d i e c i n u e v e
La emoción se apodera de mí cada vez que veo al señor Kim reír.
¿Debería seguir llamándolo así?
Cuando lo conocí, sombrío y triste, jamás pensé que terminaría enredándome con el.
No me arrepiento. A pesar de que mi madre rechaza la idea.
No me interesa lo que los demás piensen.
Quiero hacerlo feliz.
Más de lo que el me hace a mi.
Señor Kim, lo amo. Gracias por hacerme el amor.
Prometo ser la mujer que lo saque de este hoyo lleno de oscuridad y aburrimiento llamado rutina.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top