×~Abstinencia~×

Después de un largo día de trabajo el soviético finalmente llegó a su hogar, su estómago rugía impaciente por comer algo. Cerró la puerta tras él, se quitó el abrigo y su característico sombrero dejándolos colgados al lado de la puerta. Luego se quito sus gigantescas botas puesto que los pies le ardían con gran intensidad, era comprensible después de estar fuera de casa todo el día. Caminó lentamente hacia el comedor donde observó una deliciosa cena preparada para él. Notó que estaba recién hecha por el delicioso aroma que emanaba, una sonrisa se pintó en su rostro encaminándose a la mesa. Algo que le disgustó fue no ver a aquél arrogante pelirrojo esperándole con el ceño fruncido y humo saliendo de sus oídos por no haber llegado temprano.

- Trabajando tan tarde? Te ganaste dormir en el sofá, me niego a dormir con un animal tan sucio como tú! -

A veces hasta él se cuestionaba el porqué necesitaba ser reprendido por el alemán luego de un largo día de trabajo. En parte podía ser que le encantaba verlo enfadado, le daban ganas de besarlo hasta que se quedara sin aire. Al sentarse se percató del sonido de la ducha del baño de su cuarto, supo que se trataba del mencionado pelirrojo. Sonrió recordando lo mucho que odiaba hacer contacto físico con él cuando se acababa de bañar. Se dispuso a comer con el aroma de aquella delicia deleitando su nariz, ya sabía que de seguro tenía un sabor sublime. Repentinamente sonó su teléfono, gruñó molesto pero aún así se fijo de quién se trataba. Suspiró al ver que se trataba de uno de sus compañeros de trabajo, no era alguien precisamente sociable pero por alguna razón fraternizaban con él frecuentemente.

- Hola? Emm, perdón, interrumpo? - se oyó una voz con aquél característico acento latino. URSS suspiró y negó ante la pregunta mientras comenzaba a comer su cena.

- Es que, ya no puedo, te lo juro, yo llego a mi casa después de chambear todo el pinche día y no mames, pido un poco de comprensión pero no, este pendejo nomás se pone a discutir y - el latino continuó quejándose de su pareja sin parar. URSS por su parte soltaba algunos sonidos guturales dándole a entender al latino que le estaba prestando atención.

- Es que neta, parece que no me escucha, nomás grita y grita, yo nomás quiero llegar a casa y encontrarme con algo de cariño, una cena y él esperándome, sabes? - relató. URSS asintió mientras disfrutaba de la comida que le habían preparado.

- No me juzgues, pero neta, a veces sólo quiero llegar a casa y encontrarme con una cena y USA recién bañado y vestido con algo... Bonito... - comenzó a delirar. URSS continuó asintiendo hasta que notó al alemán parado del otro lado de la mesa, justo frente a él.

Abrió los ojos de par en par al ver a éste mismo con el cabello mojado y desordenado decorando su rostro, tragó con dificultad. Llevaba una camisa blanca que a juzgar por el tamaño de esta no era del alemán. Su mirada se pasó por las piernas de este observando las medias negras de un material transparente.

- Y no sé, que me traté bonito, que me de comer mientras me sonríe... Y me da caricias... - continuó fantaseando. El soviético afirmó ante las palabras del contrario observando al alemán subirse a la mesa mientras gateaba hasta donde estaba él.

El pelirrojo sonrió sentándose justo frente al soviético, tomó el plato con comida en sus manos mientras apoyaba una de sus piernas sobre el hombro del soviético y la otra entre sus piernas. Con el tenedor tomó una ración de comida llevándola a los labios del ruso quién como niño aceptó la comida con mucho gusto.

- Sabes lo que te digo no? Llegar del trabajo y nomás... No te pasa? Que después de un largo día de trabajo nomás quieres... Coger? - preguntó. URSS observó al alemán llevar el tenedor a su boca, lamiendo este de manera lasciva.

- No eres el único... También me pasa... Llegar a casa y sólo empotrarlo hasta que se desmaye... - respondió con la voz ronca. El alemán arqueó sus cejas de manera inquisitiva, entonces apretó la erección del soviético con fuerza observando como éste se mordió el labio.

- Exacto, nomás coger, una larga y sublime sesión de nomás él y yo, pero no! El pendejo tiene que molestarse por cualquier mamada! - se quejó. El soviético observó entonces al pelirrojo escabullirse entre sus piernas mientras dejaba la comida de lado.

- Y luego de la nada se enoja y me echa del cuarto y me deja durmiendo en el sofá con abstinencia! - continuó. El ruso se relamió observando al alemán desabrochando sus pantalones, suspiró levemente al sentir sus manos suaves y heladas.

- No te pasa? Ya sabes con Reich... Sí se ve que estar con él es jodido, me da curiosidad, coges seguido o sí está cabrón? - preguntó. El alemán estimuló el miembro del ruso suavemente mientras acercaba sus labios a la punta.

- Reich?? Oh sí... Reich... Eh... Es peculiar... - respondió. El alemán observó de reojo al soviético con una sonrisa burlona, entonces introdujo todo el miembro del contrario en su boca dejándole sentir la profundidad de su garganta.

- Ah... Mierda... Reich manda... Si él dice que no es no... Y raramente... MUY raramente está de humor para coger... - respondió. El alemán sacó el miembro de su boca para sonreír mientras arqueaba sus cejas deleitado por las palabras del contrario.

- Mis más sentidos pésame URSS, andas con abstinencia? - preguntó. URSS llevó una de sus manos al cabello del alemán y enredó sus dedos entre aquél sedoso y brillante.

- Sí, no sabría decir desde cuando ando con abstinencia y quién sabe hasta cuando... - contestó. Reich volteó los ojos escuchando las dramáticas declaraciones del soviético mientras estimulaba el miembro del mismo.

- No te preocupes URSS, estamos en las mismas - contestó el mexicano. URSS observó al alemán acercarse a su rostro con una sonrisa lasciva mientras deslizaba sus manos por su abdomen.

- Deja ese teléfono antes de que lo tire por la ventana - exigió entonces. URSS sonrió burlón ante las palabras del pelirrojo observando como le arrebataba el teléfono de las manos.

- A la verga... URSS?? Compa? - se oyó al mexicano. Reich entonces colgó la llamada y aventó el teléfono sin cuidado mientras se acercaba al rostro del ruso con una sonrisa.

El alemán sin pensarlo dos veces estampó sus labios con los del ruso saboreando su propia comida mezclada con la deliciosa saliva de su pareja. Abrazó el cuello del soviético sintiendo las manos de éste manoseándole con desesperación. Las manos del soviético apretujaron los gruesos muslos del alemán subiendo lentamente acariciando la suave piel de éste. Azotó con fuerza sus glúteos ganándose un jadeo repentino del alemán, continuó estrujándolos mientras deslizaba una de sus manos hasta su entrada. Recibió un suspiró satisfactorio del alemán una vez se adentró en él comenzando a estimularlo. Sintió la cintura del pelirrojo moviéndose de manera impaciente mientras jadeaba y suspiraba caliente.

- Por qué de tan buen humor?~ - interrumpió el ruso. El pelirrojo suspiró acalorado ignorando la pregunta del contrario mientras disfrutaba de las caricias y maltratos de éste.

- Qué? Te molesta? Me quito? - amenazó. El soviético apretó el cuerpo del contrario contra el suyo ante las palabras del alemán.

- Noo, ven aquí~ Tú te metiste en esto solito, ahora aguántate~ No pararé hasta que te desmayes~ - respondió. El alemán sonrió sintiendo como se adentraba cada vez más profundo en él, jadeó acalorado.

- Con que abstinencia eh?~ - inquirió el pelirrojo. El de cabello rizado sonrió ante las palabras del contrario mientras besaba su cuello con hambre.

- Tuve compasión, si le contara la verdad se moriría de la envidia~ - replicó. El alemán carcajeó audiblemente estrujando el cabello rizado del soviético empujándolo contra su cuello.

Lamió su cuello recibiendo un suspiro mientras movía sus dedos sin cesar, mordisqueó hambriento mientras apretaba el muslo ajeno con su otra mano. Sintió las manos finas y largas del contrario enredarse en su cabello, jadeó audiblemente deleitando al ruso. URSS tomó la cintura del contrario con las dos manos rasguñando con fuerza esta misma. Deslizó sus manos hasta el pecho fornido del contrario estrujando el mismo mientras lamía su cuello subiendo hasta su mandíbula. Estimuló con sus manos el sitio mientras sentía las manos contrarios deslizarse por su cuerpo tanteándolo. Regresó sus manos a los muslos del contrario para apretarlo agresivamente mientras lo alzaba hacia la mesa.

Observó la mirada carmesí del contrario incitándole a continuar, sus finas manos acariciaron sus piernas cubiertas por aquella tela apretada. Sus dedos tantearon su entrada deleitando al contrario con la sublime imagen. El soviético se quitó la camisa de trabajo repentinamente, tomó las manos del contrario y las aprisionó sobre su cabeza. Se acercó a su rostro apreciando su expresión burlona, sonrió observando el cambio repentino de esta mientras se adentraba en él. La espalda del mismo se irguió ante la repentina intrusión, se mordió el labio al escuchar los jadeos acalorados del contrario. Sin esperar ni un sólo segundo comenzó a embestirlo con fuerza recibiendo gemidos roncos del contrario.

- Agh~ Scheiße! Starker~ Verdammte Schlampe~ [Agh~ Mierda! Más fuerte~ Maldita perra~] - gruñó el pelirrojo. El soviético apretó las muñecas del contrario con fuerza sintiendo como las piernas del alemán se enredaban en su cintura.

Enterró su rostro en el cuello del contrario lamiendo y mordiendo éste, disfrutó de los gruñidos del contrario resonando en el lugar. Soltó las manos de éste para tomar su cintura apretando esta misma, sintió las manos del alemán acariciar su espalda. Una de las manos del contrario se enredó en su cabello mientras la otra se sostenía en uno de sus hombros. Levantó su rostro al del contrario encontrándose con aquella enloquecedora mirada carmesí. Estampó sus labios con los de éste para enterrarse en el contrario sin cuidado recibiendo un gemido que fue ahogado por su boca.

- Mngh!~ Ja! Verrau dich! Verdammter Idiot~ - maldijo al contrario. Éste sintió las uñas del contrario arañando su espalda y su nuca dejando un ardor en dichos lugares.

Llevó una de sus gruesas manos al cuello del alemán apretando con fuerza mientras mordía sus clavículas rojizas continuando con el ritmo. Gruñó al sentir como el contrario le apretaba con fuerza, cada vez que arremetía sentía como se volvía más húmedo. Jadeó cada vez más excitado al sentir como la presión aumentaba con cada arremetida mientras su miembro se hinchaba más y más. Continuó arremetiendo sin cesar sintiendo como el contrario daba bocanadas desesperadas por oxígeno. El soviético le soltó el cuello pero le impidió respirar besándole con histeria, observaba las lágrimas de éste deslizarse por sus mejillas.

- Eres una perra, una sucia perra asquerosa, maldita zorra adicta a ser empotrada - gruñó. Observaba el rostro del alemán dando bocanadas desesperadas por aire, su pecho ardía.

El soviético apreció como el alemán sufría espasmos cada vez que llegaba más profundo, la mirada perdida del pelirrojo le causó un escalofrío. Alzó el cuerpo perdido del contrario y sin salir de su interior lo aventó contra el muro oyendo el sublime quejido que escapó del contrario. Llevó su mano al bulto en el vientre del contrario apretando este mismo escuchando el grito de dolor del alemán. Tomó sus mulos alzándolo nuevamente para subir las escaleras, sintió la saliva del contrario escurrirse por su cuello llegando a su pecho. Sentía su miembro hincharse cada vez más dentro del contrario a la vez que éste le apretaba con más fuerza, sabía que le excitaba que le maltratara así. De su boca sólo salían murmullos en alemán sin sentido, a veces notaba insultos pero la mayoría estaba seguro que no eran palabras.

- Quiero verte saltar conejito~ - gruñó. Empujó la puerta de la habitación para dejarse caer en esta causando que por el retroceso el alemán rebotara cayendo con fuerza sobre el soviético.

Del rojizo salió un estridente grito de placer al sentir lo profundo que llego el contrario dentro suyo, jadeó sintiendo como sus piernas temblaban. Sintió la mirada del soviético delinear su cuerpo con la perversión emanando de su rostro. El pelirrojo llevó sus manos al pecho del soviético, su mirada carmesí fija en el rostro del ruso mientras se relamía con una sonrisa burlona. Entonces repentinamente se impulsó comenzando a moverse verticalmente sobre el castaño recibiendo gruñidos en respuesta. El soviético observó deleitado al pelirrojo rebotando constantemente sobre él, adoraba ver sus gruesas piernas moverse de manera sincroniza con su pecho musculoso. Se relamió observando su rostro perdido, parecía un animal buscando el orgasmo desesperadamente.

- Mnagh!~ Ich komme... Ich komme~ - murmuró entre jadeos y gemidos. El soviético sintió como el interior del alemán estrujaba su miembro como obligándole a llegar al orgasmo.

Le fascinaba como de manera inconsciente el cuerpo del alemán le obligaba a llegar al orgasmo a la vez que él, como si no pudiera alcanzar el orgasmo sin sentir aquel preciado líquido blanquecino dentro suyo. Jadeó sintiendo aquél familiar cosquilleo en su espina dorsal, llevó sus manos a aquellos firmes y suaves glúteos que adoraba del alemán. Lo levantó con vehemencia para estrellarlo contra su pelvis recibiendo un grito en respuesta, adoraba ver aquél bulto en su vientre. Observó al pelirrojo retorcerse sobre él mientras de sus ojos escapaban lágrimas a cantidades, no pensaba en nada más sólo en llegar al orgasmo. Se relamió, sentía las uñas del contrario rasguñando su pecho con fuerza, suspiró sintiendo como si fuera a reventar.

Desde el fondo de su garganta salió un gemido profundo que resonó en su pecho que fue opacado por el estruendoso grito de placer que soltó el pelirrojo. Largas tiras pegajosas con el clásico tono blanquecino salieron disparadas del miembro del pelirrojo a la vez que sentía su interior ser llenado hasta escurrirse por sus muslos. Repentinamente sintió la mano del soviético ahorcar su miembro con fuerza, soltó un sonoro grito de placer. Sentía como si se lo fuese a arrancar mientras a la vez sentía como le arañaba el trasero con su otra mano. URSS se reincorporó acercándose a su rostro, estampó sus labios mientras estimulaba el miembro del contrario. Mordisqueó aquellos esponjosos y rojizos labios, la voz del alemán se tornó más agudo ante la sobre estimulación.

- MNAGH!~ JA~ SOWJET!~ - gritó aferrándose al contrario. El mayor movió la cintura del contrario contra su pelvis vaciándose completamente dentro de él y estimulando aquél punto en específico para saturar el cuerpo del mismo.

El cuerpo rojizo del europeo comenzó a temblar con fuerza, sintió las uñas del contrario clavarse en sus hombros intentando sacarle la piel. La voz se le entrecortó en el oído del ruso, sus musculosos tensos resaltando cada vena que recorría su cuerpo. La presión del ruso aumentó como si quisiera sacar absolutamente todo lo posible de adentro. El castaño entonces mordió con fuerza el cuello del pelirrojo ganándose un agudo grito del contrario. Sintió el cuerpo del alemán sufrir un espasmo y tembló incesantemente, su piel ardía. Entonces sintió aquél líquido salir disparado empapando a los dos hombres aún conectados. Sintió las manos temblorosas del pelirrojo tomar su cuello, se separó del contrario buscando su rostro.

- Eres una despreciable criatura pútrida... - murmuró. Tras sus palabras estrelló su boca con la contraria, rasguñó su cuello para seguidamente morder con fuerza el labio inferior del mencionado.

URSS gruñó adolorido sintiendo sangre salir de aquella herida abierta, apreció el rostro perdido del alemán mientras jadeaba. Repentinamente el pelirrojo colapso sobre él, el soviético abrazó el cuerpo exhausto del pelirrojo y esbozó una sonrisa.

- Te dije que no pararía hasta que te desmayes -

Una patata XD se ha conectado

Nomegustó- muy corto, ya perdí mi prime gente-

No sabía que los hombre podían squirtear- por supuesto que cuando lo descubrí mi víctima tenía que ser Reich. Anyways- pronto subiré otro short de Ale con daddy issues si lo quieren leer está en mi perfil-

Y tengo una historia en el horno muchaches así que no entren en pánico- ahora sí mevoy-

Una patata XD se ha desconectado

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