Capitulo 3:Entrenamiento
Otro día hacia en la ciudad de Orario y en el lugar donde nos encontramos está vez eran en las enormes murallas, lugar donde estaba cierto albino observando la ciudad con tranquilidad.
—me dijo que estuviera aquí a las ocho pero ya pasó media hora y aún no aparece —susurro Bell al no ver señal de la bulliciosa pelirroja.
Ese día iba a tener un entrenamiento con Alise justo como habían prometido aunque la persona que propuso ese entrenamiento aún no había aparecido.
—¿Se le habrá olvidado? —se pregunto curioso—. Bueno, no la culpo, Alise-san es alguien muy ocupada cuidando Orario, de seguro está cansada.
Habían tantas posibilidades del porque no se había presentado que no podía llegar a una conclusión.
Pero antes de que pensara en más cosas unas voces subiendo las escaleras de la muralla captaron su atención.
—te lo repito Alise, voy a crear una enorme bomba que destruya ciudades, la llamaré bomba nuclear.
—creo que eso es excesivo.
En la muralla aparecieron la chica pelirroja que estaba esperando la cual tenía una sonrisa nerviosa por las palabras de su amiga y la hobbit de cabello rosado la cual tenía una sonrisa siniestra.
—¡Oh! ¡Bell! —dijo Alise con una sonrisa emocionada acercándose al albino—. Perdón por hacerte esperar pero me quedé dormida.
—lo sabía —penso Bell con una gotita estilo anime—. Tranquila, no me molesta.
—jejeje tan educado como siempre —rio Alise—. Por cierto, mi amiga explosiva quiso acompañarme y ver el entrenamiento.
—hola albino misterioso —saludo Lyra con una sonrisa emocionada y parecía orgullosa por el apodo.
—h-hola —devolvio el saludo Bell viendo como la hobbit se sentaba en la orilla de la muralla para verlos entrenar.
—traje unas cosas para el entrenamiento —dijo Alise sacando dos espadas de madera las cuales iban colgadas en su espalda—. Ten.
Bell un poco nervioso tomo la espada de madera en su mano viéndola detenidamente.
—jeje estuve pensando ayer en la noche que tipo de técnicas enseñarte —dijo Alise con emoción—. Fueron tantas ideas que mi cerebro se saturó y me desmayé.
Al escuchar esas palabras Bell tuvo una gotita estilo anime volteando a ver a Lyra.
—a veces llega a ser un poco tonta —dijo la hobbit tranquilamente como si ya estuviera acostumbrada a los descuidos de su capitana.
Bell solo sonrió nerviosamente volteando a ver otra vez a Alise para escuchar su explicación.
—estamos en medio de una guerra contra Evilus así que me encargaré de ser la mejor maestra para que te puedas defender —dijo Alise con determinación—. Es la primera vez que le voy a enseñar técnicas de combate a alguien pero seguramente lo haré bien, soy demasiada perfecta que es imposible que algo me salga mal.
—en eso tienes razón, como la vez que quisiste arreglar el techo y terminaste derrumbando la mitad de la sede —se burlo Lyra—. O como cuando intentaste proteger al gordo fofo de Royman de Evilus y le terminaste rompiendo las costillas accidentalmente.
—vaya, eso se oye interesante —dijo Bell interesado en el tema—. ¿Que más sucedió?.
—¡Bell hemos venido a entrenar no a escuchar mentiras de una loca amante de las bombas! —grito Alise avergonzada al recordar su pasado oscuro.
Bell solo rio con gracia al ver el actuar infantil de Alise aunque al instante guardo silencio al recibir un golpe en la cabeza con la espada de madera.
—es una falta de respeto reírte de tu bella y perfecta maestra —dijo Alise enojada con su espada de madera en la mano.
—p-perdon —se disculpo Bell adolorido por el golpe—. P-pega fuerte.
—mas vale que te prepares, Alise no es alguien que se contenga. No sabe controlar su fuerza aunque sea un entrenamiento —advirtio Lyra la cual saco de su mochila un jugo y unas botanas para comer mientras los miraba entrenar.
—no te pongas nervioso Bell —dijo Alise al ver el nerviosismo de su amigo—. Tal vez sea un poco dura pero es por tu propio bien. Si quieres ser alguien fuerte para combatir a Evilus a mi lado tienes que resistir el dolor.
—e-esta bien —acepto Bell nerviosa al ver que Alise daba por hecho que él luchará junto a ella junto con Evilus y que por eso estaban entrenando—. ¿No se supone que estábamos entrenando para mí defensa personal?.
—tienes que irte acostumbrando, Alise se mete ideas en la cabeza sin que tú hayas dicho nada —dijo Lyra leyendo la expresión de Bell.
—¡Lyra, deja de dejarme en mal! —grito Alise enojada por los comentarios de la hobbit—. Ejem, dejando eso del lado ¿Haz manejado alguna vez una espada?.
—s-solo un poco nada más —respondio moviendo la espada de un lado a otro.
—eso facilita las cosas —dijo mientras optaba una postura de combate—. Vamos a tener una pequeña pelea de entrenamiento para ver qué tal está tu manejo con la espada, después vere que es lo que te puedo enseñar.
Bell solo asintió levemente también optando su postura de combate.
—vaya.......que postura de combate tan mala tiene —penso Lyra sorprendida al ver la postura de Bell—. Y no tiene la maestra más inteligente que digamos.....jejeje esto va a ser divertido.
—buena postura Bell, tiene unos cuantos fallos pero puede mejorar —elogio Alise haciendo que Lyra tuviera una gotita estilo anime—. ¿Listo?.
—si.........creo.
Y al dar el visto bueno Alise despegó a una gran velocidad sorprendiendo a Bell.
—¡Idiota, es solo un novato! —grito Lyra al ver la estupidez de su capitana.
Pero ya era tarde, Alise ya le había conectado un golpe con su espada al albino el cual cayó de golpe al suelo inconsciente.
—¡¿Que es lo que tienes en la cabeza?! —pregunto Lyra con fastidio.
—p-perdon, me emocioné —se disculpo Alise con una sonrisa avergonzada.
—por eso nadie de la familia quiere entrenar contigo —dijo Lyra soltando un suspiro cansado—. Ahora tendremos que esperar mucho tiempo para que tú amigo albino despierte.
—l-lo siento —se disculpo arrepentida.
Aunque para sorpresa de las dos el albino se sentó en el suelo aunque tenía su mejilla inflamada por el golpe
—e-esa no la espere —susurro Bell con dolor.
—vaya, eres resistente —dijo Lyra con sorpresa al ver que Bell no había quedado noqueado.
—¡Eso es porque la sangre de un justiciero corre por sus venas y lo mantiene en pie! —exclamo Alise con emoción al ver que Bell aguanto el golpe—. P-pero perdón por eso Bell —susurro avergonzada.
—t-tranquila, se que esto es parte del entrenamiento —dijo con una pequeña sonrisa poniéndose de pie otra vez—. ¿Continuamos?.
—¡Si! —dijo Alise emocionada—. Está vez ocuparé menos fuerza.
Y con esas palabras Alise se lanzó otra vez al ataque solo que con menos intensidad que antes dándole la oportunidad a Bell de poder bloquear sus ataques.
Mientras a lo lejos Lyra solo los observaba con curiosidad.
—interesante —penso viendo como Bell recibía un golpe en la cabeza pero logrando mantenerse en pie—. Su estilo con la espada es muy malo pero tiene una buena resistencia.
Sabía que Alise se estaba conteniendo mucho pero un novato ya hubiera quedado noqueado hace mucho tiempo pero Bell seguía manteniéndose en pie por más golpes que le daban.
—¿Será un prodigio? —penso con curiosidad—. Si es así está desaprovechando su potencial, sería un gran aventurero.
Mientras Lyra pensaba en sus teorías, Alise seguía teniendo su combate amistoso con Bell con una sonrisa emocionada.
—¡Lo sabía! ¡Eres fuerte! —elogio con emoción.
—p-para nada, ni siquiera en logrado contraatacar —nego Bell avergonzado por el elogio.
—tu eres el que estás equivocado. Tienes la fuerza para convertirte en un gran aliado de la justicia —dijo con una gran sonrisa—. Unos cuantos entrenamientos más y podrás acompañarme para derrotar el mal juntos. Sabía que no estaba equivocada al verte ese día.
—g-gracias por tus palabras Alise-san —agradecio Bell avergonzado—. Pero no me considero lo suficientemente bueno o digno como para pelear a tu lado por la justicia —susurro decaído.
—pues a mi me pareces mucho más que digno Bell —dijo con una radiante sonrisa sorprendiendo a Bell—. No sé porque pero de verdad miro algo en tus ojos, miro la bondad y la necesidad de llevar justicia y alegría a los demás. La mirada de alguien que busca la paz.
Fueron las palabras de Alise con una bella sonrisa dejando sorprendido a Bell.
—Alise-san —susurro Bell viendo la bella sonrisa de la pelirroja.
—esta tonta —penso Lyra con una pequeña sonrisa viendo la interacción de ambos—. Siempre sabes como tirar un discurso para animar y motivar a alguien.
Aunque en eso ambas vieron sorprendidas como una pequeña lágrima bajaba del ojo del albino deslizándose lentamente por su mejilla.
—¿Bell? —dijo Alise con preocupación pensando que había dicho algo malo—. P-perdon si dije algo que no debía, yo....
—tranquila —interrumpio Bell secándose la lágrima para después ver a Alise con una sonrisa—. Simplemente esas palabras me hicieron feliz.......gracias Alise-san.
—lo pusiste sentimental —dijo Lyra observando la plática con una sonrisa.
—me alegra que te hayan alegrado mis palabras —dijo Alise con una sonrisa avergonzada—. Jejejeje la gran Alise siempre sabe decir sus palabras en el momento correcto.
—y ya comenzó —susurro Lyra con cansancio acercándose a ambos—. Deja tú narcisismo a un lado y entrenemos a tu amigo sentimental.
—¿Eh? ¿Vas a ayudar? —pregunto Alise sorprendida.
—es aburrido solo sentarse y ver —respondio encogiéndose de hombros y ver a Bell—. No soy una espadachina pero se lo básico así que puedo corregir tus posturas para que te defiendas mejor.
—a-agradezco la ayuda.
—¡Bien! Con Lyra ayudando el entrenamiento será mucho mejor —dijo Alise mucho más motivada—. Aunque dejama advertirte que Lyra es un poco bromista así que probablemente te de algún mal consejo para que recibas un golpe.
—eso no lo voy a negar —dijo la hobbit con una sonrisa inocente poniendo nervioso a Bell—. Pero tranquilo, solo por hoy me tomaré las cosas en serio.
—eso me tranquiliza —susurro Bell soltando un suspiro.
—¡Entonces comencemos con el entrenamiento! —grito Alise saliendo disparada del suelo conectando un golpe con su espada de madera en la cabeza de Bell.
—¡Idiota, tienes que contenerte! —fue el grito de una enojada Lyra.
Ese sería un entrenamiento muy doloroso para Bell.
Una hora más tarde.
Alise y Lyra estaban de pie con una sonrisa sin cansancio alguno mientras un Bell magullado estaba en el suelo respirando con dificultad.
—para ser tú primer día entrenando no lo haz hecho nada mal —elogio Lyra—. Aunque aún te queda mucho camino.
—¡Bien hecho Bell! —felicito Alise con una gran sonrisa levantando su pulgar.
—g-gracias —agradecio el albino intentando recuperar el aliento.
—pero debo de elogiar tu resistencia, solo te desmayaste dos veces a pesar que a veces a esta tonta se le olvidaba contenerse —volvio a elogiar Lyra haciendo que Alise sonriera avergonzada.
—siempre he tenido un poco de resistencia de lo normal —dijo Bell poniendose de pie con un poco de dolor por los golpes.
—ten —de la pequeña mochila que había llevado Lyra, Alise saco una pocion y se la entrego a Bell.
—gracias —agradecio empezando a beberla sintiendo como le regresaban las energías.
—jeje un poco más de entrenamiento y serás más fuerte y podremos luchar juntos —dijo Alise con emoción.
—aunque deberías de actualizar tu estado con ese Dios estafador pero sigo pensando que lo mejor sería ponerlo bajo arresto —dijo Lyra con el ceño fruncido.
—l-lo haré —dijo Bell con una sonrisa nerviosa por las palabras de Lyra.
—¿Que harás ahora? —pregunto Alise curiosa—. Podemos ir a la panadería de la vez anterior, escuché que han hecho un nuevo pan muy sabroso.
—nada de ir a comer —interrumpio Lyra tomando la pequeña mochila que llevaba con ella—. Recuerda que solo venimos a entrenar con él por una hora, tenemos que regresar con las demás y comenzar el patrullaje.
—jeje se me había olvidado —dijo Alise con una sonrisa avergonzada.
—podemos ir en otra ocasión si quieres —propuso Bell para felicidad de la pelirroja.
—¡Claro! —acepto sin dudar.
—Lyra-san también nos puede acompañar si quiere —dijo mirando a la hobbit.
—bueno si hay comida pues no me quejo —acepto con tranquilidad.
—¡Entonces está decidido! Cuando tengamos tiempo libre iremos los tres juntos —exclamo Alise con emoción haciendo que sus dos acompañantes sonrieran.
—creo que ya fue suficiente despedida, tenemos que patrullar —dijo Lyra soltando un bostezo.
—tienes razón, tenemos que llevar la justicia —dijo con determinación.
—les deseo suerte a ambas —dijo Bell con una pequeña sonrisa.
—adios albino, si tienes tiempo práctica los movimientos que te enseñe —dijo Lyra golpeando suavemente el estómago de Bell y alejarse con una sonrisa.
—recuerda que mañana entrenaremos aquí a la misma hora —dijo Alise con la radiante sonrisa que la caracterzaba—. ¡Adiós Bell!.
—¡Adiós y cuidense! —se despidió con una sonrisa viendo viendo como ambas se alejaban del lugar.
Al quedar solo en la muralla soltó un suspiro observando la espada de madera que tenía en su mano.
—Alise-san de verdad no sé contuvo —penso con gracia—. Aunque es una chica muy agradable al igual que Lyra-san.
Con una sonrisa Bell se acercó a la orilla de la muralla para apoyarse en ella y observar la ciudad.
No había tenido una mañana tan divertida en años aunque solo haya recibido golpes de Alise y burlas de Lyra pero a pesar de todo fue divertido.
"No sé porque pero de verdad miro algo en tus ojos, miro la bondad y la necesidad de llevar justicia y alegría a los demás. La mirada de alguien que busca la paz".
Poco a poco la sonrisa de Bell se fue torciendo al recordar esas lindas palabras que le dijo Alise.
Y nuevamente sin darse cuenta las lágrimas empezaron a bajar de su rostro sin control.
Intento secarlas con sus manos pero cuando secaba una otra empezaba a bajar de su ojo.
—u-un justiciero —susurro viendo la ciudad con una sonrisa triste y sin molestarse en retener sus lágrimas—. M-me pregunto si aún p-puedo cumplir mi sueño de ser un h-héroe a pesar de t-todo......
Fueron las palabras que salieron de él recordando a su abuelo cuando le leía los cuentos de héroes que tanto le gustaban.
—un héroe —susurro con una sonrisa triste.
===Fin del capítulo===
Bueno aquí termina el capítulo de hoy espero que les haya gustado si es así voten y comenten que les pareció ya que eso me motiva a seguir escribiendo.
Sin más que decir me despido adiós cuidense y no tomen drogas.
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