T H I R T E E N
Zeke llegó casi derrapando el carro cuando recibió la llamada de Mikasa diciéndole que tenía tres adolescentes ebrios que cargar al carro.
Vió a Armin tratando de levantar a Historia del suelo y a Mikasa sujetando a los gemelos con un brazo a cada uno. Salió del auto y prácticamente corrió hacía los tambaleantes cuerpos de sus hermanos favoritos
— Déjame a mí — le detuvo Mikasa y señaló a ambos rubios con la cabeza — ayúdale a ellos
Le tomo la palabra y se arrodilló delante de la linda rubia que ni siquiera parecía estar ebria hasta las chanclas, esa chica tenía un porte precioso hasta para caer inconsciente, jamás creería que la chica estaba ebria si no supiera de dónde venían
— ¡O-oye, no le andes haciendo ojitos a mi vieja! — le reclamó Eren arrastrando la lengua
El castaño empezó a dirigirse hacía él pero fue sostenido por Mikasa e Isabel le metió una patada que casi hace que los tres caigan
— ¡Ya cállate animal, estoy viendo a Jesús y tú con tus jaladas! — le gritó su pelirroja hermana — Además, a tí ni te gustan las mujeres, ¿o cómo está el pedo?
— Ah sí cierto — dijo cómo si se hubiera acordado de algo insignificante y soltó un hipido — ¡CHINGATUMADRE, LEVI!
El castaño empezó a llorar e Isabel sacó equilibrio de quién sabe dónde para soltarse de Mikasa y abrazarlo cómo pudo mientras le daba palmadas en la cabeza
Cuando Zeke ya tenía a Historia en brazos empezaron a caminar hacia el auto
— Ya, ya, ya shhhh. De todos modos ni tan guapo estaba — le decía Isabel a su gemelo
— No wey, si estaba bien bueno.
— Osea sí wey, pero equis está bien aborigen, osea pinche Rumplestinsky
Armin se sentó en el asiento del copiloto y calló dormido por el cansancio de cuidar a sus amigos toda la noche. Mikasa y los gemelos se sentaron atrás dónde Historia se fue depositada en el regazo de la pelinegra, y Eren que estaba al lado atrajo la cabeza de la rubia hacía su pecho para abrazarla cómo a un oso de peluche
— Es que, ¿Porqué no me quiere? — La voz de Eren sonó tan llorosa cómo borracha — Es que no se que hice o si dejé de hacer...¿Y si le pregunto? Ya no se si le creo, no se qué estoy haciendo...No se que hago así, lo amo, lo amo mucho y yo no quiero creerle. No sé porqué no le creo de todos modos si todo lo que hice fue por él, ya no se qué estoy haciendo y él ya no me dice que tengo que hacer...
Los llantos de Eren no cesaron hasta que el auto se detuvo delante de la casa Jaeger, cómo si conservara un poco de sentido común y supiera que despertar a sus padres no era buena idea en ese momento
Fue bastante problemático llevar a su hermanito hasta su habitación pues entre sus sollozos y sus piernas que se rehusaban a cooperar en más de una ocasión estuvo a punto de caer al suelo
Gracias a Dios en cuanto el castaño se dejó caer en la enorme cama los demás adolescentes siguieron su ejemplo y los cinco chicos se durmieron acurrucados entre sí
Zeke suspiro y acomodó el cabello de Historia para que no le estorbara antes de salir del cuarto
Mikasa ya tenía pastillas Advil y un vaso de agua cuando despertó. Historia estaba sentada en la silla gamer de su escritorio mientras que a Isabel la tenía encima aún dormida
Estiro sus extremidades y retiro por completo la sábana de su cuerpo para levantarse con cuidado de no levantar a su hermanita. Aceptó la pastilla y el vaso de agua, haciendo que Mikasa usara su mano libre para acariciarle la cabeza
— ¿Qué hora es? — preguntó con voz cansada
— Las nueve cuarenta y cinco — le respondió la asiática — Las inscripciónes a las competencias del intercolegial empiezan a las diez y media, así que deberían estar vistiendose.
— Mierda — murmuró el castaño y empezó a sacudir a Isabel — ¡Arriba Rosita fresita, vas a tener que ducharte en el baño de nuestros padres! Historia, tú puedes bañarte en el mío, yo usaré el de Zeke
Todos se fueron a toda velocidad y en veinte minutos todos estaban bajando al comedor dónde Armin estaba en frente de un plato vacío y evidentemente impaciente
— Buenos días, borrachos novatos — saludó Carla — ¿Tienen tiempo para el desayuno?
— No lo creo, cielo — la interrumpió Grisha — Eren debe estar temprano para las inscripciones, ¿En cuántos campos vas a competir, muchacho?
El castaño lo miró confundido. No recordaba haberle mencionado a su padre nada de entrar a ninguna competencia, de hecho, no recordaba haberle dicho nada a nadie debido a que ni siquiera pensaba competir
- ¿ A que te refieres? - le preguntó casi sin pensar
- No me digas que no has visto los torneos que van a ver, puedes entrar literalmente a cualquiera luego de todos los cursos dónde estuviste
Oh
Por supuesto, él nunca fue a la primaria cómo un niño normal. Desde los seis a los once años su padre tenía diseñado un estricto horario de aprendizaje con maestros privados que abarcaban matemáticas superiores, ingeniería, física algebraica, biología, medicina e incluso ciencias políticas
“ — Estoy cansado papá, ¿Puedo seguir mañana?
— Mañana empiezas tus cursos de francés, Eren. No puedes dejarlo para mañana
— Pero todos los niños están afuera, pidiendo dulces...
— ¿ Y tú eres cómo esos niños mediocres que fueron un error de sus padres y van a terminar cómo fracasados infelices con más deudas de las que pueden pagar? ¿Para eso te crié?
— ¡Y-yo nunca dije eso!
— Eso pensé, en cuanto termines los combates de práctica que te faltan podrás salir a pedir dulces. Si yo fuera tú me daría prisa "
No eran recuerdos exactamente agradables, pero lo último que quería era una pelea con su papá después de que lo había recibido de nuevo en casa a pesar de lo que hizo
Puso a su cerebro a trabajar y recordó la lista de torneos del intercolegial. Hubo que recordar una parte de su vida que por mucho tiempo la encerró en el sótano de sus memorias, ¿Cuáles eran sus especialidades cuando era un niño? Pensó en lo que su padre siempre le mencionaba a sus amigos cuando lo presentaba cómo su hijo
— Entraré al decatlon matemático y participaré en la feria de ingeniería
— ¿Y?...
Maldita sea, ¿No era suficiente? Pero su instinto para defenderse de la desaprobación de su padre lo hizo abrir la boca para defenderse
— Yo... Intentaré entrar a la competencia de Tae Kwon do, escuché que hacen pruebas entre los de primer semestre para unirse al club así que necesitaré el reconocimiento del primer lugar de los torneos de cuando tenía doce y quince
¿Que mierda había dicho? Ni siquiera pudo pensarlo bien, había pasado tanto tiempo desde la última vez que sintió la necesidad de demostrar sus habilidades. Se sintió cómo un idiota por hablar de más sólo para no ser rebajado por su padre
— Perfecto — sonrió su padre — Nanaba recibirá los papeles antes de que llegues a la escuela, puedes llevar tus medallas si quieres ser más convincente
— Claro — sonrió Eren con incomodidad antes de dar una mordida a su sandwich
Luego de darle un trago a su vaso con jugo de naranja se levantó y tomó su mochila para retirarse hacía el auto, todos los adolescentes se miraron entre sí antes de levantarse también y seguir a Eren
— Oye, Eren — le llamó Armin — ¿Porque no me dijiste que ibas a entrar a los internacionales? ¿En serio vas a hacer todo eso?
— Ahora sí...
Al entrar al carro Eren literalmente se desplomó en el asiento. Tendría que hablar con sus maestros para entrar al club de los mate-atletas e inscribirse a la feria de ciencias
— Armin, ¿Recuerdas el sistema eléctrico de energía solar que habíamos diseñado?
— Sí, pero eso fue hace casi cuatro años. Ya no recuerdo dónde dejamos los planos
— ¿Qué tal si yo te ayudo a buscarlo? No tengo tiempo para pensar en uno y empezarlo desde cero
— D-de acuerdo — acordó el rubio — sólo espero que puedas conseguir los materiales a tiempo, el próximo lunes es la feria
— No te preocupes, La tía Faye me ayudará a conseguirlo
— ¿ Pero crees que puede hacerlo luego de cuatro años?
“ — Lo siento, Armin. Debí avisarte con tiempo
— Esto no me afecta a mí, Eren, ganar la feria de ciencias es prácticamente tú boleto a la universidad de Inglaterra que escogiste. ¿Estás seguro de que quieres cancelar el proyecto?
— Levi dijo que buscaría una universidad para mí dentro de la ciudad para no tener que vivir en lugares separados, mudar la oficina central a Londres sería demasiado arriesgado y le preocupa no saber de mí"
Sintió sus órganos encogerse y un mareo se apoderó de su cabeza. De pronto se sentía tan enfermo...
— Espero que sí
•••
Levi estaba ahí temprano pues al ser uno de los benefactores del San Peterson debía estar presente en la ceremonia de bienvenida para los colegios que el Maeva estaba recibiendo en el intercolegial
Sus ojos ardían luego de no haber dormido nada anoche pensando en lo que le había dicho Eren, se sentía cansado y muerto en vida. ¿Que se suponía que hiciera para demostrarle al muchacho que en realidad lo amaba? No podía, la confianza perdida no regresa y todo lo que hacía era lastimarlo al intentar recuperarlo de forma tan simple
Ni todos los besos, abrazos, palabras bonitas o regalos del mundo le servían a Eren para saber que no volvería a joderlo todo. Todas aquellas mujeres extrañas empezaron a ser tan rutinarias que había que empezar a recordar porqué había iniciado todo
Había bastantes jóvenes revoloteando por ahí esperando a que las inscripciones se abrieran. Algunos parecían emocionados grabando todo a su alrededor y otros hablaban nerviosos entre sí
Había un grupo de cuatro chicos especialmente cerca de él que empezaban a perturbarlo con sus risitas estupidas.
Un chico de cabello plateado, flacucho y con una cara bonita de sonrisa tonta lo estaba mirando con mucho interés mientras sus tres amigos lo empujaban para que se acercará a él. ¿En serio? Los jóvenes de ahora eran un cliché andante
Volteó su mirada al frente para darle otra calada a su cigarro cuando una voz curiosa quiso llamar si atención
— Hola — dijo en tono aquel gracioso muchachos — Soy Boris Feulner
— ¿Que hago yo con tu nombre, mocoso?
— ¿Cómo se llama usted?
Tenía confianza en si mismo, mucha. Le recordaba a cierta persona de hace cuatro años pero sus ojos eran mucho más brillantes. Miró al frente para soltar el humo
— Levi Ackerman
— Bueno, Levi Ackerman, ¿Estás libre para ir a algún lado después de las inscripciones?
Pequeña mierda desvergonzada. Al fin de cuentas, ¿Que tenía que perder? si hacía lo correcto y dejaba a su niño sanar entonces tal vez él también se recuperaría y su conciencia estaría más tranquila. Y la culpa se iría por un momento
— Bien. Más te vale que estés cerca de la entrada cuando vaya a irme
Se fue oyendo los estúpidos gritillos de emoción de sus amigos mientras apagaba el cigarro para irse a algún lugar más tranquilo
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