Una flor marchita

Cuando la carta había sido terminada de leer, todos se quedaron en un completo silencio, con los sollozos de cada uno como único ruido, y antes de que alguien dijera algo, Aomine se fue, pues necesitaba desesperadamente disculparse con el pelirrojo, así que paro en la floristería y luego bajo en el cementerio...

Aomine se acercó a la lápida que tenia el nombre de Akashi Seijuro grabado y puso sobre ella el ramo de girasoles para luego sentarse frente a el

-...perdona me...lo lamento mucho Akashi... Pero...tu ya lo sabes, soy un idiota... Fue doloroso?- preguntó como si Akashi estuviera junto a el, y aunque Aomine no lo sabia, así era...

-Daiki...- susurro y sonrió, sentándose frente a el

-Fue doloroso vivir?- volvió a preguntar apretando sus manos

-...Si...dolió mas vivir que morir...- respondió, aunque sabía que el moreno no podía escucharlo

-...hace 17 años...antes de la desaparición de los chicos...recibí una llamada de un numero desconocido... Eras tú?- siguió preguntando a pesar de que el pensaba que estaba hablando solo

-Si...era yo...por un momento sentí que me estaba abogando... Pero escuchar tu voz y la del resto...fue agradable- dijo con una sonrisa mientras tocaba los pétalos de los girasoles, imaginando como se sentirían

-...Ahora...estas tranquilo? Tu alma esta tranquila?- preguntó bajando la mirada

-Si...me siento mas tranquilo... Los extraño...pero al menos...de cierta forma me siento mas ligero...- respondió sonriendo levemente

Podría parecer que ambos estaban teniendo un charla amena, pero en realidad, para cualquier persona, Aomine estaba hablando solo frente a una lapida

-...Sabes...incluso siento como si estuvieras aquí...- susurro sintiendo una presión en su pecho

Akashi se puso de pie y se arrodilló frente a Aomine y se acerco a su oído

-Estoy aquí...- susurro con suavidad

Aomine levantó la mirada rápidamente y miro a su alrededor, pues había escuchado ese susurro perfectamente

-...Akashi...estas aquí?...- preguntó mirando a su alrededor, mas no pudo ver ni oír nada-...Debo parecer un loco...- murmuró y se puso de pie

Aomine estuvo por salir del lugar, hasta que sintió como si alguien le tocara la espalda, y al darse la vuelta, aunque fue por un efímero momento, lo vio, vio a Akashi sonreír le y supo que el pelirrojo ya se encontraba mejor, pues su sonrisa reflejaba una increíble calma...
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-Cuando conocí a Akashi...el había saltado de un punto y yo no podía quedarme de brazos cruzados cuando alguien estaba morir justo frente a mi, así que...lo salve- les dijo Nash sonriendo con nostalgia

Pues después de recomponerse un poco, Nash les comenzó a hablar de lo que sabía de Akashi después de haber perdido contacto con ellos

-...por qué? Por qué estaba haciendo eso?...- le preguntó Midorima con la voz algo ronca por el llanto

-...El dijo que era porque había perdido a su pareja...pero luego me entere que eso había sido mucho antes, esa vez...había perdido a su padre- respondió con amargura

Todos miraron hacia sus manos y se sintieron impotentes, pues mientras Akashi sufría en silencio lejos, mientras ellos solo se preocupaban qué hacer al graduarse, Akashi solo se preocupaba por el como aguantar un día más

-...hay algo que Akashi nunca me dijo...- siguió Nash cuando vio que todos habían procesado sus palabras

-El qué?- le preguntó Kagami

Nash gruño ante la pregunta del pelirrojo y arrugo el entrecejo

-Esa es la cuestión, nunca me lo dijo, pero se que hubo alguien que le estuvo haciendo daño...siempre tenia alguna herida nueva...un golpe...un corte e incluso en un par de ocasiones tenia fracturas...- les dijo sintiendo molestia al recordar como el pelirrojo cada vez que tenia alguna herida nueva, solo le decía que había sido un accidente

Todos miraron con cierto horror al rubio, pues una cosa era que Akashi sufriera por su cuenta, y otra, era que alguien se aprovechara de ese sufrimiento, y tomando la oportunidad de su estado vulnerable...terminara rompiéndolo
Sentían tanta ira e impotencia, pues ya no había nada que hacer, y por un momento se preguntaron, que habría pasado si el francotirador hubiera fallado su tiro? Se encontrarían ahora con el Akashi verdadero? O ya habría sido muy tarde? Pero en sus últimos segundos...Kagami pudo asegurar que el verdadero había regresado...

-....Se como se sienten...sienten tanta ira, y se que quieren hacer sufrir a ese hombre por lo que le hizo a Akashi.. Pero ni siquiera yo se quien es...- dijo con molestia en su voz mientras se clavaba las uñas en las palmas de la mano

-...por favor...dinos  como era el Akashi que conociste- le pidió Kuroko sin mirarlo a los ojos

-Era alguien maravilloso... Era fuerte... Se que si esa persona no hubiera dañado a Akashi... El habría salido adelante...También... Le gustaban mucho las flores...a veces iba al jardín de la escuela y se quedaba viéndolas por horas...pero una vez le pregunte el por qué....

-Por qué te gustan tanto las flores?- le preguntó Nash arrodillándose a su lado

-...Me siento, de alguna manera, identificado con ellas...son muy hermosas...pero son tan frágiles... Cuando las cortas... Se marchitan y ya nadie las quiere más...me siento... Como una flor- dijo con una leve sonrisa- Una flor a la que arrancaron...y ya se esta marchitando...tu eres como la persona a la que le han regalado esa flor arrancada...y la pones en un vaso con agua para hacerla sobrevivir... Pero sin embargo...tarde o temprano...igual se marchitara...- dijo mientras su sonrisa se borraba...

Una vez más, el salón quedo en un silencio total...y es que realmente... Que podían decir en una situación como esa? Deseaban con todas su fuerzas, que Akashi estuviera ahí, pero nada podía cambiar lo que había pasado... Akashi había muerto y nadie podía traerlo de vuelta...

-Es cierto...- murmuro Kuroko y todos lo miraron confundidos

-A que te refieres?...- le preguntó Kagami curioso

-...Akashi-kun...era una hermosa flor...- dijo y los chicos no tardaron en comprender a que se refería

Akashi era una flor hermosa, de la cual, la Kiseki tuvo el maravilloso placer de ver florecer en su total esplendor a esa hermosa flor cada día, hasta que fue arrancada por manos humanas y crueles, Y Nash...Nash se condeno a presenciar, como esa bella flor se iba marchitando poco a poco...

Continuará...

No tengo mucho que decir, solo que cada vez que escribo estos capítulos, me entra una depresión dura :'b

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