George

Hoy, como muchos de ustedes saben, hace, ya, 74 años, nació George Harold Harrison French.

Es un día demasiado especial para nosotros, los beatlemaniacos, y para el mundo de la música, en general.

George estaría cumpliendo 74. ¿Pueden creerlo? 74 años de la extraordinaria vida de éste ídolo.

De este ser humano.

De este corazón.

Cada latido.

Cada sonrisa.

Cada mirada que George pudo dedicar al mundo fue, indudablemente, un hermoso espectáculo.

No hablo del famoso guitarrista de la mejor banda de todos los tiempos.

Hablo de ese hombre al que le gustaba cuidar su jardín.

Del hombre que, junto con sus 3 amigos, hacia música para divertirse.

Del hombre que amó a su esposa y, producto de ese amor, concibieron un pequeño niño, tan parecido a su padre, que parece su retrato.

Hablo de la parte HUMANA del famoso George Harrison.

Como muchos saben, George es mi Beatle favorito.

Bien, es mi favorito. No puedo decir que lo conozco, no, y los que ya leyeron el capítulo 22 entenderán porque.

Lo que voy a hacer es escribir un tipo de carta que le mandaría a George.

Querido George:

Hoy, en la tierra, se cumplen 74 años de tu nacimiento. De qué viniste al mundo.

Yo, como no me conoces, soy Diana. Vivo en México y soy beatlemaniaca. No quisiera decir que "nací en la época equivocada", o que soy una incomprendida. Eso sonaría demasiado común.

Lo que puedo decir es que me gustaría haberte conocido. Ya sabes, no solo ver uno de tus conciertos, o conseguir tu autógrafo. Me gustaría haber formado parte de tu vida.

Cada persona en el mundo es interesante. Pero, a juzgar por el contenido de tus composiciones, tú lo eras más. He visto desde metáforas hasta dudas existenciales. Y no cualquier persona puede pensar de esa manera.

Te seré sincera, tu forma de escribir me afectó demasiado. Pasé de dedicar indirectas a buscarle el verdadero significado a la vida. Si, he estado "filosofando". Y descubrí que todo lo que hago es un factor importante en la eternidad de la existencia. Que mi pensar son polvos de estrellas que estarán flotando en el universo, una vez que yo me deshaga de mi forma física. Y que la muerte del cuerpo no es nada, comparada a la muerte del corazón.

En fin, mis dudas existenciales no son algo de lo que pueda hablar demasiado, así que seguiré.

Han sido ya 15 años desde que abandonaste tu cuerpo. Desde que dijiste adiós a la tierra para formar parte del plano inmaterial. Cuando dejaste de vivir en un mundo material. Y estoy feliz, no porque tu vida haya acabado, sino porque sucedió.

En fin, no tengo muchas más palabras que dedicarte. No las encuentro. Mi mente está en un bloqueo. Tal vez por saturación de contenido. Porque, sabes, me encantaría decirte tantas cosas, pero sé que se perderían en el aire.

Lo único que voy a decir es, felicidades, George, deseo verte algún día.

Con amor, Diana.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top