25
Boruto y Hinata aun se encontraban plácidamente dormidos, sin embargo, Naruto tomaba una baño, pues ha acordado encontrarse con su hermano mayor a primera hora de la mañana. Mientras se encontraba en la ducha pensaba cuidadosamente en que le dirá a Menma, ya que el mencionado no se tomaba de buena manera las malas noticias.
Suelta un suspiro mientras estrujaba su rubio cabello al recordar como se tomo aquella vez cuando sus padres no estuvieron a favor de que Shion y el formaran una relación. Estuvo a punto de perder todo contacto con sus padres por su culpa, ademas de que fue el de la brillante idea de que se alejaran del pueblo donde vivían, rebelándose en contra de sus padres. Aunque ambos decidieron irse por senderos diferentes, no habían perdido el contacto. A parte de que fue la única persona que en realidad estuvo con el cuando Shion murió, quien de verdad le brindo todo el apoyo que su madre no le quiso dar.
Ha apoyado en la educación de su sobrino sin que Boruto lo supiera y la verdad es que le gustaría que algún día conociera la existencia de su tío. Aunque con la situación en la que se encuentran, con lo de Boruto quien descubrió que en realidad tiene una abuela paterna, le da miedo contarle que no solo una abuela, sino que también un tío, al igual que una prima segunda. Lo hará, cuando Boruto sea lo suficientemente maduro para comprender esas cosas y así darse cuenta de que en realidad su padre no lo hizo para hacerlo sufrir, sino para protegerlo. Así que por el momento la identidad de Menma seguirá oculta.
Habia salido del baño y de inmediato se dirigió a la habitación de su hijo a cambiarse, se ha asegurado antes de que la ropa que vestiría se encontrara allí, un típico traje de negocios con una corbata roja. No tardo tanto en vestirse pues ya la hora de encuentro se estaba acercando. Salio de la habitación y se dirigió a la suya donde se estaban ambos dormidos. Al entrar miro con cariño la escena, Boruto se encontraba profundamente dormido en los brazos de Hinata.
En momentos como ese es que se daba cuenta de cuan importante es una madre en la vida de un niño. Se acerco a la mesa de noche y dejo una nota explicándole a Hinata donde se encontraba, al igual de la dirección de un centro especializado para que llevara a Boruto, también la nota decía que se reunirá allí con ellos.
Se acerco a la cama y le brindo un cálido beso en la frente a su hijo. Luego de eso, miro a la chica por unos segundos y realizo el mismo acto que con su hijo, avergonzándose de ser tan cobarde y sacar ventaja de que ella durmiera para realizar tal escena. Se dirigió a la puerta y tras mirar por ultima vez a las dos personas que en estos momentos son lo mas importante en su vida, la abre y se aleja.
...
El lugar acordado es un pequeño restaurante al otro lado de la ciudad. Habia llegado cinco minutos tarde debido al trafico. Al entrar lo recibe una mesera.
─ ¿Usted es el señor Uzumaki? pase por aquí, por favor.
Sin ni siquiera recibir una respuesta por parte del rubio, la mesera se aleja y le indica con un leve movimiento de la cabeza que le siguiera. Quizá dedujo que fuera el por el simple hecho de que ambos hermanos tienen un gran parecido.
Al llegar a la mesa indicada, la chica que acompaño a Naruto tras una inclinación se despide y se aleja. Naruto se sienta de inmediato frente a aquel hombre que es escondido detrás de un periódico. El encabezado del boletín no llama mucho la atención así que no le toma mucha importancia.
─ Has llegado tarde ─reclama aun con sus ojos clavados en el articulo que esta leyendo.
─ Trafico... creo que debí salir mas temprano de casa─ se excuso de forma tranquila.
El otro hombre no volvio a responder por varios segundos. Tras un suspiro por su parte, deja el papel de lado y mira a su hermano directamente a sus ojos seriamente para luego sonreirle.
─ Es bueno volverte a ver, Naruto.
...
Hace un rato que ambos han despertado. Después de una ducha, Boruto se encuentra desayunando su cereal favorito mientras que la Hyuga ha preparado una sopa de miso con arroz frito. Ha leído la nota que ha dejado Naruto y por eso apresura el paso para buscar ayuda cuanto antes.
─ Mama ¿Por que nos hemos levantado tan temprano? ─se queja mientras juega con su desayuno─ Aun no es momento para ir a la escuela.
Hinata deja de prestarle atención al pedazo de papel para mirar a un Boruto de brazos cruzados al notar que no le están mirando. Sonríe por lo bajo ante el gesto dejando de lado la nota.
─ Recuerda que iremos al doctor hoy, Bolt.
─ Cierto, aunque... yo me siento bien, no entiendo por que hay que ir.
Hinata abre la boca por unos segundos queriendo decir algo, pero retrocede. Aunque quisiera contarle todo al pequeño es muy poco posible que lo haga. Debe dejar que el profesional le indique cómo contarle todo lo que ha pasado, por lo que se apresura con Boruto para salir y tratar de resolver este problema tan pronto sea posible.
...
Se encontraban caminando por la ciudad. Habian decidido ir primero a la clínica que esta ubicada en el centro de la ciudad.
Estaba segura de que todo aquel que pasaba por su lado pensaba que son madre e hijo, incluso Boruto lo piensa de esa forma, pero ella sabia que no era así, y le dolía todo este tema. Mira que había empezado a pensar de que no merecían ser felices y que por eso cada vez que sucedía algo bueno, sucedía algo diez veces peor.
Decidió no darle mucha importancia, debía enfocarse en el ahora, y eso era ayudar a Boruto. De pronto sintió un leve apretón en su mano. Dirigió su mirada hacia el rubio que se había detenido.
─ ¿Que pasa, Bolt?─ pregunto mirándole fijamente a los ojos. El pequeño aun no había respondido. Hinata decidió seguir con la mirada hacia donde veía el rubio. Su rostro se volvió pálido al ver que se acercaba tomada de la mano de su madre una niña pelinegra con lentes.
─ Hinata sensei...─ la pelirosa que le acompañaba al escuchar a su hija pronunciar esas palabras mira hacia donde fueron dirigidas , cruzándose sus ojos verdes con los perlas de la mencionada.
─ Hace mucho que no la veia─ empieza a decir sonriente siendo borrada esa sonrisa al instante de ver a su compañero ─ pero... ¿por que esta con Boruto?
...
Ambos Uzumakis se se miraban fijamente uno al otro, sus ojos azules iluminados decían mas que mil palabras. Era la primera vez en tanto tiempo que se veían, y la verdad es que estaban alegres de estar aquí, uno frente al otro. Naruto observo con cuidado aquellos rasgos que su hermano no tenia la ultima vez que lo vio: El pelo le bajaba a los hombros, y lucia salvaje, como si no le hubiera dado tiempo de peinarse esta mañana, ahora las marcas de la vejes resaltaban mas en su rostro, y se notaba unos pequeños sacos debajo de sus ojos, estaba seguro que no durmió bien anoche.
Pero aun así, los rasgos que compartían eran los mas notorios, razón por la que aquella mesera no le preguntara si era relativo de Menma.
─ Si que has envejecido desde la ultima vez que te vi, Menma─ esboza sonriente el hermano menor lo que provoca una carcajada tan fuerte en el mayor, que los pocos clientes que estaban allí, voltearon hacia su mesa.
─ Que quieres que te diga, Naruto, a tu hermano mayor ya lo alcanzo la vejez─ dijo mientras rascaba su nuca.─ Pero mírate a ti, tampoco estas muy lejos de mi.
Naruto asintio con una media sonrisa, mientras tomaba un sorbo del café que le llevo la muchacha que los atiende.
─ Y bien... ¿como esta Boruto?
El Uzumaki suelta lentamente la taza, y la observa mientras guarda silencio por unos segundos, lo que impacienta a su hermano.
─ Ha perdido la memoria─ observo a su hermano, la expresión que tenia en estos momentos le da a entender que no le había gustado la noticia. ─ el doctor dice que es temporal, pero... que todo ha sido debido al fuerte shock que recibió. A Boruto le ha afectado y pues... su cerebro vio como solución encerrar sus recuerdos.
─ ¿La solucion?
─ Aun no sabemos... debo llevarlo a un centro especializado en eso.
La conversación es interrumpida por el sonido de un puño chocando la mesa. Naruto al igual que las demas personas del lugar mira en silencio al causante de ese estruendo, que en este caso es Menma.
─¿ Donde esta el ahora mismo? ─ pregunta ya mas calmado, luego de haberse disculpado por el ruido.
─ Con Hinata.
─ Ah... ella.
Naruto le había contado de la situación que tenia con la pelinegra, aunque Menma no estaba de acuerdo con eso de dejarla vivir en su casa, Naruto ignoro el consejo de su hermano. Aun no le había dicho del problema que tenia y que era mayor que el simple hecho de que comparta techo con esa chica, los sentimientos que posee hacia Hinata son del desconocimiento de su hermano.
─ Naruto, te había dicho antes y te lo diré ahora: debes de sacar a esa chica de tu casa. Solo traerá problemas, un hombre y una mujer bajo el mismo techo y sin algún tipo de relación solo ocasionara problemas.
─ El caso es que no puedo sacarla y menos ahora...─ la mirada de su hermano le transmite saber el por que ─ Boruto... cree que Hinata es su madre.
...
Todas las miradas se posaban en la pelinegra. Nunca se imagino que se encontraría con uno de sus ex compañeros, aunque en cierto modo, dentro de si tenia sus sospechas.
─ ¿Sensei?─ repite inquietante Boruto, rompiendo con el silencio─ ¿De que hablas, Sarada baka? Mama no es maestra.
La respuesta del rubio inquieta no solo a la chica de gafas junto a su madre, sino que también a la ojiperla. Todo se descubrirá y afectara a Boruto, mucho mas de lo que esta.
─ ¿Mama? ¿de que hablas tu, idiota? Hinata sensei no es...
─ ¡Sarada!─ todos voltean hacia la mujer pelirosa─ ya se nos hace tarde, debemos irnos. Despídete de tu compañero y deseale que se recupere pronto ¿de acuerdo?
La pequeña asintió con un ligero puchero. Todavía dudaba de lo que había escuchado, y todavía duda por que razón su querida maestra los abandono sin razón alguna. ¿Sera que lo hizo por Boruto? Si es así, se pregunta que tiene de especial su compañero para que sea el único que pueda ver a Hinata. Le duele, ella aunque no era muy expresiva con su maestra, la quería mucho, al igual que sus otros compañeros, por eso, le parece injusto que solo el supiera del paradero de Hinata y que encima de eso, este diciendo que ella es su mama.
─ Espero que te mejores pronto, Boruto.
El rubio asintió sin en verdad sentirse agradecido de los deseos de su compañera.
Ambas se despiden, pero no sin antes la mujer pelirosa acercarse a Hinata y entregarle un papel para luego tomar la mano de su hija y alejarse. Hinata lo observo, tenia un numero que llevaba un nombre.
─ Sakura...
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