Capitulo 21


― ¿C-Co-Cómo―su voz tiembla tal cual gelatina y no puede hablar fluido― ¿C-Como sucedió? –pregunta.

―Él iba conduciendo bajo los efectos de las drogas. Su mente estaba completamente cegada; es como si estuviese ciego y sordo al mismo tiempo –explica Talia, evitando echarse a llorar y caer al suelo vuelta un mar de lágrimas―. Jongin intento detenerle pero era imposible. Era como hablarle a una pared ―las piernas de KyungSoo no ceden, se doblan, pero Baekhyun está a su costado para abrazarle por la cintura y sostenerle.

―N-No... No, no, no, ¡NO! –grita desgarradoramente, sus lágrimas le besan su abultadas mejillas y Talia no las sostiene más; las suyas también se deslizan sobre su piel.

―Soo, tranquilo, tranquilo ―Baekhyun lo abraza, sus labios rozan su oreja derecha mientras le susurra. Talia cubre su boca con su mano, no quiere dejar escapar algún sollozo.

― ¡¿Dónde está él? ¡Quiero estar con él, déjenme estar con él... por favor! –exige lastimosamente.

―S-Sehun entro en estado de coma. Lleva así una semana desde el domingo pasado y los doctores no saben en qué momento él pueda regresar –informa la fémina―. D-Dicen que pueden ser horas, días, semanas, meses. y-y quizá... años –lamenta.

― ¿P-Por qué hasta ahora me lo dicen? ¡No, no me lo dijeron, me entere por mí solo! ―grita, esta descontrolado―. ¡¿Por qué?! ―KyungSoo se derrumba en el suelo, cae de rodillas y sus manos cubren su rostro. Baekhyun no pude sostenerlo por más tiempo. Sabe que el niño bonito necesita su espacio de desahogo.

― ¡Yo le dije a los chicos que no te dijeran nada, no quería verte como estas ahora! –espeta Talia, doliéndole ver como esta su niño, el tesoro de su hermano.

― ¡Tengo derecho a saber que sucede con el hombre que amo! –llora sin control y las enfermeras que están por el pasillo, lo miran con lastima. Talia no puede más y se derrumba a su costado para después envolverlo en un abrazo fuerte donde ambos se consumen y se desahogan en sollozos, uniéndose por el mismo dolor.

Baekhyun jamás pensó ver tan rota a la fuerte y ruda Talia. Y verla, le rompe el alma, se ve tan indefensa y débil como el muñeco, que de por si, ya se veía. El castaño gurda silencio y solo les mira a la espera de que se levanten.

―Kyungsoo –Talia tantea al sentir que el contrario deja de hiperventilar―. ¡KyungSoo! ¡Mierda, BaekHyun, se desmayó, ayúdame a levantarlo! –el nombrado de inmediato se lanza al auxilio. Levanta a KyungSoo entre sus brazos, el muñeco se ve más pálido que nunca y más roto que un cristal.

Jodida mierda. Todo se ha vuelto un caos.







Los días pasan tan lentos y espesos, que KyungSoo siente que no ha salido del día uno en el hospital. Talia, Jongin, Baekhyun, JongDae e incluso su madre y padrastro le han insistido que vaya a casa con ellos, que necesita descansar, pero él se ha negado rotundamente, poniéndose tan terco como una mula, tanto, que sus seres queridos se rindieron a las dos semanas, Jongin siempre trae una muda de ropa para él. El Director del hospital al ver que no iba a moverse de allí hasta que su amigo despertara, permitió que KyungSoo usara las duchas del hospital. KyungSoo no le importa pasar la noche en un sillón duro, siempre y cuando este velando por SeHun, esperando a que despierte y lo primero que vea, sea a él diciéndole cuanto lo ama, que nunca jamás se le ocurra volver a alejarlo.

―Kyung, ten, he traído café y un par de donas de chocolate y fresa. Come esto por ahora. Talia traerá comida en un rato ―el nombrado asiente, con la vista perdida, como siempre, pero esta vez parece tan vacía, sin rasgo de un rayito de luz.

―Gracias, Jongin ―dice simplemente.

Jongin se inclina un poco sobe él para acercarle con cuidado el café a una mano y la caja de donas a la otra. El moreno sabe que ese sillón donde KyungSoo está sentado es duro e incómodo, pero piensa que una vez que amas, todo lo demás sale valiendo.

―De nada, Kyung. Come ―Jongin se aleja tres pasos, mira hacia la camilla donde SeHun descansa apaciblemente, conectado a cables que él desconoce, después mira a su niño comer en silencio y lentamente, y siente como si KyungSoo cargara una nube tan gris y espesa sobre su ser, siendo que antes cargaba un bello arcoíris que coloreaba el mundo de los demás a su paso. Entonces recuerda que tiene que decirle algo de suma relevancia ―. Kyung, tu madre y papá hicieron lo posible porque la operación se retrasara, pero sabes que ya no puede esperar más, de hecho, ya han esperado demasiado. Si no lo haces ahora, no sabemos hasta cuándo podrá haber otra oportunidad como esta.

―No me importa. No me voy a separar de SeHun, Jongin. La operación puede perderse, hoy, mañana y siempre. No me importa ―espeta a la defensiva y Jongin se exaspera de inmediato. Lleva su mano a su cabello y lo alborota gruñonamente.

― ¡Basta, Soo, basta! ¡Detente ahora mismo! ¡Es tu vista, es volver a ver al mundo, a tu madre, a quienes amas y quienes te quieren, por favor recapacita! ―el más bajo se queda con sus ojos bien abiertos al escuchar como Jongin le ha levantado la voz que denota frustración, dolor y tristeza―. Por favor, Soo. Toma esta oportunidad. Sabes cuánto tu mamá ha hecho lo posible para obtener esto. Ella está sufriendo en silencio, de hecho, todos lo hacemos mientras tú te hundes tan profundamente, que tememos tanto no poder ir a por ti ―en un abrir y cerrar de ojos, Jongin ya está de cuclillas frente a KyungSoo, con una mano sobre su pierna y la otra en su mejillas―. Por favor, Kyung, hazlo.

KyungSoo no sabe que decir, las palabras de Jongin han calado muy fuerte en él. Porque tiene razón. Él siente que cada día se hunde más y más en lugar de hacer lo posible por salir a flote, y sin poder contenerlo, sus ojos se llenan de lágrimas.

―L―Lo siento t―tanto, Jongin ―baja su cabeza y el contrario deja de tocar su mejilla, para poder quitarle de su mano el café y ponerlo en el mueble del costado, para que no corra el riesgo de derramarse sobre él al ver como sus manos comienzan a temblar―. N―No sabía cuánto daño les estaba haciendo. Es―esto... es tan doloroso. Ya no sé qué hacer. De un día para otro siento mi mundo más oscuro que nunca y n―no puedo... no puedo detenerlo ―Jongin lo escucha sorber por la nariz y como su voz cada vez se hace más aguda por el nudo contenido en su garganta. El moreno lleva sus manos a las mejillas húmedas de KyungSoo para limpiar sus lágrimas, logrando levantar su cabeza y ver esos ojos tan lastimados e irritados de todo el dolor que han contenido.

―Solo te has enamorado, Kyung, y parece que ahora mismo estas afrontando por un mal momento en el amor, pero yo sé y confío en que esto terminara. Vas a volver a brillar como antes contagiando todo a tu paso, pero para ello, necesito que pongas algo de tu parte. No te empujes a ti mismo a lo profundo, aférrate a mí, a nosotros para sacarte de donde estés ―KyungSoo suelta un solloza y lanza sus brazos alrededor del cuello de Jongin para abrazarlo fuertemente.

―Gracias Jongin, gracias por estar aquí conmigo ―llora y el nombrado está feliz por ver un poco de esperanza en su niño.







Es sábado, un día antes del gran día para que KyungSoo pruebe su suerte en una sala de operaciones. Está parado justo enfrente de la camilla donde el amor de su vida sigue dormitando. Extiende su diestra y comienza a tantear desde el pecho, hasta llegar a sus mejillas frías, las acaricia con suavidad, tratando de transmitirle un poco de su temperatura cálida al mayor.

―Vas a despertar, mi chico de ojos ceniza, lo harás y yo te estaré esperando listo para darte la riña de tu vida, pero también para fundirme en ti con un fuerte abrazo y llenarte el rosto de besos para después decirte cuanto te amo ―dice y una sonrisa se apodera de sus labios―. Mañana es el gran día y la verdad, tengo mucho miedo de perder la vida en el acto y nunca volver a ti, de nunca más poder ver aunque sea a través de tu alma. Tengo mucho miedo, Sehun. No quiero ir allí dentro, pero si no me arriesgo, nunca sabré que pudo pasar ―KyungSoo se inclina con sus pequeños pies en puntillas lo más que puede hasta rosar sus labios con la mejilla contraria, sube un poco hasta pegarlos a su sien y suelta con voz suave pero firme―. Solo recuerda, pase lo que pase, que te amo con todo mí ser, mi chico de los ojos ceniza. Tu muñeco te va amar en esta vida y en la que sigue. Recuérdalo, mi amor. 






Nota de la autora:

Hola, mis preciosas Donitas. 

Por fin ha regresado de su -mega- hiatus este mal adefesio de "escritora". Pero que les digo, desde Mayo no estuve en México y anduve por California, y en verdad, no pude concentrarme para escribir, tuve problemas personales que tenia que arreglar y descuide tanto este hermoso lugar que hasta pensé en tirar la toalla y ya no hacerlas sufrir borrando todo, sin embargo, solo fue un mal rato. Ya estoy en México y todo regreso a su normalidad, excepto porque ya entre a la universidad y a aveces tengo corto tiempo, lo bueno es que ¡A través del alma ya llego a su fin!; ya lo termine de escribir. Así que, prepárense y hagan sus apuestas de este posible final rosa o negro.

Bien, esto es todo, nos leemos posiblemente el sábado para otro capitulo. Quizá en la semana este actualizando mis demás fanfic's. En un rato subiré un post general para disculparme por este gran hiatus con todas mis lectoras.

Y Donas preciosas, muchas gracias por mantener la paciencia y seguir conmigo ¡Las amo!

Estaba pensando en hacer un grupo en facebook para estar mas comunicada con todas ¿que les parece?

Bueno, ya me callo y me voy. 

¡Nos leemos pronto, mi Donitas!

*Disculpen mis faltas ortográficas*

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