Capítulo 22 -Talia
Los minutos pasan como si fuesen horas, el muñeco no hace mucho que entró a la sala de cirugía, con sus grandes, bonitos y perdidos ojos llenos de miedo, miedo de quedar allí dentro y no salir más, pero ni una mierda que yo permita que el tesoro de mi hermano, y secretamente de todos nosotros, se esfume y se lleve consigo la luz que no veíamos hace mucho tiempo.
Miro a Baekhyun conversando con Chen, estoy segura que solo quieren distraerse de la preocupación que sienten. Jongin está en una esquina, solo, mirando hacia la ventana sin decir nada. Esta perdido. La señora Do esta recostada en el hombro de su esposo, no ha soltado su mano desde que el Muñeco entro a la sala.
Y yo estoy aquí, observándolos a todos entre mi vista borrosa y un corazón pesado. Las dos personas que más me importan ahora mismo están postradas en una cama, ambos por volver a ver la luz del día.
Vuelvo mis manos puños, cierro los ojos, inhalo y exhalo y tomo una decisión. Necesito... necesito ver a SeungHae, por SeHun, por KyungSoo, por mí...
KyungSoo, horas antes de entrar al quirófano, habló conmigo y las palabras que me ha dicho, han golpeado mi corazón tres veces peor que nunca. Sé que ese niño no tuvo ninguna culpa de mi desgracia, sin embargo, él saca a flote mis recuerdos más dolorosos. Mi pureza, mi vida, todo lo que me fue arrebatado en un cerrar y abrir de ojos.
Pero KyungSoo tiene razón, ese niño me necesita. Ahora más que nuca. Esta tan solo sin SeHun y sin él visitándolo por unos días. Sé que la intención de Sehun fue que yo nunca me enterara que él cuidaba de ese niño que desde que nació, me negué a amarlo, pero el muñeco, tan puro es, no pudo guardarlo en una discusión que tuvimos, y en ella, dejo plantada en mí esa espinilla de culpa. Una espina que quiero sacar hoy.
Así que sin ver nada más, salgo disparada de la sala de espera y corro, sólo corro.
Llevó 20 minutos aquí, con el viento helado quemando mis mejillas, pero sin sentirlo a causa del miedo y los nervios que estoy sintiendo, que se están apoderando de mi persona cada vez más. Tengo tanto miedo de conocer a... mi propio hijo, a quien de inmediato nació, lo dejé, lo rechacé, tuve miedo de ver en sus pequeños ojos a alguno de esos hombres que me rompieron, ¡Oh Dios, tengo miedo, quisiera que SeHun estuviera aquí conmigo!
Tiemblo y sé que no es por el frio.
Doy un paso torpe y me vuelvo a detener. Estoy vacilando, pero luego recuerdo que debo hacerlo, que tengo que dejar de ser una niña atrapada en su trauma y afrontar su realidad, verla por fin.
Camino hacia el otro lado de la calle, donde se lee claramente "Casa Hogar: Un mundo de caramelo", voy temblando pero decidida. Llego y una vez frente a los barrotes de la institución, cruzo unas palabras con el guardia mintiendo que vengo de visita para ver a mi sobrino, él cede después de unas preguntas más.
El patio de juegos está solo, no hay ningún niño corriendo bajo esa nieve, me dirijo hacia la que parecen las oficinas y entro a la principal, observo hacia un par de mujeres que están conversando amenamente, una me mira cautelosa y a continuación cruza unas palabras con su acompañante y luego camina hacia mí.
-Buenas tardes, señorita. ¿Necesita ayuda? -ella inquiere.
-Y-Yo... yo estoy buscando a alguien -respondo torpemente.
-¿Viene a visitar a alguien? -una sonrisa aparece en su rostro ya más amigable.
-S-Sí, se-se llama Seunghae -tan pronto el nombre sale de mis labios, su forma amigable se esfuma y su máscara cautelosa vuelve.
-¿Podría decirme quien es usted? Usualmente a SeungHae, desde que está aquí, sólo una persona ha venido a verle de vez en cuando. Nadie más, así que perdone mi indiscreción -se disculpa pero sé que no lo siente de verdad.
-Soy Oh Min Hun, hermana de Oh Se Hun -aclaro sus dudas y ella asiente lentamente, aun con la duda escrita en su rostro.
-No es hora de visita, pero le dejare verle, mas no hablar con él. Esto lo hago por SeHun, fue una condición que él puso en el papeleo de esta institución. Que cuando Oh Min Hun se presentase aquí, le dejara ver a SeungHae. Sólo verlo. Nada más -entierro las uñas en las palmas de mis manos al escuchar tal declaración, a pesar de todo, SeHun siempre creyó en mí, él siempre supo que yo podría recapacitar, mi hermano, oh, mi adorado SeHun.
Me encamina por un largo pasillo con luces tenues pero sin ser molestas, llegamos hasta topar con un muro de cristal y cuando eso sucede, mi corazón comienza a palpitar desbocadamente, mis uñas se entierran en las palmas de mis manos y mis ojos a cristalizarse. Hay tantos niños de todas las edades corriendo en el que parece ser un saloncillo de juego, muchos juguetes y juegos plantados por doquier.
-Al fondo en la esquina, ese niño que está sentado leyendo un libro, es el pequeño SeungHae. Aprendió a leer antes de los 5 años, es muy inteligente. Parece serio pero no lo es, es un niño muy juguetón y sociable. Ahora mismo está tranquilo porque sigue triste por no ver a SeHun. Está preocupado -me informa pero nada de lo que ha dicho entra en mí porque yo estoy absorbiendo la imagen de aquel niño en mi mente. Se parece tanto... a nosotros.
Doy un paso más al frente y sin pensarlo, pego la palma de mi mano en el cristal y me deleito observándolo, sin importar cuando desecho esta mi corazón ahora mismo y cuando dolorosas parecer ser mis lágrimas.
-Él ha sido muy feliz aquí, aunque no negare que tiene el sueño de todos los niños aquí, ser acogido en una familia. Pero es paciente, además, tiene la esperanza de que SeHun lo adopte algún día -dice y cuando lo hace, mis lágrimas silenciosas se vuelven sollozos porque no sé si SeHun algún día será capaz de abrir nuevamente sus ojos-. Señora ¿Qué pasa? ¿Se siente mal? -la mujer me palmea la espalda como un acción de confort pero ella no sabe que nada puede curar mi alma que ha sido destrozada.
Lloro y lloro hasta que mi teléfono comienza a sonar, no lo pienso coger pero insiste y tomo la llamada, cuando estoy por decir algo, el contrario me gana.
-¡Talia, ven ya, SeHun despertó!
《♡》
Cuando llego al hospital, veo a Chen y Baekhyun ansiosos, esperando por mí en la sala de espera.
- ¿Qué pasó? -pregunto cuando llego hasta ellos.
-No lo sabemos a ciencia cierta, solo que SeHun despertó hace más o menos 1 hora. Ninguno ha podido pasar a verle, tiene que ser familiar directo -me informa Baekhyun.
Por un momento me olvido que en otro hospital, al otro extremo de la ciudad, esta KyungSoo, en una cirugía de alto riesgo. Pero confío en su fuerza, en la voluntad de vivir del muñeco y sé que saldrá intacto de ella.
Corro hasta las habitaciones, el guardia me exige los datos pero no estoy para esto, necesito confirmar que él sigue aquí, que no se ha ido.
Mis piernas fallan cuando tomo la manija entre mis manos, pero me sostengo, giro la perilla y empujo la puerta topándome con un doctor checando sus signos vitales y una enfermera ayudándole. El doctor me frunce el ceño por la entrada tan sorpresiva pero no me dice nada.
-Hun... -musito al ver a mi hermano en la cama, una gran venda cubre su cabeza y la mascarilla de oxígeno parte de su cara, sus ojos cristalinos me miran con pereza, remarcando que ha despertado de un gran letargo. Me analiza, me observa y yo me llevo una mano a la boca para acallar mi sollozo y es ahí cuando veo una lágrima resbalar por su mejilla pálida-. Por favor, solo déjeme abrazarlo, lo necesito -le suplico al doctor y después de un par de segundos, asiente. Me echo sobre su pecho, evitando recargar todo mi peso en él-. No te vuelvas a ir así, maldito mocoso, ¡¿Me escuchas?! No puedo dejar que te vayas así sin más -le lloro encima.
Después de regañarlo unas 10 veces más y decirle cuanto lo quiero, me separo de él porque el doctor necesita seguir checando su estado y asegurar que está estabilizado. Me dice que por ahora SeHun batallara para hablar pero en un par de días recuperara la habilidad, que tendrá dolores de cabeza intensos, que hasta que no hable podremos saber si hay algún tipo de amnesia infiltrada en su cabeza y yo respondo que seré muy paciente, que lo importante es que él ha despertado.
Dejo a SeHun cuando los analgésicos lo duermen, salgo para reunirme con los chicos e informales las nuevas y si es posible, ir hacia donde esta KyungSoo y saber que tal esta todo, pero al entrar a la sala de espera sólo me encuentro con Chen y su cara me dice que hay malas noticias. Muy malas.
- ¿Chen? -inquiero-. ¿Dónde está Baekhyun? ¿Qué ha pasado? -ínsito al no recibir respuesta.
- Se fue, él se... fue.
Y sé que no se refiere exactamente a Baekhyun. Sin detenerme a pensar que tan cansada ando, corro una vez más pero esta vez hacia el lado contrario de SeHun, a la salida del hospital dirigiéndome a otro.
Acabo de despertar de una pesadilla y ya estoy entrando a otra. Dios, nunca te he pedido nada, ni siquiera en aquel momento en que más me abandonaste, pero hoy, me pondré de rodillas a ti y te rezare toda la biblia si quieres, pero por favor, por lo que más quieras, déjalo aquí, no te lo lleves, aun no, a él no.
*ShuHua de (G)I-DLE es la mejor representación de Talia. Así que, denle mucho amor por favor. ♡
🐷♡🐷
Hiiiiiiiiiii!
Después de casi dos años, por fin he actualizado.
Sé que por mis venas corre el drama, así que perdón, pero sólo las haré sufirir un poquito y ya. Lo juro.
Ahh, las he extrañado tanto. >~< ♡
Espero no hayan odiado tanto el capítulo, porque el siguiente sí, ¡asecrean!
Bueno, como ya avisé, andaré más frecuente por acá y ya he comenzado a actualizar mis historias.
De verdad que muchas gracias por haber esperado tanto por mí, por esa paciencia infinita que me tuvieron, yo no las merezco. Así es. :"(
Pero lo prometido es deuda y dije que iba a regresar a terminar todo y aquí estoy. ♡
Las amo, nos vemos pronto, bai, baiii.
*Disculpen mis faltas ortográficas, está autora sigue en proceso de mejorar*
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