Epilogo
-¡Jongin! –grito.
Mi hombre está fuera de mi casa. Es hora de ir al instituto. Corro hacia el auto donde él esta fuera recargado en el capo, esperando por mí.
-¡Hola precioso! –me aviento a su brazos y él me toma de la cintura estrechándome más a su cuerpo.
-Hola profesor Kim –saludo juguetón.
Jongin acaricia mis labios y yo sonrió.
-Estos belfos me encantan, tan rosados y dulces – golpeo su mano y el me aprieta el hueso de la cintura-. No nene, no hagas eso porque te cómo –advierte.
Sus advertencias son de temer. Una vez ya me paso y no lo repetiré.
-Sehun, ya te he dicho que no andes tan bruscamente. Solo han pasado meses del impacto de bala. Aún no están grandioso para andar de esa forma –me riñe y yo hago un mohín.
-Lo siento, Sr. Kim –gimoteo y él me roba un beso brusco y apasionado.
-Qué bueno que lo sienta alumno –juguetea-. Ahora sube, tengo que impartir una clase y perderme completamente en una pequeña y divina cosa en el aula –sonríe y yo me derrito.
Seis meses han pasado desde aquella noche tan oscura para mí. Perdí la conciencia por una semana. Estuve en un hospital gracias a Jongin. Ellos jamás fueron detenidos, ni él ni Baekhyun. Por asares del destino, los policías jamás identificaron sus rostros por la oscuridad profunda de la noche. No me detuvieron ni a mí ni a KyungSoo, por el simple hecho de que pensaron que éramos unos más de sus víctimas.
Me sentí fatal. Sentí que lo había perdido para siempre. Que jamás le volvería a ver.
Un mes sin él.
Mis padres decidieron que yo estaba demasiado expuesto y traumado, porque si, no comía y solo me la pasaba en el cuarto sin ir a clases. Solo era Jongin mi enfermedad.
Al mes y medio decidieron que un cambio de país y ciudad me haría bien. Nos mudamos a Canada, lugar donde papá pidió el traslado de trabajo.
Me rendí ante Jongin. Abandone a mi mejor amigo, quien estaba casi igual que yo, pero no peor.
Una vez que creí que iba a comenzar de cero, mi profesor de Matemáticas dejo que ese pensamiento, ese recomenzar de cero, volara a la anda. Mis piernas me temblaron como gelatina, mi corazón a palpitar sin control, mis dedos a sudar y mis ojos a llorar. Él estaba frente a mí después de mucho tiempo. Como lo extrañe. No pude reaccionar y antes de entrar al aula, Salí corriendo hacia ninguna dirección. Un dramático encuentro.
Él fue tras de mí, llore en su pecho mientras le golpeaba. Lo extrañaba tanto pero a la vez lo odiaba por haber desaparecido de esa forma.
Él me explico todo, que solo tenía que terminar asuntos pendientes para estar limpio, sin embargo, no es cierto. De día es mi profesor/novio y de noche un asesino. Sin duda, nunca dejare de vivir mi amor peligroso.
A las semanas, recibí a KyungSoo en mi salón. Había huido de su casa con BaekHyun. Al parecer ellos también arreglaron sus cosas. Baekhyun era el profesor Byun de música y Jongin el profesor Kim de Matemáticas. Pero de noche, eran asesinos eliminado escorias.
KyungSoo se quedaba en un penthouse con Baekhyun quien le materia. Hyung quería trabajar, pero Byun se lo impidió a toda costa. KyungSoo era una princesa y eso, es mi arma más sagrada contra él.
-Jongin, hoy estaré la tarde ocupado –le aviso.
-¿Y eso? ¿Saldrás con tus padres? –inquiere. Su vista está al frente. Una mano en el volante y la otra sosteniendo la mía, es como estamos.
-Mmm no precisamente, pero es de la escuela –digo.
Debo hallar una forma de apaciguar las cosas. Debo tratar esto con calma.
-¿Entonces? –frunce el ceño y me observa de reojo.
-Mmm tengo que hacer un proyecto con Mark –suelto de golpe.
-No. No tienes permiso –dice.
¡Lo sabía! ¡Esta iba a ser su respuesta!
-¿Por quééééé? –chillo.
-No me gusta. Yo hablare con Frank, de eso no te preocupes –comenta apacible.
Profesor Frank, de biología. Un gran amigo de Jongin desde hace meses.
-No es justo. Yo jamás te prohíbo ir a una junta donde estarás rodeado de esas profesoras arpías –apremio.
Me cruzo de brazos y a él parece molestarle mi acción.
-Sehun –sentencia.
-No Jongin. Iré con Frank porque yo así lo quiero. Nunca salgo con mis amigos –miento.
Aunque Jongin se moleste, siempre cede a mis caprichosos y permisos.
-Aquí viene tu capricho –dice acostumbrado.
-Sí, aquí viene –refunfuño.
Sin esperármelo, Jongin maniobra con el auto y lo estaciona a un costado de la carretera, se gira hacia mí, yo lo miro asustado. Él me toma de las muñecas y me pega hacia él. Toma mis labios entre los suyos, me besa con furia y eso, me encanta.
-Tengo un novio tan inmaduro e infantil, pero aun así, lo amo mucho –dice sobre mis labios una vez que los abandona-. Te recomiendo que me hagas caso bebé y no te reúnas con él, no vaya a ser que a Kai se le haga una escoria y mañana amanezca en la primera plana del periódico –chillo y a continuación le golpeo el hombro.
-¡Eres imposible Kim Jongin! –espeto.
-Y tú eres hermoso, mi amor.
-Asssh, te oído.
-Y yo te amo.
Una sonrisa se me escapa y no puedo seguir molesto.
-Yo también –digo al fin-. Así que por este tipo de situaciones también es un amor peligroso, eh. No pueden acercarse a mí porque Kai, "tu amigo" los mata. Vaya...
-Así es mi vida. Tú eres mío corazón. Solo mío.
Aunque sus palabras suenen tan posesivas, él no es así. Me da mi espacio, pero a veces no razona, como ahora.
-Jongin ¿Me haces una cita con Kai? –pregunto juguetón.
-¿Qué?, Vaya bebé, esa no me la esperaba. De una u otra forma, siempre consigues lo que quieres. Te doy 3 horas, no más, para ese trabajo en ese dichoso esquipo. Te paso recoger yo.
¡Yeeeeei! ¡Siiii! ¡Gane otra vez!
-Sep.
-Hoy cenamos con Baekhyun y su princesa. Hoy no iré a visitar a Kai –dice y yo asiento contento.
-Sep. Quiero ver cómo anda de quejica hyung con sus tres meses de embarazo y como esta Baekhyun de atosigado.
-Ni te creas tanto eso. Baekhyun parece fascinado. No le importa que le levante a las 3 de la madrugada por fresas. Espero que mi nena no de tanta lata –dice con esa sonrisa resplandeciente en su rostro.
Oh, lo olvide. Ayer me he enterado que estoy preñado. Tengo 4 semanas. Jongin dice que será nena, pero yo digo que será un hermoso nene. Igual, lo amare como a su padre.
Ha dicho que cuando yo esté listo, pedirá mi mano a mis padres. No soy chica, pero lo quiere hacer a la antigua. Temo, pero sé que con él, no estoy en peligro.
Kim Jongin es y será mi primer y único amor, un amor peligroso como correr al lado del diablo. Así de simple y nada fácil.
******
¡Holaaaa Donitas!
De verdad ya perdí la cuenta de cuanto he escrito esta palabra en el día hahaha.
Itzel anda de actualizaciones locas.
Y por fin, aquí el epilogo.
Tengo un gran presentimiento que no es lo que esperaban, lo sientoooooo.
Con esto, damos por finalizado este fanfic.
De verdad espero que les haya gustado.
¿Quieren un epilogo solo con el BaekSoo?
Ustedes me dicen.
Bueno, ahora si, esto es todo.
Nos leemos en otras historias.
¡Muchas gracias por esperarme y estar conmigo hasta el final! -dramatiza-
¡Y gracias por leer!
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