Capítulo 35: Ridley Scott
Leah había dejado de preguntarse dónde estaba Atria, pero le extraña que no aparezca por ningún lugar cercano al Lago Negro teniendo en cuenta que su hermano se enfrenta a la prueba en cuestión de minutos.
- ¿Seguro que no la has visto? -vuelve a preguntar a Ron, pero este niega y luego bosteza.
- Ya te lo he dicho, la vi hace dos días, se supone que hoy iba a darle algo a Harry para que fuera más rápido bajo el agua, pero no ha aparecido por la sala común ni en el desayuno -otro bostezo. Quizá la noche anterior no debían haberse quedado en la biblioteca hasta que cerraron. Y luego se quedaron dormidos en la biblioteca cuando volvieron de madrugada-. Seguro que se ha quedado dormida, sabes como es.
- No estaba en la habitación esta mañana, ya he ido a buscarla.
- Pues pregunta a Fred, seguro que él sabe dónde está. Me voy yendo a las gradas, quiero encontrar un buen sitio y ver si Hermione ya ha llegado.
Vuelve a quedarse sola, en mitad del camino hacia el Lago Negro. Quizá ya había ido hacia allí y estaba pensando en lo peor, como que se hubiera intoxicado con lo que sea que hubiera creado para Harry. No era descabellado pensar que estaría en la enfermería, porque conociéndola algo habría salido mal antes de conseguir su objetivo. Tenía que encontrarla y hablar con ella sobre todo lo que estaba pasando entre ellas. O más bien, la ausencia de ello. Llevaban un mes estando a solas a penas unos minutos al día, como mucho, ¿cómo podían decir que estaban saliendo cuando no se hablaban prácticamente?
Cuando llega al Lago Negro va directamente con sus primas, donde nota que también falta Julie. Ella había desaparecido también la noche anterior y suponían que se habría quedado con Cedric para apoyarle para la prueba. Pero no le gustó nada lo que dijo Bagman antes de comenzar la prueba. Los campeones tenían que recuperar lo que les habían robado y que estaba al fondo del lago.
- ¿Me estás diciendo que tenemos que quedarnos una hora mirando la superficie del lago? Porque yo paso, me voy a ver si encuentro a Julie -Beth se cruza de brazos, para luego levantarse, pero Ciara la frena en seco.
- Julie está en el fondo del lago, es lo que le han robado a Cedric -Ciara había dado en el clavo y no necesita decir nada más porque tanto Leah como Beth la entienden. Por eso Atria no está por ninguna parte.
Pasa media hora y nadie aparece en la superficie del lago. Cuarenta y cinco minutos y tampoco. Cincuenta y ocho minutos y aparece Fleur Delacour, totalmente sola y frustrada. Una hora y el jurado se pone a hablar entre ellos. Pero apenas tres minutos más tarde aparece Cedric, llevando a Julie consigo y Cho, desde las tribunas, chilla de felicidad. Ese es su novio, ha llegado el primero, aunque se haya pasado de la hora y sale corriendo hacia la orilla para ir a abrazarle, al igual que va a abrazar a Julie. Lo ha tenido que pasar fatal ahí abajo. Luego aparece Viktor Krum con Hermione y Ron gruñe desde las gradas. ¿Tenían que haberla elegido a ella? ¿No podían haberla elegido, aunque fuera, para ser a quien Harry tenía que salvar? No, tenía que haber sido Viktor Krum, la estrella mundial de quidditch.
Desde las gradas todo el mundo está de pie, chillando y gritando cuando Harry aparece en la superficie, arrastrando a Atria y a la otra niña que estaba atada en el fondo del lago. Atria parpadea un par de veces antes de darse cuenta donde está y luego se lanza a hundir a Harry en el agua, que protesta cuando sale.
- ¡Yo quería ver la prueba, no ser parte de ella! -chilla, lanzándole agua en la cara, pero Harry es más rápido y la hunde. Cuando sale Atria escupe agua sin parar hasta que se da cuenta de que no están del todo solos-. Anda, ¿y tú quién eres? Harry, ¿de dónde has sacado a una niña tan pequeña?
- Fleur no apareció, no podía dejarla ahí abajo -responde él, acercándose a la pequeña-. Ayúdame, creo que no nada muy bien.
- La verdad es que tú tampoco nadas muy bien, déjame tu varita, nos sacaré de aquí en un instante.
Pero Harry no confía en Atria como para darle su varita -¿quién lo haría viendo su largo historial de desgracias? A parte de Fred, claro- y menos viendo que está temblando de frío y le castañean los dientes sin parar. Si consigue hacer algún hechizo probablemente salgan volando por los aires. Tienen que nadar hasta la orilla, acompañados de un montón de tritones y sirenas que no dejaban de cantar y Atria se plantea meterse bajo el agua para no oír sus chirridos, pero no lo hace al ver el estado en el que se encuentra Fleur Delacour, que no para de llamar a su hermana. La niña debe de ser su hermana pequeña y ella también estaría así si a Harry le pasara algo por el estilo y más viendo la gran diferencia de edad entre ambas hermanas.
- Venga, Gabrielle, nos queda poco para llegar a la orilla, ¿nos ponemos de espaldas para intentar ir más rápido?
La niña no responde, así que Atria se gira y le enseña lo que quiere hacer y parece que a la niña le hace gracia ya que sonríe a pesar de estar temblando. La rubia imita la forma de nadar de ambas y, cuando llegan a la orilla, Fleur ya está esperando allí, lista para abrazar a su hermana y envolverla en la manta que lleva puesta.
- ¿Estás bien? ¿Gabguielle? ¿Estás heguida? -Fleur no dejaba de hablar a la pequeña y la tocaba la cara, para luego abrazarla y volver a tocarla. Atria se quedó fascinada cuando ambas empezaron a hablar en francés. ¿Por qué ella no conocía otro idioma? Tenía que preguntar a Remus la forma de aprender más, quizá si Sirius se mudaba con ellos podría aprender francés durante el verano. O quizá podía pedírselo a Fleur.
Madame Pomfrey no tarda en apartarla de al lado de Fleur y Gabrielle, a la fuerza le obliga a tomarse una poción pimentónica y luego la envuelve en una manta como la que llevaba Fleur. Hubiera preferido que le devolvieran la varita y secarse a sí misma, pero bueno, la manta estaba bien. Aunque tampoco rechazaría un abrazo, así que no tarda en intentar que Harry la abrace un poco. Al principio su hermano parece que no entiende nada ya que sigue hablando con Hermione como si nada, pero al final se acaba dando cuenta. Y Atria decide que está mucho mejor así, podría llegar a quedarse dormida de nuevo. Pero Fleur no la deja.
- Tú y tu hegmano habéis salvado a Gabguielle muchas gacias -primero le da dos besos en las mejillas a Harry, que se pone completamente rojo y luego se los da a Atria, que solo sonríe.
La francesa es realmente guapa e inteligente y Atria se muere de ganas de hablar con ella sobre como durmió al dragón, pero es demasiado tarde porque ella vuelve con su hermana y los jueces anuncian la puntuación. Los primeros son Cedric y Harry, seguidos de Krum y, por último, Fleur, que no deja de repetir que no debería haber puntuado en la prueba. Aunque Atria no está de acuerdo, claro que merece puntuar.
Atria primero abraza a Harry, chillando como loca y luego va hacia Cedric, Julie y Cho, que debía haber llegado en algún momento y ella ni siquiera la había visto.
- ¡Menuda maravilla de puntuación, Hogwarts va a ganar seguro! -Julie estaba realmente emocionada y vuelve a abrazar a Cho antes de salir corriendo hacia sus primas, que también llegaban en esos momentos.
- Yo también estoy tan orgullosa de ti como ella, que lo sepas -Cho no tarda en darle un beso y Atria contiene un grito de emoción.
Aunque le dura poco porque en cuanto sus amigos se separan chilla del todo y luego los abraza, primero de forma grupal y luego le da un pequeño empujón a Cedric para abrazar a Cho, que no deja de reírse.
- Sabía que funcionaría, es que lo sabía, ¿no tengo buen ojo para esto? Debería cobraros en plumas de azúcar.
- Sí, claro, y dejar que estés hiperactiva por todo el castillo, no gracias -Cedric bromea y Atria se acerca a él para hacerle cosquillas y luego abrazarle.
- La verdad es que hubiera sido guay que fueras mi cuñado, pero Harry es demasiado pequeño para novios.
- Que yo sepa tú estabas casi saliendo con Leah en junio del año pasado.
- Tú lo has dicho, en junio, no en febrero.
Le hubiera gustado seguir hablando con él en la orilla del Lago, pero Madame Pomfrey no parecía de la misma opinión y se encargó de llevarlos hasta la enfermería, acompañados del resto de campeones y rehenes. Julie no había tardado en unirse a ambos y los tres iban hacia el castillo riendo sin parar, sin saber que, durante los siguientes días, todo el castillo querría saber los detalles sobre lo que había pasado bajo el agua.
Atria estaba cansada de decir que ella ni siquiera había querido participar en la prueba y que había estado dormida todo el rato, al igual que Julie. Ella lo estaba pasando bastante peor ya que todo el colegio esperaba que fuera Cho lo que Cedric más apreciase, pero resultaba ser Julie y los rumores estaban a la orden del día. Y luego estaba Hermione, que empezaba a estar realmente harta de que la gente le tomase el pelo porque fuera la persona a la que Krum más valorase. Atria solía mencionarlo mucho delante de Ron, que empezaba a ponerse de un tono rojo realmente gracioso y tendía a destruir lo que sea que tuviera en la mano. Gracias a los gemelos se dedicaban a molestarle en la sala común de forma constante, lo cual lo hacía aún más divertido porque allí Ron no tenía donde huir. Entre los tres tenían un plan para conseguir que ambos estuvieran juntos, pero tenían problemas para ejecutarlo ya que ninguno de los dos parecía querer dar un paso. Si hubieran sido otras personas, se hubieran inmiscuido más, pero siendo una de ellas Hermione Granger... ninguno quería arriesgarse.
Todo cambio, sin embargo, cuando llegó marzo. Primero Leah rompió con ella -se lo esperaba desde hacía semanas, puede que ambas llorasen un poco, pero un abrazo después, volvieron a estar bastante bien, quizá incluso mejor que cuando salían porque había dejado de tener sentido que estuvieran juntas cuando parecían más amigas que pareja-, Sirius los citaba en Hogsmeade -Harry había seguido contándole las cosas, lo cual estaba bastante bien- y Atria estaba nerviosa. ¿Habría venido Remus con él? ¿O se habría quedado en casa? La verdad es que no le importaría verle en esos momentos, y menos cuando se enteró de la que se había liado con Corazón de bruja. El artículo se llamaba La pena secreta del pequeño Harry Potter y dejaba a Hermione de zorra para arriba durante las siete páginas de artículo. Y luego empezaba con ella durante cinco. ¿Cómo demonios habían llegado a tantas conclusiones erróneas? Porque no había nada que salvar del artículo que, cuando acababa con Hermione, empezaba con ella.
Y el pobre Harry parece que solo se rodea de mujeres fatales que se dedican a partir corazones. Si había tenido mala suerte con su primera novia, Hermione Granger, seguro que era porque la chica que se había fijado en su excuñada, Atria Potter, conocida en Hogwarts por mezclar pociones creando sustancias altamente peligrosas que habrían puesto en peligro a sus compañeros en más de una ocasión.
La primogénita de los Potter, ahijada del licántropo Remus Lupin -algo que explica lo salvaje que es la chica-, acudió el pasado veinticinco de diciembre al baile de Navidad acompañada de Leah O'Brien, la que parecía ser su novia y con la que mantenía una preciosa relación. Si bien, era todo apariencia ya que la chica Potter tenía la mirada fija en otra persona, el otro campeón de Hogwarts, Cedric Diggory. Aunque parece que la jugada le salió mal a la chica cuando fue elegida como el rehén de su hermano en lugar del de Diggory. Aun así, no se dio por vencida y en cuanto acabó la prueba fue hacia el chico, abrazándole delante de todo el colegio -ver foto más abajo- y de la que parece ser su novia, Julie O'Brien, prima de Leah O'Brien. ¿Qué pensará la familia O'Brien de la joven Potter? Fuentes cercanas nos confirman que Potter rompió con su ahora exnovia tan solo hace unos días y, mientras tanto, no había descansado en intentar cazar al campeón de Hogwarts. Aunque no ha sido el único al que ha intentado echar el guante.
"Todo el mundo pensaba que estaba saliendo con uno de los gemelos Weasley desde el año pasado, pero ahora resulta que salía con Leah cuando nunca ha demostrado interés por las chicas, solo por ese gemelo. Aunque viendo lo zorra que es seguro que está liada con los dos y finge que es solo uno de ellos, a pesar de que Fred tiene pareja desde hace meses. Y luego ha ido a por Cedric, que también sabía que tenía novia -una alumna de Hogwarts nos declara estas palabras sobre Atria Potter. Sé de buena mano que ha intentado cazar a más de uno, como a Cormac McLaggen, pero con él se hace la interesante, aunque la he visto hablar con sus amigas sobre él más de una vez. Es imposible que tenga a tanta gente detrás de ella, ¿la has visto? Solo sabe chillar y ni siquiera se molesta en peinarse por las mañanas. Seguramente también esté utilizando filtros de amor, no sería la primera vez que logra introducir algo en la comida del colegio y a los profesores parece darle igual lo que la niña perfecta haga, claro, como el licántropo era el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras su ahijada puede hacer lo que ella quiera."
"Muchas veces sube a la habitación de Cedric, pero pensaba que era porque quería sabotearle para que ganase su hermano el Torneo, ahora me doy cuenta de que no -otra alumna del colegio, perteneciente a la casa de Hufflepuff, nos cuenta lo siguiente-. Lo que no entiendo es por qué no aceptó ir con él al baile de Navidad si se lo pidió, los compañeros de habitación de Cedric no habían dejado de molestarle cuando ella le rechazó."
Lo que está claro después de estas declaraciones es que el pobre Harry Potter no tiene ninguna suerte con las mujeres que le rodean. Por supuesto, esperemos que el colegio tome en cuenta las sospechas sobre los filtros de amor que pueden estar preparando Hermione Granger y Atria Potter. Mientras tanto, las admiradoras del joven campeón de Hogwarts esperamos que, la próxima vez, entregue su corazón a una candidata más digna de él y que vigile a su hermana de cerca, antes de convertirse en tío antes de tiempo.
Remus no leía Corazón de bruja, pero Molly Weasley sí que lo hacía y no tardaría en enseñarle el artículo en el que decía que estaba haciendo pociones peligrosas. En primer lugar, ella no hacía mezclas de pociones, las creaba y lo segundo, nunca había puesto en peligro a nadie del colegio a no ser que ella misma contase. Y llevaba mucho sin hacer nada realmente peligroso. También agradecía que sus padres no estuvieran vivos para leer eso, porque definitivamente James Potter estaría leyendo Corazón de bruja para ver las nuevas recetas que proponían -Atria estaba convencida de que intentaría darles coliflor todos los veranos, lo había intentado poco después del segundo cumpleaños de Atria varias veces y los dos niños no habían tardado en vomitar- y se encontraría con un artículo de doce páginas sobre sus hijos. Había todo tipo de fotos sacadas de contexto y en las que, definitivamente, habían eliminado a Ron de ellas. Había también muchas fotos de Hermione en el baile de Navidad con Krum en las que también las habían sacado de contexto porque, en más de una de ellas, parecían estar a punto de besarse. Y luego estaban las fotos de Atria. Se preguntaba cómo había conseguido una en la que Leah y ella estaban besándose después del baile de Navidad porque, que ellas supieran, habían estado solas en el Lago Negro. Y luego había fotos con los gemelos -Atria reconocía perfectamente la forma de abrazar de cada uno de ellos incluso en fotos y habían puesto todas con Fred, solo que como ellos no distinguían a los chicos habían decidido poner en el pie de foto a quien les pareciera- y, por último, la foto con Cedric. Esa era graciosa porque habían recortado a Cho de forma completamente descarada -podía verse un poco de su brazo si te fijabas bien- y estaba en un ángulo en el que parecía que acababa de besarle. La declaración de la chica misteriosa la hacía poner los ojos en blanco porque, de nuevo, decían que había estado con Fred, pero eso tenía que ser mentira, ¿cómo podría haber estado con él y que Fred no hubiera dicho nada? No, era imposible, solo eran amigos, siempre lo serían y estaba claro que debían de haber pasado mucho tiempo abrazados durante algunos meses para que todo el mundo creyera que estaban juntos. Luego estaba la declaración de la chica de Hufflepuff, que era de lo más divertido porque de verdad pensaban que la había invitado a ella y no a Harry. Bueno, si Ridley Scott quería decir la verdad, tendría que hacer lo que decía. Empezando por la mezcla de pociones altamente peligrosas.
Los viernes, justo antes de que Harry tuviera pociones -que mala suerte tenía, pociones a última hora de los viernes- le tocaba a ella. Corazón de bruja estaba en las manos de gran parte del colegio y los rumores estaban ya en las bocas de todos. Otra de las cosas que Atria quería hacer era preguntarle a Hermione por Krum porque, ¿cómo que la había invitado a ir a verle ese verano? Pero, volviendo a la clase de pociones, tocaba realizar un filtro de paz. ¿Qué mejor idea que mezclarlo con una poción herbovitalizante? Los efectos de una anularían a la otra. O quizá alguien se quedaba realmente relajado, pero muy despierto. Si Ridley Scott quería que fuera un peligro preparando pociones, lo iba a ser, no iba a dejar que fuera una mentirosa, ¿no?
- ¿Qué se supone que está haciendo, Potter?
- Hacer mezclas realmente peligrosas, ¿no sabía que eso es a lo que me dedico? Lo ha dicho Ridley Scott en Corazón de bruja, ¿no está usted en las últimas noticias, profesor Snape?
Sus compañeros de clase dirían que no se lo esperaban, pero la realidad es más de uno lo hacía, incluso aquellos con los que solo compartía clase, como era el caso de Stuart Craggy, uno de sus compañeros de Slytherin. Tampoco le sorprendió ver como la chica echaba por encima del caldero polvo de Buldadox y luego sacaba de su mochila otros ingredientes completamente distintos, echándolos al caldero sin ni siquiera mirar.
- ¿Qué estás haciendo, Potter?
Boom. Toda la clase estaba cubierta de un líquido con un olor altamente asqueroso. No era su mejor obra, hubiera preferido que la clase oliera a pudin que a huevos podridos, pero tampoco iba a quejarse porque Snape era el que más perjudicado había salido de la explosión.
- Tienes un cero, fuera de mi clase y veinticinco puntos menos para Gryffindor-Snape agitó la varita y quedó realmente limpio. Aunque le picaba bastante la cara, ¿qué había mezclado la mocosa Potter? -. Esta tarde te quedarás a limpiar la clase de cuarto.
- ¿Podría avisar a Ridley Scott de que he causado daños con una poción? Es que no quiero que quede como una mentirosa.
Dumbledore le tenía dicho que no podía responder a las provocaciones de la niña, por mucho que le molestase. También le tenía prohibido bajar grandes cantidades de puntos a los alumnos de Gryffindor o sumarles grandes cantidades a los Slytherin. Pero la niña Potter le sacaba de sus casillas porque ella sí que era como James Potter. Igual que su padre, popular, arrogante, buena en todo lo que hacía, gastaba bromas. ¿Acaso el destino quería que siempre sufriera la tortura de aguantar a un Potter? Y más cuando tenía que aguantar la sonrisa de autosuficiencia de la mocosa, que sabía perfectamente que le había molestado.
- Bueno, pues me iré de clase, si ve a la señora Scott dígaselo, profesor Snape. Ahora, si me disculpa, tengo que irme a besar a mis trescientos novios -Atria recoge sus cosas lentamente, como si el tema no fuera con ella y todas sus amigas intentan contener la risa porque saben que viene ahora-, entre los cuales, por si le interesa, no se encuentra McLaggen.
- ¡Fuera!
- Vale, vale, no hacía falta ponerse así, profesor Snape, ¡nos vemos después de la cena!
Probablemente quedaría castigada después de la cena, pero ¿qué más daba? Con un poco de suerte no sería sin la excursión a Hogsmeade. Aunque, si lo pensaba bien... quizá prefería no ir a Hosgmeade porque lo que le faltaba era que volviera a decirle algo como lo de la carta. Tenía que liarla de alguna forma realmente gorda para que la castigaran sin ir, sí. Aunque primero se divertiría con esos Slytherin que estaban tranquilamente leyendo Corazón de bruja. ¿No tenían clase o qué? Poco importaba para Atria, porque lo único que necesitaba hacer era acercarse a cierto rubio que estaba en el grupo.
- Bu.
Draco Malfoy chilló como si tuviera dos años y acabara de descubrir que tenía sombra y le daba miedo. Atria no puedo evitar empezar a reírse a carcajadas en mitad del pasillo hasta el punto de que se cayó al suelo de la risa. Y ni Leah ni Katie vieron nada raro en encontrar a Atria en el suelo, riendo a carcajadas y a Draco Malfoy de un tono rojo realmente parecido al pelo de los Wealsey.
- ¿Tenías que hacer que explotar el caldero? Me pica todo -se queja Katie mientras que Leah se esfuerza por intentar levantar a Atria del suelo, pero acaba dándose por perdida y comienza a arrastrarla por el suelo-. Estoy deseando ver como la subes por los escalones.
Pero no llegan a verlo porque Atria acaba levantándose del suelo cuando se cruzan con Harry, Ron y Hermione, que acudían a pociones. Atria les saluda desde el suelo y, como ven que están a punto de llegar a los escalones, se levanta. Ron ni siquiera se asombra de verla así, pero Harry sí. ¿Por qué estaba haciendo eso? No llega a preguntárselo ya que su hermana desaparece camino a su siguiente clase y él tiene que ir a pociones, donde Snape no tarda en leer en profundidad el artículo de Corazón de bruja y, por supuesto, le ridiculiza a él y a Atria. Con él se mete lo que quiera, con su hermana no y cuando le contesta acaba también castigado con ella más tarde.
Aunque, lo mejor, llega en la cena. Harry quería hablar con Atria sobre el artículo y todo lo que decían, pero su hermana no aparecía por ningún lado y ninguno de sus amigos sabía dónde se había metido. No importaba a quien preguntase, todos parecían haberse puesto de acuerdo para decir que había desaparecido. Hasta mitad de la cena.
Atria apareció por la puerta del Gran Comedor, con una botella en la mano que tenía una pinta realmente sospechosa. En la mesa de profesores, la profesora McGonagall solo cerró los ojos mientras que el director Dumbledore sonreía y el profesor Snape se ponía de pie, listo para castigarla.
- ¡Quiero hacer un anuncio! -la voz de Atria suena amplificada y todo el Gran Comedor la observa, sabiendo que viene un gran espectáculo-. A estas alturas del día todos habéis leído el artículo de Ridley Scott.
- Rita Skeeter -aclara Fred desde la mesa de Gryffindor, viendo como algunos de los alumnos estaban realmente confusos.
- ¿No es lo que he dicho? Bueno, da igual, no quiero dejarla como una mentirosa, así que el profesor Snape puede corroborar que he explotado algo hoy en clase -dice, viendo como cada vez se va acercando más a ella y todavía no ha hecho nada. Harry teme por la vida de su hermana- y ahora os presento a mis dieciséis parejas, si os podéis poner de pie, por favor, que Ridley solo ha mencionado a Cedric, Leah, Fred y George y tengo más, ¿sabéis? No quiero que la señora Scott quede como una mentirosa.
El profesor Snape ya está encima de ella y Harry tiene la tentación de cerrar los ojos, pero aguanta. Para ver como Atria desaparece delante de las narices del profesor Snape y aparece en mitad del Gran Comedor, con la varita en la mano y sonriendo de oreja a oreja.
- ¿Se acaba de desaparecer? -consigue decir, realmente sorprendido y Hermione se apresura a negar rápidamente.
- Es imposible desaparecerse dentro de Hogwarts, ¿nadie ha leído Historia de Hogwarts, o qué pasa? -levanta la voz, intentando que se oiga sobre los murmullos, pero poco importa-. Además, tiene quince años, no puede desaparecerse.
- ¿A qué mola? ¡Son ilusiones, las he creado yo! ¿No soy genial? -la profesora McGonagall no puede evitar taparse la cara con las manos ante la evidente felicidad de Atria y su gran ego-. Bueno, a lo que iba. Esto no es un filtro de amor, profesores, pero sus efectos son... ¡ahora lo veréis, espero que funcione!
- ¡Atria, no, se lo diré a Remus!
Poco importaba que la profesora McGonagall y la hubiera amenazado con contárselo a Remus. Se había saltado la clase de herbología solo para poder crearlo. Aunque tampoco estaba segura de que fuera a funcionar como ella quería exactamente, pero bueno, sería divertido. Al menos para ella, que rápidamente mueve la varita para utilizar un viejo hechizo que se había encontrado en uno de los libros de la biblioteca. El líquido se transforma en vapor en el momento en el que sale de la botella y es rápidamente esparcido por la corriente de aire que Atria ha creado, dejándola a ella en el medio. Todo el colegio empieza a sufrir las primeras alucinaciones.
Harry parpadea varias veces, intentando aclarar su vista después de haber respirado la poción de Atria, pero es imposible ver mejor porque no deja de ver, delante de él, a Cedric Diggory, cambiando cada vez que pestañea con Cho Chang e, incluso, una vez llega a cambiar a Ginny Weasley. Ella, sin embargo, alterna entre Luna Lovegood y Harry. Hermione, por otra parte, solo chilla y se frota los ojos para dejar de ver la cara de Ron en el cuerpo del profesor Snape, todavía parado en mitad del Gran Comedor, congelado. Ron mira a la verdadera Hermione y decide que no va a dejar de mirarla ya que, ver a la profesora McGonagall con su cara era demasiado para él. Aunque de esa forma podía decir que había bailado con Hermione.
- ¿Podemos saber qué es lo que has creado, Atria? -la voz del director Dumbledore suena segura y alta en el Gran Comedor, a pesar de que no deja de ver a Gellert Grindelwald por todas partes.
- ¿Sinceramente? No lo sé, no le voy a engañar, director Dumbledore, ¿podría ser tan amable de decirme como quien me ve? -el tono de Atria es realmente descarado, y sonríe aún más como ve como el director Dumbledore se ríe.
- Este sería un buen artículo de broma, estoy seguro de que sus amigos apreciarán la receta, ¿cuánto duran los efectos? -definitivamente, si dependiera del director Dumbledore no haría nada con ella, ni siquiera se molestaría en castigarla por demostrar cierto ingenio. Aunque debería hacerlo, claro.
- No tengo ni idea.
- ¡Potter! -la profesora McGonagall da un golpe en la mesa y Atria se sobresalta, llegando incluso a retroceder un par de pasos-. ¡El antídoto, ahora mismo!
Atria gruñe y lanza contra el suelo otra botella que saca de su bolsillo. Expande rápidamente el antídoto -que espera que funcione- y parece que la gente vuelve a recuperar la vista normal. Aunque, por la mirada de la profesora McGonagall, definitivamente esta castigada.
- A mi despacho, ¡ahora!
Ha merecido la pena, sí, sobre todo cuando ve como hay gente que está completamente roja y evita mirarse entre ellos, como en el caso de Ron y Hermione. Supone que ha tenido que hacer algo que avergüence mucho a la gente, porque si no, no entendía nada. George le levanta los pulgares, sonriendo y, por mucho que mira a Fred mientras que sigue a la profesora McGonagall, este no levanta la cabeza de su plato, a pesar de que tiene a Angelina delante. ¿Qué demonios habrá visto para que no sea capaz de levantar la mirada de su plato? ¿Qué es lo que ha creado exactamente? Porque, si su idea había funcionado, Fred tenía que haber visto a la persona que le gustaba, en ese caso Angelina, con claridad. ¿Acaso le daba vergüenza a pesar de que llevaban meses juntos? Lo único que sabe Atria es que le duele pensar que ha visto a Angelina antes de salir del Gran Comedor.
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Una vieja conocida viene para pasarse por aquí JAJAJAJAJAJA Adoro escribir artículos como si fuera Rita Skeeter de verdad, es que me lo pasó genial, ¿poner verdes a mis niñas? Lo siento me encanta. ¿Quién creéis que son las personas que han declarado?
Mm no sé que más decir, solo que estéis preparadas para el domingo porque me da que no tenéis ni idea de lo que va a pasar y yo solo chillo.
Os quiero mil y, como siempre, gracias gracias gracias ♥♥♥♥
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