29
Las palabras mencionadas por su hermano fueron como un rayo de sol en medio de la tormenta. Aun rondaban en su cabeza produciendo un gran eco. Toco suavemente su propia mejilla tratando de despertar de lo que quizá el pensaba que era un sueño, uno muy bonito, pero el roce le dejo claro que estaban en la realidad y que era cierto aquello que había escuchado.
— ¿Un bebé...?— se pregunto a si mismo en casi un susurro inaudible, pero que Menma había escuchado perfectamente por lo que asintió para aclarar a su hermano que era cierto. De pronto, el pecho del rubio se lleno de una gran alegría que pudo expresar con varias lagrimas de felicidad. Se limito a acercarse a su querido hermano y esta vez lo abrazo, pero transmitiendo tanta felicidad le fuera posible.
— Un bebé, Menma, un bebé...
El gozo que sentía era inmenso. Entre tantas malas pasadas que había tenido en esos cinco largos años, no pensó que hubiera un evento que le hiciera experimentar eso que tocaba su pecho en ese instante, ni siquiera cuando sintió aquella vez como Shion le hablaba a través de la carta que Boruto le había escrito. Estaba feliz porque su hermano había encontrado un gran tesoro que no todo hombre es capaz de encontrar y atesorar: Una familia, su propia familia.
— ¿Pero como? ¿hace cuanto... por que no me dijiste que estabas...? Me lo podías haber contado. Se que no me he sentido tan bien hace un tiempo, pero me hubieras alegrado el alma, me hubiera desahogado como lo he hecho en estos momentos.
Menma guard silencio analizando todo lo que Naruto le había preguntado. Luego soltó un ronco suspiro y se rasco ligeramente la mejilla; entonces Naruto noto que su hermano estaba avergonzado, siempre hacia ese gesto cuando lo esta.
— Primero, la verdad la conozco hace un año... era una compañera de trabajo. Era la única que aguantaba mis berrinches de viejo— sonrió para si mismo mientras recordaba — entonces empece a sentir algo mas que un aprecio de compañera por ella, al igual que ella por mi y pues... lleva tres meses de gestación—el rostro de Naruto se transformo completamente, tiene un embarazo ya adelantado. Menma noto su expresión y bajo la cabeza entristecido. — Lamento no haberte contado antes, Naruto... es que no quería cargarte mas de lo...
— ¡No lo ibas a hacer!—lo interrumpió en agonía— te he contado todo lo que me ha pasado, y eso que ocultaste es algo bueno, me habría hecho feliz, Menma, incluso estoy feliz ahora mismo por ti.. no debiste limitarte, me lastima saber que me hayas guardado ese secreto por tanto tiempo.
— Lo siento... mi propósito era disculparme primero y luego contarte, pero la emoción de que lo supieras fue mas grande. Yo quiero que la conozcas, quiero que formes parte de todo, esto. Quizás pienses que te lo oculte para mal, pero es todo lo contrario.
Ambos hermanos se contemplaron por unos segundos. Aunque en verdad lo había dolido el hecho de que no supiera nada hasta ahora, Naruto de cierta forma comprendía a lo que se refería, ademas de que por mas que quisiera enojarse, simplemente el saber que pronto sera tío ha disipado el enojo y la decepción, encima de que Boruto pronto tendrá un compañero o compañera. Naruto medio sonrió y transmitió a través de su mirada aceptación.
— Cuando nazca, ese día todos nos reuniremos. Bolt conocerá a su tío y a su primo.
Y solo esas palabras fueron las que dieron fin a esa pequeña, pero notable barrera que había entre ellos. Los segundos de calma se disiparon cuando Naruto sintió que su celular estaba vibrando. De inmediato saco el teléfono y al ver el nombre que acompañaba la llamada no se lo pensó dos veces. Tardo unos segundos en entrar la llamada.
— Hinata ¿que ha pasado?
— Naruto-kun, lamento molestar lo que haces ¿falta poco para que termines?
La voz detrás del teléfono se escuchaba preocupada, y esa preocupación de inmediato se le fue transmitida a Naruto.
— Acabo de terminar, pero me tomara aproximadamente una hora llegar, ¿le ha pasado algo a Bolt?— miro a su hermano como si ya estuviera acostumbrado a su situación.
— Te contare cuando llegues, así no te agobias en el cami...
— ¡Quiero saberlo, ¿que tan malo puede ser?!— grito lleno de ira y frustración mientras pensaba que la vida no podía hundirlo mas de lo que estaba. No noto hasta después de haberse desahogado y notado el silencio detrás de linea que le había gritado sin necesidad a Hinata, ella solo le esta tratando de ayudar y mira que forma de pagarlo.
— El... ha tenido una crisis... en estos momentos el... doctor le esta atendiendo... Estamos en la clínica del Doctor Yamanaka. Te espero... digo... Bolt te espera.
Y tras pronunciar las últimas palabras, colgó. Naruto maldijo en voz alta mientras le daba una patada al aire por lo que acababa de ocurrir. Su intención no era lastimar a Hinata, no tenia el derecho de hacerlo ya que la chica estaba haciendo tanto por el y encima era la mujer que amaba ¡Cielos!
— Naruto ¿que te ha dicho Hinata, que ha pasado con mi sobrino?— pregunto de inmediato aquel hombre de pelo azabache y ojos azules al ver la reacción de su hermano tras recibir la llamada. Naruto estrujo con su dedo pulgar e indice su tabique tratando de controlar su enojo y nuevamente se lamentaba por controlar este y no el berrinche que acaba de hacer.
— Necesito ir de inmediato al lugar donde se encuentra Bolt.— Explico rápidamente mientras miraba por ultima vez aquel hermoso escenario y se daba la vuelta. La mano de su hermano sobre su hombro le detuvo.
— Te voy a acompañar... a la clínica— aclaro al mirar la cara confundida de Naruto. Tras un suspiro acompañado de un berrinche asintió.
— Pero solo fuera, Boruto no puede verte. Asi por igual te presento a... Hinata— cubrió su rostro tras sentir el calor que le indico que se había colorado. Ambos asintieron y por fin se alejaron de alli.
...
Caminaba de un lado al otro por el pasillo mientras mordía sus uñas angustiada. La ansiedad se había apoderado de ella al notar que habían pasado una hora y el doctor aun no había salido de la habitación ¡el silencio la iba a volver loca! Decidió buscar un vaso de agua para así calmarse un poco.
Al llegar a la maquina, tomo lentamente un vaso y miro de forma distraída como se llenaba, hasta que el agua rebosada que tocaba su mano la saco de sus pensamientos. Rápidamente se alejo y tomo asiento en los bancos que estaban frente a la habitación cerrada donde estaba Bolt y el doctor Yamanaka. Empezó a sorber el liquido y de inmediato mordió el borde del recipiente al recordar la voz enojada de Naruto. Era la primera vez que se dirigía a ella de esa forma. Entiende que el estrés es el causante de esa respuesta, pero aun asi se tomo por sorpresa su conducta.
Suspiro lentamente y deposito el vaso entre sus piernas.
— Calma, Hinata. Todo se resolverá: Bolt, Naruto y tu serán felices pronto, no te preocupes.— Se alentó a si misma como lo ha hecho desde que tiene conciencia.
Un pensamiento intruso se apodero de su mente. Y es que ni siquiera notarlo se había dado cuenta de que su padre en verdad la había dejado. Una sonrisa victoriosa se apodero de ella. Es cierto... hace tiempo que no sabe de el y viceversa, no había aparecido ni Toneri ni Hanabi. Quizá ya se rindieron, y pensar eso le había levantado un poco el animo. Sus pensamientos fueron interrumpidos tras el sonido de una puerta que se abría. Velozmente levanto la mirada y sus ojos perla se encontraron con los celestes del doctor. Por impulso se levanto.
— Doctor ¿que le ocurre, que descubrió?
El doctor le sonrió y ese simple gesto le quito un peso de encima, hizo que su cuerpo sintiera un fuerte escalofrío lo que hizo que debiera sostenerse de aquel hombre que al parecer la traía buenas noticias.
— Tranquila señorita Hyuga, el chico esta bien— le empezó a decir— según lo que me ha dicho y la pequeña evaluación que le hice, puedo afirmar que todo estará bien, con un par de citas terapéuticas volverá a recuperar la memoria.
Aquella noticia fue como un baño de agua fría para Hinata. Sin notarlo ya estaba llorando nuevamente, pero esta vez eran lagrimas de alivio y felicidad.
— Aun así...— su expresión cambio a una mas seria— cuando el chico recupere la memoria, las terapias serán mas intensivas y continuaran durante tiempo indefinido. Necesita de alguien profesional que le ayude a sobrellevar todos esos problemas que tiene y que con la recuperación de la memoria le volverán a atormentar.
La pelinegra asintió en aprobación. No tenia sentido que recuperara la memoria si aun los errores de los adultos le siguieran como si el fuera responsable.
— Doctor... ¿Puedo entrar a verlo?
—Por supuesto, ha estado preguntando por usted todo este rato—rió y Hinata sintió un apretón en su pecho que provocaron las lagrimas nuevamente.
— Gracias, muchas gracias.
— Estoy a su servicio— saco de un bolsillo de su bata blanca una pequeña agenda azul y empezó a hojearla— en unos minutos le daré el alta a Boruto, al igual que indicarle las siguientes citas. Cuando el padre llegue, avíseme por favor, debo hablarle personalmente de la situación. Ademas de indicarles a ambos algunos consejos que deberán llevar para ayudar acelerar el proceso.
Hinata asintió levemente. El doctor Yamanaka se acerco e hizo un acto que le tomo por sorpresa, pero que a la vez lo necesitaba: Varias palmaditas en la cabeza.
— Todo estará bien, se lo aseguro.
Y tras decirlo hizo una leve reverencia y se alejo. Antes de entrar Hinata limpio sus mejillas y entro a la habitación donde Boruto estaba mirando el gran ventanal que daba a mirar el patio. Al instante de escuchar la puerta abrir, el pequeño volteo y le sonrió a su madre.
— Mami, el patio se ve muy bonito, ¿podemos ir a verlo?
Hinata sonrió mientras se acercaba. Tomo asiento en la camilla y por instinto acaricio el rubio pelo de Boruto hasta acariciar sus mejillas las cuales tienen esas peculiares marcas, al igual que las de Naruto con la diferencia de que el mayor posee tres de cada lado y el pequeño solo posee dos.
— De acuerdo, pero sera mas tarde— acepto casi en un susurro.
— Esta bien— sonrió débilmente— mami... ¿me puedes abrazar?
Hinata se tomo por sorpresa aquella petición, pero con una dulce sonrisa acepto. El pequeño de inmediato se abalanzo hacia ella y rodeo con sus pequeños brazos, la cintura de la pelinegra y deposito su cabeza en el pecho de la joven. Hinata con dulzura también le rodeo y empezó a acariciar su pelo, y tras unos segundos sintió su suéter rosa mojarse. Y es cuando comprendió que Boruto lloraba. Lo sostuvo de tal forma que sintiera que ella estaba para apoyarlo.
— Te quiero.
Un escalofrío se apodero por completo de ella, lo que provoco que ella también llorara.
— Yo también te quiero, Bolt.
De pronto el silencio fue interrumpido al abrirse la puerta de golpe. A la vista aparecio todo empapado de sudor y jadeante Naruto. El pequeño rubio al verlo se encendió una pequeña luz entre sus ojos. Se soltó de entre los brazos de Hinata y los levanto en señal de que quería ser abrazado por su padre.
—¡Papá!— grito sonriente y de inmediato el rubio mayor se acerco casi corriendo hacia el y lo abrazo fuertemente mientras cerraba sus ojos, quería sentir el calor de aquel pequeño cuerpo que con solo verle hacia que su mundo gris no lo fuera tanto.
— ¿Todo bien, pequeño?— el mencionado asintió entre sus brazos.
— Has llegado pronto— menciono Hinata quien se había puesto de pie para darle espacio a padre e hijo. Naruto se aparto de Boruto y miro sus ojos perla los cuales estaban rojos porque al parecer había llorado.
— El tren se había detenido por problemas, entonces busque un taxi, le pague extra para que conduciera lo mas rápido posible y pues aquí estoy— se puso de pie también y se acerco de manera extrema a Hinata, lo que provoco un sobresalto en la Hyuga.
— ¿Como esta, que te ha dicho el doctor?
— Todo esta bien, con un par de citas, Bolt va a recuperar la memoria pronto.
Esa noticia le quito un gran peso de encima al Uzumaki. Sus ojos llorosos daban a entender que estaba mas que feliz con eso que había escuchado.
— El doctor quiere hablar contigo, debe de informarte de algo, aparte de decirnos que hacer para ayudar con la recuperación.
El asintió y de inmediato recordó que aquel otro Uzumaki le estaba esperando fuera del hospital para también saber del paradero de su sobrino.
— Antes de ir con el doctor, quiero mostrarte a alguien.— Dijo en casi un susurro. La noticia le tomo de sorpresa, pero el hecho de que aquel rubio estuviera invadiendo su espacio personal era mas que suficiente para que su corazón latiera de forma violenta y lo que hizo que temiera que su aquel órgano para bombear sangre fuera escuchado por Naruto. Asintió en forma de aprobación y se separaron.
— Bolt, mama y yo iremos de pronto a hablar con el doctor, no tardaremos así que compórtate bien en nuestra ausencia¿de acuerdo?
El pequeño asintió y esa fue la autorización para que ambos salieran. Al hacerlo, el Uzumaki mayor le indico que le siguiera como si aquella persona fuera un misterio. Cruzaron por el largo pasillo el cual estaba siendo consumido por un tranquilo, pero tenebroso silencio. Llegaron a la puerta sin pronunciar alguna palabra hasta que llegaron hasta el estacionamiento donde ambos se detuvieron.
— ¿Me puedes explicar que haremos?
Su pregunta de inmediato fue respondida pues delante de ellos apareció un azabache que al Hinata notar bien, provocó que se estremeciera. Eran los mismos ojos azules de Naruto y tenia las mismas marcas en la mejilla, solo que aquel hombre era un poco mas alto y su mirada intimidaba, no como la mirada dulce que tiene el rubio. Entonces recordó cuando Naruto le hablo acerca de su familia, del hecho de que tenia una madre por igual una prima, las cuales había conocido anteriormente, pero también le hablo acerca de un hermano, el cual por primera vez se encontraba frente a ella.
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