d i e c i o c h o

Tu POV

Cuando cogí la mano de Peter para ir a la cafetería, no pude evitar sentir...algo. No sé que era, ¿comodidad quizás? Pero era algo que no había sentido antes. Algo que no había sentido agarrando la mano de Dylan en el pasado, o la de mi madre. No dejé de pensar en ese sentimiento hasta que llegamos al vestíbulo y Peter soltó su mano para abrir la puerta.

Caminamos hombro con hombro de camino a la cafetería que estaba a 7 minutos. Peter empezó a mirarme. Sólo caminaba y me miraba. Aunque me mirase, yo no le devolvía la mirada. Sé que le entraría vergüenza si lo "pillase" Pero sabía que estaba mirando, no estaba segura de por qué. No era incómodo, era solo confuso.

Decidí hablar y preguntar la primera cosa que se me vino a la cabeza- Así que, ¿sobre qué soñaste anoche?

-¿Q-qué?- Tartamudeó, pasando de mirarme a mí al suelo.

-Lo siento era una pregunta rara. Lo sé, solo tengo curiosidad por cómo son tus sueños. Son interesantes y los de cada uno son diferentes- Seguí el juego.

¿Sobre qué sueñas? ¿En serio? ¿Eso es lo primero que se te viene a la cabeza? Suave

-Bueno, no sé, sólo lo que sea que pase en mi cabeza supongo. No recuerdo muchos sueños- Se rio nervioso.

-Oh yo a veces sueño con el pasado. Hay viejos recuerdos que se repiten en mi cabeza un montón.

Para este momento, ya habíamos llegado a la cafetería. Otra vez, Peter abrió la puerta para dejarme pasar primero, siguiéndome por detrás. Pedí (tu bebida favorita) y Peter un chocolate caliente con nubes de gominola y nata montada. Pagamos y buscamos una mesa.

POV de Peter

-Hay una mesa allí, en la esquina de atrás- Señalé, recordando dónde le gustaba sentarse en los restaurantes. Solía venir a este café con la familia de T/n de vez en cuando. Asintió de acuerdo.

Fui rápidamente hacia la mesa y le saqué la silla. Aún me sentía mal por haberle gritado en la fiesta, y ella aún estaba sensible por lo de su padre, así que quería hacer que se sintiese mejor.

Inclinó su cabeza y sonrió- Gracias Pete.

-Sin problema- Me senté en frente de ella.

-También, de nuevo, gracias por intentar llevarme a casa anoche. Debería haberte escuchado. Lo siento.

Suspiré- T/n no pasa nada. Es culpa mía por prácticamente haberte gritado. Supongo que perdí el control. Es solo que yo- me preocupo por ti un montón, y no quería que te pasase nada malo.

Me miró directamente a los ojos, prácticamente llorando y dijo- Gracias, Dios, no sé cuántas veces darte las gracias. Yo también me preocupo por ti, eres una de las mejores personas que ha pasado por mi vida. Hemos pasado por tantas cosas juntos y, por cierto, cuando dejamos de hablar el año pasado, te eché muchísimo de menos. Más de lo que te puedes imaginar, y cuando pienso en que te aparté anoche, me dolió. Estoy contenta de que hablemos de nuevo y de que hayamos arreglado las cosas.

En ese omento, no creo que le haya sonreído tanto a alguien nunca. Me había hecho esto, me había hecho más feliz de lo que posiblemente podría haber sido. Todo sobre T/n era perfecto, sacaba lo mejor de mi. Todo lo que hizo y dijo, simplemente me dio en la cabeza de una manera que nunca había sentido antes. Me senté con la barbilla apoyada en las dos manos, mirándola a los ojos. Sabía que tenía una estúpida sonrisa en la cara, sabía que mis mejillas estaban coloradas, pero no me importó. No podía ocultarlo más. Me gustaba T/n.

-Aquí están vuestras bebidas- Dijo la camarera, interrumpiendo nuestro momento.

-Muchas gracias- Dijo T/n sonriendo antes de dar un trago.

Dejé de mirarla y cogí mi chocolate caliente con nubes. Estaba tan rico y dulce.

-Sigue siendo la mejor (bebida favorita) que he probado. Me encanta este sitio- Dijo.

-Yo también-Me reí de su felicidad por este pequeño café.

-Te acuerdas de cuando-

-Te acuerdas de cuando- Dijimos a la vez. Los dos nos empezamos a reír. La risa de T/n era literalmente música para mis oídos.

-Estaba- bueno estábamos a punto de decir, te acuerdas de cuando veníamos aquí cuando éramos pequeños y compartíamos un queso danés- Dijo riéndose aún más.

-Sí, claro que me acuerdo- Repetí su risa- Era uno de nuestros mejores recuerdos.

-Sí era.

POV del narrador

Después de que Peter y tú recordarais un recuerdo querido, tu móvil empezó a vibrar. Te sentiste mal por responder una llamada ahí y en ese momento. Pero era Dylan, así que podía ser importante.

-Tengo que ir al baño muy rápido ahora vuelvo- Le sonreíste a Peter y él te devolvió el gesto.

Una vez que entraste en el baño, contestaste al teléfono.

-Hey Dylan ¿qué pasa?

-Oh hola, no pensaba que lo fueras a coger, ¿quieres venir a mi casa ahora?

Te quedaste en silencio por un momento, pensando en la acusación de Dylan sobre que le estabas poniendo los cuernos con Peter, lo que no estabas haciendo. Pensaste en cómo reaccionaria si le dijeses que estabas en una cafetería con Peter ahí y entonces. Pero sabías que debías ser honesta.

-Me encantaría pero estoy en una cafetería ahora mismo...con Peter.

-Ah, seguro que sí. Bueno hablamos luego, adiós T/n.

Colgó y saliste de la habitación sorprendentemente sin inmutarte. Te lo estabas pasando genial con Peter, y no ibas a dejar que Dylan lo arruinara. Saliste del baño con la cabeza alta y te sentaste. Te ibas a quedar con Peter.

Peter se espabiló nada más verte de nuevo. Tenía malvaviscos y nata nada en el labio superior. Pensaste que estaba extremadamente adorable, y empezaste a reírte.

-¿Qué?- Peter se rio incómodo, obviamente sin saber qué estaba pasando.

Cogiste un pañuelo y lo sujetaste en tu mano, preparada para dárselo- Tienes malvaviscos y nata montada en el labio- Continuaste riéndote.

-Oh- se rio. Sujetaste el pañuelo pero Peter directamente fue a por él y se limpió la boca. Lentamente bajaste la mano.

-¿Mejor?- Preguntó.

-uh s-sí, ahora mejor, sip- Tartamudeaste, empezando a tener una sensación graciosa. Los dos continuasteis tomando vuestras bebidas, completamente cómodos el uno con el otro, tú sin darte cuenta de los actuales sentimientos de Peter, y él sin darse cuenta de...lo que fuera que estabas sintiendo.

-Probablemente deberíamos ir volviendo antes de que se haga demasiado tarde, T/n- Dijo.

-Sí,em, deberíamos volver- Cogiste tu basura y la de Peter y la tiraste, él te agradeció. Peter te abrió la puerta de la tienda otra vez.

-¿Te acompaño a casa?- Preguntó.

-Seguro- Te iba a acompañar a casa de una forma u otra.

El tiempo empezó a ponerse más frío y el sol se iba a poner pronto. El sol se estaba empezando a poner mientras los dos ibais caminando al lado hacia tu apartamento.

-Ha estado bien T/n. Gracias por invitarme, o supongo que ¿por tener la idea?

-Sí por supuesto- Te empezaste a reír otra vez. Peter Parker siempre te hacía reír y te encantaba. Te encantaba poder hacer el tonto y reírte cada vez que estabas con Peter. Sabías que el lazo entre los dos era como ninguno.

Cuando quedaba como una manzana para llegar a tu casa, empezó a lloviznar. Y luego empezó a llover.

-Mierda ¡démonos prisa!- Gritaste, agarando la mano de Peter y empezando a correr. Su mano estaba cálida con la tuya y te encantaba esa idea.

Los dos finalmente llegasteis afuera del vestíbulo de tu apartamento. El rímel corría por tus mejillas y tu pelo estaba hecho un desastre. El pelo de Peter se había puesto muy rizado y le cubría sus ojos.

Peter pensó que estabas preciosa, incluso con las manchas en tus mejillas. Estaba locamente enamorado de ti. Pensaste que estaba absolutamente adorable, con su pelo rizado ligeramente cubriendo sus ojos.

Lentamente pusiste tu mano en su mejilla, dudando un poco porque estabas confusa por algún motivo. Pero fuiste a por ello, alcanzaste la frente de Peter y lentamente quitaste el pelo de sus ojos. Te dejó hacer eso, tragando duramente, casi confuso por tus acciones. MIró tus labios mientras apartabas su pelo, luego tus ojos. Sintió algo entonces que no quería esconder más, sin importar cuáles fueran las consecuencias.

-T/n...para...por favor- Dijo en voz baja, apartaste su pelo de la frente silenciosamente, el único sonido era el de la lluvia. Cerró los ojos, pensando por un momento, luego soltando un profundo respiro al que había estado aferrándose por tanto, tanto tiempo.

-¿Qué pasa Pete?- Preguntaste, frunciendo las cejas en señal de preocupación. Miraste profundamente a sus ojos cuando los abrió de nuevo, intentando encontrar qué tenía en la cabeza.

-Tengo...que decirte algo.

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