Extra 1: Aniversario

Los días habían transcurrido con normalidad, Jungkook estaba preparando a sus chicos para una competencia estatal por lo tanto su concentración estaba en ello.

Pero no sé olvidaba de algo muy importante que sucedería en unas horas.

Su primer aniversario de novios.

Se sentía feliz, habían llegado tan lejos como siempre se dijeron, habían llegado hasta donde estaban juntos, no había nada más satisfactorio que saber eso.

Esa mañana se tomó el tiempo en visitar a su novio en su trabajo para llenarlo de besos.

Pero su día sería arruinado por cierta piedra molesta en su zapato.

Entro al gimnasio casi lleno de personas caminando directamente a la oficina de su novio, en su mano llevaba un té tal y como le gustaba al mayor.

Al llegar al lugar se dió cuenta que la puerta estaba abierta, por lo tanto se acercó con una sonrisa, una que desapareció al escuchar aquella voz chillona.

—Vamos Taehyungie ¿Me ayudas con el peso muerto? Te vi hacerlo hace unos días...

—Lía yo-...

—¿Interrumpo? —carraspeó alzando una ceja cruzado de brazos.

—Oh, no, hola amor ven aquí...

Jungkook asintió y camino con elegancia hacia su novio tomando asiento en su regazo.

—¿Que haces aquí?

—Bueno quería verte, te traje un té pero por lo visto estás ocupado, te esperaré en el departamento —se levantó dejando el té en el escritorio, dispuesto a irse.

Pero Taehyung conocía sus jugadas a la perfección.

Por eso lo tomo de la cintura sentandolo en sus piernas nuevamente.

—No estaba ocupado cielo, la señorita Lía queria ayuda pero ya se iba ¿No es así?

Ambos voltearon a ver a la mujer, que sonrojada, los veía sin decir nada. Esta asintió y se fue haciendo una leve reverencia.

—Que linda...

—Jungkook...

—¿Te gusta?

—Ok ya, se a lo que vas, te enojaras por...

—¿Por qué haces ejercicios aquí? Tienes un Gimnasio privado en el departamento ¿Es necesario que te vean? "Hicindi pisi mirti".

Taehyung contenía su risa al escuchar como Jungkook intentaba imitar la voz de Lía.

—Es un gimnasio amor, se viene a hacer ejercicios.

—Pero tú no, tú eres el jefe, no un instructor o algo así —se cruzó de brazos con molestia —Es como si quisiera volver a hacer videos yo solo.

Aquello tomo por sorpresa al mayor que alzó la ceja y frunció el ceño.

—¿Quieres hacer los vídeos tu solo Jungkook?

—A quien le importa.

—A mi me importa, eres mi novio ¿Que sucede? No puedes dejar que un tema tan tonto como este te haga enojar tanto amor...

—Oh claro, lo dices porque no eres tú quien ve a terceras personas coqueteando conmigo mientras yo no hago nada por detenerlas.

—Esto no puede ser cierto...

El menor rodó los ojos y se levantó rápidamente.

—Me iré con nuestro hijo, la próxima vez no solo hagas peso muerto, también nuestra como haces abdominales así vendrán a ti sin calzones de una vez.

Dijo aquello antes de salir dando un portazo, mientras Taehyung tocaba el puente de su nariz.

Odiaba cuando Jungkook se ponía celoso por lo impulsivo que era.

Aún recuerda la vez que le hizo una escena y no le hablo por casi una semana cuando le dijo "gracias cariño" a una cajera que cobraba su factura.

Incluso Yeontan había pagado, porque Jungkook se encerró en la habitación dejándolos a ambos fuera de ella.

Todo un desastre...

Ahora no sabía que pasaría pero estaba seguro de que el berrinche de su novio no quedaria impune, porque también era vengativo el pequeño demonio.

Y sus suposiciones fueron acertadas cuando al llegar al departamento vio todo oscuro, el pequeño Yeontan estaba en el sofá con uno de esos suéters que Jungkook le compraba, durmiendo como si nada pasara, mientras Jungkook estaba encerrado en la habitación dejándolo fuera de ella una vez más.

Increíble, pero cierto...

Decidió darle su espacio, y esa noche durmió junto a su hijo perruno en el sofá.

[...]

Cuando la mañana llegó Jungkook no se levantó temprano, hoy era el gran día y había pedido permiso en el salón de danza para faltar hoy.

Sin embargo Taehyung si debía ir a trabajar por lo que se animó a tomar una de sus llaves y abrir la puerta de su habitación para tomar un baño y cambiarse de ropa.

La imagen de Jungkook acurrucado en la cama mientras sus labios abultados hacían la forma de un piquito, le lleno el corazón de amor tal y como todos los días sucedía.

Nadie podía aburrirse de un amor tan bonito y al mismo tiempo correspondido con la misma intensidad.

Se dió un baño y cambio su ropa para acercarse a su novio y dejar un beso en su frente.

Salió de su habitación, hoy era su día en el estudio de tatuajes por lo tanto tenía varias citas programadas.

Lo más importante era que Taehyung estaba olvidando algo...

Algo que Jungkook tenía muy presente cuando se levantó.

Se estiró y con una sonrisa empezó su día, miro su teléfono en la mesita de noche y aquel mensaje se reflejo en la pantalla.

<Mi amor>

«Buen día cielo, me fui un poco temprano porque tenía una cita que atender, por favor come, tu desayuno está en el microondas, ya le di de comer a nuestro bebé, ten un buen día, te amo.»

El menor sonrió llevando el teléfono a su pecho para tirarse en la cama con una sonrisa tonta.

—Estoy tan enamorado... —murmuró.

Tendría un día largo y algo que planear, sabía que Taehyung lo olvidaría, el no era muy bueno recordando fechas pero sin duda agradecía ese pequeño detalle porque así lo sorprendería.

Por eso dedicó su día a aquella sorpresa para su novio, sin tener tiempo para nada más.

Incluso llevo a Yeontan con su tío Jimin para que cuidara de él, no es por nada pero su bebé era bastante travieso, sabía que jugaría con los pétalos y morderia los globos hasta reventarlos.

Cuando la hora llego, Jungkook se miraba en el espejo, tenía una camisa de su novio, de color blanca que le llegaba por los muslos, mientras sus piernas estaban decoradas por aquellas medias con tiras y correas hasta su cintura.

Sin mencionar que su ropa interior era de encaje y en la parte trasera había una colita de conejo.

Toda una sorpresita.

El departamento había sido decorado por pétalos y globos en forma de corazones, la luces habían sido ajustadas a unas más sensuales y bajas.

Y la camara estaba lista para grabar.

Por eso, cuando escucho la melodía que hacia el seguro al digitar el código de seguridad, se puso el antifaz blanco de inmediato y tomo su lugar en la cama esperando por su novio.

Taehyung había llegado con pollo frito para hacer las pases con Jungkook, no le gustaba tenerlo enojado y menos que no le hablara en todo el día.

Pero para su sorpresa el ambiente era diferente, su departamento estaba decorado y silencioso, había un camino de pétalos y globos por todos lados

Una sonrisa se dibujo en su rostro cuando dejo las compras en la mesa de madera y siguió el camino hacia su habitación.

Y vaya imagen.

Jungkook era una bomba de sensualidad, una que que cada vez era más peligrosa para él.

—Mi amor ¿Que...?

—Feliz aniversario mi vida...

Mierda...

Taehyung abrió sus ojos como platos al darse cuenta que él lo había olvidado, pensó que desataría un guerra mundial pero para su sorpresa Jungkook solo sonrió y se levantó de la cama negando con picardía.

—Aún que quisiera enojarme, no pienso arruinar mis planes —se dirigió lentamente a la camara encendiendola, bajo la atenta mirada de su novio —Aún así, me las vas a pagar por ser tan coqueto mi amor.

Taehyung tragó grueso cuando observo al menor sacar una corbata y caminar hacia él.

—Vamos cariño acuéstate, tu novio te hará sentir bien —el mayor asintió pero no protesto, solo se acostó en la cama mirando como el otro se subió gateando hacia él, quedando encima de él.

Quitó su camisa y luego tomo sus manos amarrandolas y poniendolas encima de su cabeza.

—¿Por qué no ejercitas tu pene mientras me penetras a mi sin tomarme de la cintura como peso muerto? Haremos ejercicio está noche cielo.

Taehyung sintió su pene palpitar, tragó grueso y ni siquiera pudo responder cuando tenía a Jungkook comiéndole la boca como un necesitado, sus manos tocaban su cuerpo con espero y sus rosados labios lo besaron con ímpetu.

Taehyung era un hombre que le encantaba ejercitarse, pero definitivamente aquel ejercicio podía convertirse en su favorito.

Y es que, tener a Jungkook encima de él, completamente desnudo mientras sus manos estaban amarradas, subiendo su cadera penetrandolo con fuerza sosteniendo su peso encima de él, realmente era un ejercicio.

Pero su novio no podía ser tan malo.

Por eso cuando noto a Taehyung bastante abrumado gracias a los gruñidos y el sudor que corría por sus trabajado abdomen decidió darle una ayudita.

Aún que sabía lo que provocaría con ella.

Empezó a mover sus caderas de adelante hacia atrás provocando un sonido chicloso y los fuertes gemidos del mayor.

—Amor no, detente no~... Jungkook así n-no puedo, no puedo amor.

Si, al parecer cierta persona no resistia cuando su novio tomaba el control.

Ambos tratando de respirar adecuadamente y lleno de los fluidos del otro se sonrieron.

—Feliz aniversario mi amor, te amo tanto Taehyungie.

Taehyung sonrió con cansancio mientras Jungkook frotaba sus narices.

—Feliz aniversario mi pequeño demonio, te amo con todo mi corazón... 

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