*~♡Final♡~*
Era una mañana normal en la SH, la mañana normal de un día agitado pues los estudiantes de aquella prestigiosa institución se encontraban entrando a lo que sería su última semana de clases, antes de unas merecidas vacaciones de invierno, promoción de año para unos y... culminación de la preparatoria para otros.
Como era el caso de cierto ojiazul, que en ese momento jugaba con sus dedos sobre el escritorio, apenas podía creer que ya iba a entrar en la universidad algo que para muchos era tan lejano e inalcanzable ¿en qué momento el tiempo había pasado tan rápido? ...Suspiro y solo saco su celular de su bolsillo, mirándole con cierto desdén ni siquiera tenía con quien compartir su sentir (Fred no entendía mucho de esas cosas) y no es que fuera un "miedica" solo que estaba algo nostálgico, Golden no iba a asistir más a la prepa gracias a sus notas (Y quizás una que otra ayuda de su familia) había solicitado que las últimas actividades del semestre si fuera necesario se las evaluaran desde casa, Chica estaba presente pero sentada hasta al frente de la clase charlando animadamente con Puppet cosa que se le hacía curioso pero no es como que tuviera que preguntar al respecto, Bonnie estaba enfermo al parecer había pescado un fuerte resfriado por lo que su novio no dejaba de mandarle mensajes cada dos por tres, ¿y Fox? El hombre parecía tener un letrero de "ALEJATE" escrito con sangre en su frente pues, estaba en el asiento del final de la clase, con sus piernas sobre el escritorio y sus brazos igualmente cruzados con sus manos hechas puño, podría jurar que le había escuchado rechinar los dientes al oír al profesor de filosofía informar que cierto rubio también estaba eximido de dicha clase y que por tanto no les acompañaría en la ultima semana.
Se crispo y volteo su rostro hacia al frente inmediatamente tan pronto el pelirrojo noto que le observaba ¡Mierda, ese zorro nunca se había visto tan amenazante! Y eso era mucho decir! Resoplo resignado y se limitó a levantar la tapa de su escritorio para buscar sus libros, cosa que le hizo parpadear un par de veces al encontrar algo poco usual en el...una carta perfectamente sellada con una calcomanía de corazón y que en su pie de página decía con letra de molde un simple "Para Freddy".
Parpadeo.
A la vez, en unos escritorios un poco alejados, de donde se encontraba el ojiazul, cierto pelimorado de ojos bicolor, se encontraba bastante sonriente mirando la escena, mientras una chica de largos y verdosos cabellos, solo soltaba uno que otro resignado suspiro, vaya.
-Entonces...¿Al final si, le diste la carta?- preguntó en un tono muy carente de emociones, mientras el otro le hacia la típica señal de "Ok" con sus dedos, ella permaneció inmutable- No sé qué esperas declarándotele el último año de curso - musitó como si aquello fuera impensable y tonto, quizás así era pero suponía que ya no había marcha atrás para ello.
-Pues ya me las he jugado todas con Freddy, la única que me falta es el acercamiento directo, y ¡Creo que esta vez funcionará!
La joven alzo una ceja, aunque el flequillo que cubría sus ojos no dejaba ver aquello, es decir ¿Qué consideraba el contrario como "jugárselas todas"? Hasta donde ella sabía Owin había estado interesado en el castaño, desde el 2 año de preparatoria, en ese entonces Feddy solía peinarse con el cabello suelto y un flequillo un poco más largo, era...un joven bastante simple desde su punto de vista simpático y tranquilo, a veces le había visto hablando solo, pero nada que le pareciera particularmente extraño es decir, sus amigos eran mil veces más...peculiares. El caso es que su compañero, JAMAS había hecho algo más allá de observar al castaño desde una distancia razonable, quizás recogerle un lápiz que se le caía, o entrar al baño justo después de que él salía, en una ocasión se sentó justo detrás de él y había pasado al menos 15 minutos oliendo su cabello, cosa que a ella le pareció espeluznante por cierto...
Pero Freddy no había notado ninguna de esas "Sutiles señales" es más, estaba segura de que el ojiazul ni siquiera sabía de la existencia de su amigo, por lo cual no le sorprendió que el castaño tomara la carta con confusión y le diera un par de vueltas rascando su mejilla, en fin algo de decepción en la juventud formaba el carácter ¿No?.
*¡¿Es una carta de amor?!* soltó con exaltación cierto ojinegro, mientras flotaba a un lado de su contraparte, el cual solo suspiro.
-Eso parece, pero no está firmada...- informo, además el contenido era bastante simple, solo deducía que era con intenciones románticas por la calcomanía en forma de corazón, ya que el resto era un : Por favor ¿Podríamos vernos hoy a la salida de la HS?.
*¿Crees que sea de una chica tímida? * Le preguntó el ser de sombras casi como si aquello le hiciera ilusión aun que claramente bromeaba al respecto, Freddy solo sonrió por debajo y negó varias veces con la cabeza.
-Ni idea, supongo que lo sabremos más tarde...- añado, antes de solo parpadear un par de veces al sentir como aquellos delgados y translucidos brazos acabaran rodeando lentamente su cuerpo, incluso podía sentir la barbilla ajena en su hombro.
*Entonces...¿Si piensas ir, Freddy?*
Encogió de hombros
-Mmmm creo que sí, no tengo mucho que hacer hoy de todas formas y siendo la última semana no tengo nada que perder...-aclaro, al mismo tiempo que solo podía sentir los brazos ajenos haciendo un poco más de presión en su pecho, sus mejillas se sintieron apenas levemente más cálidas, al instante aclaro su garganta - ¿Fred?... ¿Pasa algo?-preguntó en un tono un poco más bajo de lo usual, apenas escuchando un pequeño resoplido cerca de su nuca y un "Nada" también bastante más bajo del tono que el contrario solía utilizar.
Y por alguna razón, aquello le removió un poco, es decir no quería que Fred se hiciera ideas raras, que aceptara ir a ver quién era la persona de la carta no quería decir bajo ninguna circunstancia que estaba interesado en dicha persona, más bien era algo de...¿Curiosidad? Presumía que podía considerarse de esa forma., claro que su relación con Fred era cada vez más extraña y consideraba que incluso podría considerarse algo...
Es más si era sincero incluso estaba esperando una pequeña escena de celos, como la que obtuvo después del "beso" con Golden (que la verdad fue tan corto y efímero que él al menos no podía considerarlo como algo trascendental) Sin embargo, tal vez su contraparte de alguna forma estaba asumiendo que él, necesitaba una pareja o algo por el estilo.
-Oye, Fred...-quiso aclarar, no obstante solo pudo percibir aquella respiración un poco más fría dando contra su cuello, un ligero escalofrió llego a su espalda y lentamente solo levanto su mano para colocarla sobre una de las ajenas, misma que no tardó mucho en entrelazar sus dedos en un encuentro bastante cálido y agradable, sonrió y dio un suave suspiro casi de alivio- Tonto...-musito, no esperándose otra respuesta aparte del:
*Tú eres más tonto*
-Al menos yo no me quedo viendo, los especiales infantiles todos los fines de semana~
*Freddy te estás pasando...*
Río por debajo, antes de solo cerrar sus ojos un par de segundos, y recargarse mejor en su asiento con bastante calma, la verdad es que no sabía si eso era normal o siquiera posible (Su sentido más lógico y racional le decía que no, pero no es como si alguna vez le hubiera hecho mucho caso) , pues siendo particularmente honesto en términos sentimentales...él no podía decir que se sentía solo, tal vez porque jamás lo había estado, no necesitaba hacerse de una novia o un novio para convencerse de eso, pues...él podía percibir a Fred, sentirle y entenderle mejor que nadie, aun si habían discusiones de por medio.
Y dudaba llegar a esa conexión con alguien más.
Apretó un poco el agarre en sus manos, antes de escuchar sonar la primera campanada del día, vaya...ya era la hora del almuerzo.
Por otro lado.
Cierto ojigris, solo dejo escapar un pesado suspiro, nunca había sido una persona floja o sedentaria, no obstante desde su regreso de la HS esa tarde, naturalmente no tenía ganas de levantarse de la cama, había tenido incluso que utilizar sus influencias para que le permitieran faltar a los últimos días de instituto, su padre no estaba del todo de acuerdo pero no sería posible sacarle un mejor trato.
-Maldición - resoplo, dándose otra vuelta en aquella amplia y desordenada cama, sus brazos de vez en cuando se abrazaban a una abultada almohada que se encontraba frente a él, pero otras veces solo rodaba como un tronco sin tener ningún lugar predeterminado.
Su teléfono no dejaba de sonar, pero por alguna razón tampoco tenía ganas de mirarlo...habían mensajes de todos sus amigos, Freddy, Bonnie...Chica y Fox, ciertamente sentía que se le caería la cara de vergüenza si veía a la rubia, y al pelirrojo simplemente prefería mantenerlo lejos, en la HS no tenía escape y aparentemente era muy débil para enfrentarle así que, ese era el resultado.
Suspiro.
No era justo, realmente no se sentía nada feliz de tener que pasar esos días tan trascendentales, sólo de esa forma lejos de sus compañeros, pero si volvía a ver Fox, no estaba seguro de lo que iba a pasar de alguna forma todo entre ellos era tan explosivo, improvisado... mágico.
Sin razonarlo dio otra vuelta sobre sus sábanas y llevo lentamente una de sus manos hacia sus labios, rozándolos suavemente, si tan solo pudiera elegir.
Si tan solo pudiera cambiar lo que había pasado.
Elegiría no sentir que se derretía cuando observaba fijamente al contrario, sus gestos tan rudos masculinos en todo el sentido de la palabra, su lado infantil y francamente divertido, aquella mirada color ámbar que parecía atravesarle para averiguar todos sus secretos.
No podía luchar, la resistencia era inútil e ilusoria.
-¡Ufff!- tapo su rostro con una almohada su respiración se sentía pesada, como si ese simple acto de le complicará.
¡¿Por qué?!
Apretó el agarre.
Si pudiera elegir...quizás hubiera elegido jamás dar esa fiesta.
Otro mensaje hizo su aparición, sabía que seguramente sería de "él" y acabaría leyéndolo como los otros 150 (solo ojeadas rápidas y no...no respondía ninguno).
Como si necesitara que le recuerden lo cobarde que era.
Mientras tanto.
Cierto ojirubi, apenas podía sorber por su pequeña y rojiza nariz ¡No tenía idea de en qué momento se había enfermado! Pero esa mañana abrió los ojos y su garganta le dolía a horrores su cabeza se sentía pesada y el termómetro marcaba 38°, joder...odiaba enfermarse, era un chico sumamente activo aunque no lo parecía el tipo de persona que disfrutaba subiéndose a las ramas de los árboles, escabulléndose en cada sitio que encontraba, practicando con su banda y saliendo con su insoportablemente lindo novio.
Sin embargo no era tonto, sabía que las cosas con sus compañeros estaban un poco tensas, no tenía todos los detalles pero estaba seguro de que la tensión sexual que existía entre Fox y Golden tenía algo que ver.
Y aunque podía tomarse como "ser chismoso" de su parte, quería acercarse y ofrecer su ayuda en lo más que pudiera, pero claro. Primero tenía que ayudarse a sí mismo, por lo que acabo inclinándose sobre la cama, solo para soplar su nariz con un pequeño pañuelo blanco, sentía que podía respirar AUN MENOS, estaba congestionado, y ardía, su mirada se encontraba algo acuosa, su teléfono ya tenía varios mensajes de Bon.
Cosas en plan:
"Conejito ¿Estas comiendo bien? Podría ir a llevarte algo, total las clases casi terminan..." (9:35 am)
"Duerme un poco más " (10:01 am)
"Abrígate bien por favor ;-; " (10:08 am)
"Me preocupa que te quedes solo y enfermo amor...está bien que tus padres, tienen que trabajar pero estoy yo y quiero ayudarte" (10:30 am)
Suspiro y mal disimulo una risita, la verdad es que su amado era lo mejor de ese jodido mundo, hasta se sentía mal por decirle que estaba solo, ya hasta podía ver a su Bonboncito tratando de terminar rápido sus clases buscando alguna manera de escaparse para ir a verle, y aunque la idea le hacía sumamente feliz, no podía permitir tal cosa, no quería contagiarle por lo que sus respuestas siempre tenían el mismo espíritu, algo en plan.
"Estoy bien, tu tranquilo maestro... (>.n)9 " (9:40 am)
"Soy inmune a la gripa jeje <3 " (10:10 am)
"Mamá llegara pronto, no hace falta que salgas de clases ¿Vale? " (10:35 am)
Movió ligeramente sus hombros y volvió a recostarse por completo en su cama, solo tenía que resistir más de lo que lo estaba haciendo en ese momento, quizás levantarse cuando sus piernas tuvieran al menos un poco más de fuerza e ir a darse un baño, eso solía disminuir la fiebre. Subió aquel edredón que lo protegía del frío de las noches dejando escapar una estrepitosa tos, apenas era consciente de que la habitación no le estaba dando vueltas.
-Quizás, si me quedo en cama toda la tarde...-asumió sin muchos ánimos, de hecho su voz se escuchaba un poco rasposa, mientras ocultaba su rostro en la suave almohada, debía dormir más, era plenamente consciente de ello.
Aunque aquella consciencia poco a poco se iba apagando.
Al menos hasta pasadas unas pocas horas o ¿quizás solo habían sido minutos? No lo tenía muy claro, estaba muy ido para siquiera razonar la respuesta a aquellas preguntas básicas, pero el caso es que ya no sentía como si su cabeza fuera a reventar...su cuerpo seguía caliente y débil pero, al menos...al menos tenía aquella confortable tolla húmeda en su frente...
Un segundo.
-¿Mamá?-pregunto colocando su mano sobre aquella toalla para evitar que se moviera de su lugar mientras lentamente se sentaba sobre las sabanas, su expresión estaba algo confusa mientras instintivamente buscaba su teléfono celular, eran las 12:10 pm, es decir hora del almuerzo...pero su madre no salía del trabajo hasta pasadas las 3:00 pm, apretó ligeramente sus labios y trato de mantener enfocada la puerta de su habitación, la cual no tardo demasiado en comenzar a abrirse, dejando denotar una bandeja de desayuno, donde se observaba un plato sopero, jugo de naranja y una cuchara.
¿Qué...?
-¡Conejito, ya despertaste! -Declaro con alegría contenida, cierto peliturquesa, al instante que el ojirubi parpadeaba y entrecerraba sus ojos en su dirección- ¡Qué alivio, estaba tan preocupado!-aseguro dejando la bandeja de lado sobre la mesa de noche, apenas para acercarse lo suficiente - cuando llegue estabas ardiendo en fiebre...¡Pensé que ibas a colapsar! Me asuste tanto que casi llamo a una ambulancia...-declaro aquello último con un deje de vergüenza, mientras rascaba ligeramente su mejilla izquierda con uno de sus dedos.
-Bon...-aquel suave susurro apenas pudo escapar de los labios del animatronico, cuando el Toy, frente a él saco la lengua con cierta diversión y alivio dándose un ligero golpecito en la cabeza, entonces le miro sentarse al bode de la cama, cruzando sus piernas
-Lo siento Bonnieto., sé que dijiste que no tenía que venir a verte...pero no podía quedarme de brazos cruzados si sé que la estás pasando mal -aclaro cruzándose de brazos, mientras mostraba aquella fila de blancos dientes en una buena y bien formada sonrisa- ¡así que decidí que el día de hoy seria tu enfermero personal!-afirmo con cierto orgullo, a lo que su "paciente" suspiro reprimiendo su propia alegría...si era honesto no le gustaba mucho estar solo últimamente, antes estaba acostumbrado, antes no le importaba. Pero desde que el contrario y sus amigos habían llegado a su vida, desde que tenía más de una razón para levantarse de la cama y tomar una gran bocada de aire...entonces...
-Saliste de clases...-acato, juntando sus manos sobre su regazo con cierta debilidad, el contrario se encogió de hombros.
-Fue por una buena causa...Además estamos terminando Bonnie, no son días tan importantes...
-Podrían hacerte un examen sorpresa...-tocio- no deberías confiarte maestro...
El otro pareció meditarlo unos pocos, segundos, antes de solo rodar los ojos quitándole importancia al asunto ¿Acaso su novio, no tenía muy presente que era su máxima prioridad? De hecho la sola idea le ofendía un poco...por eso, solo pudo mantener su mirada fija en cada una de sus facciones., una vez...su mano se colocó en la mejilla del mismo, suave y calentita gracias a la fiebre...bastante más roja de lo usual.
-No me importa -aclaro tajante- mi novio está enfermo y quiero cuidarle...Además ¿Qué pasa si se pone peor? No señor...puedo tener miles de otros exámenes, pero tengo un solo novio...¡Y me costó mucho conseguirlo! -acoto en un tono que se debatía entre los dramático y lo meloso, para ese punto si fue inevitable que una carcajada algo congestionada saliera de los labios del animatronico, de hecho aquello termino en un leve ataque de tos que solo paro al recibir un par de palmadas en su espalda.
-Ay Bon...~-musito como su cansada y gastada voz se lo permitió.
-Sí, si ya sé que soy un desastre-bromeo el moreno moviendo sus cejas antes de solo ayudar al contrario a recostarse mejor sobre las almohadas- vaya...tienes las mejillas rojas..-susurro, acariciando con suavidad entre sus dedos los cabellos del contrario, como si con ese simple movimiento tratara de confortarle.
-Siempre que te acercas ~
-¿Ahora quién es el que quiere, hacerse el graciosito?- el moreno mordía su lengua con diversión- venga...te daré algo de comer hice una sopa de vegetales divina~
-No puedes decir que es de vegetales y esta divina...
-No digas que no, si no la has probado.
-Maestro no tengo 3 años...
El contrario se encogió de hombros y solo extendió su mano hacia a la bandeja, donde estaba la comida, tenía una tarde entera de planes y cuidados para su paciente.
-Por cierto Bon...
-¿Si?- tomo cuidadosamente una cucharada y soplo la sopa, para alejar el vapor.
-...Sé, que quizás es tarde para preguntar pero...¿Cómo entraste a casa?...
-Oh, eso fue fácil tu madre me dijo que siempre esconden una copia de la llave en la maseta 3 que está al lado de la estatua de gato...
-Debe confiar mucho en ti.
-Sip
-Es que el maestro, tiene cara de buen chico...
-Bonnieto...no sé si lo notas pero... ¡Soy un buen chico!.
-Jejeje~
Regresando a la HS.
Un gruñido escapo de los labios de cierto pelirrojo, quizás en un intento de retener la cólera que en ese instante se estaba a punto de escapar de su ser...¡Y vaya que aquello era difícil, porque su fuerte no era el autocontrol!.
Y menos cuando observaba todos los mensajes que había decidido mandarle a cierto magnate, cosas tan sutiles y delicadas como:
*¡¿Es verdad que no vas a asistir, a la última semana de curso?! (9:05 am)
*¡RESPONDEME DON BRILLITOS! (9:10 am)
*¡Te cambiaste de numero o que?! (9:35 am)
*¡Responde, COÑO! (10:00 am)
*¡¿Sabes, ME DA IGUAL! (10:03 am)
*?! (10:04 am)
*¡Maldita sea contigo!, ¡LAMPARA FUNDIDA! (10:40 am)
*Vete a la mierda... (11:06 am)
*¿Enserio vas a hacerle eso a los chicos? Se supone que tendríamos una gran despedida de curso y esa madre!, PERO NOOOO TU PREFIERES ADANDAR DE DRAMAQUEEN! (12:10 pm )
*Ni te atrevas a decirme que escribí mal en ingles porque no respondo... (12:11 pm)
*¡Me estoy quedando sin crédito, responde! -inserte emoticón de perro rabioso- (12:37 pm)
*GOLDEN ES LA ÚLTIMA ADVERTENCIA, ATIENDE EL JODIDO CELULAR! (12:40 pm)
*¡Ni quien, quiera ir a la fiesta de curso contigo! (1:05 pm)
*... ¿Estas bien? (1:10 pm)
Y el último hasta el momento.
*Contesta o asume las consecuencias, no estoy bromeando. (1:50 pm)
-Uff...¡ya te salió el payaso!-informo mientras dejaba de mirar aquel aparato de comunicación y simplemente procedía a guardarlo en el bolsillo de su pantalón, bien ya había actuado por las buenas, ahora...
¡Sería una guerra sin cuartel!.
Mientras tanto.
-¡¿VES?!, ¡Seguramente ya sabe que soy yo!..uy ¡¿Y si, se me declara él?!~
-Owin...
-Porque creo que sería muy vergonzoso...¡Imagínate que los dos, hayamos deseado lo mismo por tanto tiempo!
-Solo se compró un helado de uva - añadió con lógica y algo de pena ajena, la chica del largo cabello verdoso, mientras su compañero resoplaba como si con ese gesto dijera " MUJER DE POCA FÉ!".
-Obviamente se lo compro porque le recuerda a mi~
-...
Ella solo negó con la cabeza, para sentarse tranquilamente en aquella banca del parque desde donde observaban todos los movimientos de cierto castaño, las clases en la HS ya casi terminaban así que en algún momento, el pelimorado debería acercarse al castaño, que simplemente saboreaba su helado a la sombra de un árbol a donde se había ido a tumbar, luego del almuerzo y las clases de lenguaje.
Como ya había dicho un chico simple.
-Cami observa al maestro ~
-¿Qué vas a hacer?
-Llego la hora del acercamiento directo~
-Oh...
-¡Ahora o nunca!
-Por tu propio bien deberías elegir "nunca"...
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Mientras por otro lado, cierto rubio de ojos grises, solo podía suspirar con cierta resignación al final había dejado su teléfono en la habitación no quería verlo, no quería seguir discutiendo con Fox, bueno la verdad fuera dicha el zorro era quien discutía y el solo dejaba detrás de si aquella estela de "confusión" que seguramente sentía el contrario.
Pero confundido estaba él, no necesitaba más de eso...¡Quería estar tranquilo!, ¿era mucho pedir? A lo mejor si lograba dejar su cabeza fresca un rato llegaría a conclusiones lógicas, pues estaba más que claro que no podía huir para siempre a no ser que se cambiara de ciudad y/o país, por supuesto no es como si aquello fuera una locura que alguien como él, no pudiera hacer pero...
La luz parpadeo y el magnate levanto la cabeza hacia los muy elegantes candelabros de la cocina, ¿Había algún problema? Eso era algo que nunca había tenido que presenciar en su casa, por lo que solo pudo mostrar un gesto de sorpresa cuando el parpadeo se hizo constante, una, dos, tres veces...hasta que finalmente las tinieblas reinaron por completo.
-¿Qué...rayos?-cuestiono para sí mismo, antes de que una alarma comenzaba a resonar, ay Goldencito justo cuando necesitabas un poco de paz, a veces el "destino" podía ser muy caprichoso.
"¡Joven Golden!, ¡Joven Golden, ¡La mansión está presentando una falla en su sistema eléctrico!, ¿Se encuentra usted bien?!"
Por dios...
-¿Falla, en el sistema?- musito para sí mismo, eso sonaba ilógico por no decir que en su situación era por demás imposible ¿No? Tenía un protocolo de seguridad muy estricto y revisiones casi diarias.
La alarma se hizo más fuerte y rítmica por lo que aquel escolta, de traje, gafas y sombrero negro que había aparecido para recogerle llevo rápidamente una de sus manos a su oreja atendiendo el pequeño intercomunicador mediante el cual recibía instrucciones, soltando de inmediato cosas como "¡¿Qué?! Si...está conmigo...no, no es posible...¡Entendido, yo me encargo!" trago saliva ni siquiera había querido preguntar cuando el tono serio de aquel sujeto se hizo presente con un mensaje simple.
"Alguien está tratando de entrar en la mansión, tengo órdenes precisas de mantenerle a salvo. "
A la vez, en una situación quizás mucho más entre comillas "tranquila".
-¿Owin...?-susurraba con cierta sorpresa el joven de ojos azules y castaños cabellos, mientras se echaba ligeramente hacia atrás sobre sus pasos en el césped de aquel parque, mientras el pelimorado solo sonreía entusiasta.
¡Definitivamente no sabía que decir! Es que...claramente, él estaba esperando algo, a "alguien" por simple curiosidad, pero entre todas sus opciones jamás considero que...
*Muy bien Freddy, esto es lo que vamos a hacer! Respira profundo, fingiremos un desmayo y cuando él corra a buscar ayuda, ¡Nosotros corremos en sentido contrario! Luego fingiremos demencia y después de la graduación no volvemos a verlo!* aseguraba sin muchos problemas el shadow, mientras su recipiente le callaba mentalmente.
-Fred, silencio no queremos ser groseros...-musito el castaño, mientras el mencionado rodaba los ojos.
*¡¿Grosero yo?!, ¡Grosero él, que se declara a alguien que ni conoce!*
-Es Owin ha estado en nuestra clase desde tercero B...
*¡¿De verdad?! Nunca lo había notado...*
-Es el amigo de Cami...
*¡Ahhh, la tabla! No importa mientras tenga una linda cara yo creo que...*
-¡Fred te hablo de Owin, no de Cami!
*Ah bueno, entonces se directo! Dile que es raro y que no queremos nada con él~ *
-¡No puedo decirle eso!
*¿Por?~*
-Es muy insensible y no me gusta...
*¡Ay, por dios Freddy!*-gruño el ser de sombras, poco antes de que aquel joven de ojos bicolor se acercara despacio al castaño y sin meditarlo demasiado tomara las manos del mismo haciéndole erizar, ¡¿Quién se creía ese tipo para tocar a su Freddy?!.
-¡Sé que seremos muyyy felices juntos!- informaba el pelilargo, mientras el ojiazul solo podía sentir una de sus mejillas de temblar un poco antes de dejar salir una risita visiblemente nerviosa, ¡Oh diablos!.
-P-Pues...veras...jejeje-el castaño desvió la mirada- como...me explico...
*Dile que es raro, raro, raroooo y que no saldríamos con él, ni a la esquina!*
"¡Que, no puedo decir eso Fred!" replico también mentalmente el ojiazul, antes de aclarar su garganta y enfocar al pelilargo que tenía al frente, de hecho trato de hacerlo de la manera menos, pesada posible.
-Jejeje...yo no creo, que eso pueda ser...mmm ¿Posi..ble?
Ahora fue el turno del de lentes para parpadear.
-He...¿Porqué?-preguntó este alzando una ceja, bastante incrédulo.
-Pues por...
*¡Porque eres más raro que político honesto!*
"¡Fred, silencio joder!"
Trago saliva, diablos sería más fácil organizar sus ideas si su shadow solo...
-Escucha Owin..e-eres agradable, peculiar y todo...pero...-balbuceo quizás buscando rápidamente en sus cabeza cuales eran las mejores palabras, ¿Qué estaba bien decir? Y porque por supuesto, sin embargo lo que no espero fue que el ceño del pelimorado se frunciera notablemente mientras le miraba con una ceja alzada.
-¿Peculiar?, ¡¿Me estas llamando raro?!-razono, a lo que el castaño solo soltó una risita nerviosa, echando uno de sus pies hacia atrás mientras un divertido Fred cantaba "¡BINGO!" joder, lo iban a volver loco a ese paso!.
-N-No fue exactamente lo que quise decir...-aclaro su garganta, a lo que los pasos ajenos comenzaron a acercarse nuevamente, se crispo.
-¿No...?-cuestiono seriamente, el de ojos bicolor, escalofrió tras escalofríos, ¡MILES DE ESCALOFRIOS!., ¡Cielos!.
-No...veras yo...solo pienso que quizás no sea jeje -rasco su mejilla un poco dudoso- ya sabes... al-algo así como "tu tipo" porque yo...
-¿Por qué, tú? ...
*Me amas a mí ~* canturreo el shadow, simplemente rozando sus frías mejillas con las de su contraparte de forma divertida y sin tardar demasiado solo sacarle la lengua al joven frente a ellos, aunque este no podía verlo, lo hacía solo por mera satisfacción.
"¡Fred silenci...!"
Parpadeo, ¡No era mala idea, ahora que lo razonaba!.
-Salgo con alguien más...- resolvió añadir con algo de pena, entonces el pelimorado coloco una mano en su barbilla.
-¿Enserio?...
*¡¿Enserio?!*
Aquellos dos diferentes tonos de voz resonaron por el lugar, mientras el pelinegro llevaba sus dos manos a sus moradas mejillas, y el de ojos bicolor, solo los entrecerraba haciendo retroceder un poco al castaño, ¿No sonaba creíble acaso?!.
-¿Y ...Cómo se llama la persona con la que sales?
Trago saliva y solo escucho una risita a su oreja junto con un *Vamos Freddy! Dileee ~ *, ¡Diablos! Aún estaba a tiempo de reconsiderar sus palabras y quizás solo añadir que más bien solo estaba enamorado o...decir un nombre muy creíble, alguien con quien pasara mucho tiempo...¿Si mencionaba a Golden? Era simple. Era fácil, era infalible, era...
-Fred...
Diablos.
Mientras tanto en la mansión de los Golden.
-¡¿Y-Ya?! -exclamaba un agitado rubio, al momento que simplemente trataba de seguir los pasos de su "guardaespaldas", tenía que admitirlo él de condición física no es que tuviera mucha, sus entrenadores personales solo los exigían el ejercicio necesario para "mantenerse en forma" pero la mayor parte de su buena apariencia se la debía a su estrictamente sana alimentación, influenciada por cierto pelirosado, JA si fuera por él quizás estaría comiendo tacos gran parte del día~
Aunque podía admitir al menos para sí mismo que de vez en vez se daba el tiempo, para una pequeñitaaa barra de chocolate, pero en fin tampoco era el momento para andar pensando en ese tipo de cosas.
-Mmmm pues sí jeje, creo que ya llegamos- declaró, aquel alto sujeto en un tono muchísimo más relajado, que el que había utilizado para hacerse seguir hasta allí, por unos pocos segundos el heredero sintió que su vientre se contraía casi como predecesor de un muy mal palpito...es decir, no era propio de uno de sus escoltas soltar palabras tan altaneramente, por lo que de forma disimulada volteo lentamente su rostro comprobando de se encontraban quizás en la estancia más alejada de la mansión, la alarma había dejado de sonar...y por supuesto no había ni un alma a los alrededores, ¿Si, estaban en peligro, no debería estar ahora mismo rodeado de más sujetos como el que tenía al frente? Instintivamente hecho uno de sus pies hacia atrás.
Ese sentimiento se reafirmó cuando aquella enigmática figura que ahora representaba el joven frente a él, simplemente comenzó a deshacerse de elementos tan necesarios como...sus gafas oscuras y aquel sombrero negro que hizo resaltar una cabellera rubia un poco más oscura que la propia, era más bien un tono mostaza...
Una sonrisa divertida en nos labios finos...no recordaba haber visto a ese sujeto antes, nunca, sin embargo este le miraba como si supiera absolutamente todo sobre él, sintió su garganta seca y fue entonces que le observo llevar sus dedos al pequeño intercomunicador que tenía en su oreja derecha, susurrando un simple.
"Listo Brooo~ el pájaro está en el nido~ "
El pecho del heredero se agito a cada segundo un poco más ¡¿Estaba siendo secuestrado?!, ¡¿Debía correr?!, ¡¿Ese sujeto tendría un arma o algo así?!.
¡¿Qué iba a pasar con él?!.
"Ufff, ¡Estropajo, te dije que no usaríamos esas estúpidas claves!"
Bien...esa voz, si la había reconocido y no sabía cómo sentirse al respecto, mucho menos cuando de la ventana principal de aquella habitación se asomó primero una mano... luego la otra y finalmente un matorral de rojizos cabellos, no tenía idea de cuanta saliva acababa de pasar por su garganta, ¡No podía ser!., ¿O si?.
-Te dije...que contestaras o asumieras las consecuencias, y no contestaste.
Retrocedió de nueva cuenta, al momento que una divertida risa escapo de los labios del otro rubio, a la vez que frente a ellos se encontraba un exaltado Fox, empapado de pies a cabeza...algo crispado y muy claramente enojado.
¿Cómo?, ¿Cuándo?, y lo más importante ¿Por qué?.
No sabía, pero...
-¿Entonces, don brillitos?... ¿Te comió la lengua el zorro?-pregunto con ironía el ojiambar mientras, solo optaba por quitarse su empapada chaqueta para exprimirla delante de ambos chicos con toda la calma del mundo, vaya mierda no haber contado con los aspersores automáticos que regaban el jardín de los "riquiricon" a las 3:30, ¡Justo la hora en la que a él se le había ocurrido, escabullirse por allí!.
Golden por su parte, solo no puedo evitar que los nervios se acumularan en su vientre...aquel suave sonrojo que crecía en su rostro de forma incontrolable, solo al captar el doble sentido de esas palabras, ¿Qué...
-¿Qué se supone que haces aquí?- preguntó, al instante que POR FIN sus labios parecían tomar la iniciativa de dejar salir algún tipo de palabra, es que...¡Era tanta su impresión!, ¡¿Fox estaba loco o algo así?!.
-Ahh...eso...-respondió este como sí nada- solo...viene a asentar un par de cosas contigo...-aseguro dejando caer su chaqueta sobre aquel pequeño charco que había formado al exprimirla, entonces cruzo su mirada con aquella grisácea como el mismo hielo, frunció su ceño- pero...como estoy malditamente harto de tus actitudes de niño mimado...pues he tenido que improvisar...-informo solo escuchando de fondo, como su "compañero del crimen" se estiraba un puco y musitaba un " Bueno brooo, todo tuyo, avísame como salga todo al final y si hay alguna otra ley que romper~ " -Seguro...- respondió de forma inmediata casi sin siquiera meditarlo.
Entonces el rubio mostaza asintió con decisión, ¡ES QUE NO LE IMPORTABA SER CÓMPLICE DE UN CRIMEN?!...Al menos eso era lo que el heredero al borde de la desesperación pensaba.
Es que...¡DIABLOS!, ¡¿Que se supone que estaba pasando?!.
Nisiquiera tenía el tiempo suficiente para meditarlo...cuando se encontró completamente solo con ...bueno básicamente la persona que mas quería evitar en el mundo, ¡Al menos durante unas cuantas semanas!.
¡¿Por qué, era tan desesperado?
-Fox.-tomo la palabra nuevamente, esta vez con la idea firme de hacerse respetar en su cabeza, sin embargo...esa voluntad parecía disminuir mientras el ceño ajeno se fruncía...poco a poco.
¡A cada segundo su corazón se exaltaba más!.
-Silencio...no contestaste antes y ahora has perdido el derecho de hablar...- Golden apretó sus labios ¡¿Era necesario ese tono tan autoritario?!...no podía solo admitir que le había hecho vibrar...- Así que yo lo haré..- el pelirrojo curvo ligeramente sus labios al pronunciar esas palabras, esa...si era una sonrisa difícil de descifrar - Jugaremos un juego...
-Fox, no entiendo que pre...-
-¡SHHH-acallo nuevamente - no tienes derecho a hablar dije...
-¡Pero es que...!
-El juego es muy fácil ...¿Te gusta huir, no? Pues eso harás...solo que bajo mis reglas...
-¡¿Qué Mier...
-Te voy a dar solo 5 segundos de ventaja...y correrás lo más lejos que puedas, no te preocupes la mansión esta vacía así que nadie va a interrumpirnos...
-¡¿Qué rayos, fue lo que hiciste?!, ¡Joder Fox, te falta un tornillo?!... ¡¿Donde esta todo el mundo?!.
-Sera...Como la versión moderna del Gato y el ratón don bollitos-se puso en posición - adivina, ¿Quién eres tú?.
-Fox...maldita sea no juegues conmigo..
-Tu lo hiciste primero, "Te reto a besarme" ¡¿Qué clase de reto es ese?!, ¡Por tú culpa estamos aquí!.
-¡ESTABA EBRIO!
-5...Eso no me importa y deberías correr porque cuando empiece el juego no lo voy a parar...
-¿Qué pretendes con todo esto?
-4...darte una buena razón para correr...
-Vete a la mierda.
-3... tú primero.
-Fox, deja de contar...
-2..
-¡No me vas a hacer correr en mi propia casa!
-1...
¡Era de hombres mantener su palabra! Fox era un hombre de verdad, por lo que al pronunciar aquel número no tardo demasiado en lanzarse contra su compañero, que quizás en un ataque de estrés, por shock o quizas por simple y puro instinto.
Acabo dándose la vuelta y apresurando sus pasos en una dirección opuesta a la suya, ¡No es que Fox le intimidara o por el estilo!.
Pero algo muy adentro de si, le decía que si el pelirrojo le alcanzaba, las cosas no acabarían bien para él.
Al mismo tiempo.
Cierto pelinegro de ojos plateados como la luna se hayaba con una sonrisa de oreja a oreja, mientras flotaba no muy lejos realmente de cierto castaño que en ese momento no le había dirigido la palabra desde que pudieron evadir a aquel sujeto de cabellos morados.
Fue realmente simple cuando esté solo pareció morderse la lengua y asegurar como un demente lo que pareció ser el odio eterno, cuando simplemente su cara se había puesto roja como un volcán a Punto de estallar. ¡Y valla que lo había echo!;
“PUES AL DEMONIO, ESPERO QUE NO TE HAYAS CREÍDO NI POR UN SEGUNDO, ¡ESE TEATRITO DE QUE ME GUSTAS!
¡POR QUÉ NO ME GUSTAS, NI UN POCO FREDDY FAZBEAR! Es más... ¡¡TE DESPRECIO!!”
Rodó los ojos, muy poco le había importado a él pues, había sido lo más extraño que podría haber visto alguna vez en su vida. Pero bueno, eso se sacaba Freddy por curioso... Y hablando de su osito. Este había dicho su nombre cuando estuvo hablando con ese raro de gafas extrañas.
¡El suyo!... No el de Golden, ni el de Foxy, o el de Chica... ¡¡El suyo!!
Eso por alguna razón le había instalado automáticamente aquella sonrisa orgullosa y altanera en sus labios todo el camino a casa que todavía no terminaba, estaba seguro de que estaba más que nunca presente en los pensamientos de ese joven que nisiquiera quería dirigirle la mirada... Y él simplemente era un buen samaritano que no quería apresurar las cosas. Ya suficiente satisfacción sentía en ese momento donde solo el castaño había reconocido estar teniendo un interés hacia su persona. ¿Lo estaría teniendo realmente? Joder, si hasta tenía tantas ganas de preguntarle... Solo no podía...
*Ey Freddy* llamó, consiguiendo que el cuerpo ajeno se erizara con ese simple llamado, sonrió un poco más.
-...¿Si? -musito el mencionado, sin dejar de caminar, ni voltear, para ese punto ya no estaban tan lejos de casa y...¡JODER, AUN NO PROCESABA LO QUE ACABABA DE PASAR!
Y no, no hablaba solo de aquel "odio eterno" que de un momento al otro acabo profesandole el pelimorado, es decir apenas conocía a ese tipo tan..."peculiar" podía pasarlo por alto pero…
¡¿Por qué tenía que abrir su gran bocota y decir lo que dijo?!.
¡Habia sido una gran incoherencia!
Es decir.
Fred, no podría nunca ser algo así como su ...pareja.
Aún si últimamente actuaban como si...
¡¿Porqué el solo pensarlo le hacia sentir como si fuera a morir de vergüenza?!...apretó suavemente sus delgados labios y trato de mantener la mirada hacia adelante. ¡Seguramente todo era por culpa de Owin! Podía admitir que era inaudito y... extremadamente oportunista.
Suspiro.
*Vamos, no pongas esa cara * se encogió un poco divertido el pelinegro, prediciendo fácilmente que su querido contraparte estaba en otro de sus tantos dilemas mentales de los que nunca cortaba el rollo. Y es que para Freddy era muy fácil divagar al Punto de cuestionar su existencia, y era su deber facilitarle un poco más cosas.
Su brazo traslúcido se extendió en dirección del castaño, que en ese momento parecía extaltarse por él contacto frío que ahora presenciaba a su lado, pues no había dudado demasiado en enredar su brazo con el ajeno y quedar codo a codo con el ojiazul que en ese momento parecía tan sorprendido como apenado.
¡No entendía porque! Si era lo natural, a menos que prefiera pasearse de la mano.
*Estaba pensando que luego de esa locura, tú y yo podemos ir por algo así como unas malteadas. Sé que no puedo comer pero... Por ti puedo hacer una excepción~* sacó algo de pecho con aquella sonrisa confiada en sus labios, ¡¿Como no sentirse así?! Freddy no necesitaba cohibirse o algo parecido, ellos ya se conocían lo suficientemente bien.
A menos... Que lo que dijo el castaño hubiera sido por puro accidente y ni por asomo el contrario podría verle de esa forma realmente... ¿Pero entonces porque mas lo habría dicho si era la puta verdad?
-Fred ...aunque hagas el intento dudo mucho que puedas comer solo porque quieras hacerlo - informo en un suspiro el ojiazul mientras el mencionado negaba rápidamente con la cabeza y musitaba un "¡No me has visto poner todo mi empeño en ello!".
Entrecerro sus ojos en dirección a ese ser con cierto deje de ironía en su mirada, de verdad que aveces creía que el ser de sombras vivía en torno a su propia realidad...aún así, su rostro y pecho continuaban sintiéndose cálidos y agradables, solo al verle tan contento con la idea de que fueran a merendar o alguna cosa juntos...cosa que en teoría para él, no tenía mucho sentido, pasará lo que pasará ellos siempre estaban juntos de todas maneras.
Suspiró solo permitiéndo que su brazo de enredara un poco mejor con el ajeno, al momento que esté dejaba escapar una de esas poco sutiles risitas, seguramente llenas de gracia por el momento vivido...aún así resaltaba entre los morados pómulos que seguramente estarían tan fríos como el mismo hielo.
Aunque hubiera dicho su nombre...
Aún si su relación venía volviéndose más y más... íntima a cada segundo.
Fred no podría ser su pareja.
-Vamos por esas malteadas entonces, solo promete que no harás nada estúpido solo por tratar de hacerte visible para los demás ¿esta bien?...
*Si mamá~*
Pues claramente su relación iba más haya de eso.
-Hablo enserio Fred...
Mucho más allá de eso.
Regresando a la mansión de los Golden, donde todo el orden alterado parecía regresar a la tranquilidad en la mayoría de sus aspectos.
La respiración de cierto heredero se veía totalmente irregular y alterada, mientras que sus pies solo seguían avanzando y avanzando por aquel extenso y vacío pasillo. No podía solo detenerse aunque quisiera pues bien sabía que si intentaba por asomo hacer caso a sus pensamientos sobre deneterse y mandar al pelirrojo al demonio, simplemente la imagen de ese chico echo una furia llegaba a su cabeza, haciéndole desear que sus piernas resistieran solo un poco más hasta llegar a alguna habitación con cerrojo.
- ¡Madura Foxy! ¡Esto es ridículo! - comunicó con un tono agitado, el sudor comenzaba a aparecer en su rostro, y sus cabellos le estorbaban en la mirada la cual no tardó en enfocar una puerta al final de aquel pasillo. Sintió el alivio llegando por su garganta así como el escalofrío que recorría su espalda al escuchar cada vez más cerca.
No sabía de dónde sacar más energía para sus temblorosas piernas, pero no sé iba a rendir tan fácilmente estando tan cerca de...
- ¡Aagh! - sus manos llegaron a frenar su cuerpo, que tenía el suficiente impulso para abrir la puerta frente a él, y en un rápido giro solo adentrarse a la habitación y cerrar la puerta rápidamente - ¡Umh!- presionó la perilla lo suficiente como para que el impacto del cuerpo del pelirrojo no la abriera de nuevo, quedando finalmente fuera de su alcance.
Su respiración faltaba, su pecho estaba temblando igual que sus piernas que simplemente no iban a flaquear.
"¡Abre la puerta brillitos!"
Gruñó ligeramente apretando sus dientes al escuchar los golpes al otro lado y los reclamos ajenos.
- ¡No lo haré! - aseguró - No sé que es lo que quieres conseguir con esto, pero hasta que no te calmes no voy a abrir esta maldita puerta! - se aferró un poco más a la dichosa perilla, dispuesto a cumplir su palabra. No es que planeara ignorar a Foxy el resto de su vida y tal vez el pelirrojo era muy impaciente para darle su tiempo.
Pero si quería que fueran así las cosas, entonces jugaría con su juego.
-Sino abres la puerta la derribare...-aseguro agitado el ojiambar mientras su hombro derecho daba contra la fría y reforzada madera de roble.
Para seguidamente escuchar casi de inmediato aquella voz, aquella malditamente aterciopelada y refinada voz musitar con duda un simple "¿Cómo?".
Ja, Don brillitos al parecer no le conocía bien aún, pues para él solo habían trabajos difíciles, pero nunca imposibles.
-No tengo idea de cómo...pero te puedo jurar que lo haré -declaro sin problemas, llevando una de sus manos a la perilla comprobando que aún continuaba bien cerrada- ¿Sabes? Cuando tenía 8 años, podía entrar a tiendas, de noche e incluso si tenían guardias de seguridad...- recordó soltando un frustrado resoplido, tampoco había necesidad de que contará eso ¿Cierto?.
Debía dejarse de habladurías y ir a buscar alguna cosa que le permitiera forzar la cerradura...
Sin embargó, no se quería apartar de aquella puerta, pues atra vez de ella podía percibir tan fácilmente la respiración ajena del otro lado.
Estaba allí.
Y él quería seguirle escuchando...
¡¿Cómo era posible que le retuviera así?!... maldición estaba tan cabreado en ese momento!,. ¡No quería verlo! Y al mismo tiempo se moría por hacerlo.
Aunque claramente un sentimiento era más fuerte que el otro, por algo había hecho todo eso, estaba allí con todo tan en contra ¡¿Qué demonios iba a hacer si el futuro magnate abría la puerta?! No tenía idea.
-Si crees que...en esa habitación estas muy seguro, yo que tú me lo iría replanteando...-musito pegando su frente de aquella dura superficie, pero su corazón no dejaba de latir fuertemente, sin importar cuanto tratara de calmarse.
¡¿Por qué?!.
-Eres un tonto, brillitos...
-Tsk, ¡¿Yo soy el tonto?! ¡Tú eres el loco que irrumpió en mí casa! ¡Zorro torpe, si quieres que abra tendrás que calmarte o llamaré a seguridad a que te saquen! - amenazó, aún si en el fondo sentía que no quería hacerlo, sabía que no sería tomado en serio si no se ponía firme, aún si era a través de una puerta que parecía moverse de forma más y más brusca.
¡Joder! ¿Y si la tiraba realmente? No es que tuviera la suficiente fuerza para retenerla todo el día si ninguno de los dos se dignaba a ceder, tampoco la suficiente como para aguantar una paliza del pelirrojo si era lo que este buscaba.
¡No era justo! Si este no hubiera insistido desde un principio con absolutamente todo lo que había pasado, o en el salón de clases, quizás nunca hubiera necesitado tomar la salida del cobarde y hacerse a un lado.
¡Ni siquiera sabía con qué cara ver a su amiga ahora!
- ¡¿Entonces, pretendes que nos quedemos aquí para siempre?! - volvía a escuchar con el mismo tono severo, que le hacía enojar. Realmente le hacía enojar al punto de hacer apretar sus dientes, sus ojos húmedos.
No...
- ¡Idiota, no estaríamos en esta situación si no fuera tu culpa! - exclamó, sintiendo su pecho contraerse en el proceso. "What, ¡¿Mía?!" Se escuchaba indignado al otro lado al parecer no iban a detener esa repartición de faltas- ¡SI TUYA! Siempre te las has arreglado para salirte con la tuya...¡Por eso haces esto! Es…- resoplo, muy presente estaba estaba el recuerdo de esas veces, ¡Quemando en su cabeza como si realmente quisieran volverlo loco!- Es todo un gran berrinche de tu parte…
"No te evito"
"¡Si lo haces!"
"Espérame... Nos quedaremos en el salón después de clases..."
"Me siento imbécil... Odio hacerlo y es tu maldita culpa, asi que te vas a hacer cargo de ello"
"Lo que quiero decir, es que tú eres... co-como... ¡Como el puddin de mis martes!"
- Si tienes algo que decir...- apretó sus labios con fuerza, nisiquiera podía seguir sosteniendo esa perilla con cada beso que llegaba a su memoria. Como si no le doliera que le tomarán sin su consentimiento de esa forma, como si pretendiera que simplemente se hiciera el tonto.
¡¿Que pretendía con todo eso?! ¡¿Que rayos era lo que quería de él?!
- Si tienes algo que decir será mejor que lo digas ahora…
El más alto de pronto apreció su respiración se hizo pesada, ¡¿Qué si tenía algo que decir?!., ¡TODO! Tenía absolutamente todo que...es que ¡¿No se notaba?!, nadie se tomaba tantas molestias por nada! Pero él no era...precisamente bueno para exteriorizar lo que sentía o pensaba, de hecho todo lo contrarió, cuando se le notaba abrumado simplemente le dolía la cabeza...¡Se hartaba y se iba!.
Pero con Golden... con la estúpida lámpara las cosas eran el doble de difíciles, porque no solo le dolía la cabeza... también el pecho, y ¡Por más que intentaba no podía parar!...quería olvidarse del asunto y le molestaba que el rubio hiciera lo mismo.
¡Sabía que no era justo! Pero no podía controlarlo, resultaba tan raro e impensable para él, porque, no tenía conque compararlo.
Quizás lo más parecido en su vida había sido aquel sentimiento de emoción y alegría que sentía hacia algún tiempo cuando miraba a la rubia de mechas verdes...Pero después de algún tiempo, podía admitir al menos para si mismo que esa emoción había disminuido...no obstante, al menos con ella todo habían sido sentimientos agradables.
Nada tan fuerte y angustioso como en ese momento.
-¡¿Y que pretendes?!¡¿Qué siga aquí como imbécil hablándole a una puerta?...-Dijo finalmente usando su cuerpo para empujar con más firmesa, por un segundo sintió como surtía efecto...incluso pudo observar algo de luz dentro de aquella habitación...pero no era suficiente, no estaba satisfecho y no lo estaría hasta que...- Si yo soy el cobarde...-susurro llevando una de sus piernas hacia atras dispuesto a ejercer toda la presión que fuera necesaria- ¿Por qué eres tú, el que no quiere dar la cara?...
La puerta cedió más...ahora podía ver con mejor claridad aquella luz.
Aún que de forma inestable, tenía que darle algo de respeto a Golden por el esfuerzo que estaba haciendo del otro lado, en su pequeña batalla de resistencia.
Las piernas del rubio no podían sino hacer todo el esfuerzo por tratar de detener el paso del pelirrojo por esa puerta. No sabía ni porque estaba haciendo tanto esfuerzo por evitar algo que bien sabía no iba a poder escapar.
¿Por qué?
Porque estaba lidiando con alguien que había nacido con la necedad en escencia propia... Foxy era persistente, era bruto, era tosco y nisiquiera sabía plantearse con claridad... Y lo peor de todo eso es que él se sentía del mismo modo.
¿Como explicar que realmente se sentía tan desesperado por evitar aquello que realmente parecía no acabar?, no quería pensar en que había un motivo válido para tratar de entender... Porque su corazón se sentía tan embrollado como acelerado, y el miedo de que el pelirrojo pudiera solo volver a hacerle sentir tan... Horrible y vacío.
- Porque...¡todo TAN complicado, cuando te acercas! - grito, mientras su rostro enrojecia tanto por la vergüenza como la fuerza con la que estaba haciendo para detener aquella puerta que peleaba por abrirse y cerrarse al mismo tiempo... Sus dedos se asomaron al borde para ayudarse mejor, y su pie avanzaba otro paso haciendo que el espacio se cerrará un poco más -... ¡¿Crees que yo quería llegar a esto?! ¡No sé suponía que me besa…Tsk! - sus brazos flaquearon, cuando sobre su mano que sujetaba el borde de la puerta se sintió un suave roce, y enseguida se apartó.
Quitándose tanto de la puerta como del camino del pelirrojo, solo apartándose lo suficiente como para que este se permitiera entrar.
Quizás así lo había planeado el destino, o quizás solo estaban haciendo demasiado tenza e incecesaria una situación que de por si había sido tan clara en un momento, y que por un simple cobardía e impasividad, habían generado una brecha en su amistad, que no podían llenar con huidas, estupideces, o ignorancia... Era saltar hacia el otro lado o solo dejarse caer hacia lo más oscuro.
Cualquiera que fuera aquel resultado, ahora solo estaba en esa habitación iluminada y vacía, mientras las chispas destellaban en la mirada retadora y determinada que tanto el rubio como el pelirrojo sostenían al verse frente a frente.
Las palpitaciones se escuchaban tan claramente en sus pechos que todavía agitados parecían corresponder a algo que todavía sonaba más impaciente y chocante. Estaban finalmente cara a cara otra vez, sin juegos, sin una puerta que se interpusiera más que el invisible espacio que mantenían por distancia.
¿Y ahora que...?
-Golden...-susurro finalmente el pelirrojo, antes de apretar un poco sus labios apenas dándose cuenta de que aquel murmuró había sido mucho más bajo y anhelante de lo que hubiera querido, observó al contrario solo respirar profundo mientras mantenía aquella postura lo más digna que podía...al menos frente a él, aún que ambos sabían que no lo estaba haciendo del todo bien..parecía ansioso.
¿Preocupado?
¿Qué?
¿Acaso pensaba que iba a golpearlo? Je... honestamente quizás en algún punto de su ira lo había llegado a pensar, pero sabía tan bien como su nombre mismo...que realmente no sería capaz de hacerlo, jamás había podido (al menos en sus 5 sentidos), nisiquiera cuando eran rivales por el aprecio de Chica.
Porqué él podía ser muchas cosas, pero nadie podría desmentir que era justo...Y un chico como el heredero, no era alquien que pudiera pelear contra él o mucho menos...pues era delicado, había sido criado para serlo, firme...refinado como aquellos personajes de los cuentos con los que no podía dejar de comprarlo y que él, por supuesto nunca sería...¡Joder, solo le faltaba el caballo blanco!.
Nada que ver con los pandilleros y mal vivientes con los que alguna vez se hubiera cruzado.
Por eso...
Por eso él...
-Supongo que ya acabo el juego, y el marcador quedó a mi favor...-musito solo echándose lentamente hacia atrás y sin que el contrarió pudiera comentar algo al respecto, sólo hizo que causó que las iris grises se empequeñecieran gracias a la sorpresa.
Tomo el picaporte de la puerta que una vez les había separado.
Y acabo cerrándola, no son antes tomar la precaución de pasar el cerrojo.
Estaban mejor sin interrupciones.
El rubio resopló manteniendo la mirada, aquel juego había sido una tontería más que Foxy necesitaba para quien sabe que... Pero tampoco le importaba perder.
- Terminemos con esto...- hablo ahora con aquel tono que seguía siendo firme y ocultaba lo tembloroso y nervioso como lo estaba en ese momento, con una terrible revoltura de estómago y un corazón que iba a mil por segundo. Y que más iba a poder hacer si no afrontaba la situación? Estaba justo donde le querían -Solo acabamos de una buena vez...- con estas simples palabras se sentenció a si mismo y a su compañero.
A quien se podría decir que le tenía una gran mezcla de emociones combinadas, desde rivalidad y cierto rechazo, hasta unas fervientes ganas de solo compartir su mismo aire, para de esta forma quitarse un gran peso de encima fuera como fuera, incluso si era estúpido pensar que posiblemente su amistad o mejor dicho, enemistad, se vería afectada por siempre.
Estaba determinado a tratar de solo... Aceptar lo que quisiera que fuera.
-Que más me gustaría a mi que fuera tan simple -musito el más alto, al momento que solo observaba al contrario usar su brazo derecho para sujetar el izquierdo, parecía tan incómodo. Y tal vez él estaba igual, pues aún no tenía idea de que...pues, se imagino que para ese momento le estaría gritandole todo lo que se le ocurriera, todo lo que le pudiera hacer que el ojigris, sintiera aún que fuera una mínima parte de cómo se sentía él.
¡Tan frustrado, que apenas podía respirar!
Confundido, molesto...Y triste ¡Solo porque Don perfecto había decidido no asistir a los últimos días de instituto!....¿Cómo mierda iba a aclarar las cosas sino lo veía?, ¿Cómo apaciguaria ese malestar en su pecho?.
¡¿Realmente eso era culpa suya...?!, ¿O de ambos?.
Tantos cuestionamientos sin respuesta, pues aun no podía decir ni una sola palabra... le preocupaba lo que saldría si lo intentaba, y el hecho de que Golden denotara impaciencia en su semblante a la vez apretaba sus dedos contra aquella camisa de seda...
Entonces comenzo a caminar hacia él, y como si fuera un jodido chiste le vio retroceder un paso conformé él avanzaba...su juicio se nublaba despacio,al punto que solo alcanzó a soltar un suave suspiro cuando se encontró con sus brazos a ambos lado del rostro ajeno...sus manos sobre aquella pared que le servía de apoyo.
Él..sólo...
-¿Qué tanto, tengo que hacer...?-preguntó, apenas percibiendo un suave escalofrío llegando a ese delgado cuerpo, ambos parecían meditar mejor sus palabras de lo que les gustaría ¡Y él no fuera bueno en ello!.
Pues era dominado tan fácilmente por sus emociones e instinto ... por inútil o poco práctico que aquello pareciera...por eso ahora mismo.
Ahora mismo ¡Cuando todo su ser era un complejo revoltijo!.
Pues, en gran parte él podía sentir un gran, abismal y alentador ¿alivio?,¡¿Era enserio?!.
¡Joder!, ¡Mierda!,¡MALDICIÓN!.
¡DEMONIOS!.
No quería eso, ¡Queria mantener su enfado hasta las últimas consecuencias!.
Pero...
Es que...era tan malditamente difícil, ¡porque lo tenía allí, ahora mismo!, ¡Sin. escape!....no le podía dejar otra vez incluso si ese era su deseó.
Y él era tan estúpido.
-Golden....-susurro apenas permitiendo que su frente diera de lleno con el hombro del mencionado, ¿Estaba temblando?....no pudo solo reprimir la sonrisa que se presentó en sus labios antes de aspirar profundamente ese embriagante pero a la vez suave aroma... incluso permito que su nariz rozara el blanco cuello, una...otra...Y otra vez, tan dulce y agradable que casi parecía una recompensa- ¿Qué...tanto tengo que hacer, para que entiendas...?-pregunto con un poco más de de calma, quizás solo porque...- La última vez...creo que fui muy claro - informo acercando más sus labios a la tibia piel, solo...quería dejar de sentir todo difícil, no obstante tampoco tardó demasiado en sentir las blancas manos colocarse sobre sus hombros, más que probablemente en un mudó gesto de...¿Rechazo?, Gruño por debajo y interno más su rostro en aquella zona que obligó a esos dedos delgados a contraerse sobre sus hombros... -no...no solo "creo"...-añadio en un tono profundo, al mismo instante en que su cuerpo, se acercaba más al otro...sólo un poco más...siempre paraba igual, no podía controlarlo- Yo fui muy claro...¿Qué paso lámpara?...no se supone que eres...-suspiro- ¿Más listo?.
-... - el mencionado realmente no quería hablar, por el simple echo de que con Foxy siempre era…
No podía nisiquiera porcerar una sola frase para responder a eso, no con este estando tan cerca y respirando sobre su cuello hasta marearle, a la vez que su mirada no podía sino tratar de buscar algún punto en el cual concentrarse. Su pecho quemaba... Tenía tanto tiempo queriendo sacarse todo ese peso de encima, pero este parecía redoblarse cada vez que el contrario se acercaba, le sofocaba y después solo pretendía que entendiera el porque.
- Si fuera tan evidente como tú crees que es... No estarías aquí en primer lugar. ¿No te parece? - musitó finalmente encontrando su voz, con aquel tono serio del que todavía era capaz, las yemas de sus dedos se hayaban pellizcando aquella ligeramente húmeda camisa que anteriormente se vio empapada, seguramente por los aspersores de la casa- Desde mí perspectiva, no haces que las cosas sean más llevaderas, sabes? - afirmaría, a lo que su mirada volvía a desviarse.
Tan desesperante resultaba...
Sentía que traicionaba a su persona, él nunca había necesitado tomar desiciones que perjudicarán su estilo de vida, Siempre había pensado que una pareja era relativa en su vida, que no tenía tiempo para esas cosas, o que difícilmente alguien podría encajar en sus términos expectantes de la que podría ser su futura pareja.
Y Foxy simplemente no encajaba en ninguno de esos términos... Porque Foxy simplemente era necio, le sofocaba, le buscaba, nisiquiera respetaba cuando decía que no quería verle, o en ese momento en el que solo necesitaba espacio y estaba cada vez más encima apretándole contra aquella pared.
- ¿Como piensas que todo esto... Va a solucionar las cosas...? - si todo eso era su plan, estaba un poco más improvisado de lo que podría suponer. Pues ni en ese momento donde estaba más que claro, el contrario nisiquiera tenía valor para admitir lo que fuera que estuviera sintiendo... ¿Que iba a decir?, ¿Que iba a escuchar?, ¿A qué se suponía que debía corresponder?, ¿Debería empujarlo en ese momento?, ¿Acaso esperaba que le recibiera con los brazos abiertos? Quizás un buen golpe por todas esas veces en las que se pasó de la raya, sin embargo...
Aquel joven que en ese momento parecía solo buscar alguna clase de refugio en su ser, en su persona... Estaba frustrado, temblando, quisas desesperado por alguna clase de aprobación o algo más tal vez...
Un resoplido se hizo más evidente en los labios del más alto.
No podía razonar como el contrarió le hacia tener tantas emociones agradables...al mismo tiempo que su parte menos civilizada fuera invitada a hacer acto de presencia.
¡¿Debía insultarlo, nuevamente?!.
Estaba tan tentado a hacerlo, casi tanto como a recorrer con sus labios ese agradable y delgado cuello...era una lucha tan constante dentro de él, que al final acababa agotándole.
-Que inútil eres brillitos...no puedo creer que tenga que usar el "A,B,C" Contigo a ver si comprendes...-musito en un apenas perceptible susurro, que seguramente no tardaría mucho en verse respondido...sin embargo no le dio importancia a eso, solo quería sentirle un momento más.
Por lo que sus brazos se dieron la libertad de pasar al rededor de aquella cintura un poco más estrecha que la suya... entonces la presión en sus hombros se hizo más fuerte.
¿Acaso, estaba poniendo resistencia? Bueno tampoco era la primera vez pero...
-¡¿A,B,C?!…¡Me bastaría con una jodida explicación "Normal"!- le escuchó remarcar, a aquella voz que...por primera vez en ese encuentro le había sonado genuinamente molesta, es decir...no le estaba reprendiendo solo porque si, no le estaba dejando en ridiculo o poniendo algún límite, sino que directamente le estaba recriminando y eso...
Sin duda sonaba mucho mas serio.
-Estoy cansado de esta conversación...-solto de mala gana, apenas percibiendo un gruñido escapar de los rosados labios.
-¡¿Tú crees que yo no me canso?!-le escuchó preguntar con cierta ironía-...pues también lo estoy...¿Y sabes, Porqué?...porque tú quieres que yo haga absolutamente todo el trabajo ...¡¿Cómo se supone que yo, debo saber algo que tú mismo no sabes?!...¿Quieres que lo descubra todo por simple deducción? -apretó sus labios- me pesa decirte, que de ese modo no te entiendo, ni te voy a entender.
Fue en ese momento que
Fox pudo sentir como sus cabellos se erizaban por completo, del primero al último.
Genial, ¡el riquillo acababa de restregarle en la cara nuevamente su falta de huevos!...
Pero ¡¿De verdad, quería que él...?!, ¿Soltara ...alguna cosa cursi, de esas de la tv, para las que él no tenía nada de talento? Sus mejillas se sintieron cálidas en un momento...momento en el que pensaba, que cualquier cosa que dijera...¡iba a sonar a una completa tontería!.
No sabia hacer esas cosas, nunca había intentado hacerlas... ni siquiera con una chica, ¡Solo...un par de señales estaban bien! ¿No?.
¿Entonces porque tenia que...?
-¿N-No puedes...sólo aceptar lo que te digo?- pregunto, y como pocas veces desde que tenía memoria, se arrepintió inmediatamente, de sus palabras....sobre todo cuando el agarre sobre sus hombros solo se suavizó y el rostro ajeno, se vio oculto debajo de la cortina de rubios cabellos.
No había dicho las palabras correctas ¿Cierto?.
-No, no puedo...Pero si eso es todo lo que tiene que decir, ya te escuché...-ese tono era mucho más frío, del que el ojiambar hubiera esperado - ¿Podrias...soltarme ahora?...
Apretó.
-Claro que no voy a soltarte...-recalco tajante -no llegue hasta aquí...nada más para irme así como así...¿Eso si, esta claro?...-preguntó y aun si su vientre se estaba removiendo, simplemente no era capaz de soportar aquella mirada que por alguna razón le estaba trasmitiendo tanta...¿Tristeza?.
Debía admitir que prefería entonces que no le enfocará, si encogeria su pecho de esa forma.
¿Realmente le estaba haciendo sufrir?.
-Golden...
Le llamo finalmente, al cabo de todas aquellas lagunas mentales que parecían no llevar su barco a ningún destino., Por lo que sin pensarlo solo cercó sus rostros ...Como había hecho ya algunas veces en anteriores oportunidades.
Sólo que en esa ocasión tuvo un resultado diferente...no le extrañó que el contrarió le volteara el rostro, mucho menos cuando le sintió remover con más ahínco entre sus brazos... Suspiro y solo entreabrió sus labios al instante en que el otro parecía detener por un segundo su forcejeo....tal vez al sentir su respiración cerca de su oído, o tal vez los escalofríos que esto traía consigo...
No había podido calmar sus latidos ni un poco, su mente seguía siendo un embrollo...Y sus mejillas sentian confundiéndose en el tono natural de sus cabellos.
Pero estaba bien...suponía que lo estaba, pues nunca en su vida se había sentido más vivo que en ese instante.
-Bien brillitos...¿Quieres franqueza? Yo te la daré...-suspiro- desde la noche de la fiesta...no como bien, no pienso bien...Y cada maldita cosa que hago me guía hacia ti...-su rostro se hundió más firmemente en el espacio que había entre el pecho y el cuello contrarios....¡No quería que le mirara directamente! Eso era tan...vergonzoso. ¡Un tío no debería decirle esas cosas a otro! Pero...- ¡No quiero hablarte! Me molesta hacerlo...¡No quiero que me rehuyas! Eso me molesta más....-su respiración se agito suavemente- me molesta su amistad con Freddy...me molesta que me ignores...¡Me agrada besarte! Maldición!-gruño por debajo más que avergonzado, mientras las manos ajenas se internaban un poco más en la tela de su camisa ¿Eso era buena o mala señal? .
-Fox.
-Honestamente...-interrumpió- creo que solo tengo dos opciones, me estoy volviendo loco o...-trago- estoy... enamorado de ti...-sonrió irónica y nerviosamente– y, Eso último...es básicamente admitir la primera opción....
La respiración del magnate se veía notoriamente afectada ante aquella confesión que, aunque era esperada... Realmente jamás pensó que, llegaría a escucharla...
Y a su vez jamás pensó apreciarse tan aludido con esas palabras que bien podrían ser consideradas un discurso más de cualquier adolecente tonto que apenas experimentaba el amor... Claro que sonaría así.
Si no fuera porque era el pelirrojo quien las estaba pronunciando. Foxy, ese chico que parecía a veces estar echo de piedra.
Je, ¿quién diría que el chico más rudo de toda la High School estaría derrumbándose por amor? Él no... Básicamente creía que le estaba tomando por tonto algunas veces, para fomentar sus peleas o simplemente toturarle como últimamente lo sentía. Después de todo él también se estaba sintiendo enfermo, un traidor, y muy molesto consigo mismo de caer en el juego del pelirrojo... para que luego este se hiciera el estúpido por no querer lastimar a nadie.
O al menos eso quería creer...
Que frustrante.
Pero bueno, quizás esa sería la respuesta más cercana que estaba esperando recibir al menos. Porque estuvo esperando, en más de una ocasión nocturna cuando su mente no le dejaba dormir.
Tal vez demasiado parecida a esa, donde el más alto aparecía y solo le arrinconaba para expresarle su amor... ¡Se sentía tan estúpido después de imaginar todo eso!
Que ahora, simplemente estando ante la verdad, y la realidad.
Simplemente se sentía completamente en blanco y su pecho volviendo a sofocarse con la cálida respiración sobre su cuello haciéndose ligeramente más agitada ante la ansiedad de recibir una respuesta.
Joder.
-... También siento, que voy a enloquecer a veces...- admitió, aún conservando aquella posición recta contra la pared sobre la que estaba arrinconado, su rostro oculto tras sus cabellos y sus manos solo posadas sobre esos anchos hombros que en una ocasión tuvo la extraña oportunidad de recorrerlos... Lo entendía, él tampoco podía olvidarse de esa noche -... No sé cómo, manejar esto, ¿sabes? Yo realmente no...- suspiró, su vista se sentía nublarse -... No puedo solo sentirme cruel, ignorándote. Sé que solo buscas que lo entienda, pero... No podía solo no perderme en todo lo que últimamente me estaba pasando, quería echarte siempre la culpa... - apretó sus labios, de solo recordar la cantidad de veces en las que había deseado solo poder volver a intentarlo, ir corriendo con el pelirrojo, tomar la camisa de su espalda y -... Luego recuerdo que está Chica.... Y me siento un... -resoplo- Que clase de amigo le roba el novio a su amiga, hasta eso suena patético! - golpeó su frente con una de sus manos, sintiendo como una pequeña pero clara lágrima brillaba al bajar sobre su mejilla, roja y caliente como solo podría estar en una situación así.
No podía solo tratar de asumir y aceptarlo todo él solo.
- Por eso necesitaba, que al menos dijeras, algo...
-Y no he parado de decir cosas desde que llegué aquí...-suspiro finalmente el más alto, siseando suavemente después de musitar aquellas palabras, quizás solo para evitar que el contrarió dijera algo sobre su falta de "objetividad" al hablar o alguna cosa así.... suponía que esa culpa podía aceptarla, después de todo, él también quería desplazar sus errores hacia el rubio de todo lo que había pasado luego de aquella bizarra situación pero...siendo justos, cualquiera de los dos pudo haberla evitado. Sobre todo él, pues pensándolo bien ¿Realmente hubiera besado a alguien que no le interesaba solo por un estúpido reto? - A ver...primero calmate un poco ¿Vale?- solto sin más, al momento que era capaz de percibir apenas un sollozó ahogado en los labios ajenos, esos que tanto disfrutaba atrapar con los propios...hasta dejarlos más rosados y semi-rojizos de lo que estaban predispuestos a ser ..- esas son..partes de las cosas que quería explicarte...si, ya sabes, hubieras asistido a la escuela, atendieras a mis llamadas, o como MÍNIMO respondieras mis mensajes, ¡HASTA MENSAJE DE. FACEBOOK TE MANDE Y YA NADIE USA ESO!, ¡JODER TÍO ME SACASTE DE EQUICIO!
-Lo siento....-musito, entre avergonzado y triste el más bajo, por supuesto que el hecho de ser regañado no le ayudaba a calmarse!.
Y claro, que al cabo de un par de minutos el zorro captó aquello.
Suspiro.
Ok. Ok, quizás lo mejor era solo dejar de pensar en el suplicio que había sido para él llegar hasta su compañero, pues sino corría el riesgo de perder los estribos más de una vez.
Tomo una gran bocada de aire y enfocó su mirada en la contraria.
-Bien...para empezar, Chica no es mi novia, nunca lo ha sido, así que para continuar no me "robaste" -rodo los ojos- venga brillitos no parecen cosas tuyas, las personas están donde quieren estar y punto...-chasqueo- para sorprenderte...todo este tiempo que tu has pasado escondiéndose / ignorándome, Chica lo a pasado saliendo con Puppet ¿Puedes creer, que cuando quise darle una explicación, no hizo mas que sonreir. Y decirme "Vaya...no pense que tu y Golden....bueno pensándolo mejor era bastante obvio, me alegro de que hayan podido dar el paso...."?...¡Es decir, ella todo este tiempo me vio pintas de gay de clóset?!, ¡Entonces porque mierda ella...! - corto sus palabras desvio la mirada ruborizado, vaya no podía creer lo fácil que perdía un "punto" cuando recordaba algo que le irritaba/ le habia irritado - y para concluir....deberias dejar de llorar...porque..-pauso unos segundos sus palabras, solo para acercarse lo suficiente y pegar sus frentes, sin duda resultaba un cambio tan impresionante y sublime solo observar como aquellas ebras rubias y brillantes poco a poco se mezclaban con las de aquel intenso atrayente color carmín...quizás representando sin necesidad de palabras la personalidad de sus dueños - las lamparas son delicadas y se averían muy fácilmente...
Los labios del rubio se vieron un poco temblorosos al tratar de retener una suave sonrisa que le hacía sentir que su respiración se erraba por segundos, en los que se recargaba de esa pared y presionaba con suavidad sus dedos para recorrer ligeramente los hombros ajenos.
- No estoy... Llorando...- sonrió con suavidad, usando una de sus manos para limpiar su mejilla, aquella última lágrima que le recorría cálidamente. Sus ojos se cerraron suavemente al sentir suave roce, uno que le estremecía y le hacía llegar a su estómago una suave revoltura que le era tan, familiar. -... Fox...- musitó antes de entreabrir sus ojos y ver a aquellos ámbar brillando con intensidad y mirar con fijación todas sus reacciones.
Sabía que era un poco más complejo que aquello, también sabía que quería ahora, pero era tan agradable como impaciente la sensación que simplemente le inundaba en esa situación.
- ¿Que... Va a pasar ahora...? - murmuró mientras que su mirada se desviaba ligeramente, no es que quisiera complicar las cosas pero entre ellos todavía había un asunto que aclarar.
-Mmm no sé, ya que acordamos que ambos estamos locos....-el pelirrojo meditó un poco sus palabras "seriamente" mientras hacía un par de muecas con sus labios, ¡VA! Aún si quisiera disimularlo, estaba feliz...joder solo quitarse esa carga TAN pesada, de los perjuicios que habían realizado, el asunto de Chica... lo idiotas que ambos habían sido, simplemente traían una alegría muy grande a su alma, para empezar porque realmente, no creyó que pudieran llegar a ese punto ...no creyó poder sostener al rubio con tanta confianza, sin que este de quejarse o le diera ese lengua corporal que tan obviamente le pedía solo estar lejos, era tan...tan indescriptible - ¿Por qué, no nos escapamos juntos a Buenos Aires?...-pregunto moviendo un poco sus cejas, mientras su "rival" solo parecía parpadear un confundido y alzar una de sus cajas con ironía antes de susurrar "¿Cómo? Fox te estoy hablando enserio." -¡Yo también!-aseguro pegando más sus cuerpos, hasta el punto que un suave suspiro escapó de aquellos labios, los cuales no resistió la tentación de rozar suavemente con los suyos., Tan dulces, adictivos, divinos- Mira, este es mi plan! Buscamos un par de identificaciones falsas, nos teñimos el cabello~ tu eras pelinegro y yo anaranjado, planeamos muy bien donde podríamos obtener pasaportes españoles~ yo seré Reinado~ entonces llegaremos a Buenos Aires y nos hacemos Pasar por un matrimonio ruso y LISTO todos felices~" añadió encogiéndose de hombros, antes de que el joven frente a él negara con la cabeza en un gesto de diversión.
-Tengo dos preguntas ¿Porque Buenos Aires? Y...¿Para que necesitaríamos el pasaporte español di fingieremos ser Rusos?~
-Ufff todos se creen críticos ...¡Muy bien brillitos! Quiero oír tu plan de huida!- río por debajo al zorro, sabiendo despacio una de sus manos por los costados del mismo - quiero ver si eres tan listo...
Golden mordio su labio inferior y se encogió de hombros.
-¿Por qué, plan de huida?...-susurro.
-Porque tú padre llamará a la policía luego de que sepa lo que le hice a tus guardias.
Se exaltó.
¡ERA CIERTO!.
-¡¿Qué les hiciste?!
-Vaa Estropajo los engaño y los encerré en el depósito de los autos ~¡JA! Si esto hubiera sido un secuestro real estarías en problemas brillitos...
El rubio, sonrió por debajo, y se encogió de hombros bueno, si lo pensaba, bien podía tener razón.
-Aun así, fue un plan muy rebuscado...-aseguro entrecerrando sus ojos cuando aquellas caricias de parte de sus compañero llegaron un poco más arriba de su espalda, entonces sus mejillas tomaron un poco de color, mientras sus dedos apretaban con algo de fuerza los hombros del otro., Sólo que esta vez, era más que nada por la ansiedad del momento.
Y solo comenzar a sentirlas bajar despacio por aquellos fuertes abrazos, que no le costaba demasiado solo. Retenerle a su lado.
-Oye... ya te dije, que acabo de entrar a tu casa, fastidiar tus alarmas, encerrar a tus guardias (habían noqueado a uno para que su amigo se hiciera con el uniforme), incluso amarré a tu mayordomo a un árbol para que llamara a la mansión y le diera el día a los sirvientes....-resoplo, internando sus dedos en los rubios cabellos pertenecientes al heredero, ambos suspiraron - Yo diría que ...no me importa mucho hacer planes complicados.
-Yo diría que necesitas varias citas con el psiquiatra...-bromeo el magnate solo afianzando su agarre, al acomodar finalmente sus delgados brazos al rededor del cuello ajeno, para ese punto ambos podían sentir el palpitar acelerado en el pecho del contrario, incluso por encima de la ropa.
Fox sonrió.
-Te dije...era una de mis opciones...-suspiro cerrando suavemente sus ojos, cuando cualquier suspiro que escapara de los labios ajenos...se mezclaría con los propios...su piel de erizaba de solo pensarlo, nunca imaginó que...- Escucha... olvidemos el plan...Y empecemos con algo más básico.
-¿Si..?
-¿Saldrías conmigo?...-musito sin siquiera saber de donde rayos había salido tal cosa, pero no tenía ganas de retractarse… él era un hombre de impulsos firmes, y su orgullo no le dejaría admitir que era increíblemente débil en ese aspecto, mientras el contrarió por su lado parecía tensarse un poco denotando su impresión por cada poro de su tibia y blanca piel mientras esos delgados dedos solo presionaban con más ansiedad sus hombros, podía entenderlo…pero- lo que oíste...-reafirmo, permitiendo escurrir entre sus dígitos los finos cabellos rubios, aquellos ojos detallaban de forma tan...agradable, era.. ¡TAN jodidamente lindo! - quiero que seas mi novio...-rodo los ojos desviando por unos segundos su propia mirada quizás en un inútil intento por seguir pareciendo “fuerte” o quizás solo un poco…menos vulnerable, mientras su rostro parecía querer ponerse en su contra al acabar hecho un tomate y denotar los nervios en su propuesta, presionó, solo buscando quizás de una forma inconsciente acallar los latidos asfixiantes de su acelerado corazón- y antes de que me respondas, recuerda -chasqueo la lengua - no estás en posición de decirme que no... -añadió quizás solo en harás de darle un pequeño toque personal a aquella situación a la que...
- Sigue sin sonar, muy sensato, ¿Sabes? – sonrió sutilmente el rubio a lo que sus manos no podían sino presionar con más nervios los hombros anchos debajo de ellas junto con el inicio de ese torneado cuello…un suave escalofrío llegaba a cada centímetro, cada vello de su piel como precedente de una caricia en su espalda. No quería ser tan obvio pero es que jamás se había sentido tan cercano, en una situación íntima, todo tan propio de un momento de ferviente exploración, curiosidad y sentimientos que quizás de un momento al otro se habían cansado de ocultar.
Su estómago se revolvía pero la distancia que se había formado entre ellos, habría dejado despiertas sus más paupérrimas reacciones, no lo esperaba, realmente no lo esperaba pero…
- Puedo empezar, saliendo contigo...- acepto simplemente permitiendo que sus narices chocaban nuevamente, está vez producto de un intencional roce que el ejercía al sujetar la nuca ajena, sonrió -... Creo que no hay cosa de ti que no sepa...- diría al solo volver a abrir sus ojos y ver aquellos ojos brillantes y entrecerrados, las mejillas rojas, como nunca antes las habría visto.
Era increíble pensar que tenía frente a él la imagen de un chico torpe, tan enamorado, tan indefenso y sensible, por él... Simplemente le quitaba una importante cantidad de aliento con cada centímetro que se acordaba entre ellos. Ansiaba, necesitaba volver a sentir esos suaves y a veces rudos labios, acariciando los suyos...
-¿Dices que no...? - suspiro el pelirrojo al sentir que aquellos fugaces encuentros entre sus labios...no podía creer que le estaban haciendo temblar, ante aquella mirada enternecida, brillante y clara como un día de verano...- Yo, aun puedo enseñarte muchas...cosas sobre mí -susurro con sus labios casi completa mente unidos a los ajenos, aquellas manos ahora de habían aferrado a su espalda en un paupérrimo abrazo, en el que ninguno de los dos... sabían demasiado bien como proseguir, y aún así cerraban sus ojos prácticamente al mismo momento que aquel encuentro se hacía inevitable... hasta unir sus labios en un primer contacto de reconocimiento, tan cálido y suave que realmente les costaba reconocer que estaba pasando entre ellos.
Con un sabor divino, atrayente, mucho menos nocivo, pero igual de excitante que aquel buen licor que había permanecido en el clóset del contrario aquella noche de diversión, ilusión y locuras.
*Golden....* Razono, de un momento al otro mientras sus brazos solo reafirmaba con fuerza el agarre en las caderas del mismo...sintiendo como este simplemente permitía que le levantara un poco del suelo, sus bocas comenzaron a atraparse con más ansiedad y confianza conforme el momento se prolongaba.
El calor se instaba permanentemente en sus cavidades y mejillas conforme, un suave chupeteo se presentaba en sus labios, podía sentir el pecho agitado del rubio contra el suyo...había puesto nervioso, a un chico cuyas propuestas románticas no eran nada escasas., je. Suponía que podía tomarlo como un pequeño halago personal, como las delgadas piernas pasándose por su cadera.
Ese agarre se volvía más como un abrazo mutuo, que no estaban dispuestos a abandonar, mucho menos cuando sus lenguas dieron el primer rocé, y como si de un choque eléctrico se tratara...sonrieron, por debajo apenas dejando que sus alientos por unos segundos se hieran uno solo.
-Realmente. mm, me gustas brillitos -susurro suave y agitadamente el ojiambar tomando un algo de aire en el proceso, sus ojos detallaban con cierto brillo de emoción a el joven entre sus brazos quien solo le regresaba el gesto...compartiendo sin palabras el momento - Te tengo que dar puntos...si que sabes besar- expreso quizás tratando de quitarle un poco de seriedad al momento, pues así sentía que las cosas marchaban a un mejor ritmo, uno que él podía controlar.
-Mmm, ya lo sé, digo al menos nadie se a quejado~- añadió entonces el heredero, solo relamiendo con suavidad son rojizo y ligeramente hinchados labios, el obviamente solo tentando a seguir la joda, pues él no había besado a nadie aparte de Fox y Freddy...Pero no tenía porque dar los detalles exactos ¿Verdad?.
Y pensar que justo por eso inicio su confusión.
-¡Tampoco te creas tanto!
Sospechaba, por ese tono ferviente de celos, en las palabras del mas alto que tal vez podría reírse más al respecto...¡esa debía ser la declaración más bizarra del mundo!.
Pero también la más auténtica.
-¿Creerme mucho yo? Pero si fuiste tú, él que hizo el comentario~ -informo apenas con la gracia suficiente para escuchar de respuesta un inusual gruñido, al instante que tomo entre sus manos las mejillas del pelirrojo, percibiendo lo calientes que se sentian bajo su tacto...
El mismo refunfuñó infantilmente al rozar sus narices en un gesto quizás delicado pero masculino.
-Qué sepas que si sigues con esa actitud don principito encantador, me vas a volver a caer mal – agrego el ojiambar, aun si todo su ser parecía estar gritando lo contrario, ya casi ni podía enfocar al joven rubio, solo escuchar su encantadora risita, al momento que posiblemente podría derretirse solo al decidir mantener esa tan necesitada proximidad.
Así estaban las cosas entre ambos, y no resultaba del todo claro en que tanto podían cambiarlas…Pero se mostraban seguros de querer intentarlo, después de todo y a riesgo a recibir una cachetada de realidad por parte de la vida, solo valía la pena preguntarse ¿qué podía salir mal?
Si a fin de cuentas la pubertad era el momento justo para que esas palabras se hicieran proféticas., y si todos estaban dispuestos a correr sus propios riesgos ¿Por qué ellos no?.
-¿Quieres ir por un café, brillitos?
-Jajaja, ¿Café? ~
-Tienes razón mandemos eso a la mierda, quiero besarte toda la tarde…
EXTRA
A la mañana siguiente.
-¡¿Entonces ustedes, ya están saliendo?!- exclamó con total sorpresa, cierto pelimorado de ojos rubíes, mientras su cabello se esponjaba un poco, ¡sin duda las cosas se ponían un poco locas cuando acababas preparatoria!, pues siendo justos él siempre espero que su ¨Situación especial¨ explotara hasta que llegaran a la mitad de las carrera universitaria por ejemplo.
-Si, si, si somos novios, nos amamos y toda la cosa ¿Ok?, ¡al que se atreva a hacer chistes lo mato!- informo el ojiambar, mientras levantaba uno de sus puños amenazantemente en el aire, el ojigris por su parte solo negó suavemente con la cabeza mostrando una suave sonrisa en sus labios, quizás comparable a la de la pequeña rubia de mechas verdes, la cual simplemente interrumpió musitando un:
-¡Felicidades, chicos ya lo estábamos esperando!.
El heredero no pudo evitar dar un suspiro de alivio ante aquello, aun si honestamente todavía deseaba hablar con aquella joven, para de ese modo explicarle como se habían dado las cosas entre él y Fox, lo chocante que había sido para todos ¡Sobre todo para él! Aparentemente, sin embargo podía percibir el aura de alegría sincera escapando de ella…sentía que podía creer en sus palabras.
Así lo hacía.
Aunque siendo justos, ni siquiera él sabía que esperar de su relación con el zorro, ¿Su padre lo aprobaría luego de lo que le hizo a sus guardias?, Por alguna razón no se sentía especialmente optimista al respecto pero tampoco tan rezagado para aceptar un simple: No, por respuesta…¿Quizás estaba pasando por una especie de etapa de rebeldía o alga si?.
Bueno, fuera como fuera el asunto realmente no le sonaba tan mal.
-Ja, y tu decías que nuestra relación era rara ~ -secundo el ser de sombras mientras escuchaba un “Shhhh” de parte de un sonrojado y translucido ojiazul a sus espaldas, solo trayendo de “consecuencia” un infantil y divertido giño.
~Que lindo era el amor~
-Mmmm tengo una duda- soltó nuevamente el conejo morado del grupo ahora llamando la atención de todos los presentes - si Fox es un poste, y Golden una lámpara, juntos ¿Son un poste de luz?-
¡¿Qué?!
¡No iba a reprimirse esa seria y trascendental pregunta de la humanidad ahora que podía!
Después de todo ¿No era eso de lo que se trataba esa etapa de la vida, que ahora dilucidaban? Libertad, emoción, confusiones, dudas, crisis, crecimiento y sobre todo…auto descubrimiento, pues es cuando más aprendes de ti mismo…eres muy grande para ser un niño, muy joven para ser un adulto.
Eres como el más grande héroe y explorador de tu propia historia, donde sin ayuda de nadie te abres espacio en este mundo, uno que cuanto más maduro seas quizás se muestre más exigente…uno donde tus experiencias marcaran el camino que vas a tomar y las responsabilidades que deberás asumir…
Quizás, no sea tan fácil como tú crees.
-¡Ahora si sacaste boleto!, ¡¿Dónde quieres tus pataditas en las costillitas?!
Pero tranquilo, ¡Falta mucho tiempo!
-¡FOX BAJA LA MOCHILA!
Aun puedes divertirte y hacer cosas que son…
-Ya bájenle chicos…enserio, ¡Oigan!... ¡Allí viene la directora!
-¡Jajajajajajaja!
Típicas de la adolescencia.
Nota de autora: Gracias por llegar hasta el capitulo final de esta historia, perdonen la demora pero al menos les he traido lo mejor que pude...¡14.382 palabras! 50 paginas MAMÁ MIA JAJAJAJJAJA, gracias por todo chicos ¡Pronto les estare viendo en nuevos proyectos!♡
Creidito por la HERMOSA portada a mi BELLA @hanoi_chan AMENLA pero no demasiado me pongo celosa 737)9
Mattaneeee n.<)9
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