30

Aun no se creía que aquel hombre del que hace un tiempo Naruto le había hablado estuviera frente a ella. Sentía un escalofrío intenso, y no como aquel que sintió cuando supo que Boruto estaría bien, sino uno mas aterrador, que en vez de lagrimas le provocaba sudoración excesiva.

— Me imagino que Naruto te ha hablado de mi ¿no?— resonó aquella gruesa voz en el silencio. Era el, en verdad era Menma. 

— S-si... eres Menma ¿cierto?

Su mirada le transmitió un si. La chica dejo de mirarle a el para mirara los dulces ojos de Naruto y preguntarle que estaba pasando. 

— Ha insistido en saber de Bolt, así que por eso le he traído aquí. Y como eres quien esta mas informada por el momento... eres a quien se debe preguntar como se encuentra ¿no?

La Hyuga se limito a soltar un suspiro para así tratar de encontrar las palabras con las que dirigirse a ese hombre que al parecer era todo lo opuesto a el rubio. Jugo con sus dedos por unos segundos y también se llevo su pelo detrás de la oreja.

— El doctor ha dicho que esta bien. Su problema puede solucionarse, ha dicho que en poco tiempo Bolt podrá recuperar nuevamente la memoria, peor que al hacerlo las terapias se harán mas intensivas para que así pueda ayudarlo en cuanto a aquellos pequeños traumas que han provocado en un principio todo esto— respondió mecánicamente, tratando de no lucir nerviosa. Nuevamente todo quedo en silencio y eso la puso mas tensa. 

— Entonces se va a recuperar pronto... En serio que estoy aliviado, Hinata— sonrió y aquel gesto le hizo entender que en realidad si son parecidos no solo físicamente, solo que uno se expresa mas fácil que el otro. 

— Si... estoy segura que todos lo estamos con esa noticia— pronunció, pero esta vez mas calmada. 

— Lamento todos los inconvenientes por lo que has tenido que pasar. Mira que tener que cargar con un peso que no debería ser para ti...

— No debe preocuparse— le interrumpió para esta vez mirarle justo a los ojos — le he tomado cariño a Bolt y se que quizás no tenga el derecho, pero quiero ayudarle a crecer, y si tengo que cargar con un peso que no me corresponde, pues así sera con tal de verle feliz. 

Aquellas palabras hicieron que la forma en que Menma mirara a Hinata cambiara completamente. Si era una buena chica y aparte de eso hermosa. Estaba seguro de que ella haría mas que feliz a su hermano. La miro y a continuación a su hermano y les sonrió, desde ese momento deseaba con todas sus fuerzas que ambos pudieran ser felices y que así Naruto al fin tuviera a alguien con quien pudiera caminar en este largo camio que es la vida. 

— Tienes razón... yo no puedo privarte de eso que deseas y para serte sincero, me alegra escuchar que estés dispuesta a querer ayudarles. Muchas gracias, de verdad— hizo una leve reverencia que tomo por sorpresa no solo a Hinata sino por igual a Naruto. 

— Menma, ¿que estas haciendo?— le pregunto alarmado mientras le levantaba. Hinata se acerco lentamente y fue ella quien le hizo levantar la cabeza. 

— No tienes por que, aun así me pone feliz que hayas depositado tu confianza en mi a este punto. 

Y aquella dulce sonrisa, que transmitía un gracias también, fue el pacto para que aquellos dos adultos que no se habían visto en toda la vida, pero que sabían uno del otro, pudieran llevarse bien a partir de ese momento. 

...

Después de unos cortos, pero a la vez largos minutos y haber despedido a Menma, Hinata y Naruto se encontraban nuevamente en el hospital, solo que esta vez ambos se acababan de sentar en la oficina de aquel hombre que les dira lo que deben de tomar en cuenta para ayudar a Boruto. 

— Bien, como ya le había comentado a Hinata, el chico esta bien, podrá recuperarse pronto y lo podrá hacer mas rápido si tengo la ayuda de ambos. — La Hyuga y el Uzumaki se observaron por reflejo— se que sera un poco difícil pedirles esto a dos personas que no están bajo una relación amorosa, pero... todo por ayudarlo ¿correcto?— las miradas ansiosas de los dos le hizo entender que si estaban dispuestos. El doctor apoyo sus codos en el cristal que es su escritorio y cruzo sus manos las cuales topaban sus labios— tendrán que actuar de acuerdo a lo que el ve. Boruto supone que ustedes son sus padres, entonces hasta que el empiece a ayudarse a si mismo, tendrán que hacer todo aquello que conlleva una pareja matrimonial... dormir juntos, quisiera que lo hicieran con el, ya saben, sentir el calor de ¨su familia¨, intentar mostrar cariño frente a Bolt, no me refiero a besos, no, pero... quizá un abrazo, palmaditas en la cabeza... cosas que ambos estén dispuesto a hacer sin necesidad de llegar a lo extremo. 

Aquello dicho por el doctor sin el siquiera notarlo, acelero dos corazones inquietos, el solo pensar que tendrán que compartir la cama, aunque ya previamente lo habían hecho, pero era diferente, solo pensaron que lo harían esa noche. Naruto trago saliva y miro de reojo a aquella hermosa mujer que estaba sentado a su lado, y solo vino a el aquella pregunta: ¿sera capaz de controlar sus instintos? en aquellos abrazos, ¿sera capaz de solo cometer ese acto y no otro mas intimo? En su interior una risa burlona resonó — como si seras capaz— había podido contenerse ya que casi no veía a Hinata y solo podía hacerla en la cena, el desayuno y los fines de semana, pero luego de ahí siempre mantuvieron una distancia, porque sabían que no eran algo, solo intercambiaban favores, el le brindaba un techo debido a su situación y todas las tardes Bolt se quedaba bajo su cuidado. Se ayudaban, solo eso, pero de pronto aquellos sentimientos hacia ella le abofetearon en la cara. 

Y lo que el no sabia, era que Hinata estaba pensando de la misma forma. Lo sabe, en el fondo sabe que sus deseos serán mas grande que su conciencia, y no podrá reprimirlos, caerá ante la tentación que es aquel hombre, el cual sin el notarlo le ha hecho sentir felicidad en su tristeza.

— En este papel esta escrito el nombre de una medicina que quiero les compre. Ayudara a calmar a Bolt cuando empiece a recordar ¿a que me refiero? pues dolores de cabeza, cuando el empiece a tener mini flashbacks estará confuso y los dolores serán intensos. Les recomiendo la compren cuando salgan, nadie sabe cuando empezaran y hay que estar preparados. 

Naruto tomo en sus manos aquella receta medica y estuvo a punto de guardarla cuando el doctor le indico que se la diera a Hinata.

— La señorita Hyuga puede ir a comprarla. Usted y yo tenemos otro dialogo. 

Naruto asintió y le paso una tarjeta de crédito, junto a su ficha de identificación a Hinata. La chica se puso de pie y tras una leve reverencia, se retiró.

La pequeña oficina se quedo en silencio por unos segundos, el doctor miro con seriedad a el Uzumaki, lo que hizo que se sobresaltara. Quizás ya noto cuales eran sus verdaderos miedos y le iba a reprochar por ello.

— Usted hará la parte mas difícil, señor Uzumaki— empezó a decir mientras se relajaba en su sillón— quiero que ponga tantas cosas posibles de su esposa en la casa. No se, fotos de ustedes dos, algún objeto que tengas, que se tienes, de ella— aquello si que tomo de sorpresa de Naruto. En esos momentos recordó todos los objetos que alguna vez eran de su amada y que antes decoraban con amor aquel lugar, pero luego de su muerte, los arranco uno por uno, sentía que aquellos objetos, aquellas fotos donde ella sonreía le estaban acusando, le estaban culpando y aquello fue su tortura por un largo tiempo. Las guardo y solo conservaba aquella foto que era su favorita, pero pensar que de nuevo tendrá que buscarlas... le aterroriza. 

— Se que quizás sea doloroso— comento, como si hubiera leído los pensamientos de aquel rubio. — Pero debes de hacerlo por tu hijo, el lo necesita. Ademas no debes ponerlas a la vista. Me explico: quiero que las escondas, pero en algún lugar que Boruto pueda encontrarlas, quizá en su caja de juguetes, en lo profundo de su armario, en aquellos lugares que no sean tan fáciles de ver, pero tampoco tan difíciles. El empezará a preguntar y solo deberás responder que era una amiga muy preciada, transmitir tus sentimientos, pero que no sea de forma directa, darle como pistas es a lo que me refiero. Con eso los dolores de cabeza atacaran, si, pero todo valdrá la pena porque le estarás ayudando— Naruto analizó la situación, su pecho se lleno de emoción, era como si le volviera dar vida a Shion y eso, solo eso, hacia que se sintiera feliz — no se exactamente cuando recupere la memoria, pero al hacerlo quiero que me llame de inmediato y se dirija hacia acá cuanto antes. En ese momento no quiero que le diga nada a Bolt, porque lo que verá son ataques de ansiedad, preguntas de por que me mentiste, recordará lo ultimo que vivió que fue descubrir que existía una abuela aparte de la madre de su esposa. Solo manténgase callado y tráigalo, ¿de acuerdo? — aquel rubio hombre asintió decidido, el doctor le miro y medio sonrió — es todo, espero que se solucione pronto, y recuerde traerlo a las citas, me gustaría que participara en ellas. 

Naruto se puso de pie y estrecho con ambas manos, la mano del doctor, susurro un gracias y salio de la oficina. Tras aquella puerta estaba el Uzumaki sin saber que decir, se limito a suspirar tan profundo como sus pulmones le permitieron, se llevo sus manos a los bolsillos del traje y a paso lento se dirigió a la habitación de su hijo quien ya le esperaba junto a Hinata. 

... 

La noche larga había llegado al momento que ambos adultos por alguna razón habían esperado. Boruto dormía plácidamente en el medio de de sus padres mientras que ellos miraban a lados opuestos sin haber pegado el ojo. Sus cuerpos no estaban lo suficientemente cerca, pero sus corazones pedían a gritos estarlo. En ese momento Naruto recordó la escena de esta tarde, aun no se había disculpado por haberle hablado de esa forma a Hinata, y el mejor que nadie sabe que no debió haber soltado su frustración sobre ella. Apretó con fuerzas la almohada que acomodaba su cabeza y con temor volteo hacia donde ella estaba de espaldas por igual. deslumbro por unos segundos aquella piel descubierta y sintió nervios. 

— Hinata— susurro. La mencionada se sobresalto y lentamente le miró. 

— Pensaba que dormías— balbuceó en un susurro. 

— También pensé eso de ti— bromeó. La chica bajó la mirada y de pronto apareció un leve rubor en sus mejillas, le habían pillado. Ese gesto provocó ternura en el Uzumaki, quien sintió deseos de abrazarle, pero se concentró en aquello que tenia que decir — esta tarde, por la forma en la que te hable, te pido perdón, por mas enojado, estresado que estuviera, no debí hablarte así, después de todo me has ayudado tanto, no merecías ser tratada así. 

La Hyuga se tomó de sorpresa aquello, pensaba que Naruto no recordaba eso, ademas que la emoción de que la nueva situación de Boruto, había borrado por completo aquella escena. 

— No te preocupes, entiendo. No te mentiré, si que me sorprendí, pero luego comprendí que es una carga muy grande la que llevas, Naruto-kun, y que debía notar eso. Acepto tus disculpas— sonrió dulcemente. El rubio también le sonrió y levanto la mano en gesto de que fuera sacudida. La joven aceptó y ambos se estrecharon las manos por encima de un durmiente Boruto, pero al sentir el calor de su cuerpo, Naruto no lo pudo evitar y beso la mano de aquella ojiperla suavemente. El acto la tomó desprevenida y provocó un intenso enrojecimiento mientras que sentía que todo su cuerpo se estremecía, pues quisiera no solo que aquel hombre le besara la mano. Por su parte Naruto sintió un cosquilleo en todo su cuerpo y los deseos de tomarla y besarle en los labios, fueron grandes, así que el pequeño beso no tardo mucho. 

Ambos callaban y se observaban, sabiendo que dentro de cada uno las ganas de cometer un acto mas intimo estaba creciendo descontroladamente. 

— Hinata, ¿me podrías ayudar en algo?— pidió el rubio en un susurro casi inaudible. Aquella pregunta provoco nervios en la chica, pero se calmo y pensó que podía ser cualquier cosa, aunque a estas horas y que un hombre te pida algo, la imaginación te deja volar muy lejos. — Acabo de recordar que debía buscar algo para la mañana o bueno... para hoy mas tarde— bromeo nuevamente mientras desviaba su mirada al reloj y ver que era las dos menos veinte de la madrugada. Hinata se lamentó por sus pensamientos depravados ¿como se le ocurre haber pensado de esa forma? Asintió ligeramente y siguió a Naruto quien ya se encontraba abriendo la puerta de la habitación. 

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