Capítulo 20

Jason fue sacado de sus pensamientos cuando escucho un sonido parecido a un tintineo, anunciando que la puerta de su habitación había sido desbloqueada, por lo que supuso que Bruce estaba ahí para traerle la comida, pero cuando nadie entró a la habitación, Jason fruncio el entrecejo en confusión.

Se puso de pie y de manera cautelosa abrió la puerta, pronto encontrándose a los demás niños saliendo de sus cuartos, mientras Bruce los miraba desde cerca, y en cuanto vio que todos estaban fuera y lo estaban mirando expectantes, fue cuando se acercó.

-Vayan a la cafetería- les ordenó con voz firme

Todos los niños obedecieron de inmediato, todos comenzando a hablar entre ellos de manera emocionada, ya que casi no habían tenido oportunidad para hablar entre ellos desde que se habían ido los otros científicos.

Los niños se sentaron en la cafetería y aunque ese día la comida no fue realmente buena, a ellos les precio gloriosa solo por el hecho de estar todos juntos.

Y fue un rato más tarde, cuando Tim se acercó a Jason, recordándole el que deberían intentar convencer a Bruce de dejarlos ver películas todos juntos.

Jason dudaba que Bruce los dejara, pero no perdían nada con tratar, así que terminó accediendo y junto con Tim avisaron a los demás de la idea.

Así que, más tarde, cuando Bruce regresó para llevar a los niños de vuelta a sus habitaciones, todos se pusieron de pie, más nadie se movió, parandose todos juntos con Dick y Tim al frente.

-¿Qué hacen niños? Es hora de regresar a sus habitaciones- les dijo Bruce arrugando el entrecejo

-Bruce, queremos pedirte algo...- empezó a decir Tim de manera tímida

Bruce lo miró con una ceja arqueada, ciertamente la curiosidad por saber que podrían querer pedirle todos los niños le había ganado.

Esta vez fue Dick el que habló -El señor Clark nos dejó películas navideñas y nos gustaría verlas todos juntos en la sala de juegos, solo por una noche, ¿si?- preguntó con una mirada suplicante

-Yo... No...- el científico comenzó a decir, pero fue pronto interrumpido

-¡Por favooooorrr!- pidieron todos a la vez, haciendo su mejor uso de ojos de cachorro y juntando sus manos en suplica

Bruce se mordió el labio inferior, observándose los diferentes pares de ojos que le miraban, yendo desde el azul más claro al negro más profundo.
Y por muy frío que fuera, y por mucho que todos pensaran que no tenía corazón, la verdad es que no había mucho que un hombre pudiera hacer contra tantas miradas suplicantes llenas de inocencia.

Suspiro rendido -Esta bien, pero solo por esta noche- accedió

Todos los niños soltaron una exclamación de emoción y saltaron sobre su lugar para pronto comenzar a hablar entre ellos de manera animada.

Bruce llevó a los niños a la sale y les ayudó a poner la película mientras todos se sentaban frente a la televisión en el suelo con un par de mantas y cojines.

-Iré a mi oficina, tengo trabajo que hacer, así que no vayan a interrumpir, pero los estaré vigilando, así que no vayan a irse de aquí a vagar por el edificio- les advirtió Bruce seriamente, pero los niños solo asistieron levemente o le dieron una respuesta a medias, estando mucho más interesados en la película

Bruce finalmente decidió dejarlos solos, pero fue entonces que notó a Barbara dirigiéndose hacia las habitaciones.

-¿No vas a unirte a ver la película?- le preguntó Bruce a la pelirroja

Ella lo miró de reojo y negó con la cabeza -Prefiero regresar a mi habitación, si es que lo tengo permitido- respondió y le dirigió una mirada cuestionante al hombre

-Claro, puedes ir a tu habitación- Bruce asintió y siguió con la mirada a la pelirroja hasta que se encerró en su cuarto

Hacia tiempo que Barbara había empezado a evitar interactuar con el resto de los niños. Ella nunca les había dicho el porque, y al no obtener respuestas después de tanto insistir, al final se habían rendido con eso y la habían dejado ser, al fin de cuentas no es que hiciera mucha diferencia en cuanto a las pruebas que se hacían con ella.

Bruce finalmente llegó a su oficina y encendió las cámaras de seguridad, vigilando a los niños en la sala de juegos y a Barbara en su habitación, y una vez con eso listo, se puso a trabajar.

Después de unos minutos, el teléfono de Bruce comenzó a sonar, y cuando notó que quien llamaba era Alfred, se apresuró a responder.

-¿Alfred? ¿Esta todo bien?- preguntó en cuanto la llamada conectó

-Si amo Bruce, pero me preguntaba si usted vendría de regreso a la mansión para celebrar las fiestas, el amo Damian definitivamente apreciaría pasar estas fechas con su padre- le dijo Alfred, su voz una mezcla de un padre regañando a su hijo pero a la vez con una suplica en el

-Lo siento Alfred, no puedo estoy ocupado- respondió firmemente

Alfred suspiró decepcionado -Ya veo, es una pena amo Bruce- y con eso la llamada se cortó

Bruce estuvo a punto de regresar a trabajar, cuando decidió darle una mirada a las cámaras. Barbara seguía en su cuarto trabajando en uno de sus proyectos, mientras que en la sala todos estaban viendo la película, o al menos eso creyó él hasta que notó que parecía faltar alguien.

Cuando Bruce hizo el conteo de cabezas, notó que de hecho faltaban tres de los niños, así que sin esperar a más, se puso de pie de golpe y estaba por dirigirse a la puerta de su oficina para salir, cuando escuchó a alguien tocarla suavemente.

Fruncio el ceño en confusión, pero no tardo en abrir la puerta, encontrándose tres pares de ojos azules.

-¿Qué hacen aquí? Creí haberles dicho que se quedarán allá- les reclamó seriamente

Frente a él estaban Tim, Dick y Jason, los primeros dos estaban sonriendo mientras que Jason solo se veía irritado, como si hubiera sido arrastrado a esto.

Tim empujó suavemente a Bruce hacia un lado con su brazo, y la única razón por la que logró mover a Bruce, fue porque el hombre se lo permitió, haciéndose a un lado para dejarlos entrar a su oficina.

-Estábamos viendo la película, y decía que nadie debería pasar estas fechas solo, así que vinimos a hacerte compañia- explicó Tim sentándose en su lugar usual y sacando su libro

Dick asintió, parandose de manera incómoda cerca de la entrada mirando al ave en su hombre en busca de calma, el no se sentía tan cómodo en presencia del hombre como Tim.

Por otro lado, Jason no le prestó mucha atención a Bruce, su atención siendo captada por el libro que tenía Tim en sus manos, por lo que se acercó a ver con curiosidad.

-¿Qué estas leyendo?- le preguntó, parandose de puntillas para alcanzar a ver la mesa alta

-Un libro de física que el señor John me prestó- explicó sonriendo de lado

El rostro de Jason se fruncio en desagrado y pronto perdió el interés, optando por mirar en los alrededores de la oficina, que fue cuando notó una estantería con algunos libros.

Jason se acercó a ellos, esperando encontrar uno interesante, y pronto fue compensado al encontrar más que solo libros sobre ciencia y esas cosas.
Había varios títulos que llamaban su atención, pero al final terminó tomando uno que ya le era familiar: "Orgullo y prejuicio"

Jason conocía ese libro, estaba seguro, de hecho, sabía que le gustaba mucho, pero extrañamente, también le producía una extraña sensación,algo como...miedo... Más no podía recordar mucho del libro ni de donde lo reconocía exactamente, por lo que decidió tomarlo y sentarse con el en un rincón.

Bruce miró a los tres niños inseguro, no sabía muy bien que hacer con ellos ahí en su oficina, ni siquiera podía decir que les gustaba tenerlos ahí, lo estaban poniendo ansioso.

-No se preocupe, no harán nada malo- le aseguró Dick sonriendo, algo de la incomodidad previa finalmente desapareciendo

-Hmm, no estaría tan seguro...- Bruce murmuro, mirando de manera nerviosa a las manos de Jason, viendo como sus manos sin guantes sujetaban la copia del preciado libro que su padre le había regalado tiempo atrás

-Yo no me preocuparía por Jason, el es muy cuidadoso con los libros- aseguró tocando levemente el antebrazo de Bruce con sus pequeños dedos en un gesto tranquilizador -Aunque a veces lee libros muy raros - agregó alzando la voz para que Jason lo escuchará

Jason lo miró por encima del libro con molestia y se puso de pie -¡No son libros raros! Son clásicos Dickhead- le reclamó

Eso llamó la atención de Bruce- ¿Habías leído ese libro antes Jason?- le preguntó al niño

Jason arrugó el entrecejo y miró fijamente la portada del libro - Eso creo, pero no puedo recordar mucho, solo estoy seguro que el señor Darcy es un poco idiota, y me gustaba la actitud de Lizzy- explicó sonriendo levemente

Pero pronto la sonrisa de Jason desapareció, convirtiéndose en una mueca de dolor cuando un leve dolor de cabeza lo golpeó, más decidió ignorarlo y enfocarse en la conversación.

-Tal vez después de que termines de leer el libro podríamos discutir acerca de él- sugirió Bruce

Jason lo miró con ojos abiertos en sorpresa, pero pronto asintió -Eso sería divertido...- accedió con una pequeña sonrisa cubriendo su rostro adornado con pequeñas pecas

Y Bruce jamás lo admitiría, pero por un momento, al ver esa sonrisa en el niño, Bruce pudo entender a Diana...

Sus palabras ciertamente parecieron emocionar a Jason, pues el niño pronto regreso a su lectura con mayor concentración.

Cuando Bruce miró a su lado, notó a Dick sonriendole suavemente.

-Sabe, usted da algo de miedo señor Wayne, pero no es tan malo como parece- Dick le confesó mirando hacia el suelo en nerviosismo

Bruce lo miró con cierta sorpresa, no sabiendo muy bien que decir, la verdad es que ni siquiera había esperado escuchar tal cosa.

Bruce miró a sus propias manos y luego a los niños en la habitación.

Tim, que miraba con atención el libro de física pero que prestaba mayor atención a las fotografías que aparecían, pasando largos minutos analizandolas.

Jason, que leía el pequeño libro entre sus manos con la nariz levemente fruncida por la concentración que estaba poniendo en leer el libro, sonriendo de vez en cuando ante los diálogos de los personajes.

Dick, que aunque parecía inseguro de como actuar en su presencia, se mantenía cerca, sonriendo de manera dulce y llenando el silencio con pequeños comentarios y agradables conversaciones.

Y entonces su mirada cayó nuevamente en las cámaras, donde el resto de niños aún seguían enganchados en la película.

Niños que habían estado tan emocionados solo por poder ver una película todos juntos ese día... Ellos merecían como mínimo disfrutar esos días.

-Niños...- Bruce los llamó después de un rato, ganándose la atención de la tres -Vamos, hay que ir con los demás

Los tres sonrieron y pronto se pusieron de pie, dirigiéndose hacia la salida. Pero cuando Jason estaba por salir, regreso a la estantería de libros, por lo que Bruce pensó que iba a regresar el libro, pero pronto fue probado equivocado cuando vió que Jason tomó un segundo libro y lo escondió bajo su sudadera roja.

Jason  pasó por la puerta junto a Bruce, y cuando Bruce le dirigió una mirada cuestionante a la forma rectangular que resaltaba bajo su pecho, Jason solo le sonrió con fingida inocencia antes de alejarse para ir junto con Tim y Dick.

Bruce suspiró, pero en ese pasillo, sin nadie como testigo, se encontró sonriendo...

Bruce pronto alcanzó a los niños de regreso a la sala, pronto uniéndose a ver la película, hasta que una escena con una cena navideña apareció.

-¡Pastel!- exclamó Tim emocionado

-Ah! Se ve tan bien...- murmuro Dick mirando la pantalla con ojos bien abiertos

-¿Creen que sepa como el de mi cumpleaños?- les preguntó Jason

-Tal vez... Ojalá podamos comer uno la próxima- comentó Tim sonriendo de lado al recordar lo bien que sabía el postre que les habían dado cuando le celebraron a Jason

Bruce los miró con una mirada suave, sorprendiendose a si mismo. Pero pronto se alejó y sacó el teléfono de su bolsillo y marcó el número que ya conocía tan bien.

Espero unos segundos y pronto la llamada conectó.

-¿Amo Bruce?- Alfred preguntó, confundido por la repentina llamada del hombre después de que este hubiera alegado estar ocupado

-Alfred... Quiero pedirte un favor...

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