Capítulo 25
Tengen y Jigoro se miraban entre sí, hablándole al contrario como si fuera una batalla.
-Eres un hijo de tu puta madre-
-Vaya vaya Don Jigoro, no sabía que usted usara ese tipo de palabras-
-Aún así no pienses que has ganado toda la batalla-
Ambos estaban concentrados en los ojos del otro con un ceño fruncido. Zenitsu miraba a este par confundido, además de que comían el almuerzo sin mirar a la mesa, para el rubio era algo raro.
-Abuelo, ¿te gustaría quedarte a dormir?- ofreció el rubio con la pequeña Akira en brazos -Ya sabes, para que pases tiempo con Akira, estoy seguro que le gustará mucho-
Tengen quería hablar, se suponía que Akira siempre pasaba en sus brazos, hasta que Jigoro miró con una sonrisa maliciosa al peli blanco.
-Eso me gustaría mucho, me quedaré a dormir entonces-
-Espera un momento Zenitsu, Akira siempre está conmigo, ¿eso no es una mala idea?-
Zenitsu suspiró frustrado en señal de desaprobación, sabía que Tengen era algo conflictivo cuando se trataba de su pequeña cachorra pero ahora tendría que estar despegado, quiera o no.
-Tengen, no seas mal educado, el abuelo está de visita y necesita conocer y pasar tiempo con Akira, así que lo hoy te vas a aguantar-
Ahora el peli blanco tenía un aura depresiva, mientras que Jigoro tenía a la pequeña Akira en sus brazos mientras acariciaba sus hebras peli blancas. Zenitsu soltó una pequeña risa cantarina al ver a Tengen, el rubio se acercó a su alfa para besar su mejilla.
-Vamos leoncito, sólo es un día- el omega acercó sus labios al oído del alfa -Después te daré una recompensa- susurró Zenitsu, provocando la aparición de los bigotes del león, ahora su aura de depresión había desaparecido cambiandola por una de gloria y victoria.
Jigoro no entendía nada pero aún así jugaba con la cachorra que tenía en brazos. Akira le gustaba bastante jugar.
La cachorra recién había sido amamantada por Zenitsu, su cara se volvió a una de disgusto al sentir que Jigoro la alzaba en brazos.
Zenitsu al percatarse de lo que estaba pasando quiso ir rápidamente hacia su cachorra. Se le había olvidado decirle a Jigoro que no la sacudiera mucho después de comer.
-Abuelo espe....-
-JAJAJAJAJAJAJA- el peli blanco reía a carcajadas al ver como la cachorra había vomitado en el cabeza del abuelo.
Akira soltó un pequeño eructo al terminar de vomitar, Jigoro no dudó en gritar debido al asco, dejando a una Akira relajada, un Zenitsu en pánico y a un Tengen riendo a carcajadas.
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