| Capituló 6|
Pase dos días más en la enfermería hasta que me dieron de alta, después de eso regrese a mi cuarto para empezar a leer el libro plateado. Cuando lo abrí nuevamente traía un mensaje, algo un poco confuso, pero me dio la paz que necesitaba para poder continuar con la lectura. El primer capítulo, hablaba sobre la historia del Sol y la Luna, algo demasiado trágica y triste, cuando la leí, lagrimas caían sin cesar, como si hubiera vivido aquel trágico momento. Cuando leí la segunda historia, mencionaba la rencarnación de sus almas o bueno, una parte de ellas; conforme avanzaba en las historias fui comprendiendo poco a poco. La razón por la cual el director me dio los libros es porque mi poder viene del sol y por alguna razón, él la está vinculando con su alma del cuerpo celeste, pero si es así ¿quién será aquel que traiga el alma de la luna? ¿acaso es Hipo? O quisa...sea... ¿Jack? Cierro el libro negando con cuidado, no, eso es imposible, porque él se hubiera enamorado de mi la primera vez, pero él esta...enamorado de alguien más. Posiblemente yo sea una excepción y jamás encuentre el alma de la luna. Es raro incluso pensar que soy un alma vieja que ha vivido muchas veces para encontrar a mi amado...o amada.
Guarde el libro plateado y vi aquel brillo dorado, suspire rápidamente y lo jale. La razón por la que puedo leer los libros es porque estoy conectada a ellos y más porque este dorado, técnicamente, es mío. Me ayudo a salvar a un amigo y a mi pueblo, debo de tener cuidado. Lo abrí y había tantas pociones, tantas cosas que jamás había visto.
— ¡Rapunzel! —cerré el libro rápidamente, guardándolo debajo de mi cama. Volteo a la ventana—¡Rapunzel! —me acerco a ella y vi que era Jack. Hace días no sabía de él—Ven, te quiero mostrar algo—me estira su mano y yo veo algo inseguro su modo de transporte es su vara—. Confía en mi—. Lo vi a los ojos y tomé su mano con fuerza, sintiendo un escalofrió por todo mi cuerpo.
Jala mi brazo, sacándome de mi habitación para tomarme de la cintura. El me mira con una sonrisa y nos dirigimos al bosque, no muy profundo, pero si lo suficiente como para perder la vista la escuela. Al llegar al lugar pude presenciar un lago congelado. Me baja con mucho cuidado y me mira con una sonrisa.
— ¿Qué es esto? —
—Ven—toma mi mano, jalándome hasta aquel lago.
—¡Jack no!—Cerré los ojos con fuerza.
Sentí que me caería en cualquier momento, pero sentí mi peso como era un poco más ligero, como si me hubiera convertido en una pluma de un ave, el viendo chocaba con mi rostro, por lo que decidí abrir mis ojos y mirar mis pies, se movía sola, técnicamente porque Jack seguía sosteniendo mis manos. Lo mire con asombro. Me jala para poder quitar aquella distancia que había entre nosotros, pasando mis brazos sobre sus hombros, su vista quedo a milímetros de la mía; pude observa con más detalle las distintas tonalidades que había de azul en sus ojos, no había algún rastro de pecas en sus mejillas, sus cejas color gris hacían que sus ojos resaltaran aún más, su nariz colorada por el frio hacía que le diera ese toque de ternura. Me veía con tanta ternura, con una ligera sonrisa, que simplemente me hacía sonrojarme por todos esos pensamientos descriptivos de su persona que habían pasado por mi mente.
No sé cómo describir exactamente lo que Jack Frost, me hacía sentir, pero tenía mucha curiosidad de saber que era. Jamás había sentido una emoción así. Tal vez no había una música con la cual pudiera mejorar ese momento, pero no importaba. Sin previo aviso, toma un mechón de mi cabello y lo acaricia con delicadeza.
Tenía preguntas que hacer, referente a lo que paso ese día, cuando salió de la enfermería, ¿por qué después no supe nada de él? ¿acaso se enojó conmigo que necesitaba un tiempo para analizar la situación?
—Hoy llegan los otros institutos de magia—expreso, deteniéndonos. Lo mire con preocupación << ¿aun pensaba en competir?>>—. Necesito que estes conmigo, apoyándome, él día de mañana—menciona con seriedad, tomando mi mano con fuerza.
—¿Aun tienes pensado participar? —
—Tengo que hacerlo, así podre quitarme un peso de encima—suelto su mano y me hago hacia atrás, pero debido a que yo nunca había patinado, me resbalé, haciendo que hielo se agrietara y me cortara un poco la mano—¡Rapunzel!—me carga rápidamente y me aleja del lago para poder examinar mi mano; era una gran cortada—
—No te preocupes—mencione con tranquilidad—yo puedo resolverlo—. Me mira extrañado y yo le regalo una sonrisa. Tomo un pequeño mechón y me empiezo a envolver la mano con mi cabello. — Te enseñare un pequeño truco. Cierro mis ojos y suspiro.
Flor que da fulgor
con tu brillo fiel,
mueve el tiempo atrás,
volviendo a lo que fue.
Quita enfermedad
y el destino cruel,
trae lo que perdi
volviendo a lo que fue
a lo que fue...
Al abrir mis ojos, me pude encontrar con una expresión de asombro de su parte, realmente me hubiera gustado saber que pensaba en ese momento porque era la única persona, que no estaba dentro de los acuerdos de mi pueblo, que le revelaba mi secreto. No supe en ese momento lo que podría ocurrir si lo hacía, no medí las consecuencias de ese acto, pero era necesario hacerlo. Toma mi mano con delicadeza y lo quita con cuidado; aquella gran cortada había desaparecido. Con su dedo anular, acaricia mi palma con delicadeza, seguía asombrado.
—Tu...tú eres como yo—fruncí el ceño— ¡tienes magia, magia antigua! —fruncí el ceño, desviando mi mirada un poco <<¿Antigua?>>. Mis pensamientos fueron eliminados, desviados ya que me toma de los hombros—. Rapunzel...debes de tener cuidado, no muestres tu poder a nadie y menos en esta copa—suspira con preocupación. Empecé a temblar un poco por su expresión—algo me dicen que serán muy diferentes este año, pero sobre todo peligrosos—.
—¿Y por qué vas a participar, Jack? —cuestione un poco molesta. Supongo que realmente había varias razones por las cuales me sentía de esa manera y eso era porque realmente sabía que seguía siendo por Elsa, la cuestión de demostrarle algo, la cuestión de la venganza por lo que paso. Si es más peligroso este año, el también corre peligro por el tipo de magia que tiene, aunque realmente no sé qué tan profundo sea la situación de su parte.
—Porque no quiero que te hagan daño—expreso de igualmente, casi fue un susurro, confesando su razón. Lo mire sorprendido—Hay personas, malas que buscan la magia antigua y prefiero que tengan su atención en mí que en ti. Esa gente, esas personas...no sabes lo que podrían hacerte-suspira rápidamente—esa es...la verdadera razón por la que tengo que hacerlo.
No puedo negar que me he sonrojado con aquellas palabras tan dulces, que mi corazón se ha ablandado con tan sencillas palabras. << ¿por qué se arriesgaría de esa forma por mí? ¿acaso puede que sea correspondida? >> Mire sus labios, no podía resistirme más, mi cuerpo anhelaba otro beso de él, lo anhelaba. Tome su rostro con delicadeza. Sus manos se posaron sobre mi cintura y sin previo aviso. Nuestros labios volvieron a encontrarse: un beso demasiado lindo y tierno, lleno de deseo para mi gusto. Realmente estaba ganándose mi corazón. Jack Frost, es el hombre que yo quiero para mí, me hace tanto bien que no puedo explicar con palabras ese sentimiento.
No podía quedarme con las manos cruzadas, viendo como él se arriesgará por mí, tengo que hacer algo yo y la única forma es leyendo el libro dorado. Ese libro nos ayudara a seguir juntos, a seguir con vida, para protegerlo. De esa manera, ambos estaremos a salvo. Al despegarnos pude notar una felicidad en su rostro, demasiado grande. No sé si era demasiado pronto para que dejara atrás lo que tuvo con Elsa, pero no podía esperar más a que eso pasara. Sonaba un poco egoísta de mi parte, demasiado, diría yo, pero cielos, lo quería para mí.
—Te quiero Rapunzel—me abraza
—Tambien te quiero Jack—y prometo protegerte para que estes a salvo.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top