La chica asintió para llevarse a su amiga jalándola de la manga antes de que pisara al enano.
—Pensé que seguirías coqueteando —me burlé.
—Suficiente —gruñó golpeándome.
Nos fuimos almorzar, ya estaba Temi esperándonos... con su estupido novio.
Ella estaba sentada mirándole, sus piernas sobre él mientas lo alimentaba.
—Mm no huyamos —me gire.
—Muy tarde ya nos vió —me detuvo.
—Finge demencia, tu por la izquierda y yo por la derecha y nos vemos en el campo —planeé.
—¿Crees que tengo la paciencia para esto? —me recordó— No, ahora camina y enfréntalo de una vez.
Fui obligado por un chico que tenía que brincar para subirse a la cama.
Caminamos a la mesa para sentarnos.
—¿Ibas algún lado Oti? —preguntó con un dejo de molestia.
—Pensé que quería ir al baño —me excusé torpe.
Nos sentamos mientras sacaba mi desayuno, emparedado de gorditos pues era una bomba de grasa.
—Uhh tocino —dijo Temi robando mi tocino.
El chico miró como metía el grasoso y delicioso tocino a su boca con cierto espanto.
—¿Todo bien? Tienes la misma cara de Jens todas las mañanas al ver su desayuno —me burlé.
Justo la misma cara que tenía en este momento al ver que le habían mandado lo mismo .
—Si, solo soy vegetariano —explicó.
Jensen se empezó a reír, por debajo sentí la patada que era para él.
—Esa era mía —gruñi sobándome.
La chica me miró aun molesta por el enano.
—Está bien, entiendo que no todos podemos ser vegetarianos pero podemos empezar reduciendo nuestro consumo de carne no —miró a la chica.
Temi asintió, le dió una sonrisa ligera devolviéndome el plato.
—Seguro señorita T-Bone podrá —añadió Jens riendo.
Esta vez la patada si le llegó.
—Me lo merecía —aceptó encorvándose por el dolor, justo en la espinilla.
—¿Señorita T-Bone? —preguntó curioso.
La chica había ganado un concurso de comer carne a los catorce años... le había ganado a hombres adultos, incluso a mi y eso que no me lleno fácil.
—Pasemos a otro tema quieres —besó su mejilla— ¿Oti algo nuevo que contar?
Levanté los hombros a manera de respuesta.
—Puedo preguntarte algo —pidió él.
—Claro —asentí para ver qué decía.
—¿Cómo es la voz que escuchas en tu cerebro, ya sabes tu voz interior? —preguntó curioso.
La pregunta del siglo, cómo es la voz interna de un sordo, era buena pero yo no era el adecuado para responderla.
—¡Conner! —lo llamó apenada.
—Uh lo siento si te molesta, solo tenía la duda —se retractó nervioso.
—Está bien —lo calmé— tengo dos, la voz en mi cabeza es mi voz solo que como yo la escucho, y la otra que es algo difusa que supongo es de mi Pa.
Me miró algo confundido y antes de que dijera algo más Temi intervino.
—Oti no nació sordo, los doctores creen que empezó a perder la audición cuando tenia cuatro meses —explicó.
—Oh, ¿Y por qué te llaman Oti? —preguntó cambiando de tema— es un segundo nombre o algo así.
—Mi nombre es Autumn y que se traduce a Otoño, mi Pa es latino así que le gusta llamarme por mi nombre en español —expliqué— lo hacía con mi padre así que es como una broma entre ellos.
—¿Padre? o sea dos padres —se contestó el solo algo confundido.
—Si, dos padres —confirme orgulloso, a la mierda a mi nunca me daría pena decirlo.
Su novio miró a Temi, inseguro como si se lo hubiera escondido pero no, para nosotros era normal y así como la orientación sexual no es noticia tampoco ir diciendo si tienes dos papas, mamás, uno solo o uno de cada uno.
—Si, Oti tiene dos papas, Jens igual y yo tengo un padre con cuatro ex- esposas y un ex- esposo —defendió— lo normal.
El chico asintió pero en su cara pude ver que estaba más confundido que nada.
—Te cambió mi emparedado por tu barrita —interrumpió Jens durante el ambiente tan pesado que se había hecho.
—No, comete lo que puedas y la barrita —regañé.
Me insulto por lo bajo para volver a la conversación, nos miró confundidos.
—De que me perdí —susurró.
Negué divertido para revolver su cabello.
Mirando a los dos fue cuando entendí, el brillante plan llegó a mi, sin necesidad de esperar, o salir heridos los dos.
—Vamos Jens, llegaremos tarde —dije.
—¿Vamos contigo? —preguntó Temi.
—Está bien no es necesario —me apresuré, tomé al enano para cargarlo.
Un poco lejos de ahí por fin lo bajé.
—No mejor sígueme cargando —bufo cansado.
—Tengo un plan —aclaré— y es perfecto.
—Bien escucharé tu terrible plan —asintió abriendo la barra.
—Aceptemoslo su novio es un desastre, todo de lo que siempre nos burlamos —asegure— está cegada sólo tenemos que demostrárselo.
—Ser vegetariano no es defecto Oti —aclaró haciendo caras por el sabor.
—Para la chica Tbone claro que si —le recordé— pero es un imbecil ¿Entonces?
—No te niego que no lo es, y no es tan mal plan —lo pensó— de acuerdo estoy dentro.
Abrace al enano aunque me gruñó, camino a la práctica nos encontramos a los gemelos.
—Chip, Dale —sonrió el pequeño malicioso.
—Hola Jens —saludaron al unísono.
—Que les parece un intercambio, un sándwich de gorditos porque me lleven mis cosas —propuso.
La condición de sus padres es que debía comer y mantenerse en su peso para estar aquí.
—Ni lo intentes enano te acabarás ese sándwich —regañé tras él.
Después de mi entrenamiento me metí a la ducha para salir, había dejado a los gemelos encargados de que Jens se comiera el sándwich.
Dale lo tenia sujeto de los brazos mientras Chip le daba las últimas mordidas.
—Una más Jens, una más —dijo metiéndome el emparedado a la fuerza.
Cuando llegue Jens me miró.
—¡Chip, Dale! —exclamé frustrado.
—Fue su idea —señalaron al enano.
—Era eso o iban a empezar a cantar y jugar al avionsito —explicó calmado— ya me puedes soltar.
Dale le abrazó más fuerte recibiendo un putazo del menor haciendo que lo soltara.
—Vámonos antes de que lo golpeé de verdad—gruñó.
Asentí para llevármelo y que no cumpliera su amenaza.
—Adiós chicos —me despedí.
—Adiós Oti —dijeron al unísono.
Nos fuimos a casa pues como dijo papá hoy iríamos a ver a la abuela, al llegar ya nos esperaban.
—¿Cómo les fue? —preguntó papá camino a la casa de la abuela.
—Oti se quedó conmigo en el grupo de física —mencionó Jens.
—Bueno ya ves eres más listo de lo que crees cariño —halagó papá.
—Supongo —mentí agotado.
Llegamos a la casa de la abuela, aquella pequeña casita en la que había crecido papá bajo la montaña, los abuelos se habían ido de crucero por dos meses.
Baje emocionado para ver a la abuela, al entrar ahí estaba ella preparando de comer.
—¡Mi niño precioso! —exclamó al verme.
—Abue —corrí abrazarla.
Me abrazó fuerte como solo ella sabía, aún era joven pues había iniciado temprano con sus hijos, aquellas canas blancas apenas empezaban a formarse.
—Bueno ya suéltalo no, no me ves en dos meses y lo saludas primero —gruño papá evidentemente celoso.
—Por qué me quiere más —señalé lo obvio.
—Claro que no —negó papá incrédulo.
—Tiene cuatro hijos más Lu y sólo un nieto —le hizo ver Pa— lo siento pero fuiste remplazado por tu hijo.
—Mami —dijo papá nervioso.
Mi abuela negó besando mi mejilla para besar la de papá.
—Es tu culpa por darme un nieto tan hermoso —sonrió.
Había sido el primer nieto para ambas familias, básicamente mi infancia había sido rodeada de mimos por todos.
La abuela saludó a Pa para recaer en el chico.
—Jensen ¡Dios mío mírate estas guapísimo! —exclamó abrazándole con fuerza.
—Hola abuela Jones —dijo el menor correspondiéndole.
Cuando éramos pequeños Jens había sido como un hermano para mi y al pasar tanto tiempo juntos mi abuela se convirtió en la de él.
—Sabes me recuerdas a Bal...
—Absolutamente no, mi sobrino es guapo no como patito feo —gruñó papá.
El tío Balder había sido el ex novio de papá, aún lo veía en las navidades o mi cumpleaños por lo que siempre ponía paranoico a papá aunque lo negara.
La abuela negó divertida.
—¡Oh pero si es mi chico favorito! —exclamó el abuelo.
—Abue —sonreí para ir y abrazarle.
Mi papá llegó hasta a mi para abrazar a su padre.
—También te robaras el amor de mi papá —atacó arqueando la ceja.
—Tu culpa, querías tener un hijo así de guapo no —le recordé.
Papá me abrazó junto con mi abuelo.
—Venga que se enfría la comida —nos apuró la abuela.
Su fantástica lasaña que hacía hasta pedir doble al pequeño Jense.
—¿Cómo está Nike? —preguntó papá.
—Muy bien, vendrá para las fiestas y prometió hacer la cena —alivio a todos.
—Si, comida mexicana —sonrió Pa triunfante.
Mi tío se había quedado a vivir en México tras su viaje.
—¿Y mi tío Charms? —pregunté nervioso.
—Justo detrás de ti —me llamó.
Me giré emocionado para abrazarle con fuerza, no lo había visto en tres meses lo que había sido demasiado.
—Oh mi Pikachu, cada que te veo estás más grande —besó mi mejilla para revolver mi cabello.
—Tal vez no deberías irte por tanto tiempo —le recordé, su trabajo lo tenía ocupado.
—Tal vez —asintió abrazándome de nuevo.
—Recuerdas cuando éramos los primeros en recibir su amor —se quejó Pa— ¿En qué momento deje de ser tu favorito?
—Hace diecisiete años con la llegada de Pikachu —sonrió para ir a él y saludarle.
Oficialmente mi nombre es Autumn Samuel Jones... para él siempre sería Pikachu.
Mi tío había regresado de su viaje de negocios y pronto le propondría matrimonia a su novia Amber, una mujer súper genial que me destruía en los videojuegos.
Pasamos la tarde platicando, incluso comiendo poste del que no se negó Jens.
Nos tuvimos que ir pues tenía que ir a casa a entrenar, como siempre.
—Cuídate mi niño —beso mi abuela mi mejilla.
—Si abuela —la abracé.
—Y tú también Jens, te mandaré lasaña para que cenes —dijo agregándolo en el abrazo.
—Me parece bien —sonrió— gracias abuela.
Nos fuimos a casa para que me cambiara, después de esas horripilantes dos horas me dieron la noticia de que tenía una entrevista... yo y la tele no nos llevábamos bien.
Después de mi ducha salí para ver al enano, con una sudadera roja tres veces su tamaño.
—A quien se la robaste pequeño ladronzuelo —ataqué divertido.
El enano sonrío rodeándose con sus bracitos abrazándose.
—Es de mi dios de la muerte —abrazo más como si mágicamente le abrazara.
—¿Tu novio? —bromee divertido.
—No seas estupido es mi kanguro solamente—gruñó— y su hermana mi futura esposa.
—Pues no se lo digas a Talita porque se molestará contigo —le recordé.
El enano puso los ojos en blanco, seguía abrazándose lo que era la cosa más mona del mundo.
—¿A cuantos más les robaste sus sudaderas? —pregunté divertido.
—Traje una de Percy, otra de Vic's, también una de mi hermano que huele a chocolate, no preguntes porque y —su vista recayó en una chaqueta de mezclilla con gorra rosa— de Cade.
Sus ojitos tristes miraron la sudadera, aún le dolía su pérdida.
Me senté a lado del enano para revolver su cabello y abrazarlo.
—Hey esa es mía —miré mi sudadera naranja.
—Era —guiño divertido.
Empezamos a pelear cuando claro nos detuvieron porque les daba miedo que lo rompiera de lo chiquito que era y porque el niño se ponía medio violento y temían por mi aparato coclear.
Me acosté a dormir ideando el plan perfecto para la conquista de una diosa.
Vegetarianos que les vamos hacer, en fin el nene ya tiene un plan ¿Bueno? ya veremos.🤷🏽♀️
Cassandra tendrá otros planes con Oti 🧐
Medidas extremas para alimentar al enano, pero Chip y Dale son la mamada.😂😂
Oti robandose el trono en ambas casas desde su llegada, si así pasa.👑😉
Nuestro Charmsito ya es grande, y si próximamente tendremos boda de nuestro bebé. 💍💍
Un momento sensible con nuestro chiquito Jens, aún extraña a su mamoncito.🤧
Pero bueno, nos estamos viendo la siguiente semana ❤️🙌🏻 cuídense, no olviden usar bloqueador.😎
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