forty four ──── new problem


─────────── CHAPTER FORTY FOUR,
NEW PROBLEM ───────────

Los áureos llegaron a la casa cuando el sol estaba ocultándose. Para su beneficio, no había ningún habitante afuera por lo que pudieron entrar sin llamar la atención.
──── Iré a darme un baño ──── Sahily musitó, quitándose su chaqueta.
Zadkiel agarró su brazo, haciendo que se detuviera. Se inclinó, posando un suave beso en sus labios.
Aunque estaban enojados, no significaba que iba a dejarla. Ambos estaban pasando por un momento difícil, estaban aprendiendo a sanar y ninguno estaba dispuesto a dejar esa relación.
──── No tardes mucho ──── él le susurró, pasando su pulgar por encima de los labios de la áurea ──── Haré la cena.
──── Está bien ──── asintió, dejando salir un suspiro.
Zadkiel dejó que la áurea se fuera, mirándola hasta que desapareció por una de las habitaciones. Entró a la cocina, pensando en que prepararía para esa noche.
Después de lo sucedido, debían de alimentarse bien por si llegaba a pasar un problema.
──── ¿Qué sucedió con Sahily? ──── cuestionó Ithiel, entrando a la cocina.
Nirelle se interpuso en su camino, agitando su cabeza en negación.
──── Podemos hablar de eso en otro momento ──── ella murmuró con preocupación.
──── No, quiero saber qué ocurrió con mi hermana ──── insistió el áureo, frunciendo sus cejas ──── Ella es diferente a cómo era antes.
──── Deberías de recordar que tu hermana murió ──── Zadkiel comentó, sacando los productos para la cena ──── Encontré a Sahily en el infierno. Estuvo a punto de morir por pasar tanto tiempo ahí abajo, sabes que eso no es agradable.
──── Entonces, la profecía no se cumplió, ¿verdad? ──── aseguró con esperanza en su voz.
La molestia de Zadkiel volvió a aparecer, poniendo los platos en la encimera con tanta fuerza que se rompieron. Necesito tomar unos segundos para sí mismo, recordarse que no podía hacer nada en contra del hermano de su áurea.
──── Parece que no sabes nada de la profecía ──── él comentó, levantando los trozos de cerámica ──── ¿Sabes lo que tu hermana más le temía?
──── Por supuesto que lo sé. Es lo que todos tememos, la muerte injusta ──── replicó Ithiel con dureza ──── ¿Ahora vas a decirme que estoy equivocado?
──── Eso es exactamente lo que haré ──── asintió, dándose la vuelta. Zadkiel cruzó sus brazos, observándolo fijamente ──── No todos temen a la muerte, hay cosas más importantes.
──── ¿Cómo cuáles? ──── cuestionó con los dientes apretados.
──── Su identidad. Sahily ama lo que es, una áurea, pero dejaría de serlo si pierde sus alas, ¿no? ──── comentó, ladeando su rostro ──── Sin alas, es una humana y aceptémoslo, ella ama las almas, pero no lo que se convierten.
──── Sahily perdió sus alas ──── Nirelle susurró, bajando su mirada ──── Yo... mire su sangre, es roja.
Ithiel no pudo decir ni una palabra, sintiendo como su pecho se apretó, lleno de dolor y angustia.
──── Felicidades, ese fue el castigo que le impusiste ──── sonrió el áureo, girándose para enfocarse en la cocina ──── Con esa información, no esperes que Sahily sea la misma que tú conoces.
Ithiel tuvo que sostenerse a sí mismo antes de caer al suelo. Sus piernas se sentían débiles y su mente solo proyectaba la batalla en Áureos.
Tomó una decisión que le costó la vida a su hermana. Ya no era una áurea, por él, ahora se estaba convirtiendo en una humana y tendría las mismas debilidades que ellos.
Podría morir con facilidad, sus años se acortarían y todo ese entrenamiento que hizo durante tanto tiempo, solo desaparecería.
Sería una presa fácil para los demonios.
──── Yo... no es posible ──── negó, sin poder creerlo ──── ¿Estás segura de lo que viste?
──── Si, lo estoy ──── asintió ──── Tienes que dejar que se recupere.
──── Les daré una cama por esta noche. Mañana tendrán que irse, es parte del trato, ¿no? ──── Zadkiel comentó, mirando a la áurea.
──── ¿Qué? ──── replicó el áureo, frunciendo sus cejas.
──── Sahily estaba recuperándose antes que vinieran y realmente deseo que sea así ──── informó, lavando los utensilios que ocupó ──── No necesito que estén aquí para arruinar la cabeza de mi áurea así que les estoy pidiendo que se vayan, amablemente.
──── No, no ──── negó, soltando una risa sin diversión ──── No dejaré que te quedes con ella. Es mi hermana.
Zadkiel creó una gran sonrisa, agitando su cabeza en negación. Después de todo, Ithiel seguía siendo el idiota que conoció en Áureos, creyendo que podía mandar sobre su hermana cuándo nunca tuvo ese derecho.
Él se giró, apoyándose en la encimera ──── Estoy asombrado de la capacidad para ser un imbécil y evadir la responsabilidad de lo que hiciste. Deberías de oír tus propias palabras, Ithiel, todo lo que dices son puras basuras ──── escupió amargadamente.
──── ¿Desde cuándo crees que tienes el derecho de hablarme de esa forma? ──── escupió Ithiel, irguiéndose en toda su altura ──── Eres un simple mestizo.
──── Por supuesto, soy un mestizo que tuvo la suficiente valentía para rescatar a tu hermana ──── replicó, cruzando sus brazos ──── ¿Y tú quién eres? ¿El áureo que no pudo mantener su promesa? Creo que eso es peor ──── musitó, curvando sus labios en una sonrisa ──── Dicen que la traición de un ángel duele más que la de un demonio.
──── Tú eres un...
──── ¡Basta! ──── Nirelle gritó, interponiéndose en el camino del áureo ──── Mantente tranquilo, por favor.
──── Si, escucha a la áurea ──── insistió Zadkiel, inclinándose para observarlo con diversión ──── Es lo que siempre haces, ¿no? Ponerla delante de todos.
──── ¡Cállate, Zadkiel! ──── gritó Nirelle, mirándolo con enojo ──── Deja de provocarlo. No fue su culpa.
El áureo bufo ──── Cierto, lo había olvidado. También es tuya ──── declaró en voz baja.
Esas palabras fueron las suficiente para que Ithiel rompiera todo su autocontrol. Agarró uno de los vasos, tirándolo directo al rostro del áureo, fallando por unos centímetros.
──── ¡Detente!
La firme voz de Sahily hizo que los tres áureos se detuvieran, incluso que olvidarán cómo respirar por unos segundos. Habían olvidado lo fuerte que podría ser el don, incluso en ese momento.
Ithiel fue el primero en romper ese encantamiento y se acercó a ella.
──── Nos iremos ──── declaró, apretando sus manos en puños ──── No dejaré que te quedes con ese mestizo.
──── Ese mestizo fue el que me salvó ──── ella replicó, dando un paso adelante ──── No puedes exigir nada en esta casa. Si quieres seguir aquí, harás lo que se te ordene.
──── ¿Has perdido tu cabeza? ──── Ithiel cuestionó sin creer la postura que su hermana adquirió ──── Sé que pasaste por un mal momento, pero puedo buscar una solución y hacer que vuelvas la misma Sahily de antes.
──── Pero no quiero ser como la de antes ──── negó en voz baja ──── ¿Por qué quisiera ser la que siempre estuvo detrás de ti, protegiéndote, pero tú nunca me ofreciste lo mismo?
Los ojos grises del áureo se abrieron, sorprendidos de sus palabras. Su hermana estaba delante de él, pero al mismo tiempo estaba tan lejos que no pudo evitar bajar su mirada, sintiéndose culpable.
──── No dejaré que me hables de esa forma ──── masculló el áureo, apretando sus dientes ──── Ya tome una decisión y la seguiremos.
Ella rio, mirando a otro lado ──── Realmente eres un ser imposible ──── susurró con asombro ──── Déjame tranquila, Ithiel. Por lo menos ofréceme la mortalidad que tú me diste para estar lejos de tu lamentablemente egocentrismo.
──── ¿Ahora es lamentable? ──── replicó él, mirándola con enojo.
Un fuerte golpe en la ventana hizo que Nirelle se asustara. Desde la distancia, notó como el cielo empezó a tornarse oscuro y supo que se trataba de los gemelos.
──── Ithiel ──── ella le susurró, acercándose con pasos lentos ──── Cálmate, estás a punto de crear una tormenta.
──── Déjalo, parece que di justo en su orgullo ──── Sahily musitó, sin perder la calma ──── No le agrada que le mencionen sus errores.
──── Es mejor que cierres tu boca ──── Ithiel masculló con los dientes apretados ──── No voy a permitirlo, Sahily. Puedes estar dolida pero no tienes el derecho de cuestionarme de esa forma.
──── Creo que, si lo tengo, solo me falta algo más ──── dijo, dando otro paso ──── Espero que no te duela mucho.
Ithiel frunció sus cejas, sin entender a que se refirio hasta que sintió el dolor en su nariz que hizo que su cabeza se fuera hacia atrás.
Zadkiel reaccionó con rapidez, agarrando el brazo de Nirelle antes que se tirara a su áurea. La empujó hacia atrás, dándole una sola mirada que lo detuvo.
──── Ni siquiera lo pienses ──── él negó con desafío ──── No la tocaras.
Sahily tomó una gran bocanada de aire, calmando su corazón. Después de tanto tiempo, tuvo la valentía para enfrentar a su hermano y se sintió tan grandioso que lo haría de nuevo, solo que no era el tiempo indicado.
Ithiel solo se quedó en su lugar, limpiando la sangre que salió de su nariz. Vio a su hermana, sin poder creer lo que sucedió.
──── ¿Eso es todo? ¿Renunciaras a Áureos? ──── él interrogó.
Sahily se encogió de hombros, indiferente ──── No puedo regresar sin mis alas. Ya no soy una áurea, ya no soy parte de ustedes.

Esa noche, los pensamientos de Sahily no dejaron que pudiera dormir tranquila. Tenía tantas preguntas como peticiones que simplemente no pudo callarlos.
Se giró, observando el perfil de Zadkiel. Habían dejado la cortina abierta por lo que la luz de la luna brillaba justamente en su rostro, dándole una tenue sombra.
──── ¿Zadkiel? ──── ella lo llamó en voz baja.
Él giró su rostro, abriendo sus ojos adormilados ──── No ──── susurró.
──── No sabes lo que diré ──── se quejó, apoyando su mentón en el pecho del áureo ──── Iba a preguntarte si me quieres.
Zadkiel sonrió, volviendo a cerrar sus ojos, tan pesados que se dio por vencido con facilidad. Para molestar a la áurea, fingio un ronquido que la hizo bufar.
Sahily entrecerró sus ojos, tapando su nariz por unos segundos hasta que Zadkiel volvió a despertarse.
──── ¿Tratas de matarme, mi áurea? ──── preguntó en voz baja.
──── Solo quiero hablar contigo ──── le pidió, creando un puchero ──── Me siento inspirada.
Él entrecerró sus ojos, sin creerlo ──── ¿Inspirada? Entonces hablemos de lo hermosa que eres ──── dijo, pasando sus brazos por su cintura ──── También podrías dormir y mañana hablar como las personas normales.
──── Que bueno que no lo somos. Zadkiel, debemos de ayudar a recuperar a Áureos ──── comentó, acariciando la mejilla del áureo ──── No podemos solo ignorarlo, además, tengo que encontrar a mis padres.
──── ¿Por qué? ──── cuestionó, frunciendo sus cejas ──── No los veo aquí, ni tampoco te buscaran. Se escondieron como cobardes.
──── Sabes que nunca tuve una relación cercana con mis padres, pero tampoco quiero dejarlos sin una protección ──── contó, bajando su mirada ──── Voy a quedarme aquí, con los humanos por un tiempo así que quiero despedirme de la forma que se debe.
──── O podrías dejar que busquen su propia manera de sobrevivir ──── replicó el áureo, pasando sus dedos por el cabello rubio ──── Deja que ellos se encarguen, no le debes nada.
──── Lo sé, pero, ¿no quieres un mundo para Marie y Odette? ──── cuestionó, mirándolo fijamente ──── No podrán estar en Monte Fosco por tanto tiempo.
Las cejas del áureo se fruncieron, disgustado por ese tema.
──── Es injusto que las menciones. No hablamos de ellas sino sobre tus padres que se olvidaron de sus hijos ──── le recordó ──── De cualquier forma, ellas están a salvo.
──── ¿Por cuánto tiempo? Áureos tiene todos los recursos para sobrevivir y lo sabes ──── Sahily insistió ──── Solo ayudaríamos a que los áureos escapen de las prisiones y que vayan a luchar. Después volveremos a nuestras vidas.
──── ¿Puedes asegurar que solo será eso? ──── él preguntó en voz baja ──── Si algo sale mal, nos retiramos, sin importar de quién se trate.
Sahily asintió, sonriéndole ──── Me parece justo. Si sale mal, nos vamos.
──── Bien, ¿puedo tener un beso para poder volver a dormir?
Ella rio, inclinándose hacia adelante. Junto sus labios, sintiendo lo frío que se encontraba por el ambiente en la habitación. Las manos de Zadkiel se posaron en las mejillas de la áurea, queriendo profundizar el beso.
Los dedos de Sahily recorrieron todo el pecho del áureo, tomándose su tiempo. Pudo oír un suave gruñido que brotó de sus labios, gustándole esa caricia que solo ella podía ofrecerle.
Zadkiel fue el que rompió el beso, teniendo una sonrisa embobada. Aunque sabía que Sahily estaba reservándose, no podía evitar querer un poco más de ella.
Quería hacerla suya, demostrarle que podía hacerla feliz, pero eso sería en el tiempo indicado.
Él alzó sus labios en una sonrisa, observándola ──── Te gusto bastante, ¿verdad?
Sahily rio levemente. Se acomodó en la cama, tirando la cobija por encima de su cuerpo.
──── No, sólo estás soñando ──── murmuró, cerrando sus ojos.
A los segundos pudo sentir un suave beso en su mejilla, haciéndole cosquillas. El áureo se acomodó, dejando que su cabeza se apoyará en el hombro de ella.
Tenerla así de cerca era su mejor consuelo. Después de estar tantos meses separados, no pensaba dejarla ni un segundo.

La mañana siguiente fue bastante silenciosa. Ithiel y Nirelle ya estaban preparados para irse, apenas tenían una mochila con ropa y lo necesario.
Ninguno tenía dinero o una forma de sobrevivir en ese mundo.
──── Gracias por ayudarme ──── murmuró Nirelle, observando a la pareja ──── Tal vez, nos veamos otra vez.
Zadkiel asintió, cruzando sus brazos. Mantuvo su postura sería y a su lado se mantuvo Sahily, sentada en el sofá.
──── Tengan un buen viaje.
Ithiel fue el único que frunció sus cejas, indeciso sobre lo que estaba ocurriendo.
──── ¿Realmente harán esto? ──── cuestionó ──── No lo entiendo.
Zadkiel ladeó su rostro, entrecerrando sus ojos ──── ¿Qué es lo que quieres?
──── Encontrar a Ezer. Oí que está en una prisión al este del reino de Dotson ──── informó ──── También sé que mataran a Raisa si no muestra sus dones, incluso sus alas volvieron a esconderse.
──── Parece que tuve razón ──── susurró el áureo, mirando a Sahily ──── Supongo que los ayudaremos. Solo lo haremos para finalizar con Áureos, después nos iremos.
──── Los ayudaremos a rescatar a Ezer y al resto de áureos, pero necesitamos más información ──── Sahily comentó. Frunció sus labios, mirando a Zadkiel ──── ¿Crees que algún demonio sepa que reino los retiene?
Él lo pensó por unos segundos, encogiéndose de hombros ──── Puedo intentarlo. Para eso necesito un par de manos extras.
──── Yo iré contigo ──── Ithiel se ofreció, recuperando la esperanza ──── Podemos ir ahora mismo. Los demonios están preparándose para ir a sus cuevas, ¿no?
──── Sería lo mejor ──── asintió. Observó a la áurea, acariciando su mejilla ──── Quédate con Nirelle, volveré más tarde.
──── Estaré aquí ──── murmuró.
Los dos áureos tomaron las pocas armas que tenían y salieron, dejando a Sahily junto a Nirelle en un silencio incómodo. Su relación seguía tan tensa como lo fue en un comienzo.
──── Iré a recostarme ──── avisó la áurea, levantándose del sofá ──── ¿Estarás bien sola?
Nirelle asintió, moviéndose por la sala ──── Sí, te despertaré cuándo regresen.
Sahily titubeó unos segundos en subir la escalera hasta que se giró, mirando a Nirelle que seguía incómodamente parada en la sala.
──── ¿Quieres ir a dar un paseo? ──── ella propuso, sosteniéndose del barandal ──── Necesito tomar aire fresco.
Nirelle asintió con rapidez, queriendo aceptar esa oportunidad para poder hablar con tranquilidad. A pesar de las circunstancias, quería mejorar la relación con la áurea.
Después de la muerte de Ava, se dio cuenta que en cualquier momento podía morir y no quería hacerlo teniendo una molestia en su anterior.
Nirelle le dio una chaqueta a Sahily, ayudándola a no rozar su espalda, tal como Zadkiel lo hacía. No había podido ver cómo eran las aberturas, pero por la cantidad de sangre, sabía que eran grandes y que seguían abiertas.
El frío en esa ciudad era lo mejor para Sahily. Aunque sus manos se sentían congeladas y apenas podía pronunciar bien sus palabras, la ayudaba a no concentrarse en el dolor constante de su espalda.
──── ¿Dónde está el Monte Fosco? ──── Sahily cuestionó, caminando a un lado de la áurea.
──── No lo sé. Se está moviendo constantemente por todo el cielo ──── informó, mirando las nubes ──── Me he encontrado con varios áureos que también lo buscan, pero ha sido difícil. Sé que Zadkiel debe de saberlo.
──── Si, no dejaría a su familia ──── murmuró, entendiéndola ──── ¿Qué sucedió en Áureos después que, ya sabes, me fuera?
Nirelle apretó sus labios, indecisa sobre sí hacerlo. Finalmente suspiró, cruzando sus brazos.
──── Tengo mis recuerdos confusos. Sé que me quede junto a Ithiel, él no respondía y después llegaron los áureos del Monte Fosco ──── contó, frunciendo sus cejas ──── Sé que hubo un gran desastre ocasionado por Ziz hasta que murió. Lo lamento, sé que amabas a esa ave.
Sahily no pudo evitar sentirse mal. Rescató a Ziz cuándo era un ave tan pequeña que no podía defenderse, solo necesitó observar esos negros para crear una conexión que se terminó por su descuido.
──── Su muerte era inevitable. Estábamos conectados, si moría, Ziz también ──── comentó, dejando salir un suspiro ──── Parece que esa noche estaba creada para perder todo lo que amaba.
Nirelle no supo que responder ante esa declaración así que opto por seguir contando que sucedió.
──── Los áureos del Monte Fosco ayudaron a matar a los demonios y por un momento creí que íbamos a estar bien pero solo era una mentira. Volvieron con el doble de demonios y fue cuando tuvimos que huir ──── informó, recordando cada momento estresante ──── La mayoría fueron atrapados, mayormente los heridos y uno de ellos se llevó a Ithiel. Traté de luchar, pero... fue difícil, me lastimé y después aparecí aquí, en el mundo de los humanos.
──── ¿Cómo te encontraste con Zadkiel?
──── Él me encontró a mi ──── replicó, suspirando ──── Estaban tratando de recuperar a Áureos, pero era imposible. Los áureos ni siquiera podían llegar a la orilla cuándo eran expulsados.
Sahily frunció sus cejas, incapaz de poder aceptar que los demonios habían podido ganar.
──── Eso suena irreal ──── susurró sin poder creerlo ──── ¿Crees que podrán ganar ahora?
Nirelle asintió con convicción ──── Lo haremos. Ustedes podrán convencer a los áureos, confiaran ciegamente en que podremos ganar.
──── No, ellos no confiaran en mi ──── Sahily negó, viendo su alrededor ──── No tengo mis alas así que no lucharé con ustedes. Ellos lo sabrán y cambiarán su perspectiva sobre mí. Ustedes tendrán que hacerlo.
──── No creo que los áureos hagan eso ──── replicó Nirelle, manteniendo su voz firme ──── Tú eres una de nosotros, tengas o no alas.
Sahily la miró, sonriéndole ──── Me gusta tu optimismo, pero es mejor aceptar la realidad. No sé en qué me convertiré o si podré sobrevivir ──── confesó, perdiendo toda diversión ──── ¿Puedes hacerme un favor?
Nirelle asintió, desviando su mirada de aquellos ojos grises que eran tan parecidos a los de Ithiel.
──── Si, dime.
──── Cuida a Zadkiel si algo me sucede. Una parte de mi hace esto, ayudar a Áureos para que él no se quede solo ──── murmuró, reteniendo las lágrimas ──── A veces... siento que estoy viviendo en una mentira. Los demonios les gustaba jugar con mi mente y tengo miedo que esto sea igual.
──── Pero no lo es ──── aseguró la áurea, poniéndose enfrente de Sahily ──── Está es la realidad. Zadkiel pudo sacarte de ese infierno.
──── ¿Cómo sé que dices la verdad? Los demonios también me decían eso ──── contó en voz baja ──── No quiero decirle a Zadkiel sobre esto. Ya tiene mucha presión en sus hombros.
──── ¿Y si busco una forma de ayudarte? ──── propuso Nirelle, frunciendo sus cejas ──── Puedo encontrar a un veterano, sabrán qué hacer.
Una sonrisa se deslizó en los labios de Sahily, viendo la preocupación de Nirelle. Nunca imaginó que estaría en esa situación, confiandoles sus miedos a la áurea con la cual siempre tuvo problemas.
──── Está bien. Sé que alguien me dirá cómo sanar mis alas ──── asintió con confianza.
Las dos áureas siguieron su camino, manteniendo una distancia prudente de los humanos que se encontraban afuera hasta que se toparon con dos figuras familiares.
──── ¿Qué hacen afuera? ──── Ithiel cuestionó, frunciendo sus cejas con preocupación.
──── Solo quisimos dar una vuelta ──── respondió Nirelle con tranquilidad.
Por instinto, Zadkiel se acercó a Sahily, pasando su brazo por la cintura de ella. Solo necesito de una sonrisa para saber que todo estaba en orden.
──── Entonces, ¿saben quién tiene a Ezer y Raisa? ──── les preguntó.
Zadkiel asintió, haciendo una expresión de preocupación ──── No les gustará saber quién los tiene.

──── Vigthon es uno de los encargados de encarcelar a áureos con rangos altos como Ezer e incluso Raisa, la criatura que suponía ser una gran amenaza ──── informó Ithiel desde su posición en el sillón ──── Dentro de poco mataran a Raisa. No muestra dones ni alas así que es inservible para ellos y no quieren que Áureos vuelva a resurgir con ese poder así que lo eliminaran.
Nirelle suspiró, cruzando sus piernas ──── Eso suena tan mal. ¿Cómo llegaremos antes que maten a Raisa? ──── cuestionó, mostrando su preocupación ──── Debe estar resguardado y solo somos cuatro áureos.
──── No necesitamos pelear contra Vigthon ──── Sahily se entrometió, perdida en sus pensamientos ──── Solo se requiere de una distracción mientras los otros liberan a los áureos.
──── ¿Crees que los demonios dejarán sus puestos para cubrir a Vigthon? ──── Ithiel preguntó sin estar convencido de esa sugerencia.
Ella subió su mirada, enfocándose en su hermano ──── Lo harán si la distracción es una áurea que tiene una gran lista de demonios atrapados.
──── Claro que no ──── Zadkiel habló con firmeza. Se separó de la pared, acercándose a Sahily ──── No lo harás.
Sahily rodó sus ojos, sabiendo que él sería el primero en interponerse ante su idea.
──── Conozco la historia de Vigthon y sé que lo que más desea es obtener de nuevo el perdón de los ángeles ──── replicó duramente ──── Todavía no he perdido mi don, puedo convencerlo. Piensa que está libre de pecados así que no hará ningún daño.
──── Por supuesto que no ya que le encanta hacer sufrir a sus víctimas, parece que olvidaste ese detalle ──── él la contradijo, poniéndose tenso por toda la situación ──── Sería como enviarte a tu propia muerte.
──── ¡Oigan, deténganse! ──── Ithiel intervino al notar el enojo en Sahily ──── ¿De qué están hablando?
Zadkiel se giró, enfrentándolo ──── Sahily quiere ser la distracción. Por supuesto que tu hermana quiere enfrentarse al mayor peligro mientras nosotros hacemos el trabajo fácil ──── explicó.
──── Hay que pensar fríamente. Saben que es la mejor opción, no tengo alas ni arma además de ser la única que tiene el don de la palabra ──── ella explicó, sin dejarse intimidar por la mirada del áureo oscuro ──── Si hay algún áureo herido, ustedes podrán sacarlo.
Zadkiel rio, agitando su cabeza ──── ¿Qué pasa si nos descubren? ¿Cómo saldrás? ──── cuestionó.
──── De la misma forma en que entraré ──── respondió con calma. Fijó su mirada indiferente en Zadkiel, esperando una respuesta ──── ¿Y tú cómo lo harás?
El áureo tuvo que contenerse a sí mismo. Suspiró, recordándose de quién se trataba, solo estaba poniéndolo a prueba y no le mostraría lo que en verdad quería.
──── Si hay algún problema, yo iré por ti ──── Nirelle le prometió, interponiéndose entre los dos áureos ──── Los demonios irán por ellos, no por mí.
──── Me alegra que puedan pensar con la cabeza fría ──── Sahily murmuró, volviendo a relajarse ──── ¿Tienen la dirección de este lugar?
──── El viaje durará aproximadamente cuatro días si no dejamos de conducir ──── Ithiel contó, mostrando el mapa donde marcó la ruta ──── Según el informante, es un pueblo fantasma, abandonado después de la explosión de la fábrica así que es zona de peligro según el presidente.
──── Buena forma de ocultarse ──── Nirelle murmuró, viendo la gran línea roja del mapa ──── Veo que pasaremos por el desierto. Podrán atacarnos sin llamar la atención de los humanos.
──── Para eso necesitamos prepararnos. Las armas son escasas así que tratemos de no perderlas ──── pidió Ithiel ──── El carro funcionara para ese camino, solo hay que mantenernos en alerta.
──── ¿Cuándo partiremos? ──── Sahily cuestionó.
──── Mañana ──── Zadkiel aseguró, sentándose a un lado de Sahily ──── Ithiel y yo buscaremos más armas. Necesitamos armaduras o espadas.
──── Suena bien. Ya perdimos varios meses, tratemos de recuperar a Áureos.

lo emocionante está acercándose cada vez más ♥
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