Lagunas de recuerdos azules Pt 2 [Kaisoo]
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Lay observo a JongIn con las mejillas rojas. El moreno estaba radiante mientras se ejercitaba y respondía a sus preguntas con rapidez.
Desde el mes pasado JongIn había cambiado su actitud. Se acercó a Lay y le pidió que lo ayudara a estudiar, entrenar y memorizar sus obligaciones, pedido que sorprendió al curandero en entrenamiento. El moreno ya había memorizado la historia de los mares, el nombre de la gente bajo su protección, dominado las armas de los guardianes y se había ganado el respeto del pueblo.
JongIn se estaba convirtiendo en el tritón más poderoso de los mares, y por lo mismo llegaban pretendientes y retadores. Nadie podía derrotar el moreno ni conquistarlo, ni siquiera llamar su atención más allá de la que le daba a Lay.
Los rumores acerca del emparejamiento del próximo rey del mar con el curandero favorito del médico, empezaron a circular por las aguas. JongIn no se separaba de YiXing y siempre mantenía esa aura de seducción y poder.
Eso solo aumentaba la ilusión del tritón del hoyuelo en la mejilla.
— ¿y? ¿Cuál fue mi resultado esta vez? —pregunto JongIn retirándose un delgado mechón de cabello sobre los ojos.
YiXing despego la mirada de la morena espalda y tomo su tabla de anotaciones. —perfecta. Tu único error fue durante los modales en la cena, no puedes decir "ah, no me interesa su hijo"
El príncipe soltó una graciosa carcajada y jalo el cuello del azabache con su brazo. El menor se sonrojo y evito el contacto visual.
—lo sé pero ¡es cierto! — exclamo negando con la cabeza. —ya les dije que no me gusta ninguno de los que me ofrecen para casarme.
— ¿Por qué no? Unos son buenas opciones.
JongIn lo miro haciendo una mueca. — ¿de qué lado estas?
—siempre del tuyo.
JongIn asintió orgulloso y contento. —y yo siempre estaré a tu lado.
YiXing se sonrojo y se mordió los labios. —umm JongIn...— susurro jugando con sus dedos. Debido al comportamiento más cariñoso del moreno, tuvo un poco más de valor para pensar confesarse.
— ¿umm?
—sabes... hay algo que quiero decirte pero no aquí...
—entonces cuando terminemos de practicar. ¿No tienes que ir con LuHan más tarde? — el príncipe acomodo el adorno de la aleta de Lay y la soltó hasta quedar satisfecho.
—no, hoy es viernes.
— ¡¿Qué?! — exclamo con pánico.
— ¿q-que sucede? — Lay salto por el repentino grito.
El moreno abrió mucho los ojos, miro a su alrededor y tomo la mano del curandero para llevárselo lejos. El menor intento replicar pero la intensidad de la mirada del mayor se lo evito.
Pronto se dio cuenta de que estaban dirigiéndose al paso hacia la superficie. No tenía miedo, no irían en una hora o zona donde los humanos repararían mucho en ellos. Una vez con la cabeza fuera del agua y las orejas ocultas con el cabello, se acercaron a la orilla.
—JongIn, ¿Por qué venimos aquí? — pregunto Lay mirando a varios lados.
Cupido me ha flechado...
La riqueza me da igual
Solo ha de consolarme...
Mi marino audaz jovial...
El canto de JongIn desubico a Lay, esa canción la había compuesto para el moreno años atrás. JongIn casi nunca cantaba y mucho menos en le superficie.
—quiero presentártelo antes que a nadie, Xing... eres muy especial para mí. — el moreno lo miro sonriéndole con suma ternura. El corazón del curandero comenzó a latir velozmente.
Tomo la mano del azabache y lo acerco a la orilla. YiXing iba imaginándose tantos escenarios que olvido las primeras palabras de Kai y lo que se acercaba a ellos.
— ¿JongIn? —pronuncio una suave voz masculina. Lay levanto de inmediato la mirada.
—Kyung, por aquí. — la felicidad con la que JongIn pronuncio aquel nombre le golpeo el corazón al curandero.
Un joven de cabellos oscuros, ojos grandes y labios de corazón se acercó feliz hacia ellos. YiXing respingo y retrocedió hasta ocultarse detrás de una roca. JongIn se detuvo al escuchar el chapoteo del agua y volteo con una sonrisa comprensiva.
—no temas, él no te hará daño. — estiro su mano hasta Lay y este, con la enorme confianza que tenía hacia el moreno, la tomo y permitió que lo acercara al humano.
—dios, es hermoso. —el humano se maravilló con YiXing y se acercó cuidadoso para poder acariciar su rostro. —tenías razón, es precioso.
JongIn asintió con una sonrisa orgullosa. —es el tritón más hermoso de los mares.
Yi se sonrojo bajando la mirada. El humano ante el no parecía ser dañino.
—soy Do KyungSoo, mucho gusto. — el de labios de corazón estrecho las manos de YiXing y las meneo mientras hablaba.
—L-Lay YiXing...mucho gusto. — el tritón azabache mostro su hoyuelo y un tierno sonrojo.
Los tres sonrieron y en cuanto el moreno se comenzó a salir del agua, el azabache lo jalo del brazo.
JongIn negó con la cabeza mirándole, cruzo miradas con KyungSoo y este asintió riendo.
—no te preocupes, no diré que son. — se sentó extendiendo las piernas, haciendo un espacio para JongIn.
Lay entreabrió los ojos y miro al humano con confusión. — ¿t-tu sabes que somos...?
KyungSoo asintió. —lo descubrí de inmediato por JongIn. — la mirada intensa hacia el mencionado le dio otro golpe al corazón de YiXing y un mal presentimiento.
El moreno se rasco la nuca avergonzado y con un inusual tono rojo en las mejillas. YiXing sintió otro golpe.
—digamos que sin querer deje que viera mis orejas y parte de mi cola.
—y digamos que me sentí atraído por eso y así nos volvimos a ver. — el humano no dejo de cruzar miradas con Kai, ni de sonreírse con timidez.
Lay se sintió como un intruso, podía sentir un aura de tonalidades bellas y coloridas. Por ser curandero era más sensible a los estados anímicos y el aumento de la felicidad de JongIn junto a ese humano le hizo decaer en la propia.
Hablaron de sus hogares, la comida, sus cosas favoritas y las no favoritas. KyungSoo les enseño a hacer una corona con las flores de la superficie y bromeo coronando a JongIn con una de flores doradas.
—ahora eres el rey del mar. — había dicho acomodando la corona.
—solo si tú eres mi reina. — contesto meneando la aleta.
Hubo un momento de silencio que causo diferentes reacciones.
JongIn se había sonrojado al instante de haber callado, como si apenas notara la magnitud de sus palabras. KyungSoo se quedó con las manos extendidas sobre la cabeza del moreno y un enorme sonrojo. YiXing se mordió los labios y bajo la mirada, noto el anhelo en las palabras de JongIn y el color carmín en las mejillas de ambos le dolió. Solo fingió no darse cuenta.
—t-tengo que regresar... olvide que deje unas algas sin recoger. — el curandero se dio la vuelta sin mirarlos. —JongIn por favor no tardes mucho. Me dio mucho gusto conocerte KyungSoo. — ladeo un poco su cabeza para sonreír y se sumergió con velocidad.
Regreso a su casa y dejo salir las pesadas burbujas de confusión y se cubrió el rostro hasta calmarse. Ni siquiera noto al tritón cobrizo que lo miro con una ceja alzada.
—vaya ¿la perla está inquieto?
YiXing salto y volteo de golpe hacia el otro muchacho. — ¡M-maestro Xiao! — inclino su cabeza casi hasta el suelo y apretó los ojos.
El tritón de cola color salmón negó varias veces. —está bien, Yi. Sabes que puedes tutearme en casa, somos compañeros.
El menor asintió y miro maravillado el caballito de mar que su maestro había logrado curar.
—se ve realmente feliz de nuevo. — comento acariciando al animalillo.
LuHan asintió. —le di el alta hoy así que lo acompañare hasta su hogar. Descansa Xing. — delineo la clavícula del azabache y se marchó con una sonrisa.
La pequeña angustia en el pecho de YiXing se esfumo una vez el mayor retiro su índice. Sonrió agradecido del gesto de su maestro.
Xiao LuHan, o Lu LuHan, era el medico más poderoso de los mares. De aspecto bello y buen corazón, había elegido a YiXing como su principal aprendiz por su gran poder para la curación y la premonición. El azabache estaba bajo su protección y estricta enseñanza.
Continuamente lo sometía a rigurosas pruebas y no lo dejaba descuidar su entrenamiento, aunque tampoco era como si Lay no se esforzara las 24 horas del día. LuHan lo presumía orgulloso.
Sintiéndose mejor, YiXing se recostó y cayó en el sueño.
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Tras aquella confesión indirecta, JongIn se comenzó a portar torpe y distraído, más que YiXing. No descuidaba sus obligaciones pero a veces se le notaba mirando hacia arriba, jugando con la corona de flores que KyungSoo le dio (y que solo Lay sabia de donde había venido y quien la había hecho) tarareando la canción de YiXing o moviendo su aleta de un lado a otro. El próximo rey suspiraba más de tres veces por hora. Todos lo notaron, incluso Tao, a distancia de las obligaciones reales pero a la cercanía de su hermano mayor.
Así pasaron cinco meses más.
— ¡maldición, de nuevo! —exclamo ChanYeol levantándose de la arena.
JongIn miraba de nuevo hacia arriba por lo que no escucho el pedido del alto.
— ¡mi señor! —grito sacudiendo el tridente en sus manos. El moreno respingo y volvió a colocarse en pose de batalla.
YiXing miraba con preocupación al moreno.
—te equivocaste. — LuHan lo asusto al hablarle. —el que JongIn este distraído no te da el derecho de descuidar tu entrenamiento. Atento YiXing.
—s-sí, lo siento mucho. —el menor regreso a su tarea de escribir recetas curativas con las plantas medicinales que LuHan ponía frente a él y se mordió los labios. De un tiempo a la fecha, LuHan se había vuelto más serio, estricto y enojón que nunca.
El cobrizo miraba el entrenamiento entre el príncipe y un buen candidato a guardián principal. Al verlo podrían decir que estaba sereno y sin expresión, ni siquiera YiXing podía leer su estado anímico, el mayor seguía siendo más fuerte.
LuHan entrecerró sus ojos, examinando las burbujas que soltaban los tres jóvenes a su alrededor.
Las burbujas de JongIn eran de colores cálidos y suaves, sus burbujas eran esponjosas, desiguales y redondas. Un estado de confusión, melancolía y lo que más lo perturbo, cariño a un ser que no identifico.
Las de ChanYeol eran rojas y agresivas, carmín y esponjosas; signo de su rivalidad hacia JongIn y la añoranza porque YiXing lo mirara y se sintiera admirado. LuHan ya sospechaba de la atracción que su aprendiz había despertado en el más alto desde dos meses atrás.
YiXing desprendía burbujas violetas de preocupación, rojas y esponjosas por su amor de JongIn y pequeñas líneas de tristeza que tampoco pudo identificar porque eran causadas.
Y el mismo podía notar que las propias no eran normales. De forma poco regular y de colores turbios. Sumando sus extrañas visiones.
Todo tuvo sentido dos meses más tarde.
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En uno de sus viajes en busca de plantas medicinales, siguió a JongIn hacia la superficie, curioso por la amplia sonrisa del moreno y la velocidad con la que nadaba. Se arrepintió de haberlo hecho.
Encontró la razón de las burbujas de cálidos colores, los suspiros ocasionales, las continuas miradas a la superficie, la distracción diaria y las sonrisas que JongIn tenía todos los días.
Estaba enamorado.
Quizás lo intuía pero su amor por el príncipe le hacía negarlo. Porque si, LuHan estaba enamorado de JongIn, amaba a su príncipe y próximo rey. Y le destrozo saber que el corazón que quería para sí, ya tenía dueño.
Esa noche, los colores turbios aumentaron y las burbujas de celos y enojo comenzaron a aparecer en LuHan.
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—Xing, ¿puedo hablarte un momento? — JongIn cargaba la corona de flores en una de sus manos y su mirada era seria.
El mencionado volteo su mirada de ChanYeol, que le ayudaba a cargar materiales, y asintió con una débil sonrisa. JongIn frunció el ceño ante la agria mirada que el alto tritón le mando.
Llevo a Lay hasta un lejano prado con flores cristalinas, sorprendiendo al próximo medico con la belleza floral.
—increíble, es tan hermoso. — musito acercándose a acariciar una flor blanca.
—quería mostrarte primero a ti. — el moreno jugaba nervioso con la corona.
El contrario sintió su corazón acelerarse pero lo obligo a mantenerse quieto y que no se ilusionara, después de todo JongIn no soltaba la corona que KyungSoo había hecho para él.
—es muy hermoso, JongInnie...— no quería mirarlo.
—entonces... ¿crees que le guste? — susurro el príncipe con incertidumbre.
— ¿gustarle? — ya sabía a quién se refería pero no quería escucharlo.
—a Kyung. Lo hice para el...— de nuevo lo hirió la felicidad con la que JongIn hablaba del humano. —... y para nuestra boda.
El pulso de YiXing se detuvo y regreso de golpe, sus ojos se cristalizaron de inmediato y sus burbujas de tristeza aumentaron de número y tamaño.
— ¿q-que?
—acepto ser mi esposo, Xing ¡estoy muy feliz! — el mayor giro en su mismo lugar, tomo la corona y la coloco en su cabeza. —me siento terrible por no habértelo dicho pero en estos meses me enamore de él, el de mí y después de estar juntos le pedí que se casara conmigo.
El azabache apretaba sus manos contra su pecho en un intento por disminuir su dolor. Ya lo sabía pero escucharlo por el propio JongIn fue muy diferente.
—necesito que me ayudes, Xing. — lo volteo sin aviso y lo miro con la súplica en sus ojos. —quiero que viva conmigo aquí en el mar, con todos nosotros y darle todo de mí. Necesito que me ayudes a preparar la boda más linda de todos los mares mientras voy con LuHan para pedirle que transforme a KyungSoo en un tritón.
—p-pero eso es...
—por favor, YiXing... eres mi mejor amigo. Tú y Tao son los únicos que conocen a Kyung y saben lo que le gusta a parte de mí. Por favor.
Asintió con una débil sonrisa. JongIn lo estrecho en un fuerte abrazo de agradecimiento y le dio un beso en la frente antes de soltarlo. Se alejó a toda velocidad con la excusa de buscar al hermano menor del príncipe y comenzar las preparaciones.
Nado más rápido hasta que se perdió de la vista de JongIn y lloro. Continúo llorando hasta que ChanYeol lo encontró y lo abrazo. El próximo guardián lo consoló hasta que estuvo seguro que el azabache podía nadar sin problema. En su interior, ChanYeol maldijo a JongIn por hacer llorar a YiXing y agradeció que el moreno ya hubiera conseguido pareja; porque si, el alto conocía el amor que Lay le tenía al príncipe. Y sufría por ello, porque él amaba a YiXing.
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Cuando JongIn comunico la noticia, el mar entro en un pánico colectivo. Su próximo rey desposaría a un humano el día de su coronación. Como era de esperarse, JongIn acudió a LuHan y este acepto rendido. Era de conocimiento público que el brujo blanco podía crear una poderosa poción que transformaba la cola de tritón/sirena en un par de piernas, el hermoso tritón Jaejoong era prueba de ello. Rendido y derrotado ante el humano, LuHan acepto crear una pócima que convirtiera un par de piernas en una cola, como regalo de bodas.
Hasta ahí pareció haberse resignado.
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YiXing estaba tejiendo nuevas coronas de flores cerca del arrecife. Había estado teniendo sueños extraños y muy confusos donde visualizaba a KyungSoo entre humo y a un JongIn más maduro hablándole con sumo cariño. Estaba preocupado porque su poder de premonición parecía ser obstruido por uno más grande. Ni ZiTao podía catalizarlo.
Suspiro y se tragó un gemido cuando una dolorosa visión llego a él. Las piezas de la visión donde KyungSoo salía encajaron y sin perder tiempo, uso un fuerte empuje para buscar a JongIn.
KyungSoo estaba en peligro.
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— ¡mi señor, corra! —Leeteuk jalo con fuerza el brazo de KyungSoo y lo obligo a moverse.
— ¡no! ¡Ven conmigo! —grito tosiendo por el abundante humo.
— ¡tengo que distraerlos lejos de usted! ¡Váyase!
— ¡no sin ti! — KyungSoo lo empujo por el pasaje que solo los reyes y el conocían. — ¡búscame en la biblioteca de Yehet! ¡Sin duda alguna nos volveremos a ver! — grito mientras el alto rubio salió disparado por aquella ruta secreta.
Ante otra explosión y viéndose casi alcanzado, el príncipe terrestre se arrastró hasta los cobertizos y monto a uno de sus caballos, alejándose sin ser detectado.
KyungSoo, lleno de mugre, ceniza y sangre ajena, contemplo con horror como su reino ardía en llamas.
El hermoso Reino de cristal Kkaebsong ardía en llamas.
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El príncipe terrestre cayó a la arena cuando su caballo fue derribado por una flecha. El golpe lo aturdió y lo dejo en el suelo.
—atrape al pez gordo... me darán mucho por tu cabeza. — menciono aquel bandido que lo había seguido hasta la playa.
KyungSoo tosió haciendo un gran esfuerzo por recobrarse y defenderse. — ¿p-por qué?... ¿por qué hicieron todo esto?
—dinero, nuestro rey quiere lo que el suyo tiene. — una nueva flecha apunto directo hasta el pelinegro. —en la guerra todo se vale, su alteza.
El menor se aferró al colguije en su cuello, lamentando no haber podido despedirse de JongIn.
—JongIn...— susurro entrecortado. El hombre no alcanzo a lastimarlo.
— ¡KyungSoo! — aquella voz la reconocería entre miles. JongIn le había salvado.
El príncipe marino se arrojó con fuerza al humano y le enterró los dientes del tridente en el cuello, matándolo en ese instante. Se giró veloz y estrecho al otro príncipe con desesperación.
KyungSoo reparo de inmediato que su moreno estaba de pie en dos fuertes piernas, desnudo pero con piernas. Intento hablarle pero solo salieron quejidos y un llanto que ya no pudo seguir reprimiendo. El miedo, el dolor, la tristeza y el alivio fueron demasiado para él.
El hermoso reino de las flores de cristal y nieve, fue atacado por un reino vecino y pereció ante el encuentro. Aunque el reino conquistador intento sacar beneficio del dominio y de sus nutrientes, una extraña oleada de hielo asesino los elimino a todos. Como si el mismo Reino les hiciera pagar su horrible crimen.
Sea como sea, KyungSoo dejo de ser el príncipe de Kkaebsong para ser el único superviviente de un reino destruido.
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JongIn acaricio la mejilla del pelinegro, estaba preocupado por el estado anímico de KyungSoo. La pérdida lo había hecho llorar varias veces y la pena lo hizo adelgazar y palidecer.
—Kyung, por favor, come algo y deja que LuHan te revise.
El otro negó. —no aceptare a nadie más que a Leeteuk. Lo abandone y ahora también esta muerto. — el nuevo llanto hizo que el moreno frunciera el ceño.
— ¡ya basta! ¡De verdad quiero ayudarte pero solo me empujas lejos y me haces sentir horrible! — el mayor se aguantó las lágrimas y tomo el rostro de KyungSoo para repartirle besos. —te amo más que a nada y tú eres la mitad de mí, si tu sufres yo también lo hare. ¡Así que espera aquí que iré por ese Leeteuk y hare que te regañe por ser tan terco! — JongIn corrió lo más rápido que sus piernas humanas lo dejaron.
KyungSoo estuvo a punto de ir por el cuándo un chapoteo le llamo la atención.
—YiXing...— el humano se adentró al agua y se acercó con horror hasta el tritón. —por dios, ¿Qué te han hecho?
El tritón del hoyuelo sonrió con tristeza, permitiendo que KyungSoo tomara su rostro y acariciara con pena las heridas en su cuerpo y rostro.
—sabes que tengo visones ¿cierto? — el mayor asintió. —pude ver que estabas en peligro, así que fui a decirle a JongIn... pero cuando estábamos tomando la poción para poder tener piernas un corto tiempo, unos humanos nos atacaron, nos separamos y salí herido por proteger esto. — abrió sus brazos para mostrarle un frasco pequeño de tonalidad clara.
KyungSoo lo miro asombrado y acepto el frasco cuando YiXing se lo acerco. — ¿Qué es esto?
—Es para que puedas vivir con nosotros.... — el azabache sonrió y le extendió un par de algas. — JongIn lucho mucho para que pudiéramos hacerlo y esas algas son para sus heridas... no las has notado ¿verdad?
El otro negó aun en shock. —espera. — tomo el brazo de Lay cuando este estaba por irse. —sé que también quieres a JongIn, así que ¿no deberías haber evitado que me encontrara?
Una amargada risa de YiXing lo descoloco. —lo quería y me dolió mucho que se enamorara de ti pero sé que eres el indicado. — dejo un beso en la frente del mayor y se alejó. —por favor cuida de él.
El bello tritón se adentró más en el agua ante el llamado de un tritón de grandes orejas y una altura notoriamente superior a ambos. El de labios de corazón asintió ante la mirada del tritón desconocido, este le mando otro asentimiento de regreso y ayudo a YiXing a sumergirse.
—Se ven muy bien juntos...— musito entendiéndolo todo. Miro la botella y no dudo en destaparla y beberla de golpe. Pronto un mareo lo doblo y lo hizo desplomarse en la arena.
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— ¡...Soo! ¡KyungSoo! —la voz alarmada de JongIn lo despertó. Extrañamente sintió la mitad inferior de su cuerpo mucho más pesada. —gracias a Neptuno, estas bien. — los besos que llovieron sobre su rostro lo terminaron de despertar.
— ¿J-JongIn? — musito sacando algunas burbujas. Ante ello, abrió grande los ojos y jadeo de la sorpresa. — ¡¿q-que es esto?! — exclamo mirando la aleta verde olivo. Miro hacia arriba y JongIn lo llevo hasta la superficie, ambos sacaron hasta su torso fuera del agua.
—Kyung, bebiste la pócima y esta es tu aleta. — el moreno tomo su rostro y le beso los labios. —estoy tan feliz...te amo tanto, KyungSoo.
El menor sintió la calidez de las lágrimas de JongIn sobre su hombro y no pudo evitar volver a llorar. Entre el emotivo momento no reparo en que tan rápido se acostumbró al peso de la aleta, no con sus labios contra los de su futuro esposo.
Más tarde pudo escuchar los lamentos del moreno acerca de cómo no pudo encontrar a Leeteuk, JongIn no conocía al sirviente de KyungSoo ni la ciudad fuera del mar, no pudo llegar lejos, YiXing lo llamo para que estuviera a su lado durante la transformación. Seguía con el pendiente de Leeteuk, ambos habían establecido que si llegaban a separarse por cualquier razón se encontrarían en la biblioteca del reino más cercano, Yehet. Hicieron la promesa de volver a verse.
El ahora tritón de cola olivo fue aceptado con los brazos abiertos por el reino marino, ayudo a tratar las heridas de YiXing y le dejo besos en todo el rostro, agradecido infinitamente por todo lo que había hecho por ellos. También conoció a ChanYeol y de inmediato comprendió porque miraba a JongIn con incertidumbre, el tritón de grandes orejas estaba más que enamorado del bello tritón del hoyuelo. Conoció al hermano de JongIn y se llevó muy bien con él, ZiTao era tan joven como YiXing y un posible buen curandero. Quiso saber quién más había ayudado con la pócima para volverlo uno de ellos pero Lay le dijo que aquella persona no daría su nombre y por ultimo conoció al médico más fuerte, LuHan.
Como era de esperarse, ZiTao junto con YiXing, ChanYeol y un guardián llamado XiuMin organizaron la boda. Llena de flores cristalinas, plantadas y cuidadas por el mismo JongIn.
KyungSoo lloro y se maravilló con el brillante color de sus lágrimas. Nunca pensó que encontraría el amor debajo del mar ni mucho menos que aquel atractivo tritón de tez morena, sonrisa encantadora, risa contagiosa, torso atlético, aleta hermosa y ojos del color del sol terminaría siendo su esposo.
Aunque si le preguntaran diría que no cambiaría ninguno de aquellos bellos regalos. Solo el círculo cercano del reino conocía el origen de KyungSoo y se decidió mantenerlo en secreto.
Mucho menos uno que llego dos años más tarde. Un pequeñito y hermoso regalo de ojos del color del sol.
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Le llamaron BaekHyun, el príncipe del mar, un hijo nacido de un humano convertido en tritón y un tritón rey del mar.
Fueron doce años de felicidad para la familia real y el reino. Doce años donde BaekHyun creció siendo amado por sus padres, amándolos, riendo y cantando en los mares... doce años donde se pensó que sería así por siempre.
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El mundo de KyungSoo recibió la fractura más grande en el doceavo cumpleaños de BaekHyun.
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— ¿Qué estás haciendo aquí, Baek? —JongIn asusto a su hijo hablándole por la espalda. Su risa le causo unos golpecitos débiles. —ya, ya, lo siento.
— ¡papa es malo! — se quejaba el rubio inflando las mejillas. Las flores en sus manos habían caído de nuevo al agua.
El moreno acaricio su mejilla con la ternura propia de un padre. —a la luz del sol me recordaste a Kyung. Igual de hermoso y lleno de vida.
El pequeño se sonrojo y sonrió volviendo sus ojos dos medias lunas. Los ojos de ambos resplandecían como el mismo sol, dos joyas que combinaban mejor que el oro y los diamantes.
—papa ¿Qué es eso? —el temblor en la voz de BaekHyun alerto a JongIn. A metros de distancia estaba el barco de varios humanos con un extraño objeto de metal en las manos.
—BaekHyun, regresa con KyungSoo. —el moreno se tensó.
— ¿e-es peligroso? —el rubio se sitio detrás del moreno, temeroso de la mirada del hombre con ropas extravagantes.
—ahora, nada lo más rápido posible y no te detengas hasta llegar con KyungSoo.
—ven conmigo, papa. — BaekHyun tomo el brazo del moreno y lo jalo hacia él. —no nos ha visto.
— ¡los ojos del sol! ¡Son tan preciosos y valiosos! — aquel hombre alzo el arpón en sus brazos y disparo en su dirección.
BaekHyun grito asustado al mismo tiempo que JongIn lo abrazo y lo empujo lejos de la trayectoria. El pequeño tritón estaba a salvo pero JongIn recibió un rozón de la brutal arma.
— ¡papa! — grito el rubio llamando la atención del rey. El impacto y la fuerza que uso JongIn para alejarlo lo aturdió un poco, mas no lo suficiente para no ver la herida del moreno.
— ¡vete, BaekHyun! —JongIn utilizo su tridente para proteger a su hijo de la lluvia de flechas y arpones que aquel humano y sus sirvientes les lanzaban. Era muy fuerte pero las armas humanas eran demasiadas y el miedo de que hirieran a BaekHyun no lo dejaba concentrarse. No cuando los humanos se acercaban con la intención de lastimarlo.
Retrocedieron hasta aguas profundas, sabiendo que las criaturas marinas acudirían en su ayuda ante el olor de la sangre de su rey. No tardaron en llegar un grupo de marrajos y pez espada, los escuálidos atacaron el bote por abajo, dándole oportunidad a los tritones para salvaguardarse.
— ¡nada, BaekHyun! — volvió a gritar JongIn esquivando los arpones que un forzudo les disparaba.
El rubio asintió lloroso y se giró dispuesto a irse, no conto con que la flecha del arquero del barco le atravesaría el hombro. Su grito hizo girar a JongIn.
— ¡BaekHyun! — estiro su mano hasta su hijo y contemplo como el rostro del rubio se deformaba en horror y pánico. Fue como si el tiempo se pausara. Hasta que el agua comenzó a teñirse de rojo sangre. Su sangre.
— ¡PAPA! — BaekHyun sostuvo a JongIn con lágrimas en los ojos y sangre en las manos.
Los tiburones y pez espada enfurecieron y golpearon el barco hasta perforarlo y hundirlo, destrozando a los humanos una vez tocaban el agua. Habían herido a la familia real.
— ¡papa, papa, resiste! — gritaba BaekHyun mirando como el rey retiraba el delgado arpón de su estómago. —p-papa, papa...
—sshh, no llores mi niño...— JongIn sonrió acariciando la mejilla de su hijo, la herida era muy grave y lo había atravesado.
—a-ayuda... ¡AYUDA! ¡MI PAPA ESTA HERIDO! —grito en todas direcciones. Dos peces espada se sumergieron en busca de ayuda.
— ¡JONGIN! —el grito de horror de YiXing asusto aún más a BaekHyun. El medico venia en compañía de ChanYeol.
Ambos se acercaron, el mayor sostuvo el cuerpo de JongIn mientras YiXing comenzaba a curarlo.
— ¿q-que paso? — ChanYeol miro a su alrededor, notando los pedazos de barco que se hundían lentamente. —dios...
—por favor, JongIn, por favor resiste un poco más...te lo suplico. —YiXing lloraba desesperado al ver que la herida no se cerraba. —no se cierra, ¡no se cierra!
—Xing...— la débil voz del rey lo hizo mirarlo. —es suficiente... sabes que no cerrara.
— ¡lo hará! ¡Lo hará! — grito usando aún más de su poder, causando que comenzara a toser.
JongIn toco sus manos y las alejo de él. —es suficiente Xing... te llevare conmigo si sigues intentando...
— ¡no digas eso, te curare! ¡Volverás con nosotros! ¡KyungSoo te espera! — el llanto apenas y dejaba hablar al ahora débil médico.
JongIn sonrió y acaricio la mejilla del azabache. —siempre fuiste mi apoyo, Xing... estoy aliviado por saber que ChanYeol cuidara bien de ti y por dejar a mis dos tesoros en sus manos...muy aliviado...
—JongIn...— Yeol se mordía los labios para no soltarse a llorar, ya sabía que su rival y amigo no se salvaría.
—Yeol... cuida de YiXing, de mi familia y de ti mismo...— el rey fijo su mirada en BaekHyun y acaricio su mejilla. —mi niño...
—p-papa... vuelve conmigo y papa...— BaekHyun tomo su mano aun entre lágrimas.
—eres el fruto de mi amor por KyungSoo y te amo tanto como a él... mi niño, se muy fuerte...cuida de nuestra familia...— tras finas lagrimas cristalinas, JongIn cerró los ojos.
— ¿papa? — el ojimiel meneo la mano del moreno, mordiéndose los labios. — p-papa...papa ¡papa! — grito abrazando del cuello a JongIn y rompiéndose en llanto.
YiXing se paralizo y siguió intento cerrar la herida, aun cuando delgadas líneas de sangre comenzaron a bajar por su mentón no iba a detenerse. La falta de poder lo obligo a detenerse y llorar a grandes jadeos. ChanYeol tampoco se quedó atrás, pero sus lágrimas fueron silenciosas.
Ese día el mar perdió color y brillo.
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Cuando KyungSoo vio el cuerpo de JongIn grito y lloro hasta que se quedó sin voz. El amor de su vida se había ido y esta vez no iba a volver. No tuvo piedad cuando se enteró de la verdad; golpeo a BaekHyun, gritándole que había sido su culpa, reprochándole que prefería que hubiera tomado el lugar de JongIn. En cuanto YiXing se metió le dio un fuerte puñetazo en la mejilla y le grito haber sido un inútil.
ChanYeol enfureció y se encargó de doblegarlo hasta que las fuerzas le fallaron.
El mar entero se dio una semana de luto por su Rey. Semana donde KyungSoo fue coronado como Rey absoluto, semana donde BaekHyun fue separado de él y cuidado por YiXing y ZiTao y donde LuHan enloqueció y desapareció de la vista de todos.
Desde ese triste día, KyungSoo se encargó de establecer que los viajes a la superficie estaban prohibidos y que fuera quien fuera seria castigado si desobedecía. Tras dos meses, la relación entre el nuevo Rey y el príncipe se volvió distante y fría.
KyungSoo no volvió a cantarle a BaekHyun, ni a abrazarlo o besarlo, no volvió a decirle que lo amaba ni tampoco volvió a sonreírle. Su mundo estaba fracturado y su corazón hecho pedazos.
JongIn se había ido.
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Hola? Como están?
Pues... estoy llorando aun cuando escribo las notas finales del capítulo. No creí que lloraría cuando escribiera la muerte de JongIn (no porque no lo ame, lo amo) si no porque ya me había preparado mentalmente y ahora soy un mar de llanto!
No recuerdo si fue en este fanfic donde comente que el Kaisoo me da mucha ternura y que le tengo gran cariño. Por eso quise dedicarle dos capítulos largos a su historia, como homenaje. Adoro a Kyung y a JongIn y escribirlos con una historia tan triste termino siendo muy duro.
Espero les haya gustado el capítulo, a mí me encanto y estoy satisfecho.
Hasta el próximo capítulo. Kkaebsong.
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