At first sight
Cuentan las historias que existió una época gobernada por dioses, los griegos aseguraban que estos eran personas imponentes a las cuales se les debía adorar.
Estaban los tres grandes, Zeus, Poseidón y Hades, quienes luego de derrotar a Cronos tomaron el mandato y el orden. Según dicen, los dioses bajaban a la tierra, sin distinción alguna y se enredaban con los humanos, de esos encuentros nacían niños, pequeños semidioses que caminaban entre nosotros.
Nadie cuenta que estos hijos celestiales podían nacer en cualquier parte del mundo, sin que nos enteráramos, porque mientras olvidábamos a los dioses y pasábamos a lo moderno, ellos no se olvidaron de nosotros.
Algunos de los hijos heredaban sus poderes, mientras que otros estaban condenados a repetir sus historias. Lujuria, ira, pasión y romance.
---
—Podrías comprar toda la escuela, sigo sin entender por qué te enfocas tanto en estudiar.
—Corrección, mi padre podría comprar toda la escuela. Además, necesito pasar este examen y tú también, Chanyeol.
Byun Baekhyun, un estudiante dedicado, siempre pendiente de actividades nuevas para hacer. Era un alma demasiado activa. Popular y bastante atractivo. Ese cabello castaño combinado con ojos brillantes era algo que nadie podía ignorar. Era el presidente de la clase y el hijo de uno de los empresarios más reconocidos del país. Lo tenía todo, belleza, inteligencia y dinero, pero a pesar de esto Baekhyun siempre trataba de mantenerse al margen y no tomar ventaja de sus privilegios dentro de su escuela.
—Sabes que no tienes que estudiar, prácticamente tu cabeza es una enciclopedia. Además, es el examen de lenguaje y literatura eres un experto en eso.
—Solo estudia, Chanyeol. No voy a darte copia del examen.
Con un bufido, Chanyeol se concentró en sus apuntes. Estaban en el tema de epopeyas y su profesora les había dejado fragmentos de los cánticos de La Ilíada, así como la descripción de dioses griegos, un tema que Chanyeol odiaba pero Baekhyun parecía amar demasiado.
El timbre sonó y se dieron cuenta que habían pasado su receso estudiando en lugar de haber comido algo. Chanyeol metió sus libros a la mochila y tomó un pedazo de pan que se metió a la boca mientras tenía un jugo en la otra mano. Baekhyun, por su parte, siguió leyendo el libro haciéndose camino hasta su salón.
Algunas personas saludaban a Baekhyun al caminar. Él las saludaba si despegar su vista del libro. Necesitaba memorizar algunas etopeyas para no equivocarse en el examen.
Se distrajo por completo cuando su hombro golpeó al de otra persona pero, demasiado aturdido porque iba tarde a su examen, no prestó atención y salió corriendo por el pasillo con un pequeño "lo siento".
---
Los historiadores cuentan que la atracción de Zeus hacia Ganímedes fue amor a primera vista. Un amor profundo y real.
Mientras Baekhyun miraba su libro y chocaba con las personas, había alguien nuevo que no podía dejar de verlo.
Kyungsoo se había mudado recientemente, por lo que cambió de escuela y perdió sus exámenes finales, haciendo que repitiese de nuevo último año.
Ingresó a su salón, notando la mirada de todos. El profesor tomó su boleta que indicaba su situación y sus antiguas notas en la otra escuela. Tras un chequeo rápido y notar que todo estaba en orden, el hombre le dio una palmada en la espalda y lo puso frente a toda la clase.
-Él es Do Kyungsoo. Nos va a estar acompañando en lo que resta del año.
Sin decir más, el profesor le indicó un asiento a Kyungsoo. Uno en la parte de atrás junto a la ventana, el lugar perfecto para un chico nuevo.
Al finalizar la clase, Kyungsoo fue llamado por su profesor. Sabía que necesitaba ponerse al día y un tutor era la mejor idea que podía tener en ese momento, por lo que decidieron escribir una carta al director para que fuese él quien diera la decisión final sobre el alumno que le ayudaría a acoplarse.
---
Y es que a veces los dioses alineaban las estrellas, engañando a los oráculos para que sus historias se repitieran y sus hijos pudiesen vivir lo que ellos no pudieron.
Al salir de clases y terminar el examen, Baekhyun fue llamado a la dirección, y tras firmar algunos papeles, había accedido a ser tutor de alguien de último año.
—¿Último año? —preguntó Chanyeol, al salir de clases.
—Al parecer se ha incorporado hoy y necesito ayudarle a ponerse al día. Son temas básicos que ya hemos estudiado.
—Baekhyun, es de último año, ellos son intimidantes.
—No seas tonto. Solo nos llevan un año. No es como si fuesen dioses o algo por el estilo.
—Como sea.
Baekhyun revisó el documento que le había sido entregado, leyendo la ficha de su nuevo aprendiz y memorizando sus datos para hacer un horario conveniente para ambos.
Escribió una carta con un horario de acuerdo a su alumno.
Solo esperaba la respuesta del director y la otra persona para poder empezar lo más pronto posible.
----
Estaba ansioso en la biblioteca.
Habían aprobado su carta y ahora se encontraba esperando a su nuevo alumno. Había visto su foto y el chico se veía intimidante, eso sin contar que era un año y medio mayor que él, y mucho más alto.
Acomodaba sus lápices, y abriendo uno de sus libros, sintió la mirada de alguien fija sobre él. Mentiría si dijese que no se asustó un poco al notar a la otra persona sentada frente a él observándolo.
—Lo siento —sonrió el chico—. No quería asustarte.
—No, estaba distraído. Solo fue un poco raro porque no te escuché llegar. —Sonrió. —Soy Baekhyun, tu tutor.
—Soy Kyungsoo —dijo el chico con una sonrisa.
Baekhyun no sabía por qué, pero al ver a Kyungsoo así de cerca, se veía menos intimidante que en la foto de su expediente.
Sacó otros libros y comenzó a explicarle cosas básicas para adaptarse a los profesores y la manera de trabajar de estos: No era nada del otro mundo y parecía que Kyungsoo lo estaba entendiendo a la perfección.
No notaron la hora, y al escuchar a la bibliotecaria llamándonos, pudieron darse cuenta que era demasiado tarde y debían salir.
—¿Te veo mañana? —preguntó Baekhyun con inseguridad.
—Hasta mañana —sonrió Kyungsoo, despidiéndose de Baekhyun.
---
La casa de Kyungsoo estaba hecha un desastre al llegar. Sabía que eso pasaba cuando su madre lo visitaba. Ella había quedado devastada desde que su padre los había abandonado.
Entró tratando de no hacer ruido para que la mujer en la cocina no lo escuchase, pero la puerta se cerró de golpe impidiendo su entrada silenciosa.
—Kyung, ¿eres tú? —la voz de la mujer se escuchaba cansada.
Salió de la cocina con un cigarrillo en la mano y una cerveza en la otra, miró a su hijo de pies a cabeza y le dio una calada a su cigarro.
—¿Has hablado con él? ¿Tú padre se logró comunicar contigo?
Kyungsoo dejó su mochila en el suelo y se acercó a su madre quitándole la cerveza, ganándose un regaño de ella.
—Mamá, sabes que no hablo con papá desde los diez. Debe estar muy ocupado con sus cosas.
—Kyungsoo, eres su último hijo en la tierra. Debes saber algo.
Miró a su madre con tristeza.
Aún quedaba un recuerdo de la mujer hermosa que solía ser, mujer que se vio consumida por el alcohol y los cigarrillos.
Si a Kyungsoo le hubiesen dicho que hacer preguntas le traería estas consecuencias, tal vez se hubiese quedado callado.
Cuando tenía diez años, notó que su padre solía hacer cosas extraordinarias. Cuando había tormentas, su padre era capaz de controlar la cantidad de rayos producidos, no sabía cómo pero él mismo veía los rayos saliendo de las manos de su padre.
Era curioso de naturaleza por lo que luego de leer varias historias sobre mitología, corrió hacia su padre para decirle que ya sabía lo que era. Fue en ese preciso momento donde el hombre enfureció y decidió irse, para ya nunca regresar.
—Tal vez si no le hubieses preguntado —dijo su madre en un susurro.
—Tenía diez años mamá. No estaba preparado para saber que te sedujo un dios que creí extinto. No estaba preparado para que mi vida se convirtiese en una tragedia griega. Ahora vete.
—No quise decir...
Kyung le indicó la salida a su madre y la mujer salió de casa avergonzada. Siempre era lo mismo, siempre le reprochaba sobre el pasado.
Kyungsoo subió a su habitación y se acostó a la cama. Su mente solo podía recordar al chico de ojos azules que vio el primer día de clases.
Su mente solo podía recordar a Byun Baekhyun, su tutor.
---
Las tardes que siguieron de tutorías, se las pasaban hablando de cosas de las clases y de los profesores. Kyungsoo había aprendido que el profesor de matemáticas de último año no notaba cuando sus alumnos copiaban o por lo menos eso decían los amigos Baekhyun de último año.
Una tarde lluviosa, cuando se iban a casa, Kyungsoo notó a Baekhyun en la parada de autobuses. Se sentó junto a él, en silencio, como la primera vez que lo vio en la biblioteca.
Baekhyun estaba distraído hasta que se fijó que había alguien junto a él y de nuevo se asustó, soltando una sonrisa cuando notó que era Kyungsoo.
—Adivino —dijo Kyung—. De nuevo fue raro.
—Un poco —sonrió Baekhyun.
—¿Esperando para ir a casa?
—Sí, pero al parecer mi autobús se niega a pasar.
—¿Quieres venir a mi casa? Estás empapado y podrías secarte. Tal vez pedir un taxi también.
Baekhyun solo miró a Kyung sin saber que decir. Soltó una sonrisita y observó cómo se acercaba un autobús que no era el suyo. Kyungsoo se levantó de su lugar, acercándose a la puerta del autobús.
—¿Vienes? —sonrió.
Baekhyun se levantó de su lugar y por un momento pudo jurar que el agua ya no tocaba su piel, miró a Kyungsoo y parecía como si la lluvia no cayera sobre ambos. Pensó que estaba muy cansado y subió al autobús.
---
Lo primero que Baekhyun notó al llegar fue un piano que estaba en una de las habitaciones, así como lo solitaria que estaba la casa. Fue entonces cuando observó que Kyungsoo vivía solo, pero a pesar de eso la casa estaba bastante ordenada.
Kyungsoo tomó el brazo de Baekhyun y lo condujo hasta la habitación donde estaba el piano. Se acercó a un pequeño mueble y comenzó a sacar ropa.
—El baño está por allá —dijo señalando una puerta frente a la habitación—. Espero que puedan quedarte.
Baekhyun sonrió y tomó la ropa. Al entrar al baño notó que la ropa le quedaba a la perfección, a excepción que eran un poco holgadas para su gusto.
Escuchó el piano sonar y al salir, vio a Kyungsoo tocando. Se acercó en silencio y se sentó sobre la cama, viendo cómo se movían las manos del chico de una forma ágil y agraciada.
—¿Puedo intentarlo? —preguntó Baekhyun.
Kyungsoo se quitó de la silla frente al piano, dando espacio para que Baekhyun se sentara. Baekhyun comenzó a tocar algunas notas de forma lenta.
—Tengo un triángulo. Es más fácil de tocar —sonrió Kyungsoo.
Baekhyun rió y comenzó a tocar de nuevo, estaba vez de manera más rápida y ágil. Kyungsoo se levantó de su lugar en la cama y observó a Baekhyun. No sabía cómo explicar lo que sentía, pero era como si su mundo estuviera girando en torno a Baekhyun y solo Baekhyun. No quería hacer otra cosa más que tenerlo junto a él y no dejarlo ir. Quería cuidarlo. Quería hacerlo sentir seguro.
Baekhyun se giró para mirar a Kyungsoo y este solo sonrió. Al terminar de tocar el piano, Baekhyun miró de nuevo a Kyung con una sonrisa en su rostro.
—No es mucho pero...
—Fue sorprendente —dijo Kyungsoo—. Me gusta la gente sorprendente.
Kyungsoo sonrió al mismo tiempo que Baekhyun.
La lluvia parecía haber cesado. Baekhyun miró por la ventana y notó que ya no caían gotas pero no quería irse, no al ver la sonrisa de Kyungsoo. Al salir de casa, Baekhyun se despidió de Kyungsoo, estaba a punto de regresar ya que había olvidado unos cuadernos cuando vio que Kyungsoo estaba junto a alguien, una chica para ser exacta. La estaba besando.
---
Las semanas siguientes Baekhyun y Kyungsoo se seguían encontrando por tutorías, por alguna razón Baekhyun estaba molesto por el hecho que Kyungsoo tuviese novia, no es como si le gustase el chico, aunque no estaba seguro.
—¿Qué sucede? —preguntó Kyungsoo.
—Nada, todo está bien.
—Baekhyun, te conozco. Hemos pasado el tiempo suficiente como para saber que algo te molesta.
—¿Cómo se llama tu novia? —soltó de la nada.
—¿Es eso? ¿Estás molesto porque tengo novia?
—No, solo los vi besándose y me entró la curiosidad.
—Sohyun. Su nombre es Sohyun —respondió Kyungsoo dejando de lado su cuaderno—. Pero creo que terminaré con ella. Ya no tenemos la misma conexión.
—Oh, ¿llevaban mucho tiempo juntos?
—Desde que tenemos 13 —sonrió—. Pero parecemos hermanos. Ya nada es igual.
—Supongo que ya no quieres estar en una relación. Ha sido mucho tiempo con ella.
Baekhyun no entendía de donde le salían todas las preguntas pero la curiosidad lo estaba matando. El día que tocó el piano en casa de Kyungsoo sintió como si perteneciera a ese lugar y nada más a ese lugar.
—Te equivocas. Sí quiero otra relación.
—¿Ya te ves con otra chica?
Baekhyun bajó el rostro y comenzó a juguetear con uno de los lápices que tenía en el escritorio. Kyungsoo soltó una risita.
—No necesariamente una chica.
Baekhyun rió y miró a Kyungsoo. Negó con la cabeza sin decir nada y se enfocó en seguir con la tutoría, quedaban pocas y debían aprovecharlas lo más que pudiesen.
--
A pesar que las asesorías habían terminado, Kyungsoo y Baekhyun se seguían viendo después de clases. En ocasiones se quedaban en la biblioteca y otras veces iban a casa de Kyungsoo.
—Me gusta este lugar —dijo Baekhyun.
Era de noche y se encontraban en un arboreto, Kyungsoo había conseguido la llave que les permitió entrar. Todo estaba callado y oscuro a excepción de la lámpara de los teléfonos de ambos.
—Es mi lugar favorito para pensar y estar solo. Cuando papá se fue, solía venir aquí para escuchar las aves.
—¿Traes a personas a tu lugar para estar solo?
—Eres el primero —sonrió.
—¿Ni siquiera a Sohyun?
—El primero —sonrió de nuevo.
Se sentaron bajo un gran árbol y comenzaron a conversar. Baekhyun notó como los ojos de Kyungsoo se aclaraban y de pronto, comenzó a llover. Las hojas de los árboles los protegían pero aun así, era como si Kyungsoo controlara la lluvia a su antojo.
Baekhyun se acercó a Kyungsoo, los ojos del chico seguían más claros y parecían brillar. La lluvia se intensificó empapándolos, haciendo que se acercaran aún más. Baekhyun miró los labios de Kyungsoo y se acercó para besarle, los labios del chico se sentían suaves y caliente a comparación de la temperatura. Fue un beso necesitado y apasionado, algo que Baekhyun había deseado desde la primera vez que lo vio en la biblioteca.
La lluvia seguía cayendo pero esta vez no los mojaba, los ojos de Kyungsoo estaban más claros y brillantes, como el cielo durante un relámpago.
—¿Cómo haces eso? —preguntó Baekhyun con inseguridad.
—¿La lluvia? —preguntó Kyungsoo con una sonrisa—. Mi padre, mi padre es el dios del rayo y la lluvia.
—Deja de decir tonterías —sonrió Baekhyun.
—No son tonterías. Puedo parar la lluvia si quiero.
Y tal como dijo, la lluvia pareció detenerse alrededor de ellos. Baekhyun miraba con incredulidad, estaba un poco asustado pero a la vez maravillado de lo que Kyungsoo podía hacer. Recordó lo que había dicho a Chanyeol sobre los de tercer año y que no eran dioses, estaba equivocado porque ahora podía estar seguro que Kyungsoo era un dios.
---
Zeus estaba tan enamorado que decidió llevarse a Ganímedes al Olimpo para tenerlo junto a él, porque a pesar de tener a Hera a su lado, Ganimedes era todo lo que Zeus podía ver, tanto así que Hera dejó de importarle.
Baekhyun despertó lleno de besos de parte de Kyungsoo, mentiría si dijese que pudieron dormir en la noche, porque luego de aquel beso, la tensión que tenían entre ambos parecía haber explotado por completo. Era tarde ya, pero ninguno de los dos quería levantarse.
—¿Soy tu primer chico? —preguntó Kyungsoo con una sonrisa
Baekhyun sonrió, besando de nuevo a Kyungsoo.
—Y tú, ¿soy tu primer chico?
—El único.
Siguieron besándose en la cama, aun cuando debían levantarse y darse una ducha. Hasta que el hambre ganó más que el romance, decidieron levantarse para preparar algo de comer. Kyungsoo sirvió un plato de comida, viendo como Baekhyun aparecía con una de sus camisas.
—Deberías quedarte —dijo Kyungsoo luego que terminaron de comer—. Mi madre no vendrá a casa hasta dentro de un mes.
—¿Qué hay con Sohyun? —preguntó Baekhyun.
—Sohyun no importa —sonrió—. Solo importas tú. Quiero que te quedes conmigo.
—¿Qué le diré a mis padres?
—Puedes decirles que el hijo de Zeus te secuestró, justo como él hizo con Ganimedes.
—Estás loco —sonrió.
Kyungsoo se acercó a Baekhyun para poder besarlo. Esa tarde, Baekhyun regresó a casa de Kyungsoo con una maleta llena de ropa. Había dicho a sus padres que iría de campamento con Chanyeol y estarían algunas semanas fuera. Sus padres accedieron pues sabían que Baekhyun no tenía ningún problema en la escuela.
Al llegar a casa de Kyungsoo, el chico lo recibió con una lluvia de besos que los hizo terminar en la cama, compartiendo besos acalorados y algunas cosas más.
---
Es bien sabido que los dioses siempre han sido envidiosos, traicioneros, pero sobre todo vengativos; y cuando una venganza se viene preparando desde tiempos antiguos, al llegar el momento perfecto no dudarán en atacar.
Sohyun siempre había sido una de las personas más amables y amorosas, Kyungsoo lo sabía, por eso estaba con ella. La rabia y los celos pueden ser un arma mortal, capaz de obligarnos a hacer cosas que no pensamos y más si los dioses interfieren.
Fue una mañana, mientras Sohyun salía a hacer su rutina de ejercicio, cuando se topó con una mujer bastante hermosa, vestía de rojo y se detuvo junto a ella para poder conversar. Su voz era hipnotizante y cada palabra que decía parecía quedarse en el cerebro de Sohyun. Le dijo que si quería recuperar a Kyungsoo, solo debía hacer una cosa. Entregarle a Baekhyun.
---
Baekhyun y Kyungsoo estaban en la habitación, Baekhyun tocaba el piano mientras que Kyungsoo dibujaba algunos garabatos en una libreta. Se había convertido en una rutina estar así, Baekhyun tocando el piano o estudiando junto a Kyungsoo mientras que el otro chico no paraba de verlo.
Kyungsoo le había explicado que a los diez años, notó las cosas extraordinarias que su padre podía hacer y tuvieron una plática en la que el hombre le dijo que a pesar que las personas ya no adorasen a los dioses griegos, ellos seguían entre nosotros. Fue cuando le confesó que su nombre era Zeus y fue también cuando le dijo que esperaba que encontrase el amor así como él había encontrado a Ganimedes.
Ganimedes, a diferencia de las otras conquistas de Zeus, no había sido una persona solo para aplacar la lujuria del dios, sino que este lo había llevado consigo porque realmente estaba enamorado y al final, cuando se lo arrebataron, decidió elevarlo al cielo y verlo para siempre.
Por esa razón Kyungsoo protegía a Baekhyun, ya que la conexión que sentía por él era totalmente diferente a la que había sentido por otra persona, y no quería que se lo arrebataran.
—Creo que debería dejar el piano e irme a casa, llevo metido dos semanas aquí, mis padres van a matarme.
—Puedo hablar con ellos y decirles que te dejen quedarte.
—Estás loco —sonrió
Kyungsoo lo tomó del brazo y lo obligó a acercarse a él, llevándolo a la cama y besándolo de nuevo. Amaba esas sesiones de besos, estar entre los brazos de Kyungsoo, lo hacía sentir seguro.
No escucharon que la puerta principal se abrió y alguien estaba entrando, a punto de interrumpir su burbuja de felicidad.
—Un hombre, Kyungsoo —era la voz de Sohyun enfurecida—. Lo teníamos todo y me cambiaste por él.
Los chicos se separaron, Baekhyun se sentó en la cama mientras Kyungsoo se colocaba frente a él. Kyungsoo notó que las pupilas de Sohyun se encontraban rojas, algo poco usual. La chica se acercó a Kyungsoo y le golpeó la mejilla. El chico se levantó y trató de calmarla, saliendo de la habitación para evitar que Baekhyun viese la escena.
Mientras Kyungsoo se encontraba en la otra habitación, Baekhyun notó como otra mujer ingresaba por los pasillos, al girarse y verlo, sonrió. Se acercó a él y antes que pudiese gritar, la mujer tapó la boca del chico. Lo siguiente que supo fue alguien golpeando su cabeza.
----
Eos odiaba a Zeus por arrebatarle la oportunidad de salvar a su esposo Titono de la vejez eterna. Ganimedes era la respuesta que necesitaban, solo debía matarlo y hacer que Titono bebiera su sangre, pero Zeus se lo arrebató y su plan jamás funcionó.
—¿Qué hiciste con él? —gritó Kyungsoo al notar que Baekhyun no estaba.
Luego de calmar a Sohyun, Kyungsoo fue en busca de Baekhyun a la otra habitación, pero el chico no estaba, había desaparecido al igual que el color carmesí en los ojos de Sohyun.
—Ella me dijo que si se lo entregaba, nosotros estaríamos juntos —dijo acercándose a él.
Kyungsoo se alejó, no podía creer que eso estuviese pasando. Recordó a su padre y la historia de Ganimedes, si el mito estaba condenado a repetirse, solo había una persona que sabía todas las respuestas.
Dejando a Sohyun atrás, Kyungsoo corrió fuera de casa. Entró al arboreto y caminó a su lugar de siempre, bajo al gran árbol. Se sentó, mirando al cielo y esperando tener una respuesta.
Un rayo sin señal de lluvia iluminó el lugar, Kyungsoo levantó los ojos y ahí estaba el hombre que no veía desde hacía seis años. El hombre que huyó al verse descubierto.
—¿Dónde está? —preguntó Kyungsoo.
—Lo siento —dijo el hombre—. No pensé que Eos siguiera empeñada en revertir la maldición de Titono.
—Todo es tu culpa. Dijiste que al contarme la historia de Ganimedes, había posibilidad de ser repetida. Nunca me advertiste que iba a doler tanto.
—Lo amas, ¿no es así?
—Desde la primera vez que lo vi.
Los ojos de Kyungsoo se estaban llenando de lágrimas, no podía perder a Baekhyun.
---
Baekhyun despertó con un fuerte dolor en la cabeza, estaba en medio de una casa, con sus manos y piernas atadas a una silla. Miró a alrededor pero no podía reconocer nada. Giró su rostro al escuchar pasos provenientes de un pasillo, la mujer a la que había visto en casa de Kyungsoo estaba ahí.
—Eres igual de delicado y lindo que Ganimedes —dijo acercándose a él y tocando su barbilla con uno de sus dedos—. Ahora entiendo porque su hijo cayó por ti, tienen los mismos gustos.
—¿Por qué estoy aquí? —dijo Baekhyun asustado—. Mi padre le puede pagar para liberarme, no pondremos denuncia ni nada, solo déjame ir.
—¿Dejarte ir? —bufó—. Perdón querido, pero no puedo hacerlo. Una vez perdí mi oportunidad para salvar a mi esposo. No lo haré de nuevo.
La mujer salió de la sala donde se encontraban y caminó de nuevo hacia el pasillo. Baekhyun trató de encontrar alguna forma de liberarse, pero entre más se movía, sus ataduras lastimaban sus muñecas.
La mujer ingresó de nuevo, con una persona en una silla de ruedas. Era alguien de avanzada edad que, al verlo, clavó sus ojos en él para luego dirigirse a la mujer.
—Eos —dijo el hombre con voz cansada—. Es él.
—Lo sé, amor. Lo encontramos de nuevo.
La mujer se acercó a Baekhyun y tomó la muñeca del chico. Estaba asustado, no había otra manera de describirlo. Baekhyun había leído muy bien la historia de Ganimedes y Zeus, sabía que Eos había intentado asesinarlo para que así su esposo Titono pudiese tener juventud eterna. Estaba perdido, lo sabía muy bien.
Eos sacó un pequeño cuchillo que tenía en medio de su ropa, apretó su agarre en la muñeca del chico, aunque no es como si él pudiese moverla mucho. Notó la mirada de terror en el rostro de Baekhyun y acercó la hoja del cuchillo, apretándola contra la piel del chico. Un pequeño profundo hizo que la sangre brotara. La mujer acercó un vaso a la herida y dejó que se llenara con la sangre del chico.
Antes que ella pudiese acercarse a Titono, Kyungsoo entró por la puerta principal. Una fuerte ventisca se hizo presente y comenzó a llover dentro de la habitación, pequeños rayos se formaban hasta que uno impactó en la mano de Eos, ella se acercó al chico y trató de herirle con el mismo cuchillo con el que había cortado a Baekhyun.
Kyungsoo logró esquivarla, Eos creó un fuerte viento junto a una luz que impidió que Kyungsoo pudiese avanzar, el viento logró tirarlo al suelo. Sacando ventaja de esto, Eos se acercó a Kyungsoo y empuñó su cuchillo para poder apuñalar al chico. Logró hacerle una herida en el costado.
Baekhyun miraba todo desde su lugar, sintiendo como la herida dejaba salir cada vez más sangre. Sus labios se estaban poniendo helados y se sentía mareado. Observó a Eos acercarse de nuevo a él con el vaso en la mano, listo para ser llenado de nuevo.
Eos no notó que Kyungsoo se encontraba de pie y un fuerte estruendo se escuchó, Eos cayó al suelo inconsciente. Kyungsoo se acercó a Baekhyun y quitando las ataduras logró liberarlo. Lo cargó en sus brazos y salió del lugar.
—Eso fue raro —dijo Baekhyun demasiado suave por la pérdida de sangre.
—Todo es siempre raro contigo —sonrió Kyungsoo, ocultando el dolor de su herida y la tristeza de ver a Baekhyun en ese estado.
Llegaron hasta el arboreto, sabía que algunas personas los habían visto en la calle preocupados, pero Kyungsoo tenía muy en claro que debía llegar al arboreto si quería salvar a Baekhyun.
Sentó al chico bajo el gran árbol donde tuvieron su primer beso, Baekhyun estaba cerrando sus ojos, debatiendo entre la vida y la muerte. Kyungsoo se sentó junto a él tomando la muñeca, sintiendo como su herida sangraba más. Kyungsoo miró a Baekhyun y le besó, sintiendo como el último aliento se escapaba de su chico. Besó la cabeza de Baekhyun una última vez antes que todo se pusiese negro.
Según la historia, para que nadie dañase a Ganimedes, Zeus decidió hacerlo constelación, precisamente la constelación de Acuario para que así nadie lo dañase y lo pudiese ver todas las noches en el cielo.
Tanto era el amor que Zeus había tenido por su hijo, que decidió hacerlo estrella en el firmamento junto a Baekhyun, para que nadie pudiese dañarlo y estuviesen juntos para siempre. La historia se había repetido, pero está vez tenía un final feliz.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top