Una pizca de ayuda
De camino a la casa, Valeria decidió sentarse con Alex para intentar animarle un poco.
-Seguro que te irá bien en la prueba de eliminación.
-Gracias Valeria, te agradezco mucho que intentes animarme- contestó el chico.
Mientras, en la parte delantera del autobús. Jordi no podía evitar enfurecerse al ver como aquella chica tan especial se relacionaba tanto con Alex.
-Si la sigues mirando así se te saldrán los ojos de las órbitas- señaló Pepe con una sonrisa.
-¿Qué?- cuestionó el joven chef muy sorprendido-. No estoy mirando a nadie.
-¿Así que no estás mirando como Valeria está estableciendo una bonita amistad con Alex?, ¿temes que ese chico te la quite?- comenzó a cuestionar el hombre ansioso por ver a Jordi perder los papeles por una chica.
-Mira Pepito, te lo voy a dejar muy claro, ¿de acuerdo?. A mí no me gusta Valeria.
Pero Pepe, lejos de desistir en su propósito, le puso una cara de extrañeza a su compañero que hizo que el joven chef confesase la verdad.
-Vale, tú ganas- dijo Jordi resignado-. Valeria no me gusta. Me encanta. Es guapa, trabajadora y muy buena persona- confesó con un brillo en los ojos.
-Ay mi querido Jordi, ahora ya sabes lo que es estar enamorado hasta las trancas.
-Pero no puedo pedirle una cita sin que eso afecte al programa- confesó preocupado.
-Bueno, por suerte voy a ayudarte con eso.
-¿Tú me vas a ayudarme?- le cuestionó Jordi no muy convencido de lo que acababa de decirle su amigo.
-Si, confía en mí. Seré vuestra celestina particular- dijo con burla.
A pesar de que ambos chef solían tomarse el pelo el uno al otro, tanto Pepe como Jordi eran buenos amigos y siempre que uno de los dos necesitase algún tipo de ayuda, hacían lo imposible por ayudarse mutuamente.
-Te lo agradezco mucho amigo. No sé lo que tendrás planeado, pero te lo voy a agradecer siempre- respondió el joven chef.
-Cuando llegue el momento ya te diré como puedes agradecérmelo amigo Jordi- dijo Pepe con malicia.
Al otro lado del autobús, Valeria y Kat se encontraban hablando con Elena y Raquel, quienes no podían dejar de estar enfadadas por lo que les había hecho Raúl durante la prueba.
-De verdad os juro que voy a matar a Raúl- dijo Elena malhumorada por lo ocurrido durante la prueba de exteriores.
-Si, nos ha fastidiado de lo lindo- respondió Raquel apoyando a su amiga.
-Tranquilas chicas- comenzó Kat intentando calmar a sus amigas-, que seguro que la prueba la bordáis y os quedáis más tiempo en el programa.
-Si chicas, enfadándoos no os servirá de nada- explicó Isabel.
-Bueno...- meditó Elena-, a lo mejor la prueba de eliminación no es tan difícil. Digo es el primer programa.
-No te creas- respondió Raquel no muy convencida-, a veces, aunque sea el primer programa, tienden a hacer pruebas realmente difíciles.
Entonces, el tono de la piel de Elena se volvió tan blanco como el marfil.
-Pero nosotras os vamos a ayudar- dijo Valeria.
-¿En serio?- preguntó Hugo quien había estado pendiente de la conversación.
-Si- contestó Valeria.
Entonces Alex, Raquel, Elena y Hugo se dieron cuenta de que si Valeria les ayudaba, conseguirían no sólo la oportunidad de poder continuar en el programa, sino también poder vivir muchas aventuras más.
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