We are bulletproof.
Por primera vez en mis historias, empezare con un P.D
Este mini OS representa el cierre de algo personal y una nueva faceta que espero me haga mejor persona y alguien más feliz, tanto en wattpad como en la realidad. (éxito!)
Así como en Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte:
Me abro al cierre.
[]
De nuevo volvió a llorar de frustración. ¿Por qué se empeñaban en hacerlo sentir tan mal cuando ya se odiaba?
Él amaba tomar fotografías y de verdad se esmeraba en lograr plasmar sus sentimientos en ellas. No quería estudiar algo que al final terminaría odiando por haber sido forzado a aprender. No quería ser igual a su padre, un abogado amargado que solo estudio eso porque generaba mucho dinero y estatus. Tampoco quería ser doctor como su madre, no menospreciaba su oficio pero de verdad le mosqueaba que se lo restregara. Mucho menos quería ser como su hermano mayor, que dejo que sus padres le eligieran la carrera de contador y se volvió un amargado insensible.
Oh SeHun quería ser un fotógrafo con todo su corazón y lloraba cada que peleaba con su familia por ser menospreciado.
Ni siquiera porque él ponía todo el dinero para su educación y materiales. Simplemente se agarraban de que eran su familia y lastimaban su orgullo y aborrecían sus ilusiones.
En esos momentos solo tenía su cámara colgada al cuello y miles de lágrimas que se perdían en el concreto del barandal del puente.
¿Estaba mal que fuera diferente? No puede responderse a eso ni puede preguntarle a nadie más. No tiene amigos cercanos pues desconfía de la gente y se ha hecho una buena fama de insensible y engreído. Todo por tratar mal a la gente solo para desquitarse de los problemas en su familia y la frustración de sentirse oprimido e infeliz.
Empezó a frecuentar aquel puente después de encontrarlo en una de sus peleas con sus padres, quienes habían estado insistiendo en que dejara la carrera de Fotografía y fuera un hombre maduro de una buena vez.
La primera vez que lloro en aquel puente, no fue el único, también había un chico más bajo que él. Solo lo miro a través de las lágrimas; el chico a comparación de él, lucia más destrozado y delgado.
Ahora en esa ocasión, el mismo muchacho miraba el suelo recargado en el barandal de concreto, ignorando su presencia. También había llorado pero fue menos que la otra vez y había secado sus lágrimas con el dorso de su mano mientras SeHun seguía apretando la mandíbula y maldecía a su familia.
La tercera vez que fue al puente, el chico de cabello azabache estaba hecho un completo desastre. Su ropa estaba mal acomodada, su cabello no dejaba de ser desordenado por sus manos, su rostro estaba lleno de lágrimas y sonrojado por el llanto; su cuerpo se sacudía por los sollozos y sus gemidos hacia que le doliera el pecho.
Se miraron por primera vez, cruzando miradas dolorosas antes de que el azabache le diera la espalda y se alejara unos buenos metros para seguir con su dolor.
"No es mi problema" se repitió a sí mismo para no ir a ayudarlo.
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La séptima vez que fue al puente, estaba lleno de ira y dolor. Le habían dado un reconocimiento por una de sus fotografías, misma que había tomado en aquel puente y en la cual aparecía el muchacho de cabello negro y sus padres, llenos de humillación y molestia, lo habían destrozado tan pronto lo colgó en su pared.
Su hermano se unió al sermón, diciendo que aquello no podía ser llamado reconocimiento si venia de algo a lo que no se le podía llamar carrera.
SeHun estallo y golpeo a su hermano, ganándose una buena bofetada de su madre y una regañiza de su padre. Pero no le importo, tomo lo que quedaba de su diploma y salió corriendo, jurando largarse de aquella casa.
La prueba de que estaba haciéndolo bien, de que su esfuerzo valió la pena, estaba en sus manos hechas pedacitos.
—tienes suerte de que hoy cargue con cinta adhesiva. —aquella dulce voz lo asusto. Para su sorpresa, era aquel chico de cabello oscuro.
— ¿Q-Qué?
Su nombre era Lay, venia de China y trabajaba en una cafetería gatuna, de esas a las que puedes ir y acariciar un gatito.
A pesar de que SeHun seguía llorando mientras lo veía pegar su diploma con sumo cuidado, Lay lo animo con pequeñas frases y sonrisas que mostraban un hoyuelo en la mejilla.
—que este roto no significa que pierda su valor si sabes lo que hiciste. — le dijo cuándo le entrego el papel lleno de más cinta que letras. —siempre puedes obtener otro más ¿no? Si pudiste tener uno, puedes tener otro.
Simple. Lo animo de una manera muy simple y se vio descargando todas sus lágrimas y frustraciones con aquel chico. Le conto de su dolor al ser juzgado por sus gustos y la forma en la que transformaba su actitud a una donde contestaba mal y era grosero con quien fuera.
Y Lay lo escucho sin interrumpirlo o dejarlo. Es más, le palpo la espalda y le acomodo el cabello una vez dejo de llorar. En cuanto le pregunto porque estaba en el puente como el, Lay le sonrió y le respondió que era tema para otra ocasión.
Lo envió a casa envuelto en una bufanda calientita, con un dulce de fresa y una sonrisa.
Después de un largo periodo de tiempo, SeHun se volvía a enorgullecer de imponer lo que amaba ante su familia.
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Volvió al puente esta vez no para llorar, sino para ver a Lay y agradecerle por ayudarlo.
El chico estaba mirando al suelo hasta que lo reconoció. En sus manos llevaba una pequeña bolsa rosa.
—recordé que dijiste que te gustaban mucho. — le extendió la bolsa y de esta saco una bebida bubble tea de chocolate.
SeHun no pudo evitar dar un salto de felicidad y abrazar al chico. Lay lo aparto después de soltar un gemido de miedo, cosa que termino asustando al más alto. Parecía que el azabache volvería a llorar.
—lo siento... solo no me toques demasiado. — el chico le sonrió pero no dejo de abrazarse a sí mismo durante las horas que siguieron platicando.
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Fue después de dos pláticas más que Lay respondió su pregunta.
—la primera vez que me miraste, acababa de descubrir que mi supuesto amigo me había violado valiéndose de una bebida adulterada. El dolor y las marcas no pueden ocultarse como los recuerdos y aun así, tenía vagas imágenes que hasta hoy, me siguen dando pesadillas.
SeHun puede jurar que el corazón se le congelo y paro al mismo tiempo. No es como si alguien fuera a reaccionar de manera distinta si te cuentan algo de tal calibre mientras toman un delicioso bubble tea.
—no he podido comer bien o dormir desde ese día y si llego a comer, termino vomitando. Cierro los ojos y lo veo encima de mí, tengo miedo de recordarlo y prefiero no dormir en la noche. Tampoco tolero que me abracen.
Tampoco pudo decir algo inteligente, solo miro destruido a Lay y lo dejo llorar en silencio.
—nadie más sabe esto, nadie más lo sabrá.
El secreto mejor guardado que SeHun tenía era que había vendido el reloj de su hermano para completar la compra de su actual cámara. El secreto de Lay se volvió su prioridad y lo más valioso que alguien le había confiado.
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En la plática número 20, SeHun le llevo un chocolate blanco con relleno de fresa. Lay le regalo un bonito colgante para celular en forma de cámara.
En la plática número 30, SeHun le llevo la convocatoria de un concurso de fotografía en su escuela. Sus padres habían roto la invitación impresa que había llevado pero no sabían que el rubio había pedido dos y la segunda termino en manos de Lay.
Durante sus pláticas número 31 y 40, Lay lo ayudo a elegir una foto entre tantas que tomaba diariamente para presentarla en el concurso. Si resultaba ganador, podría viajar a Londres por una semana en la que se exhibiría su trabajo.
En la plática 42, SeHun llego en un mar de cólera y lágrimas.
Su hermano se había burlado de sus fotografías y había cortado los negativos, haciéndolos inútiles. Pelearon y SeHun salió con una maleta de su casa, mostrándole que ya había rentado un pequeño apartamento cerca de la universidad.
Lay escucho sus quejas y hablo cuando era necesario.
—a veces me siento tan triste que lloro por horas, me calmo y vuelvo a llorar. Llorar se volvió parte de mí. —le dijo al chino mientras mecía sus pies en el suelo. —odio a mis padres y a mi hermano pero termino portándome igual que ellos ¿Qué opinas a eso?
—no soy nadie para juzgarte, no tengo el derecho.
—otros lo hacen.
—yo no soy nadie para juzgarte, nadie lo tiene. Que se crean con el derecho de, es otra cosa.
Y lo hizo reír de nuevo con palabras simples y sonrisas pequeñas.
En su plática 45, SeHun no pudo aguantar más su curiosidad y le señalo las letras que adornaban su índice derecho.
—siempre que te veo traes un tatuaje nuevo, ¿Por qué lo haces?
El azabache miro el "We Are Bulletproof" en su dedo y sonrió. —soy el tipo de persona que pinta su piel por placer.
Desde ese día, SeHun se pintó la misma frase en el índice izquierdo, sintiéndose mas unido a Lay por aquel gesto. Claro que no se lo había dicho.
En su plática 46, SeHun le pregunto más cosas.
— ¿Le cuentas a alguien más tus problemas?
—no. Pienso que mientras menos sepan de mí, será más fácil olvidarme.
— ¿Por qué no querrías que sepan?
—me hare especial.
—no lo entiendo, si tu—
—SeHun, ¿Por qué te gustan las fotografías? — lo interrumpió estirando sus brazos.
—no confió en la memoria, por eso tomo fotos de lo memorable.
Después de eso, ninguno hablo durante un largo periodo de tiempo. El silencio entre ellos jamás fue incomodo sino ameno y tranquilizante. SeHun empezaba a sentirse mucho más unido a Lay a través de esos silencios en donde se dedicaba a mirarlo sonreír a la nada y pasear sus dedos por aquella frase pintada en su índice.
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En su plática 48, el rubio llego avergonzado y consternado.
—hoy me hablo Jeon JungKook, me pidió consejos para tomar mejores fotografías.
La sonrisa de Lay se ensancho hasta sus orejas. — ¡Eso es fantástico! Eres admirado, Hun.
El chico se sonrojo adorablemente. —me dijo que admiraba mi trabajo y esperaba aprender de mí.
El azabache le revolvió el cabello aunque solo era mayor por medio mes y saco un pequeño chocolate blanco.
— ¡Entonces festejemos!
El más alto había empezado a cambiar su actitud con la gente desde que se mudó lejos de su familia y pasaba más tiempo con Lay. El mismo azabache lo felicito cuando llego mostrándole el contacto de JungKook y el de su novio, dos años mayor, Kim TaeHyung, quien también se había interesado en sus fotografías.
SeHun había vuelto a recibir reconocimiento con una de sus fotos, una composición donde Lay estaba con los brazos extendidos en el puente, recibiendo la brisa fresca de la tarde. En el segundo cuadro estaban TaeHyung y JungKook, abrazándose mientras la brisa de la mañana les revolvía el cabello.
Aquella foto no era la única en donde Lay era el principal protagonista. Para ese entonces, toda la universidad entendió que aquel muchacho de cabello oscuro y ropa casual, era la musa del prodigio Oh SeHun.
De hecho, Lay también protagonizo la foto con la cual estaba concursando para viajar a Londres. El día que la tomo, no tenía la intención de hacerlo y el chico no había posado. Estaban jugando con la cámara del celular para tomar fotos del paisaje y entre la pelea, Lay se quedó con el móvil y volteo justo cuando SeHun alzo la cámara y capturo su sonrisa.
—la sonrisa más hermosa de todas. — susurro para sí mismo en cuanto bajo la cámara.
Lay puchereo puesto que no le gustaban las fotos pero no intento quitarle la cámara, si lo hacia corría el riesgo de velar el rollo entero y eso pondría muy triste a SeHun.
—sabes que no me gustan las fotos.
—Pero saliste realmente... bien— realmente hermoso.
—no me gusta lo que veo cuando me miro en ellas.
El rubio no insistió después de ver aquel semblante triste en su hyung favorito y prefirió seguir intentando quitarle su celular. Lay volvió a reírse hasta que fue hora de irse.
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En su plática número 49, Lay le dijo que fue ascendido a gerente en la cafetería y ahora lo dejaban tocar el pequeño piano del local cada noche.
— ¡Eso es magnífico, hyung! ¡Todo por tu gran esfuerzo!
La expresión que hizo el azabache, desconcertó y emociono al más alto. Lay se había sonrojado a la par que apretaba los labios y bajaba la mirada.
— ¿Qué sucede?
—nada, solo es extraño.
— ¿Es tan extraño que me emocione por ti?
Lay lo miro con soledad y emociono a través de sus oscuros ojos. —lo es cuando olvidas que se siente.
Desde esa vez, SeHun tomo valor para alabar algo de Lay cada día.
Y cada vez que lo veía sonreír se preguntaba si era porque de verdad lo sentía o porque ya estaba acostumbrado a ocultar todo sonriendo.
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SeHun tuvo que marcharse a Londres media semana después. Su foto gano el concurso y antes de poder festejarlo con quien más quería, fue sorprendido por una fiesta sorpresa organizada por sus compañeros. El VKook organizo todo y lo hicieron divertirse como no esperaba, socializar y reírse.
Aquella noche llego al puente con la mejilla llena de pastel, un bonche de papelitos con contactos en su abrigo y una sonrisa brillante. Lay lo recibió con mucho gusto y le entrego un colgante con su frase. El rubio se sonrojo al ser descubierto.
—A prueba de balas ¿No?
La mañana de su partida, Lay lo fue a despedir al aeropuerto y le entrego una cámara instantánea de color azul.
—tómame una foto, Hun.
El alto tardo unos buenos segundos en digerir lo que había dicho y asintió entre gritos y poses graciosas. La foto que tomo de Lay, definitivamente se volvió su favorita en todo el mundo.
Porque había sonreído y posado solo para él.
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Una semana después, llego al puente con mucho ánimo y añoranza. En Londres recibió muchos halagos y consejos de reconocidos fotógrafos, que apoyaban la idea de que Oh SeHun era un grandioso y prometedor prodigio.
Pero quería que Lay lo felicitara y si podía, lo abrazara.
Pero el chico no estaba en el puente y para su posterior confusión, había unas cuantas flores blancas y un letrero a la mitad del puente.
"El dolor no terminara si piensas que saltando encontraras paz."
SeHun entro en completo pánico. Las flores y tales palabras, solo significaban una cosa y no era capaz de asimilarlo.
Empezó a correr por el puente, buscando algún indicio de que la persona a la que eran dedicadas esas palabras, no fuera quien pensaba que era.
Pero no encontró a nadie más que a un hombre que caminaba con la mirada fija en el piso. Ambos cruzaron miradas y el pelirrojo agrando los ojos después de un rato.
—tu... ¿De casualidad eres Hun?
El rubio enarco una ceja, mirando de arriba abajo a aquel hombre. — ¿Quién eres tú?
—YiXing me hablo de ti, dijo que tenías mucho talento con la cámara. — tan pronto aquel nombre salió de sus labios, ya tenía a SeHun tomándole de los hombros.
— ¿Él está bien? ¿Sabes dónde está? — exclamo omitiendo que Lay tenía otro nombre.
El pelirrojo lo miro con pena, negando. —lo vi al inicio de la semana pasada y no sé si sabrás pero no puede verme sin querer golpearme o aventarme frente a un coche.
El rubio lo miro confundido antes de unir pensamientos y estampar su puño en la quijada del tipo. — ¡Muérete, hijo de puta!
Volvió a correr por el puente, por los alrededores e incluso localizo la cafetería donde trabajaba el chino pero no encontró rastros de él. Más que asustado y desolado, volvió al puente con las lágrimas asomándose en sus ojos.
Algo había pasado mientras estaba en Londres y eso, había afectado tanto a Lay como para que decidiera saltar del puente, por eso las flores y el cartel. Aunque no entendía porque no había mensajes o anuncios de pésame.
Se revolvió el cabello con frustración y grito sosteniéndose del barandal.
— ¡Eres un mentiroso! ¡Cobarde! — se dejó caer de rodillas, sintiéndose desolado.
¿Cómo era posible que después de ayudarle a salir de ese hoyo, terminara suicidándose? No lo entendía. Lo ayudo a salir de su depresión pero no había podido salir de la suya.
Se sentía traicionado y muy, muy triste.
Se quedó en el puente hasta que anocheció, mirando la pulsera que había comprado para YiXing. Sin el azabache ¿Qué iba a hacer ahora?
— ¡dios, que susto! Recuérdame comprarme un celular para que me digas cuando tu vuelo se adelante. — aquella voz hizo que el rubio soltara la pulsera y abriera los ojos en shock.
Cuando giro, YiXing lo miraba sonriente a pesar de la agitación.
—h-hyung...
—Ganaste ¿cierto? Porque no reserve la cafetería como para que no— el chino fue casi tacleado por un efusivo abrazo y las posteriores lágrimas de un rubio mas alto. — ¿Hun?
—te amo, hyung. Te amo como a nada.
YiXing se coloro de inmediato, dejando que SeHun besara su rostro y sus labios mientras secaba sus lágrimas. Los ojos del azabache brillaron antes de soltarse a llorar.
—yo también te amo, freak de la fotografía.
El rubio se avergonzó de su confesión pero no desistió, es más, le dijo a YiXing todas las cosas bonitas que sentía y pensaba de él, recibiendo el mismo afecto del bajito.
Cuando el azabache le pregunto el motivo de sus lágrimas iniciales y el estado en el que lo encontró, SeHun volvió a sonrojarse.
— ¡¿Qué pensaste que?! — y YiXing se había tirado al suelo a reír, tomando su panza y aferrando el regalo del rubio contra su pecho.
— ¡Fue culpa del pelirrojo imbécil!
—pero él lo decía porque arruino mi pastel de felicitación y tuve que hacer otro.
SeHun casi lloraba de vergüenza pero su bonito –y recién reclamado- novio, lo lleno de besos el rostro y de abrazar de koala.
—no seas tonto, Hun. Todo eso lo hice yo, para evitar que alguien muriera de la manera en la que pensé hacerlo el mismo día en el que me contraste. No voy a dejarte ahora.
—por tu culpa me empecé a pintar la piel, debes responsabilizarte. —SeHun lo abrazo, dejando un beso en su frente.
—y tú debes tomar la culpa de usarme como musa sin mi permiso.
El chico se sonrojo. — ¿Lo sabias?
—siempre, desde que me vi en un cuadro fuera de la universidad.
—lo siento.
—gracias.
— ¿Por qué? — SeHun recibió un par de besos en las mejillas.
—por encontrarme.
.
FIN.
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Por un momento pensaban que iba a matar a Lay ¿A qué si? ¡Pues lxs engañe! Muajajaja
Ya en serio, tenía pensado que si muriera pero al volver a leer mis notas me gusto mejor que solo fuera un mal entendido y pues así salió XD
La verdad se me ocurrió porque estaba caminando por un puente y escuchaba BTS (la mayoría de mis fics los escribo escuchando su música)
Pasando a otro tema, la depresión de YiXing y los motivos que lo mantenían así, se me ocurrió porque es algo que suele pasar mucho en las fiestas o los clubs y no es un tema que sea fácil de tratar. A nadie le deseo que le pase algo así y como la mayoría de mis lectores son chicas, les pido de favor que se cuiden muchísimo en las fiestas y siempre vigilen su bebida, no se fíen de que alguien les dé una o mejor búsquenla por sí mismas.
Pasando a segundo anuncio:
¿Hay algún lector? Quiero un amigo XD no importa si es mayor.
Me despido deseándoles una buena semana. Abracen mínimo una vez a alguien, sonrían al día, vean muchos coreanitos sexys y ¡Voten por BTS en los Billboard! (perdón, me exalte)
¡Fighting!
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