Capítulo 12
[Pov Taehyung]
Es ese chico.
El mismo que hablaba con Jungkook fuera de la escuela.
Aparentemente es hijo de mi futuro socio, maldita suerte. Se hablan con mucha confianza, más de la que me gustaría.
Me molesta porque viene conmigo, no con él.
—Oye, ¿Estás bien? Te quedaste callado —dice JongDae y volteo a verlo —¿Seguro que ese chico es solo tu amigo? Pareces querer matar a mi sobrino con la mirada.
Me quedé callado un momento, lo que le dio la razón, me di cuenta por como cambió su expresión.
—Oí que te divorciaste, supongo que es su reemplazo —se burla, pero calla su risa al ver que no me hizo gracia —lo siento, ¿Es en serio?
—Estoy saliendo con él, creo —confieso frustrado —la verdad es que no lo sé, es muy joven, tal vez solo quiera una relación abierta y no quiero parecer anticuado.
—Pues más te vale que dejes algo claro porque puede que él también esté confundido... ¿Es mayor de edad, cierto?
—Claro —respondí riendo —tranquilo.
Asiente calmado y va por otro trago mientras me deja solo viendo como Kai habla con Jungkook.
No sé si es porque intento engañarme, pero no veo el mismo brillo que tiene como cuando habla conmigo.
No tiene las mismas expresiones, ni el mismo tono de voz.
Intento disimular mi disgusto probando un sorbo de mi bebida y busco con la mirada a Suho para hablar con él de lo único que me importa para poder irnos.
Entre más tiempo esté con ese sujeto es peor para mí.
—Señor Kim, es bueno verlo —me saluda una mujer sacándome de mis pensamientos —no me volvió a llamar después de nuestra cena, que de hecho, fue interrumpida.
—Buenas noches señorita Estela —saludo incómodo —sobre eso, de verdad lo siento, estoy muy apenado.
—No se preocupe que eso ya está en el pasado, ¿Cómo le ha ido?
—Bastante bien, gracias, ¿Y a usted?
—Igual, no he tenido ningún problema —responde sonriendo y toma mi corbata.
No me gusta para donde va esto.
—¿Vienes con alguien?
—Sí —respondo rápidamente —de hecho sí, mejor voy a buscarlo.
—¿Crees que se moleste mucho si te pierdes un rato? —pregunta y me recuerda mucho a nuestro anterior encuentro.
Un pedazo de pastel cayó en su vestido.
Está bien, ahora de verdad me recuerda al pasado, ¿No será un déjá vu?
Volteo para ver de dónde vino el proyectil y no me extraña que ya presentía esto.
—¡Ese mocoso de nuevo! —acusa caminando lejos, creo que al baño.
Giro de nuevo para ver a Jungkook, no dice nada, ni su amigo, es hasta que se da cuenta que lo observo que tiene una reacción, parece tener miedo.
—Disculpen —dije y fui hacia donde él, lo tomé de la mano y lo saqué del salón.
Pedí mi auto para irnos, subimos y empecé a andar.
Estaba celoso, de nuevo.
Jungkook estaba celoso.
—Yo, yo... perdón —tartamudea por fin intentando hablar —Señor Kim, yo le prometí que no volvería a pasar y, lo siento, no sé qué me pasó.
Frene al momento estacionando en el primer lugar que encontré, y gire para verlo.
—Volviste a llamarme señor Kim, ¿Por qué? —pregunté ignorando su disculpa.
—Yo, es que —no sabe ordenar sus palabras —yo, lo siento.
—Respóndeme, por favor.
—Es que, dijo, bueno, dijiste que era tuyo pero luego me presentas como tu amigo, dijiste que podía llamarte Taehyung pero en ese lugar creí que debía tratarte con más respeto, yo, no lo sé estoy muy confundido —dice tapando su rostro con sus manos —escucha, sé que no debes querer esta clase de comportamiento, no estás para aguantar mis desplantes y más en la situación en que sucedió todo.
—¿A qué te refieres?
—Bueno, a esa vez, cuando te dije todo y luego, cuando hicimos, pues eso —otra vez no se explica bien —tú, seguramente solo quieres sexo, y aunque busques una pareja no piensas en mi para eso porque soy muy inexperto, no tenía ningún derecho de hacer ese desplante en la fiesta.
Está tan inseguro como yo.
Sus manos dejan su rostro y puedo ver perfectamente el sonrojo que tiene plasmado, juega con sus manos mientras espera que diga algo.
—Yo estaba celoso también —confieso y es ahora que gira a verme —de JongIn, te vi hoy en la escuela con él, vi cómo se hablaban, no quería decir nada porque pensé exactamente lo mismo que tú, que solo querías algo de diversión y terminarías aburriéndote de mí, soy mucho mayor que tú y no tienes una idea lo mucho que me eleva el ego que alguien como tú me deseé, pero no pensaba que querías algo más allá de lo físico.
Escucha cada palabra sin dejar de mirarme.
—No estoy diciendo que quiero casarme, tampoco propongo que te mudes conmigo, pero sí, me gusta pasar tiempo contigo, me gusta hablar y claro que me encanta el sexo, pero igual quiero la otra parte, si es que tú la quieres también.
—¿La otra parte? —pregunta quitando su cinturón de seguridad.
—Sí, ya sabes, tener citas, cenas que no terminen conmigo sobre ti, esas cosas, no apresurarnos pero tampoco estancarnos solo en lo físico y...
No me deja terminar cuando siento como me toma del cuello de la camisa y me jala hacia él para besarme.
Es la primera vez que el inicia un beso.
Sonrío sin separarme y correspondo sintiendo su desesperación, tiro de la palanca de mi asiento para inclinarlo, paso mis manos a su espalda baja y lo obligo a sentarse en mi regazo para tener mayor contacto.
Sigue con la rutina de besos mientras yo aprovecho para acariciarlo sobre la ropa, siempre he iniciado yo con estas cosas y que él tome la iniciativa me gusta.
—Sí quiero —responde luego de tomar aire —quiero todo, Tae.
—Bien, siéntate, vamos a mi casa y terminamos de hablar —pido y accede luego de hacer un puchero.
En cuanto se acomoda emprendo el viaje para llegar, al menos sé que quiere lo mismo que yo.
Luego de unos segundos siento como su mano juega con mi pierna y va a mi entrepierna acariciándola sobre el pantalón.
—Estoy manejando —dije nervioso sin apartar la vista del camino.
—Lo sé —responde sin dejar de tocarlo mi pene y empieza a endurecerse —veo porque tienes tanta prisa.
—Es verdad lo que te dije, solo, lleguemos a casa y veamos una película —insisto empezando a perder la cabeza.
—¿Seguro? —pregunta en mi oído.
A la mierda.
—Quítate el pantalón —ordeno estacionándome de nuevo y obedece.
Logro esconder un poco el vehículo y me quito el pantalón también.
—Sal —pido y me obedece.
Da la vuelta al lado del maletero y lo sigo, hago que gire y se empina ofreciendo su trasero que estoy dispuesto a tomar.
Se apoya en sus manos usando la cajuela como soporte, hago que abra las piernas y bajo su ropa interior así como la mía.
Froto mi erección contra sus nalgas dejando algo de líquido pre-seminal sobre él, meto un dedo a mi boca para humedecerlo y lo introduzco de tajo en su canal anal.
—¿Sabes? Soy tu mayor, y debes respetarme —susurro en su oído sin dejar de joderlo con mi dedo —prometiste no volver a comportarte de ese modo y no lo cumpliste, podría castigarte por eso.
—¿Cas-castigarme? —jadea.
—Sí, y no lo haré, pero a la próxima que me mientas, te follare tan duro que no podrás levantarte en días —advierto dejando un beso en la parte trasera de su cuello y vuelvo a lo mío.
No hay necesidad de prepararlo de más, he estado dentro de él toda la semana, pero me encanta porque pese a eso me aprieta de una manera deliciosa.
Empiezo a meter mi pene y siento como se estremece, si, es tan cálido y apretado como recordaba.
Por lo general espero un poco antes de moverme, pero ahora solo quiero poseerlo, me clavo de una y empiezo a mover mi cadera al son de sus gemidos.
Es música para mis oídos.
—Tan lindo y obediente —digo sin detenerme —tan bonito, y tan mío, ¿Verdad Jungkook?
—Sí.
—Dilo.
—Soy tuyo, Taehyung.
Es todo lo que quería oír.
Sí, quiero todo con él, y todo incluye cogerlo hasta que no pueda más.
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