10

Levi miraba a Eren.

Le había secado muy bien el cabello, al igual que el cuerpo.

Le puso uno de los boxer que había robado, una camisa suya y lo cubrió con sábanas.

Lo abrazó y se recostó en la cama, mirándolo.

-Eren... Lo siento...-Lo abrazaba más fuerte- hueles a metal...-Acercó su nariz al rostro del castaño-Eren...-

Le besó la frente y se alejó para ir a limpiar todo lo que tenía cubierto por la sangre del castaño.

En bolsas de basura dejó las sábanas, vestimentas y accesorios que Eren traía consigo.

Pero dejó una, la cual era un collar con una pequeña llave de color dorado.

La había visto muchas veces en las fotografías del castaño.

Esa no la botó, si no que la guardó en el bolsillo.

Lo dejo todo en el baño.

Luego fue a acostarse nuevamente con Eren.

El cuerpo del castaño ya estaba frío, así que el azabache lo abrigó mucho más.

Más mantas, más abrigos.

No quería que estuviese frío.

Cuando amaneció, tenía pensado ir a comprar a el supermercado y quemar las prendas, pero cambió de opinión al ver una patrulla policial frente a la casa de los Jeager.

Levi trató de no llamar la atención, salió de la casa y fue por el correo y el periódico para escuchar y mirar.

Los policías hablaban con Carla Jeager.

La mujer lloraba y lloraba, mientras Grisha Jeager la consolaba.

Decidió entrar a su casa.

Aquellos policías van a buscar al castaño y Levi no quiere que Eren se vaya...

Lo quiere junto a él, para tenerlo cerca, observarlo, admirarlo.

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