Capitulo 16 -Jongin.

Un mes, un jodido mes. Jodida mierda, no puedo creer que haya soportado tanto. En el trascurso de este mes de mierda he visto como KyungSoo se la pasa pegado como chicle a ese cabronazo de Oh. Tener que soportar como toma lo que yo tanto anhelo, ver cómo me restriega en la cara que KyungSoo es más suyo que mío, me da jaqueca ver los gestos tan íntimos que tienen; como tomarse de las manos, besos en las mejillas, abrazos, morros. Dios, Oh hace y tiene lo que yo quiero.

KyungSoo y yo llevamos una mejor relación. Siempre intento conquistarlo, pero él me deja bien claro que no quiere algo más allá de una relación fraternal.

Quiero probar esos belfos rojos como las cerezas, morderlos, besarlos, devorarlos pero no puedo, no puedo. Prometí hacerlo bien esta vez y eso hago, sin embargo, parece que todo lo estoy haciendo en vano.

No saben cuántas veces me he tentado a contarle a Minah y a mi padre que KyungSoo sale con una lacra como lo es Oh. No lo hago porque se, que KyungSoo jamás me lo perdonaría. Él quiere hacer las cosas bien, quiere dejar pasar más tiempo para decirles a su madre y a mi padre, que sale con un rubio de barrios bajo, que es una lacra en todo el esplendor de la palabra.

Debería rendirme ya, pero no lo hago porque se la lacra que es Oh, y muy pronto mi hombrecito de ojos perdidos, vendrá a mí. Sonara egoísta, pero no falta mucho para que Sehun lastime a KyungSoo y ese día, yo seré el pañuelo de lágrimas de KyungSoo. Solo yo.

-Jongin –esa angelical voz me llama y yo como su esclavo infinito acudo a él sin segunda llamada.

-¿Qué sucede, Soo? –pregunto.

Ambos estamos recostados en el césped del gran jardín de la casa. Huele a fresco, a flores, a pasto y a húmedo. Sin duda, puros olores naturales.

Hemos tomado este habito, creo que es lo más íntimo que KyungSoo y yo podemos tener. Pero sin duda, esto es más para mí de lo que puedan imaginar.

-Quiero verte –suelta y yo no sé qué responder.

Recargo mi peso en mis codos, logrando reincorporarme un poco. Le miro y me sumerjo en su perfecta y reluciente imagen; ojos cerrados, sonrisa tenue adorando su rostro, tez blanca siendo abraza por el atardecer, labios de cereza pidiendo a gritos que los acaricie. KyungSoo debería ser un delito, debería estar prohibido para la humanidad, te puede dejar baboso, como ahora estoy yo.

El sonido de la fricción de la vestimenta de KyungSoo contra el césped, me distraer de mi alabanza a mi Dios.

KyungSoo se sienta; cruza sus piernas, me regala un corazón de labios y esos ojistos perdidos me llaman.

-¿Puedo tocar tu rostro? –pide permiso.

¿Quién mierda soy para negarle tal petición al Dios de mi vida total? Nadie, mierda, nadie.

-Claro... -acepto.

Me arrastro el metro que tengo de separación de la menuda belleza que tengo como hermanastro.

-Gracias –su sonrisa es tan bonita. Podría ser un arma letal en contra del hombre.

Me siento frente a él. Nuestras rodillas se pegan. Estoy nervioso, mucho. Pero KyungSoo parece estar bien.

-Puedes hacerlo ahora, Soo –le ánimo.

Él asiente. Deja atrás su posición y la sustituye por otra donde se hinca. Tengo su pecho tan cerca de mi olfato que me está llevando lejos, es un olor tan dulce y puro.

Miro su menuda corpulencia, tan pequeño, tan delicado, tan bonito. Esa cintura perfecta para mis manos.

¡¿Do KyungSoo que me has hecho que me tienes como tu fiel esclavo a tus pies?!

La suavidad y delicadeza de su toque sobre mi piel me estremece, sus manos están frías. Cierro mis ojos y me dejo hacer. Pasa sus dedos por mis mejillas para luego ahuecarlas en sus manos. Las deja y sigue el recorrido hasta llegar a mis ojos, palpándolos con una delicadeza solo propia de él, prosigue por mi mandíbula, mis cejas, mi nariz y por último, mis labios, donde se queda por más tiempo. Su dedo delinea cada uno de ellos, debe de sentir lo resecos que están, pero me hace dudar en cuanto sonríe.

-Son muy suaves –informa.

¡Quiero besarlo, mierda, quiero hacerlo! Poso mis manos en su cintura y él de inmediato de sobre salta, suelta un gritito cuando lo recuesto sobre el césped y yo me posiciono sobre su menudo cuerpo.

-¿J-Jong-gin? –inquiere asustado.

-Por favor, no hables ahora. No hare nada malo –prometo.

Sus manos se posan en mi pecho, queriendo mantener una distancia prudente conmigo.

Me acerco a su rostro, hasta lograr un beso de esquimal. Siento que KyungSoo contiene el aire. Sé que si lo beso, toda la magia que ha sido este momento, se romperá y perderé todo lo que he podido lograr con él. Así que por más que yo desee poseer esos belfos, me niego y solo planto mis labios en su tibia mejilla, seguro esta así por la vergüenza, el miedo o que se yo.

-Estos labios suaves, solo quieren dormir sobre esta tez tibia, blanquita y suave que tú tienes –digo después de separarme de su mejilla-. ¿Puedes permitírselos? –no dice nada por un momento, pero después de que siento que no dirá nada, habla.

-S-Si –vacila la respuesta.

Yo sonrió enternecido para luego llenar sus mejillas de besos.

-Deja que estas mejillas dulces sean mías, Kyung. Si tus labios son de alguien más, estas déjalas ser mías, por favor –suplico.

-J-Jongin- le corto.

-Solo concédeme esto, Kyung, por favor. Solo serán inocentes besos de hermanos, solo eso, lo prometo –no se ni lo que digo, solo quiero escucharlo ceder a que sus mejillas puedan ser mías.

-E-Esta bien –sonrió en son de victoria.

Me recuesto a su lado, poniéndome de costado y atrayendo su esbelto cuerpo a mis brazos; su cabeza cae en uno de mis brazos y con la mano de este, acaricio sus cabellos lisos y suaves. Con el otro brazo, le rodeo de la cintura pegándolo a mí.

Podría conformarme con esto, pero no puedo, ahora no. Quiero que KyungSoo sea completamente mío. No quiero compartirlo ¡Con nadie!

-Jongin –me llama después de unos minutos en silencio-, eres muy guapo –y con eso, mi día ha sido uno de los mejores y más perfectos que he podido tener.

****

N/A:

¡Holaaaa Donitas!

Dios, ahora me tarde un mes ,_, lo lamento mucho, pero como vieron o se dieron cuenta, no actualice casi nada. De verdad tuve un mes pesado. 

Leí por ahí, en un grupo de KaiSoo, donde buscaban el link de este fic, donde las hago esperar mucho y realmente me siento mal por ello. De verdad deseo actualizar cuanto antes, pero simplemente no puedo por una u otra cosa. 

Tardo en actualizar, pero mis fic's nunca serán olvidados, siempre estarán en transcurso hasta llegar a un final. 

Pero, ¿En serio he tardado 8 meses en actualizar uno de mis fic's? Wuaaa, si no lo comentan ahí ni cuenta me daba... :/

¡Prometo hacer lo posible por traerles los capítulos cuanto antes! 

*

Ahora si, a hablar del capitulo:

¿Que les pareció? 

¿Se esperaban un Jongin así de lindo? 

Dios, siento que KyungSoo tendrá mucho que pensar de ahora en adelante ¿no lo creen? 

*

Bueno, esto es todo por hoy. 

Nos leemos luego. 

¡Muchas gracias por leer y su larga espera! 

¡Las quiero! 

**Disculpen mis faltas ortográficas** 


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