15
— ¿Dónde te encuentras?
La espera. Hace unos minutos la ha llamado y ha aceptado ayudarla. Está nerviosa, sabe que el Uzumaki le ha pedido que no volviera a tener contacto con esa muchacha, lo sabe y aún así lo ha hecho. Ahora que lo piensa con quien debió hablar fue con él y pedirle su ayuda, pero su mente estaba en blanco y ella fue la luz en ese momento. Así que por hoy hablará con la pelirroja para que la deje quedarse en su casa hasta el día siguiente pues buscará un lugar dónde quedarse.
— ¿Hinata?
De inmediato levanta la mirada. Sus ojos trasmiten preocupación, respira agobiada, está segura que ha venido corriendo hasta el lugar. La pelirroja respira varias veces y toma asiento a su lado.
— Karin.
— ¿Qué ha pasado? Si que me llevé un susto cuando recibí tu llamada. Pensé... —estuvo a punto de decir que pensaba que Naruto le había contado todo lo que ha ocurrido en su familia y que eso provocaría que no quisiera volver a hablarle, pero se contuvo —pensé que te había pasado algo terrible.
— Tal vez para ti no es terrible lo que me ha ocurrido, pero para mi es todo lo contrario— dice mientras señala la maleta roja que lleva a su lado. Karin la observa confundida.
— ¿Te irás de viaje?
— Si me fuera de viaje sería la persona mas feliz en el mundo— exclama mientras eleva sus brazos. De inmediato los baja al ver el rostro confunso de la chica de lentes. — Me han... sacado de mi casa, no tengo donde quedarme— dice al fin.
— ¿Qué? ¿por qué han hecho eso?— cubre su boca con ambas manos y la observa horrorizada.
Hinata duda unos segundos en contarle toda la verdad, podría añadir solo la parte de que la sacaron de su departamento, pero eso provocaría que la pelirroja preguntara por qué lo harían si su familia es muy adinerada, así que opta por contarle todo. Contarle lo de su padre, lo de que se escapó de su casa y trabaja, o trabajaba en un jardín de niños, las deudas, omitió contarle lo de los traumas que ha sentido con todo eso que ha pasado, si cree que no debería contarle el dolor que lleva a una persona con la cual solo conversó con ella por unas horas y sol hablaron de que si sentía mejor y finalmente le contó lo de que la sacaron del único lugar que ella podía llamar mío y que necesitaba con urgencia dormir en su casa.
Karin guardó silencio por varios minutos, estaba asimilando todo lo que la Hyuga, quien ha reprimido sus ganas de llorar, le ha contado. Suspira hondo y luego le sonríe sinceramente.
— Hinata... con mucho gusto te ayudaría. Puedes quedarte todo el tiempo que necesites, así que no te preocupes por eso ¿si?
— Te lo agradezco mucho, pero solo necesitaré el día de mañana, te prometo que buscaré un lugar dónde quedarme.
— Entiendo, pero si no encuentras un lugar, mi casa está abierta.
Ambas asienten con una sonrisa en el rostro y se ponen de pie. Ya es de hora de marcharse, el sol se está poniendo. Por fin, luego de varios días sin idea de que haría, Hinata puede sentirse un poco aliviada. Agradece que aquel día que cayó desmayada haya sido Karin quien la recogiera y sabe que le debe algo grande, pero pronto podrá pagarselo.
Se encuentran de camino a la casa de la pelirroja. Llevan un rato caminando, no se imaginaba que fuera tan largo el camino. Le apena ahora haberla llamado, lo más probable es que corrió por un buen rato para llegar hasta el parque que le había indicado. Se encuentran en silencio. Noes como si se conocieran, apenas han hablado, pero no está de mal aprovechar la ocasión para formar una amistad y ahora que lo piensa, hay una pregunta que le ha rondado por la cabeza desde que leyó la tarjeta de presentación, desde que leyó el Uzumaki que acompaña su nombre... ¿será que ella y Boruto son familia?
— Karin...
— ¿Si?
— Hay algo que me gustaría saber, tal vez no es el lugar ni el momento apropiado, pero necesito saberlo, ayudará a alguien.
Ambas se detienen y se miran una a la otra.
— Es acerca de...
— ¡Hinata sensei!
Ambas voltean hacia donde proviene la voz conocida. Karin se ha petrificado cuando ve a su primo acercarse. Sus ojos muestran asombro y no de buena manera.
— ¿Señor Uzumaki?
— La he estado buscando desde esta mañana. Desde que me he enterado que dejó de trabajar en el jardín.
— Lo lamento mucho. No he podido comunicarme con usted porque no tenía su número. La vez que lo llamé nisiquiera fue desde mi teléfono— dice nerviosa. En esos momentos siente haberlo traicionado, porque en realidad lo ha hecho.
Naruto guarda silencio y observa detenidamente a la acompañante de la Hyuga. No pensó volver a encontrarse con esa chica, pero al parecer alguien si quizo volver a encontrarse con ella. De inmediato se acerca al equipaje de la peli azul y sostiene la maleta.
— Bolt ha insistido en que la llevara a casa. Ha llorado toda la mañana cuando se enteró de que dejaría de ser su maestra— dice con una media sonrisa mientras recuerda los berrinches del pequeño.
— Boruto-kun... no he logrado despedirme de él, todo ha pasado tan rápido...
— ¿Qué le parece si viene a nuestra casa? con mucho gusto la recibiré— la invita con una sonrisa en el rostro.
— Me encantaría, pero... — observa a Karin quien aún está muda. Ella tambien la observa y trata de sonreir.
— No te preocupes, entiendo. C-creo que con... N-naruto estarás mejor. Además de que Boruto quiere tambien verla— se dirige hacia Hinata sin mirar el rostro del rubio — hablamos luego... ¿si? espero que todo se resuelva y me terminas de preguntar luego lo que querías.
Hace una leve inclinación y se despide. Ambos se quedan en silencio hasta que Naruto empieza a alejarse y se acerca a su auto, guarda las maletas y entra al auto, antes le abre la puerta del copiloto para que ella entre y arranca. Guardan silencio hasta que se acercan a un semáforo en rojo y Naruto se detiene.
— Hinata sensei...— empieza a decir aún viendo al frente— no soy quien para decirle que debe o no debe hacer y tampoco es de mi incumbencia saber, pero... ¿de que queria hablar con Karin?
Hinata se queda en silencio. Está nerviosa, le sudan las manos. No puede creer que hace unos minutos estaba de camino a casa de esa chica y que en un momento se encuentre al lado de Naruto.
— ¿Es acerca... de Bolt?— pregunta al no escuchar una respuesta y suspira, Hinata aún no quiere decir nada — hay una razón por la cual no quiero que Bolt sepa la existencia de esa chica. Hay una razón por la que no quiero que se entere de que tiene toda una familia que desconoce... tal vez me juzga, pero lo hago por el bien de mi hijo— su voz empieza a sonar ronca.
— Yo... entiendo que es por el bien de Boruto-kun, pero... el necesita saber que no está solo. Que hay personas aparte de su padre y de su abuela materna que lo quieren...
— ¡¿Cómo pueden quererlo si nisiquiera querian que naciera?!— golpea el claxon y deja su pueño sobre el haciendo que solo se escuche el sonido que emite. Aprieta sus dientes mientras unas lágrimas caen por sus mejillas.
Hinata lo observa horrorizada mientras cubre su boca con ambas manos, no puede creerse lo que está escuchando. Trata de comprender lo que acaba de escuchar.
— ¿No... querian que Boruto-kun... naciera?
El semáforo ha cambiado de color, los autos cruzan por el lado del vehiculo detenido mientras lanzan insultos, pero ni uno ni el otro los escucha, pues sin querer una puerta del corazón de ese rubio que en estos momentos trata de no llorar, se ha abierto.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top