"Nada es lo que parece"
Al salir del edificio, notó que todos sus compañeros le estaban mirando con una rara expectación. No entendía que era lo que esperaban, pero le dio un mal presentimiento ser el centro de atención. Se volvió a sus dos compañeros, que venían tras de él. Ellos lo miraron un momento y despues le sonrieron nerviosos.
Zane no esperó a que nadie dijera nada, se limitó a seguir caminando por su cuenta, de igual modo, ya sabía a donde se dirigía.
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-Entonces... ¿No estas molesta con migo?
Adeline y él estaban frente a frente en el salón de historia, claro, ella insistió mucho en que debía poner algo en el golpe de su ojo. A falta de hielo, estaban usando refresco embotellado bien frío. Adeline sostenía la botella, mientras que ocasionalmente, volteaba para anotar algo en su folder.
-¿Por que debería? -respondió ella, sin embargo no sonrió. Se volteó a escribir algo.
-Técnicamente... Mis amigos te trataron muy duro ayer. Parecías muy molesta.
Adeline lo encaró al instante.
-¿Y que? -dijo reprochante -Nunca me cayeron bien.
Sintió que el comentario no era muy apropiado; despues de todo, eran sus amigos, sus mejores amigos. Pero de igual modo, noto que a ellos no les caía muy bien Adeline. No la trataban de esa forma sin razón, sin mencionar que Jay incluso advirtió de su llegada.
-Ahh -musitó.
Adeline lo miro un momento. Zane casí podía jurar que ella notaba que estaba escondiendo sus palabras.
-Entiendo que sean tus amigos, pero que a mi -dijo apuntándose a ella misma -No me toquen -le advirtió.
-Lo siento -se disculpó.
-Esta bien -dijo clavando la vista de vuelta en sus apuntes.
El refresco ya no estaba tan frío como antes, por lo tanto comenzaba a sudar y el agua de este le escurría por la mejilla, lo cual no le agradaba mucho. Sin pensarlo apartó la mano de Adeline.
-¿Ya no te duele... tanto? -le preguntó.
-No... Es mínimo...-Le sonrío para ablandar las palabras.
Le quitó el refresco (que era de naranja) y giró la tapa a la derecha, este enseguida dejó escapar un "Psss" gracias al gas.
-Ademas -añadió y le dio un trago al refresco -Tengo sed.
La chica peliroja rió al instante. Le quitó la botella.
-Yo la compre -dijo dándole un trago aun sonriendo.
-Bueno, cuando te den un golpe en el ojo, y no tengamos hielo, me toca comprarla a mi.
Los dos se quedaron inexpresivos un segundo y despues rieron.
-¿Estamos bien? -le dijo ella extendiéndole la mano derecha.
No dudó y le estrecho la mano.
-Absolutamente -Sonrió y despues de un momento, le soltó el agarre.
Zane la miro, lo hizo directo a los ojos, verde hermoso. Sin poder evitarlo, se le vino a la mente la imagen de Pixal, se sintió en las nubes al instante.
Quería verla en ese momento, por mas absurda que pareciera la idea. Daría lo que fuera por estar con ella...
Después de todo, no estaba mal enamorarse ¿O sí?
***************
El resto del día resultó ser de lo mas aburrido para Zane, considerando que no estaba prestando mucha atención a las clases en general; estaba muy ocupado pensando en que estaría haciendo Pixal en esos momentos.
Se sentía muy extraño el seguir a Adeline de un lado a otro, más aun cuando salían cinco minutos antes de una clase y se quedaban esperando el timbre de inicio de periodo en el pasillo o fuera del aula. Varias veces la acompañó a su casillero, por cuadernos o libros de texto.
Se había tomado el tiempo para observarlo; en el fondo tenía hojas de colores fluorescentes, un espejo y varias fotos. En una de ellas reconoció una versión pequeña de ella junto con un niño de tez morena. Ella cargaba a un bebé en el regazo.
Después de verla ya varias veces, se atrevió a preguntar sobre la foto.
-Ésta soy yo, tenia cinco años -dijo señalando a la niña que cargaba el bebé -Esta es mi hermana menor, Belia.
La peliroja se quedó viendo la foto un segundo, pasó los dedos por el rostro del bebé. Zane recordó que el día anterior, cuando tuvieron ese "problemita" con la maqueta, Adeline había mencionado que tubo "problemas con su hermana".
-Se parece mucho a tí -le dijo -¿Estudia aquí?
-No -respondió sin despegar los ojos de la foto.
No preguntó nada más. Rogaba por que su comentario no la hubiera herido.
-Y... este es... -se quedó pensando que decir mientras señalaba el niño en la foto -Es el idiota que te golpeó esta mañana.
Claro, son hermanastros.
Adeline cerró el casillero de golpe, como si no quisiera ver esa foto ni un segundo más.
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Hora del almuerzo. La idea no podía sonar mejor.
En primer lugar, se sentía agotado, las clases parecían mas aburridas cada vez y de verdad le hacia falta un descanso. En segundo, quería pasar un buen rato con sus amigos. Y por ultimo, pero no menos importante... tenia muchas ganas de encontrarse con Pixal, o tan siquiera, verla de lejos.
Invitó a Adeline a sentarse con el y sus amigos, pero lo hizo por educación, él ya sabía que la respuesta era un rotundo no. La muchacha se excusó diciendo que ella y su compañera de cuarto iban a comer en el campus. Se despidió de ella, y le dijo que la veía en treinta minutos para el siguiente periodo.
Sintió un orgullo extraño al guiarse del edificio de su clase hasta el comedor por su cuenta.
Cuando llegó buscó a sus amigos con la mirada, no tardó en encontrarlos en la mesa donde se sientan habitualmente. Jay y Kai estaban ahí.
Jay lo saludo con una sonrisa. Kai, por su parte, apenas levantó la vista del suelo. El chico tenia pinta de que algo le había pasado.
-Hola -los saludó.
Se sentó al lado de Jay con la esperanza de mantener su distancia del chico castaño. Al inclinarse hacia adelante vió que en el asiento frente a él había una mochila negra de cierres naranjas y cordones desgastados.
¿Cole se había sentado con ellos?
-Hola -le regresó el saludo el pelirojo.
Kai se limitó a decir un corto "Bahh" ¿Eso contaba como saludo?
-¿Esta todo bien? -le pregunto directamente.
-Nah, no me quiere decir que le sucede -respondió Jay que estaba a su lado -Solo salió de su clase así...
-No tengo nada -bufó Kai entre dientes.
-No parece... -Zane trató de no sonar sarcástico.
Notó la angustia en los ojos de del muchacho cuando lo miro. Cualquier cosa que le hubiese pasado, tenia que ser lo suficientemente mala como para que se comportara de ese modo tan secante y evasivo. Por un lado Kai era así, se cerraba en su mundo cuando se considera vulnerable.
El silencio que comenzaba a haber en la mesa fue interrumpido por la voz de alguien.
-¡Kai! -se escuchó una voz chillona.
Volteo a su derecha y se encontró con un niño de chaqueta negra y cabello rubio, no tardo ni un segundo en reconocerlo. Lloyd venia corriendo hacia ellos como si su vida dependiera de ello. Se le veía muy ansioso por alguna razón.
-¡Lloyd! -Jay lo saludó entusiasta, ambos chocaron los puños.
Zane estaba bien familiarizado con el rubio, no recordaba cuando fue la ultima vez que lo vio así...
Pues el sintió que Lloyd debía tener mayor edad. Sin embargo, ignoro ese pensamiento y lo saludó.
-¿Que te trae por aquí? -Preguntó con una sonrisa.
-Necesitaba mostrarle algo a Kai -dijo sentándose al lado de su hermano. Se quitó la mochila verde de los hombros y la apoyó en sus piernas. Empezó a buscar en su interior, hasta sacar una hoja de papel -¡Aquí esta! -dijo poniéndola sobre la mesa.
Jay tomo el papel; Ka no parecía estar muy interesado realmente.
El pelirojo abrió los ojos como platos. -¡Whohohow! -Exclamó sorprendido.
Zane se ladeó para ver. En el papel estaba impresa una cuadricula de 5x10 y hasta el final tres reglones de barra; era la copia de sus notas el bimestre pasado.
Pero había algo inusual: tinta roja. En el centro de la hoja, había un sello de letras rojas. Tubo que quitarle el papel a Jay para ver lo que decía...
-¿Adelantado? -Zane no entendió cual era el empleo de la palabra.
-¡Si! -Exclamó Lloyd sonriendo ampliamente.
Jay pareció notar que no había comprendido muy bien así que se apresuró a explicar indirectamente.
-¡Te vas a saltar el ultimo año de clase primaria! -Jay le dio un golpe en el hombro -No me digas que ya te crees un cerebrito solo por eso.
A Zane no le hizo falta que le dijeran nada mas, despues de todo, el FMbs se manejaba así: no importaba la edad, sino la inteligencia.
Por algo él estaba en clase alta con tan solo quince años...
-Felicidades Lloyd -dijo sincero.
El rubio le agradeció con una sonrisa y volteó a er a su hermano mayor, quien era el único que no lo había felicitado. Al niño se le fue un poco la sonrisa al ver a su hermano volteando a otra parte.
-¿Kai? -lo llamó -¿No estas feliz por mi?
El castaño no contesto al instante. Zane no tardó en tener un mal presentimiento.
Kai se volteo al menor inexpresivo.
-Si, que bueno...
Ese argumento tan secante bastó para que la sonrisa se le fuera por completo.
-¿Solo "Que bueno"?
-Si -dijo de la misma forma que antes -Vamos Lloyd, no es para tanto.
Lloyd palideció, y despues bajo la mirada como si lo hubieran inculpado de hacer una travesura.
-Perdón si te moleste, Kai -dijo sentándose recto.
Se notaba que ese era un gran logro para el niño, por lo tanto Zane no dudo e intento salvar lo poco que quedaba de su autoestima.
-No pongas esa cara, Lloyd.
Jay también pareció tener la misma idea.
-Si, tu hermano solo esta de mal humor... sin razón -eso ultimo lo dijo entre dientes, para que Kai pudiera escucharlo.
Tanta era la tensión en el aire, que a Zane le pareció que si alguien mas entraba a la conversación cualquiera de los presentes en la mesa iba a explotar o a morir de asfixia... En menos de un segundo, llego el integrante faltante del grupo.
-¿Que hay? -Saludó Cole como si nada.
Y entonces... Kai explotó.
-¡Bien! -Gritó tan fuerte como pudo, lo cual causo que Cole elevara los hombros por el susto -¿¡Quieren saber lo que tengo!? ¡Les diré entonces!
Kai se volteó a su mochila y saco un folder de color amarillo. Lo lanzó al centro de la mesa. Jay tomó el inocente folder con algo de miedo y leyó el documento en su interior con algo de prisa.
-"Requisitos para presentación de pruebas de carácter dos... -Leyó Jay -Alumno: Kai Flamey. Clase: Media. Solicitud: Recuperación de pruebas por bajas... calificaciones en la media especialidad..."- terminó de leer eso ultimo muy despacio.
Adeline ya le había dado un corto resumen sobre ese asunto de las pruebas. Se las aplicaban solamente desde el ultimo año de clase básica, y los tres años de clase media; dependía de que especialidad tenia cada estudiante (si es que la tenía) de cuantas pruebas le ponían al año. Por lo que él sabia, Jay estaba en el segundo año de clase media y Kai en el ultimo. De Cole, no tenia ni idea, pero estaba estudiando especialidad en artes escénicas, por lo cual llegó a la conclusión de que sus evaluaciones y criterios no se llevan acabo de la misma forma.
Por lo que leyó Jay, el documento era una solicitud para volver a presentar las pruebas, gracias a las bajas notas que Kai había presentado.
Ninguno se atrevía a decir nada. Reprobar un año era difícil, lo peor es que Kai tendría que presentar todas las pruebas de nueva cuenta, quisiera o no.
-No... ¿No vas a pasar? -fue Lloyd quien miró a su hermano con ojos de culpa.
-¡No lo sé! -le gritó Kai de vuelta -¿Si? Pero si de algo estoy seguro es que no estoy para escucharte ahora.
Eso no sonó como excusa, ni explicación, y mucho menos una consolación a medias. No, eso sonaba a reproche.
Zane vio como Cole apartó la mirada con pena y Jay negaba con decepción. Por un segundo, podía jurar que el menor estaba por hacer un mar de lagrimas de la nada; cambió de idea totalmente cuando su expresión se endureció y se levanto para ponerse de pie sobre la barra, de modo que estaba casi a la altura de Kai.
-Claro, aveces se me olvida que yo soy el adoptado aquí -Dijo Lloyd con la voz quebrada -¿No te parece?
Con eso el rubio tomo su mochila y bajo de la barra de un salto. Salió corriendo de ahí.
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