1. Feliz cumpleaños

—Chist —dije por lo bajo mientras intento ocultarme debajo de la mesa.

—¿No era que hoy llegaban temprano de la universidad? —se queja Isaac con el pastel en sus manos —. Se me durmió el culo de estar sentado media hora en la misma posición, y no creo que el pastel siga vivo, no si Lizzie sigue mirándolo de esa forma— arruga su nariz mientras lo aleja de su hermanita.

Lizz lo mira de reojo algo ofendida, y se cruza de brazos —. No se que dices, yo no quiero probar ese pastel de chocolate, bañado de crema batida y aromatizado con frutillas.

Hubo un pequeño silencio entre la oscuridad de la habitación y el primero en romperlo fue Trevor con una pequeña risa.

—¿Cómo pudiste percibir todos esos detalles con tanta oscuridad Lizz? —Mailen acompañó la risa de Trevor.

—Creo que ahí vienen —dije viendo un pequeño brillo desde la puerta principal.

—Niña, ya es la tercera vez que dices eso, no creo que... —el ruido de la cerradura lo interrumpe y todos nos acomodamos para darles la gran sorpresa.

Unos pequeños gritos de enojo se escuchaban mientras entraban los mellizos.

—¡¿Cuántas veces debo decirte lo mismo?! ¡Las puertas tienen cerradura para cerrarse Theo! ¿Acaso buscas que alguien más venga a vivir con nosotros? Porque si es así, que vaya y duerma contigo, yo no quie...

—¡Hoy es mi cumpleaños y no haz parado de regañarme en todo el maldito día! —gritó Theo exasperado.

—¡Eres un idiot...

Cerré mis ojos y me apresuré a salir de abajo de la mesa antes de que sigan peleando.Grité un gran 'sorpresa' al mismo tiempo que Mailen prende las luces, e Isaac sale con el pastel en sus manos.

—¡Feliz cumpleaños! ¡Chicos! —digo con una gran sonrisa esperando a que digan algo.

Ben tiene la cara neutra con su mano pegada al brazo de su hermano, mientras que Theo hizo una pose ninja no sin antes haber gritado como una niña poseída. Ambos están congelados en su lugar, y pude notar como sus rostros se tornan cada vez más rosados.

—Creo que sus almas acaban de salir de sus cuerpos, Dios parace que no respiran —dijo Trevor acercándose a Theo mientras le da una palmada en la espalda.

—¡Respiren y soplen las malditas velas así podemos comer el pastel! —gritó Lizzie desesperada.

—¡Lo sabía! —dijo Isaac alejándose de su hermana.

Comencé a reírme algo preocupada —. ¿Ben? ¿Estás llorando? Perdón, no quería asustarlos así —me acerco lentamente y comienzo a acariciar su espalda.

—No no, perdón tuve un bloqueo, ya volví —dijo respirando profundamente y largando el aire en una disimulada tos, mientras refriega sus ojos vidriosos —. ¿Theo? ¿Hermano?

—Nunca más dejaré la puerta sin seguro.

Luego de unos segundos en silencio, entre miradas, todos comenzamos a reír a carcajadas por toda la situación. Abracé a mis hermanos muy feliz de que ya tengan veinte años. Ellos últimamente han sido un soporte para mí. Hace unos meses le conté a Isaac lo de mis pesadillas. Él se sintió muy dolido por lo que yo estaba pasando, y llegamos a la conclusión de que tal vez necesite mi espacio hasta recuperarme. Seguimos estando juntos, pero no de la misma forma que antes. Últimamente estoy yendo a terapia, y tomando antidepresivos, lo cuales me ayudaron mucho para poder dormir más tranquila que antes. Mis hermanos me brindaron su apartamento para quedarme con ellos hasta que me recuperara, lo cual lo acepté sólo por unos días. No soporto ser la carga de alguien más, y tampoco quiero molestarlos. Yo se que ellos jamás me dirían algo así, pero no es mi culpa sentirme entrometida en un lugar que no me corresponde. Por lo que decí que, con ayuda de Mailen, alquilar un apartamento y vivir juntas por un tiempo, ya que ella y Trevor todavía no llegaron al punto de irse a vivir juntos (por parte de ellos siento que son puras escusas de Mailen, yo se que quiere a un Trevor romántico que le declare su amor y que le pida ir a vivir con él, pero estamos hablando de Trevor Smith, eso no va a pasar aunque sea por ahora)

—¡Lizzie! —gritó molesto Isaac.

Tapé mi boca para no reír, al ver a la pequeña cubierta de crema en su remera y mejillas.

—¡Yo no fui! —dijo elevando sus manitos al aire asustada por la cara de su hermano.

—Isaac, no hay porque enojarse, aún se pueden soplar las velas —dije tomando su mano y apoyando mi cabeza en su hombro.

—¡Quiero otro! —grito un Theo infantil —Ese ya no me gusta.

—Tus veinte años se quedaron atrás con tanta inmadurez —dijo Ben en un reboleo de ojos.

—¡Bueno! ¡Vamos a cantar! —dije mientras corro hacia ellos al ver que Theo casi intenta pegarle a Ben.

Mailen colocó las dos velitas en el centro del pastel (o lo que queda) y comenzamos a aplaudir como locos mientras cantábamos con todas nuestras energías. Son justo éstos momentos en donde nos gustaría sacarle una foto e inmortalizarlo para siempre en nuestras mentes. Pareciera que todas las sonrisas y risas, pasarán en cámara lenta al mismo tiempo que aparece aquella sensación de 'no querer que se termine nunca'.

Isaac me dio un beso en la frente y me abrazó de la cintura —. ¿Cómo vas con Judith? Sabes que si algún día necesitas algo, podemos hacer noche de pelis con helado —dijo mientras sube y baja sus cejas de forma divertida.

Reí por lo bajo sin despegar la vista de los demás mientras comen pastel y ríen por algo que dijo Theo —. Estoy bien, mejor, ya no estoy teniendo pesadillas y siento que puedo descansar un poco más relajada. Pero eso no quita el hecho de que te extrañé —ésta vez lo abracé mientras percibo su aroma.

—También te extraño —dijo acariciando mi cabello —. Cuando termines las sesiones quiero que vuelvas conmigo, no quiero que ahora te sientas presionada. Me mortifica saber que fui el causante de tus pesadillas —suspiró profundo, dejando oír su fuerte latido de corazón —. Lo siento mucho.

—No digas eso, fue algo que pasó hace mucho tiempo. Además fueron muchas cosas, lo importante es sanar, hacer que la herida se convierta en cicatriz —bajé mi mirada levemente —. Fui ingenua al creer que había logrado olvidar, sin dudas mi cabeza me jugó una mala pasada —me encogí de hombros algo afligida.

—Te amo, y nunca te abandonaré —dijo ajustando su agarre en mí.

Arrugué mi nariz —Me encanta tu lado cursi, te amo —dije mientras le doy un rápido beso en sus labios.

—¿Y quien nació primero? —dijo Mailen con una sonrisa.

—Yo —dijo orgulloso Theo.

—Es por eso que soy el mayor, nací último. Por lo que me formé primero —dijo Ben estirando sus brazos.

Trevor río levemente —. Igual se nota quien es el mayor.

Lizzie sonrió al ver la cara de Theo —. No te preocupes Theo, ser el hermano menor es lo mejor, podemos hacer muchas travesuras y siempre salirnos con la nuestra —la pequeña trató de guiñar su ojo —. Isaac todavía no sabe donde oculté los tenedores.

Isaac se apartó de mi lado y la señaló molesto —¡ya van cinco días comiendo con cuchara! ¡Cuchara!

Apreté mis dientes y reprimí una carcajada. Extrañaba éstos momentos, es lindo tener éstas reuniones de vez cuando. Se nota que a todos lo disfrutamos, ya que por segundos nos cuesta respirar de la risa que tenemos.

—Maldita sea —rodó sus ojos Theo, mientras Ben se hacerca con un vaso de agua y pastillas —. No veo la hora de dejarlas, ¿como es que tú ya te recuperaste tan pronto?

Me crucé de brazos mientras observo esa pequeña escena. Desde que ambos estuvieron en coma, Theo fue el más comprometido con el tema de su salud. Aún así Judith le tuvo hacer recetas de medicamentos suplementarios a ambos, ya que sus niveles en sangre se vieron afectados por la ausencia del Signum. Ben pudo recuperarse rápido, pero Theo aún sigue teniendo problemas con su metabolismo.

Me acerqué a la mesa con los demás, y me serví un pedazo de pastel, me senté al lado de Lizzie, y comenzamos a reírnos por las caras que hacía Theo. Por un momento perdí de vista a Isaac y Trevor, aunque luego los pude distinguir cerca de la cocina, ambos serios y hablando de algo que se notaba que les inquietaba.

—Es lo que digo, puede ser una coinciden... —Trevor dejó de hablar en cuanto alzó su mirada hacia mí —. Hola Gabi, ¿Qué onda?

—Eso mismo estaba por preguntarles —dije en una sonrisa mientras alzo mis manos.

Isaac me tomó de los hombros y tardó un poco en sonreír, mientras niega lentamente —. Pero que hacemos aquí, vamos que tenemos un cumpleaños que celebrar, acá sólo hablábamos de los Chicago Bulls. Anoche jugaron pésimo, y quería molestarlo a Trevor —rió mientras se encoge de hombros.

—No sabía que te gustaba el baloncesto —dije mirando de reojo a Trevor.

—Soy fanático desde que tengo memoria —dijo arrugado su nariz.

Claramente tendré una charla con Isaac Hamilton, porque al parecer nuestro acuerdo de "no secretos" hoy día, acaba de romperse.

Nota autora:
Hemos vuelto genteee🖤

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