『Ⅳ』
Tres años, tres años en los que Naruto no pudo sentirse más feliz en toda su vida de lo que ya era. Inori dio a luz a su pequeña Himari-Chan nueve meses después de hacerlo como conejos por toda la casa y el restaurante.
Fue el momento más feliz en toda su vida cuando nació la pequeña, el estar con ellas lo alegraba demasiado, por lo que todos los días tenía un muy buen humor.
Este par de esposos jóvenes a la vista de todos fue algo maravilloso el que estén juntos. La pequeña familia volvía a casa luego de una mañana en el mercado del pueblo, con muy bien humor.
pero ese día, el buen humor de Naruto se fue al caño al ver a nadie más que a su prima Shizuku parada frente a él que lo miraba atónita. Y no fue para nada exagerada su reacción.
En cambio, fue normal, ver a tu primo desaparecido por tres años después de que casi murió, con una pequeña de dos año sentada en sus hombros y una linda muchacha a su lado no era algo que se veía todos los días. Y menos, cuando momentos antes lo vio con una gran sonrisa por todo su rostro jugando con la pequeña.
En el instante en el que Naruto la notó, paso a su lado ignorándola completamente.
-"Naruto..."- llamó en voz baja -"Naruto"- llamó de nuevo en un tono más fuerte siendo escuchada por la joven pareja. Inori detuvo sus pasos, la miró preguntándose quien era y de que conocía a su esposo.
-"Shizuku, tenemos que hablar así que espero que te calles y nos sigas en silencio"- habló frío.
y así fue como sucedió, Shizuku caminó detrás del matrimonio en total silenciosa, ninguno de los tres volvió a hablar levantando una tensión incómoda. Himari yacía dormida en los brazos de su madre mientras Naruto cargaba todas las cosas.
Al llegar, acostaron a la bebé en la cuna, mientras Kurama descansaba en un futón a lado de la cuna. Desde que Inori quedo embarazada el zorro del odio se volvió muy sobreprotector, observaba y seguía a la chica discretamente.
Y cuando la niña nació, tal vez fue el sentimiento de padre que tuvo al criar a Naruto que lo hizo sentir como el propio abuelo de la niña. Temiendo que le pase algo, tiró todo su orgullo por la borda y se empeñó a cuidar de la pequeña, como un perro guardián pero en este caso un zorro.
Se sentó en la entrada del cuarto de la chiquilla con la intención de protegerla, no confiaba para nada en la supuesta familia.
En la sala de estar cuando Shizuku terminó su té, observó a Naruto e Inori, que estaban sentados frente a ella muy juntos y con las manos entrelazadas.
Ella no sabía como comenzar, paso un poco más de una década desde la última vez que interactuó con él para luego dejarlo de lado.
Suspiró, su nerviosismo se mostraba por toda su cara.
-"yo... Me alegró mucho de que estés bien y hayas formado una linda familia, pero, te necesitamos, Menma te necesita, Kasumi te necesita, tu familia te necesita, toda Konoha te necesita después de todo es tu hogar"-
Naruto rio fríamente.
-"Todavía tienes el descaro de decir que esa aldea de mierda es mi hogar, no no te equívocas mi hogar siempre fue aquí Shizuku, Mi familia esta aquí conmigo dentro de este pueblo, de esta casa."-
-"Naruto por fav.."-
-"ah, ah, callate y no me interrumpas, ¿no se te hace irónico que cuando yo los necesité a todos ustedes me abandonaron como un perro callejero? Cuando te necesité a ti justo cuando estaba siendo golpeado por lo aldeanos ¿estuviste? Si, claro, estuviste, observando como casi fui castrado a los siete años para luego largarte ignorando que pedía tu ayuda entre lágrimas y forcejeó. ¿Tsunade estuvo cuando estuve a punto de morir herido por los aldeanos y envenenado por la enfermera? ¿tu madre estuvo para mi cuando una puta anciana secretaria abuso de mí justo en frente de ella? Minato estuvo para mi, pero ignorando mis quejas sobre los constantes maltratos de los aldeanos y dejándolo pasar ¿y Kushina? No hace falta decirlo cuando envenenó mi comida. Kasumi, sin mención y el querido héroe Menma, que todo lo que hizo fue quitarme lo que alguna vez deseé. ¿Porque no vas a pedirle ayuda al gran héroe de guerra que necesita de mí? No lo sé, tal vez con su fantástico poder te pueda ayudar"- terminó sarcásticamente.
Shizuku apretó los puños con rabia, lágrimas de arrepentimiento cayeron en su regazo, todo lo que dijo Naruto era verdad.
-"Naruto, por favor te lo suplicó"- se postró a los pies del rubio.
-"Shizuku, no quiero volver a verte en mi casa ni a ninguna persona de esa aldea por aquí, no los quiero cerca de mi esposa e hija, así que por favor sal de mi casa o sino seré grosero contigo"- al ver lo inflexible que es Naruto se levantó, secó sus lágrimas y los miró.
-"fue un gusto conocerla Inori-San, gracias por su hospitalidad, me despido para no molestarles con mi presencia"- sin decir más, se fue dolida, tanto tiempo que lo busco para pedir su ayuda sin embargo fue todo lo contrario, además de restregarle en la cara todo lo que hicieron años atrás perdió su dignidad al suplicar y postrarse, ni eso perturbó su corazón ni un poco, en cambio, la corrio de su casa.
Dos días después, en la noche.
-"Naruto-Kun, dale una oportunidad"- lo besó y abrazó cosa que él correspondió.
-"no pienso reconciliarme con esa gente"-
-"no lo hagas, solo ayudales y vuelve conmigo y Hima-Chan"-
-"pero si a ustedes les pasa algo en mi ausencia no me lo perdonaré"-
-"Cachorro, no te preocupes, dejame todo a mí, te aseguro que a tu mujer y a la Mocosa no les pasará nada"-
-"¿vez? No nos pasará nada con Kurama-San cuidando de nosotras"-
-"hmn, no puedo contigo, esta bien, deja me cambio la pijama"-
Unos minutos después Naruto salió con una camisa manga larga azul oscuro, unos pantalones de combate negros junto a las sandalias ninja igualmente negras, su capa negra con llamas y su cabello rubio en puntas le daba un aspecto feroz según su esposa.
-"espero y no vayas a conquistar chicas con esa sexy apariencia, mi vida"- bromeó la joven mujer.
Naruto solo sonrió ligeramente se acercó a su mujer que lo beso y abrazó. En su oído el rubio susurró mientras le agarraba el trasero.
-"cuando vuelva, te haré más mía de lo que eres y no te dejaré descansar, así que te quiero sexy"- Inori se sonrojo desde el cuello, sus orejas parecían sacar vapor, no pudo evitar temblar al sentir como su amado lamía el lóbulo de su oreja.
-"¡estoy orgulloso de ti Cachorro Hahaha!"- se rio desvergonzado.
Naruto en un destello amarillo se esfumó de allí.
-"¡Kurama-San!"- gritó avergonzada para después acercarse y reprender al zorro por ser tan cochino.
Cuando volvió a su habitación, Naruto la había dejado con las ganas, solo pudo esperar su regreso y ver si cumplía con su palabra.
Cuando el rubio llegó, una parte de la aldea estaba en llamas, aunque a él no le importó en lo más mínimo, avanzó hasta donde una prolongada batalla continuaba cerca de la Torre Hokage.
Menma estaba agotado, ya no tenía ni la más mínima oportunidad de vencer a este tipo que apareció y secuestro a Hinata y Hanabi.
-"por su osadía esta aldea será la primera en ser exterminada"- Menma cerró fuertemente los puños, con rabia por su falta de poder.
-"¡Ōdama Rasengan!"- de pronto una figura que todos reconocieron impactó un poderoso Ransengan en el pecho de Toneri siendo mandado a volar como una bala de cañón chocando con un edificio.
-"¡Naruto!"- gritaron sorprendidos, no esperaban que alguien apareciera de repente y menos que ese alguien fuera Naruto.
-"Menma, al parecer te has dejado llevar por la ira, además de eso dejaste de entrenar y ahora eres blando, no eres digno del poder del Kyubi"- dijo fríamente sin mirarlo.
cargo hacía adelante atacando a Toneri que le costo bastante levantarse, pues estaba cansado y tenía muchas heridas, agregando lo de ahora aun más.
Naruto no avanzó ni rápido ni lento, su velocidad era normal y cuando la palma de su mano chocó en el pecho de Toneri éste se burló.
La palma provocó un sonido de: Pap.
pensando en atacar quiso levantar su mano pero quedo estático, la expresión en su rostro se hizo fea y cayó hacía atrás como costal de papa, sin poder respirar, ahora que se daba cuenta, de repente se sintió demasiado ligero.
Su cara cambió de pálida a verde, azul, morado y así sucesivamente hasta morir.
Menma se hincó a lado del cadáver y quito los ojos de Hanabi del cuerpo.
Un destello dorado le llamó la atención, para cuando se fijo Hinata estaba parada junto a Naruto que cargaba a Hanabi.
Hiashi tomó a Hanabi en sus brazos y luego le colocaron sus ojos.
-"¿no te hizo nada ese demonio?"- preguntó preocupado.
-"no, me trató bien"- respondió viendo agradecida al hermano de su cuñado.
-"bueno, Minato, Kushina, consideren que vine a salvarlos como la dote de mi esposa"- sin decir más se fue en un destello amarillo.
Fin del cap.
Espero les guste.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top