|Capitulo 12 |
Cuando salgo de la oficina del director, decidí pasar enfrente de la enfermería, asomándome un poco por la puerta. Vi a Hipo a un lado del cuerpo de Ana, su rostro se encontraba hinchado de tanto llorar, tomaba su mano con delicadeza; me da mucha pena por qué está siendo manipulado por Ana, ella fue la causante de que él se encuentre en la enfermería. Elsa ya se había levantado, pero ella se encontraba hablando con las enfermeras, supongo que le están dando el diagnostico de Ana y su ceguera temporal. Suspiré y me fui de ahí para ir a mi habitación.
No podía ocultar mi preocupación por la situación, realmente cometí un error que fue provocado por la frustración y la ira. Además, eso no es lo único que me preocupa en estos momentos pues me he ganado una enemiga, que hará lo imposible por verme caer.
El día de hoy, me dedicaría a leer todo el libro plateado para entender un poco más el libro dorado.
<< ¿Realmente mi alma está contaminada de tanto odio?>> Realmente estaba intrigada con aquella confesión del director, fue duro. Sentí como choque con otra persona, sacándome de mis pensamientos.
—¿Flynn?— me sorprendí al verlo—. Perdón estaba un poco distraída—.
—No te preocupes yo también—. Expresó con media sonrisa pero la quita al ver mi rostro.
—Oye ¿estas bien?—. Aprieto mis labios.
—Si no te preocupes, estoy bien—mencione con cuidado.
—Creo que no estás muy feliz por lo que ha pasado—. Lo mire sorprendida y el desvía la mirada— Yo siento que lo hiciste bien, excelente, diría yo. Así que no te preocupes, solo síguete manteniendo firme de tus decisiones —. Sin nada más que decir solo pone su mano en mi cabeza y se marcha sin expresar otra palabra.
Cuando pase al dormitorio todos me recibieron muy bien, mis compañeros de Ravenclaw estaban felices de que haya derrotado a una de las más fuertes de Slytherin y de Hufflepuff, principalmente a Ana, quien se jacta del poder de su hermana. Ambas son insoportables, pero para mí, hubo un momento donde Elsa me pareció buena e inocente, supongo que ese lado era gracias a Jack.
El siempre saca lo mejor de las personas, su forma de ser tan divertida y amable, ayuda demasiado a que muchas personas cambien su punto de vista, aunque a veces suele ser un poco contradictorio.
Después de una charla amena con mis compañeros, decidí ir a mi habitación. Al llegar, me coloqué mi pijama y decidí leer en el balcón. Respiré profundo y abrí aquel libro; las hojas ya se encontraban llenas de historias y retratos preciosos, quedé fascinada. Empecé a leer:
Origen de odisea:
La reencarnación suele ser demasiado curiosa, puede que reencarnen en niños...
Conforme iba avanzando un sentimiento de tristeza me inundaba al leer aquel prologo, aquella carta me hizo soltar muchas lágrimas, alzando mi vista hacia el cuerpo celeste. << ¿Realmente ha sufrido demasiado, que ella tuvo que plasmarlo en una carta?>> desea lo mejor para mi alma, el alma de su amado. Sentí mucho afecto y preocupación, pero ese sentimiento ya lo había sentido antes. Mi mente plasmo aquellos recuerdos; cuando caí en brazos de Jack al finalizar el combate, o cuando me advirtió de los planes de Elsa, incluso cuando estuvo ahí en la enfermería, en la biblioteca... ¿Acaso? No, es imposible, Jack no puede ser la rencarnación de la Luna porque a pesar de que quiera intentarlo conmigo, sé que aun ama a Elsa, ella es su gran amor. Suspiré y seguí leyendo hasta pasar a la primera historia, el comienzo de todo:
Alguna vez, este mundo se encontraba gobernado por las tinieblas...
Es raro leer acerca de tu vida pasada, no es algo que me resulte difícil de creer, de hecho, es muy familiar, mi mente en automático proyecta cada suceso, como si lo hubiera vivido actualmente, en esta vida. Cada una me ha sacado lagrimas que voy entendiendo él porque se creó el libro dorado.
— Rapunzel, deja caer tu cabello — alzo mi vista hacia enfrente. Fruncí el ceño, cerrando el libro y levantándome para empezar a caminar con cuidado hasta llegar al barandal. Volteo hacia abajo del balcón, pero no había nadie. Me metí a mi cuarto guardando el libro en mi escritorio y nuevamente escucho mi nombre. Salgo nuevamente mirando hacia los lados y nuevamente asomándome por el balco. Sentí como alguien me ha tomado de mi cintura. Volteo rápidamente sonrojándome por la cercanía de su rostro. Lo miro a él, traía una camisa azul, unos pantalones igual. En eso recuerdo que estaba en pijama
— ¡Jack! — le tapo los ojos, poniéndome muy roja — ¿que...que haces aquí, en mi cuarto a esta hora? — No volteo a verlo. Estaba muy sonrojada, avergonzada por mi vestimenta. Escuche una ligera sonrisa apartando mis manos con delicadeza.
—Te ves preciosa—expresa con una sonrisa, tomándome de la barbilla y girándola con delicadeza, para que lo viera—Además tengo una sorpresa para ti.
— Espera necesito cambiarme —. Rueda los ojos y me carga como si fuera un bebé. Brinca para quedar a horillas del balcón — Jack...necesito cambiarme, no tengo ropa inter... — brinca y me agarro con fuerza de su cuello, cerrando los ojos, pero al instante deje de sentir aquel cosquilleo generado por la adrenalina.
Abriéndolos poco a poco pude apreciar mejor las estrellas, nunca las había visto así de cerca como en esa ocasión, baje un poco la vista y me percate que íbamos al bosque. Al llegar va descendiendo poco a poco, soltando mis pies para que pudiera tocar el suelo, al hacerlo muchas luciérnagas salen iluminando el lugar. En eso se escucha una bala hermosa. Volteo a ver a Jack el cual me ha estirado la mano.
— Pensé que no bailabas — me da una ligera vuelta para después jalarme un poco e inclinarme hacia atrás, sosteniendo mi cadera, mientras yo lo tomaba del cuello.
— Aún hay cosas que no sabes de mí, Rapunzel — retomamos la postura. Alza su brazo izquierdo y yo el mío,?que para que él, es el derecho. Recarga su brazo con en el mío y empezamos a girar sin dejar de míranos, después toma mi mano derecha aventándome un poco para después jalarme con cuidado y dar una vuelta, pero esa vuelta la hago pasando mi pie izquierdo hacia enfrente del derecho, cruzándolos para después sostenerme del izquierdo y girar sobre él, como si fuera un paso de ballet, Jack me toma de la cintura al finalizar aquel giro y empezamos a bailar. Aquellas luces tenues hacían que el momento fuera aún más romántico.
Realmente era un momento que nunca olvidaré, es demasiado romántico. Si me lo preguntan, no pensé que Jack fuera una persona que le gustara hacer todas estas cosas, pero realmente me encanta conocer este lado de él. La música es tan linda, ligera y pura como el amor que le tengo a él. No podría odiarlo nunca, no podría.
Realmente siento que te encontré, después de muchos años, por fin te tengo a ti.
Cuando termina la melodía, acaricia mi mejilla, lo miré con todo el amor que tenía para ofrecer, cerré mis ojos acercándome a él para poder darle un lindo y tierno beso.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top