|Capitulo 17|

Primera prueba

Esto estaría complicado. El padre de Hipo, es uno de los patrocinadores y ayuda en la primera prueba, porque además de Hipo, él sabe mucho de ese tema ya que debe de ser con dragones. Nos comentó que va hacer complicada debido a los que su padre había seleccionado a Dragones que pudieran empatizar con nuestras habilidades, de esta forma las pruebas no serían tan aburridas. Nos dio un libro para mostrarnos un poco de ellos. Al parecer siempre carga con él. Cuando lo abre quede impresionada por toda la información que poseía: dibujos, escritos, números, datos curiosos. Mientras pasaba la página para encontrar uno, me preguntaba si el dragón del libro plateado aparecía en ese libro. Cuando nos muestra el primer dragón, pude reconocerlo <<¿Era el>> pero, ¿qué lo hacía tan especial?>>

Hipo menciona que suele se muy selectivo, en sus ojos suele juzgar la persona que realmente eres incluso, puede notar tu tristeza mejor que nadie. Los animales, en especial, los dragones, tienen un instinto mejor desarrollado, lo que les permite analizarte con mayos profundidad, por eso, su casa suele ser perfecta y sus ataque suelen tener un mayor alcance.

Los que estarán en unas horas peleando serán:

1.- Cortatormentas (libro plateado)
2.-Espectro de nieve
3.- Triple ataque
4.- Gritó mortal

Solo uno había sido obvia su elección, sin embargo, me daba curiosidad la selección del Coerarormenta. Era demasiada coincidencia como si el destino me estuviera dando señales para que pudiera ver lo que se aproximaba ¿Algo bueno? ¿Algo malo? Realmente mi cabeza da vueltas, ojalá fuera sencillo leerlas. No estaba asustada, pero por algún motivo, tenía miedo de que Jack, perdiera, se que el es demasiado astuto, se que el es valiente y es muy ágil en la pelea, pues la magia antigua suele ser demasiado util. A pesar de tener la apariencia de alguien de 18 años, tiene mas de 300 años, ha peleado, incontables veces que esto es pan comido. Entro en la escuela porque quería vivir lo que no ha podido y quiere experimentar cosas nuevas, ahora que la pz gobierna este mundo, o bueno eso es lo que una vez escuche. Era obvio que el ganaría esta batalla, pero no tenía que rendirme con rapidez. Mientras todos hablaban sobre alguna estrategia, miraba el Cortarormenta, su dibujo, era demasiado tierno, me recordaba a un búho. Me pregunto <<¿qué abra pasado por mi mente en ese momento? ¿Acaso me vi obligada a pedir ayuda?>> Al finalizar nuestra  reunión. Todos nos fuimos a dormir, pues sería una velada difícil.

Al despertar me puso unos pantalones, una sudadera de Ravenclaw y unas botas de piel. Salí de mi dormitorio y todos me veían con felicidad, aunque yo no me sentía feliz por estar en el torneo. Estaba preocupada, más porque se que esto puede desarrollar un descontrol en mi temperamento.
La competencia de los tres magos era considerada un deporte olímpico, juego de Dioses, realmente son peligrosas, pero estoy agradecida que únicamente sean dos.

Cuando salí, a lo lejos pude ver a Jack, conforme me iba acercando mi visión de teletransportaba a otra época. Una donde había hielo por todas parte, donde la gente se encontraba congelada y donde una mujer de cabello rubio platicado y ojos grises me miraba molesta.

—Rapunzel—. Al sentir sus manos sobre mis brazos, aquellas imágenes desaparecen, la pz gobernaba mi mente otra vez. Esto de tener visiones sobre mis vidas pasadas esta atormentadome cada vez más—¿estas bien?—. Deben de seek los nervios. Tengo que aprender a controlarlas o llegare a un punto donde perderé mi buen juicio.

—Si, solo estoy algo nerviosa—. Sonríe y besa mi frente. Tranquilizándome un poco.
Los besos de Jack, son los mejores analgésicos que tengo en esta Luna roja, no se cuanto tiempo vaya a durar, se que fue mala época para desatarla y no volveré hacerlo. Son hechizos poderosos que posiblemente lleguen a un punto de no saber cómo quitarlos.

Al ver sus ojos, sonreí ampliamente, quería abrazarlo con fuerza, besarlo por una hora o más. Soy adicta a mi hombre y me  declaro culpable, lo admiro tanto, lo amo tanto. Es que es Perfecto.

—Todo estará bien ya lo verás—. Sonrió pero algo llama mi atención detrás de él, nos observaba Flynn. Su rostro reflejaba enojo y un poco de envidia. Me parece algo que no es inusual, Jack, es el hombre más guapo de todos. Regrese a mis pensamientos al sentir la mano de Jack tomar la mía.

Caminamos hasta llegar al estadio de Quidich. La escuela lo había transformado en el campo de batalla, veía cómo todos empezaban a meterse para ir a sentarse en las gradas el día estaba nublado y eso no favorecía nada. Nos metimos a una tienda y ahí estaban todos incluyen Elsa y Ana. Al parecer había recuperado su visión, pero se veía molesta. Hipo al enterarse de que podía ver de nuevo, decidió terminar la relación, pues Ana no pudo negar lo que había hecho y ahora se encontraba con Kristoff. Es increíble como la gente se olvida de ti en un segundo.

El director saca una bolsa y la extiende hacia Jack, pero después uno de los directores la quita y señala con la mirada a Ana, a Kristoff y a Elsa. Se despiden de Hans y salen de la tienda. El director vuelve a estirar la bolsa y Jack mete su mano y sentí como apretó con más fuerza mi mano. Al sacar la otra de aquella bolsa, supimos lo predecible.

—Triple ataque—. Esto iba hacer fácil para el, ya que si le salía el espectro de nieve, su nivel de agarrar el huevo de dragón se reducían demasiado.

—Sigue usted joven Hans—. Cuando mete su mano, observó que había sacado el corrtatormentas. Me quede impresionada porque pensé que yo lucharía contra el.

—Señorita Brutilda—. Mete su mano y al sacarla—Gritó mortal. Por lo que se, ella tiene una gran ventaja, pues ella es del mismo pueblo de Hipo, esto es pan comido para ella—Señorita Corona, eso quiere decir que le ha tocado— meto mi mano y al sacarlo...

—Espectro de nieve—suspire. Esto era un poco malo y aterrador. Ojalá hubiera prestado atención en la reunión de ayer.

—El orden es el siguiente: Hans de las Islas del Sur, es el primero, segundo la señorita Astrid, tercero el joven Jack Frost y por último la señorita Corona—nos volteamos a ver los peticiones y los directores señalan la salida, para que pasara Hans primero.

Caminamos hasta unas gradas con un campo mágico, donde presenciaríamos los combates de cada preocupados. Hans ya estaba en posición al igual que el huevo.

—Estudiantes...comencemos el torneo de los tres magos—. Se escucha mucho ruido—. ¡Que la batalla por el huevo de dragón...comience!

Hans empieza a correr hacia el huevo, pero el dragón parece de una cueva, lanzando fuego con rapidez. Tenía cuatro alas, cuando ve que Hans estaba a punto de tocar el huevo escupe el fuego, quede asombrada porque era un torbellino, haciendo que explotara de doña poderosa al impactarse con el suelo. Afortunadamente Hans hizo un campo de fuerza para protegerse del ataque.
Aquel dragón se sienta sobre el fuego y vuelve atacarlo, quiso rodearlo pero este giraba su cabeza, era como si estuviéramos viendo un búho, sería complicado que lograra conseguí el huevo.

Suspire del estrés pero vi como el dragón gira su cabeza y voltea hacia nuestras gradas, empieza a volar hacia nosotros. Mi mirada choca con la mía y en un segundo teñimos un torbellino de llamas sobre nosotros. El dragón se pone enfrente de nosotros y me mira con las pupilas dilatadas.

—Nos vemos de nuevo, vieja amiga—. Escuche en mi mente, haciendo que me sorprendiera—. Has reencarnado nuevamente y veo que has encontrado a la persona por la cual hiciste el sacrificio de morir a voluntad—. ¿Encontrado? Acaso está presintiendo, que he encontrado a la reencarnación de la Luna.

Lo mire sin entender pero el gira su cabeza a la derecha. Y después suena una tormenta, el dragón voltea y vimos como Hans ya tenía el hueco en su poder. El dragón ruge y vuela hasta el, pero ya era demasiado tarde. Había ganado.  Lo impactante había sido que había atacado la zona de las gradas y no a Hans, se concentró en mi. Reconoció mi alma...requería respuestas de ese dragón.

—Bueno, segunda competencia—. Expresa el director por el micrófono. Vimos cómo Astrid se levantaba y se iba para poder entrar en la arena.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top