epilogue ──── aged human





─────────── EPILOGUE

AGED HUMAN ───────────



Sahily fue la primera en descender, la suave tela del largo vestido se movió por el aire que surgió en el mundo. Zadkiel llegó a su lado, guardando sus alas oscuras para no ser visto.

Ithiel también bajó, sosteniendo la mano de Nirelle. Su relación finalmente se volvió oficial, sin miedo a exponer lo que sentían.

La gran casa de color celeste se encontraba enfrente. Las personas salían y entraban, algunos llorando, otros con expresiones serias, tratando de esconder lo que sentían.

──── ¿Es ahí? ──── Zadkiel cuestionó, cerrando la chaqueta oscura que portaba.

Sahily asintió, entrecerrando sus ojos grises ──── Si, puedo sentirlo.

El áureo extendió su mano, dejando que sus dedos se entrelazaran. Los cuatros bajaron la colina, caminando con tranquilidad hasta ese lugar.

Ningún humano se dio cuenta de su presencia, su forma etérea ayudó a no ser visto así que pudieron llegar hasta la habitación donde un anciano estaba postrado en la cama.

Se posicionaron a los lados de la cama, viendo como el tiempo pasó hasta envejecerlo.

──── Goel ──── llamó Nirelle en voz baja.

Él abrió sus ojos, sorprendiéndose de ver los cuatros rostros tan familiares que conoció en su juventud.

──── No han envejecido ──── Goel dijo con su voz baja y ronca.

Ithiel sonrió, inclinándose ──── Tú tampoco, viejo amigo.

Goel rio, pronunciando las arrugas que se le formaron en sus ojos. Él miró a Sahily, extendiendo su mano temblorosa que fue agarrada.

──── Siempre supe que eras un ángel ──── confesó sin perder el brillo divertido en su mirada ──── Igual que mi Ava, ¿ella está...?

Goel no necesito terminar su pregunta cuándo Sahily negó, sentándose a un lado de la cama.

──── Ava ya no está entre nosotros ──── mencionó Zadkiel, bajando su mirada al recordar aquella áurea, su personalidad tan distinta al resto ──── Está descansado.

──── Todo este tiempo, supe que algo había sucedido cuándo no volvió aparecer ──── contó, tomando una profunda respiración ──── Sesenta largos años.

Zadkiel inclinó su cabeza, curioso por sus palabras ──── ¿La esperaste?

Goel asintió, mirándolo ──── Ava es y será mi todo ──── declaró con firmeza ──── Ninguna mujer llegó a ser como ella. Un rayo de luz entre tanta oscuridad.

──── Suena como Ava ──── susurró Sahily, sonriéndole.

──── La noche en que Ava decidió partir supe que algo malo sucedió cuándo el cielo llovió, lo sentí en mi alma ──── contó, cerrando sus ojos ──── Tuve que haberla detenido. Ella me dijo que Áureos la necesitaba.

──── Ava luchó por regresar a ti, Goel ──── lo tranquilizó la áurea, apretando su mano ──── Sé que lo hizo.

Goel abrió sus ojos, mirando a los áureos una vez más ──── ¿Es hora de irme?

──── Si, lo es ──── Nirelle confirmó ──── Deberías despedirte, te daremos el espacio para hacerlo.

Él negó, soltando un suspiro ──── No, ya me he despedido muchas veces. Solo quiero irme en paz,

Sahily asintió, entendiendo su petición. Se inclinó hacia adelante, usando su don para que su alma pudiera salir.

──── Llama a Ava ──── le susurró con voz suave, casi angelical que hizo que su pecho se apretara ──── Pídele que venga por ti.

Goel no necesitó palabras cuándo oyó una risa cantarina, tan alegre y vivaz como Ava. Cerró sus ojos, dejándose embriagar por esa paz que ofrecía.

Miró como una figura apareció, extendiéndole su mano. No necesito ver su rostro para darse cuenta de quién se trataba así que la aceptó, volviendo a sentirse joven y enamorado.

Los áureos observaron como una sonrisa apareció en el rostro de Goel. Solo fueron unos segundos cuándo su alma salió de su pecho, siendo guiado por Sahily hasta el cielo.

Al momento de salir de esa casa, oyeron los llantos de la familia al darse cuenta que Goel había muerto. Los áureos se reunieron, viendo la gran casa.

──── Nunca pensé que me dolería de esta forma ──── Nirelle confesó, cruzando sus brazos.

Una sonrisa apareció en los labios de Zadkiel, listo para molestarla ──── Eso es porque tienes un corazón frío ──── la molesto.

──── Realmente no puedo hablar contigo ──── se quejó Nirelle, pisoteando el suelo ──── Eres muy molesto.

Ithiel aprovechó la pelea entre los áureos para acercarse a su hermana. Su relación no volvió a ser la misma, con los años, no habían podido recuperar la confianza o el lazo que rompieron por la profecía.

──── ¿Puedo hablar contigo? ──── preguntó, sintiéndose intimidado.

Ella asintió, separándose de Nirelle que seguía quejándose por las incontrolables bromas de Zadkiel.

──── ¿Qué pasa? ──── preguntó, cruzándose de brazos.

──── Yo... sé que nuestra relación no volvió a ser la misma desde lo sucedido en Áureos y venir aquí, me hizo darme cuenta que nunca te pedí disculpas apropiadamente ──── Ithiel dijo, bajando su mirada ──── Cuándo estuve encerrado, escribí una carta para ti, espero que puedas leerla.

El áureo sacó un papel arrugado de su bolsillo, extendiéndose a Sahily con dudas. Todos sus sentimientos estaban expuestos en esas palabras, cada día de tormento y culpa que atravesó hasta que lo rescató.

Sahily lo leyó, sintiendo cada palabra como si fuera propia. Los manchones le hicieron darse cuenta que todo era verdadero, una gran lucha para exponer lo que sentía.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, sin creer lo que atravesó. Estuvo tan inmersa en su propio dolor que nunca preguntó por el resto, ni siquiera a su hermano.

Aunque Ithiel la hirió de una forma que nunca imaginó, ella tenía el poder para perdonarlo. Después de todo, ambos fueron amenazados por esa profecía y hubo varias situaciones donde pudo haberla roto.

No podía culpar a Ithiel por ese momento difícil. Ninguno se merecía luchar contra lo que no podían.

────... entonces, finalmente tengo una pregunta para ti ──── Ithiel relató, acordándose de cada palabra plasmada en esa hoja ──── ¿Podrías perdonarme y volver a ser la mitad de mi alma que perdí?

Sahily limpió las lágrimas, mirándolo. Los mismos ojos grises que los suyos estaban llenos de esperanza y nervios, esperando por una respuesta.

──── Sí, puedo volver a serlo.




amó este final, fue lo primero que pensé en está historia, una de las principales ideas y aquí es donde finalmente nuestros gemelos vuelven a ser uno solo.

nuevamente gracias por aquellos que le dieron una oportunidad a Áureos y recuerden, los ángeles siempre están cuidándolos!


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