Torpe

–Hoy haremos, ¡manualidades! –Ji Eun alzó los brazos y yo fruncí el ceño. Si, estaba aquí en contra de mi voluntad.
Después de mi pequeño accidente le pedí que no se me acercara más, pero está más loca que una cabra que ni yo mismo la puedo controlar.

Coloco una hoja de tela, pinceles, una frasco con agua y pinturas de acuarelas frente a mi. La mire con mucho odio.
Ella me sonrió y con un susurro se fue.

No quise hacer nada, pero empezaba a aburrirme y no había traído conmigo uno de mis libros.

Comencé a pintar sobre la tela cosas aleatorias hasta que por fin me harte y No Eun se dignó a subirme a mi habitación.

–¿Necesitas algo más? –pregunto amablemente y yo me negué.

–Que te vayas –fuí hacía la ventana dándole la espalda, dándole a conocer que quería estar sólo.

Al parecer se dio cuenta de que este es mi lugar favorito. Y se fue.

Al día siguiente Minseok tampoco llego. ¿Qué le pasó a ese chico?

–He escuchado que se fue de viaje, sólo son vacaciones –dijo Ji Eun como una vieja chismosa acomodando las sábanas de mi cama. ¿Acaso me leyó la mente?

Hoy mis amigos vinieron a visitarme, todos vinieron, hasta Kris trajo a Julie, me sorprendí.

–Hola Kyungsoo. –se puso de cuclillas y yo la salude con un movimiento de cabeza. –traje chocolates, de los que te gustan. –extendió una caja roja dejándola en mis piernas. Ella siempre supo que yo estaba en contra de mis amigos, y una vez charle con ella por un rato y le conté ese pequeño secreto.

Todos vinieron a "alegrarme" el día, pero yo sólo esperaba a que se fueran.

Todos estaban alegres menos Chanyeol. Cuando los chicos vieron su semblante susurraban cosas como "lo siento" "olvídala viejo" y reconfortaban su hombro.

¿Qué habrá pasado?
Todos comenzaron a irse excepto el. Me dio curiosidad por preguntarle.

–Chanyeol –lo llame, el, que estaba por salir, dio medía vuelta.
–¿qué te ocurre? – se le llenaron los ojos de lágrimas y no podía explicarme que estaba sucediendo.

–E-es Min. –susurro luego de terminar de llorar.
Me contó lo que había sucedido con ella.
Nunca lo había visto de esa manera, siempre era tan alegre y torpe, el y Baekhyun se encargaba de darle vida al grupo por sus bromas, pero ahora lo veo muy apagado.
La hora de visita se había acabado y Ji Eun se encargó de avisarnos.
Chanyeol se despidió de mi.
Sentí como Ji Eun lo miraba. Quizá ella también se dio cuenta de su dolor.

–Es hora del baño. –mis mejillas se ruborizaron. Sólo espero a que esta vez me deje sólo y no se quede a jabonarme la espalda y a jugar con su patito de hule a "la avalancha".

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