Capítulo 02 | Noche en la enfermería.
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Catherine iba por los pasillos buscando a Dylen. Debían ir a la enfermería y la chica no tenía ni la más remota idea de dónde era.
—Perdona, ¿sabes quien es Dylen Adams? —preguntó Catherine a un chico que pasaba por su lado.
—Si —contestó él algo triste. Era alto y moreno con ojos azules intensos. —¿Cómo no lo iba a conocer?... -la chica se limitó a encogerse de hombros sin entender al chico.
—¿En que casa está?, ¿en Gryffindor?
—No, él está conmigo -respondió mostrando su uniforme —Ravenclaw.
Le llamaba la atención aquel chico. No sabía como explicarlo, pero le daba seguridad. Al igual que con Dylen, podía hablar con normalidad. Sin vergüenza ni timidez.
—¿Podrías llamarlo, por favor?
—Claro, ven conmigo.
Los primeros minutos transcurrieron en silencio, pero eso fue por poco rato. El chico comenzó a charlar con ella. Descubrió que se llamaba Thomas Jones y que estaba en el mismo curso que Dylen. Se estaban divirtiendo, hasta que...
—Quería preguntarte algo, Catherine —dijo con nerviosismo el moreno.
—Oh, claro -respondió la chica con curiosidad.
—¿No m-me recuerdas? —preguntó Thomas sin mirarle a los ojos.
Esas palabras le dejaron helada. ¿Se conocían de antes? La tristeza inundó su cuerpo. Sólo pensar que no lo recordaba... Todo lo que le habían dicho volvió de golpe a su mente. El accidente. Su pérdida de memoria.
Los ojos se le cristalizaron y luchó para contener las lágrimas. Negó a su pregunta y comenzó a caminar de nuevo. Thomas le pisaba los talones.
—Yo, eh, lo siento —murmuró el chico apenado -No quería ofender, sólo se lo del accidente...
—No importa —susurró algo fría.
Continuaron su camino en silencio. El chico le estaba llevando por los pasillos hasta una zona más alta, una torre.
—Creo que está en nuestra sala común —comentó más animado cuando ya habían llegado —¡Ahora vuelvo!
Catherine se quedó parada viendo como Thomas subía las escaleras. No podía sentirse peor. Le dolía no poder recordar cuándo era más pequeña, como estaba con Dylen, si conocía a Thomas o si tenía otros amigos...
—¡Hola! —saludó animada una voz, sacándole de sus pensamientos. Rápidamente se limpio algunas lágrimas que habían caído por sus mejillas y se dio la vuelta.
—Hola James.
—¿Que te ocurre, pequeña? —preguntó en cuanto se dio cuenta de que había estado llorando.
En ese momento explotó. No aguantaba más. Necesitaba algo de cariño y afecto, así que se lanzó a los brazos del moreno de gafas, que rápidamente le devolvió el abrazo.
James sólo escuchaba sollozos que soltaba de vez en cuando su pequeña amiga. La abrazaba con cuidado, pero con cariño. Le había caído muy bien esa chica, aunque hablara poco con él. Siempre sería su amiga, por muchas peleas que tuvieran. Estaba seguro.
—Tranquila, estoy aquí contigo —susurró para tranquilizar a Catherine.
Se escucharon pasos rápidos de alguien que se acercaba a ellos. Se trataba de otro de sus nuevos amigos, Sirius. Se separaron de su abrazo y la chica limpió de nuevo sus lágrimas, no quería que la vieran llorar. No quería mostrarse debil, aunque en realidad se sentía así.
Aquella escena rompió el corazón del joven Black, que rápidamente se acercó a ella. Catherine tenía los ojos hinchados y aún sus mejillas mojadas. "¿Que le ocurriría?" pensó antes de atraer a la pequeña en sus brazos para abrazarla con suavidad.
—Estoy bien... —murmuró al rato, separándose de los brazos del moreno para mirar a ambos a la cara -de verdad, no es nada.
—¿Segura de que no es nada?
No contestó a su pregunta. No quería mentirles, así que no lo iba a hacer. Justo en aquel momento Dylen apareció por las escaleras.
—Tenemos que irnos a la enfermería —murmuró ella antes de que el castaño abriera la boca.
. . .
Madam Promfrey les había hecho una revisión y les dio algunas pociones para que se mejoraran.
—Catherine, voy a darte un filtro —dijo dulcemente mientras ella se sentaba en la cama -No creo que de mucho efecto, pero puede que te devuelva la memoria o algo de ella.
Al escuchar esa frase una chispa de emoción se iluminó en sus ojos. Dylen también se alegró de aquello, aunque sabía que tendría poca posibilidad de recuperarla.
—Tendrás que pasar la noche aquí. Adams, tú estás bien. Con un rato más de reposo estarás como nuevo.
—¿Podré quedarme con ella? —murmuró el chico. Al menos podría hacerle compañía...
—Lo siento, cuatro chicos se han adelantado —contestó mirando con pena a Dylen, que había fruncido el ceño.
—Bueno... está bien... —farfulló disgustado.
Catherine estaba sorprendida, ¿Cuatro chicos?, ¿serían James y el resto?
Pasó media hora y Promfrey sacó de la enfermería a Dylen. Este seguía enfadado por no poder quedarse, pero Catherine le convenció de que no pasaría nada, iba a estar bien.
La enfermera volvió con su paciente, pero esta vez seguida de cuatro acompañantes.
—Ellos van a estar contigo, Harford —explicó Madam Promfrey —si necesitas cualquier cosa, estoy en mi despacho.
Acto seguido se fue por una puerta al final de la sala, dejando solos a los niños.
—¿Cómo te encuentras? —preguntó Remus mientras se sentaba en una pequeña silla, al lado de la camilla.
—Todo lo bien que podría estar —murmuró la chica incorporándose —Me habéis caído muy bien todos...
James se sorprendió, pero le alegró que la pequeña hablará más abiertamente con ellos.
—¿Que te gusta hacer, Cath? -preguntó Sirius unos minutos después —¿Te puedo llamar Cath?
—Sinceramente, no se que me gusta hacer... Si, podéis llamarme Cath.
El ojigris frunció el ceño sin entender a que se refería Catherine con "no se que me gusta hacer" pero no le tomó mayor importancia.
Peter sacó de su bolsillo una pequeña caja alargada y la abrió para comer su contenido. La chica miró confusa al castaño. ¿Sería algún objeto mágico? Fuera lo que fuese, le llamaba la atención.
—¿Queréis? —preguntó él cuando se dio cuenta de que todos le miraban.
—¡Sí! —respondió Sirius dando un salto de la cama y abalanzandose encima de Peter, lo que hizo reír a la chica.
El ojigris miró sorprendido a Catherine. Nunca le había oído reirse, pero le parecía muy adorable cuándo lo hacia, así que comenzó a hacer tonterías con su nuevo mejor amigo, James, para que lo volviera a hacer.
La cara de Catherine se volvió roja de aguantar tanto la risa. Ya no lo soportaba más y comenzó a reírse con todas sus ganas. Seguidamente a todos los presentes se le contagió la risa de la chica.
De repente la puerta por dónde se había ido Promfrey, se abrió. Todos se callaron rápidamente cuando vieron acercarse a la enfermera.
—Hagan el favor de mantenerse en silencio —farfulló ella en pijama con una pequeña botellita en la mano - De no ser así, os vais.
—Lo sentimos —se disculpó Remus en nombre de todos.
—Harford, vengo a darle el filtro de memoria, —explicó Promfrey acercándose a la chica con la botellita -de un trago.
Catherine obedeció. Cogió la botella y la acercó a sus labios. Se bebió el contenido de un sorbo y una mueca de asco se dibujó en su cara al instante. El líquido no sabía muy bien... Seguidamente Madam Promfrey regresó a su despacho en silencio.
Remus fue el primero en atar cabos. Primero el accidente, después James y Sirius le contaron que la chica había llorado en sus brazos... También ella dijo que no sabía lo que le gustaba hacer y ahora viene Promfrey con un filtro de memoria... ¿Acaso Catherine había perdido la memoria?, ¿Por eso se mostraba tan callada y triste?
El moreno de gafas y el ojigris fueron los siguientes en pensar lo que le ocurría a la chica. No dijeron nada pero miraban a Catherine algo confusos.
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¡Segundo capítulo!
Ya se han dado cuenta de que le puede pasar a Catherine, ¿se lo preguntarán? ¿se lo dirá ella?
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Os quiere, Gambii ♡
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