|Capitulo 10|
Dio la hora y empezaron los combates. Mire al director el cual me miraba fijamente, no despegaba su mirada de la mía. Cielos ¿acaso estoy en problemas? Sube primero Mérida aquel estribillo, enfrente de ella se encuentra Astrid, lucia muy femenina con su uniforme, ojalá vendieran unos vestidos así por aquí cerca, se ven preciosos.
—Bien chicas, alcen sus varitas—Mérida, siempre ha sido muy ruda, pero Astrid, a pesar de que tiene un estilo femenino, no se queda atrás- comiencen—
—Accio—expresa Mérida apuntando hacia Astrid, de la parte de atrás sale una pelota blugger a toda velocidad, golpeando su hombro. Astrid se sostiene el brazo, supongo que se ha roto, muchos jugadores salen heridos por esa pelota. Antes de llegar a Mérida con un movimiento la desvanece. Astrid apunta hacia Mérida.
—Incendio—el cabello de Mérida empieza a incendiarse. Se escucha un grito fuerte.
—Aguamanti—apunta hacia su cabeza y después hacia Astrid, para que pudiera darle en el brazo roto—Deffindo—expresa Mérida, cortando la madera debajo de Astrid, haciendo que este se callera. Todos nos quedamos asombrados por las destrezas de Mérida en el combate, ella siempre ha sido muy buena, pero fingía ser mala para ser más "femenina". Mire a Hipo, estaba sorprendido de igual forma. Realmente creo que se está dando cuenta que no la conoce como pensó y eso también es peligroso.
—Gana Griffindor—todos gritan al escuchar aquellas palabras y entran enfermeras para poder llevarse a Astrid lejos de ahí. El equipo de arquería se acerca a Mérida para abrazarla con fuerza y felicitarla.
—Rapunzel —volteo a mi derecha, era Ja—aun puedes desertar—lo mire impresionada-ya viste lo que te puede pasar. No podrás contra ella—imploro tomándome de los brazos, su mirada reflejaba frustración, pero no podía permitirme que me vieran con debilidad, ya no más. Me zafe de su agarre viéndolo con decepción.
—Es increíble que no confíes en mi—.
—Hará trampa—menciona agitado—todo esto, tu pelea...fue su plan de un inicio, solo quiere lastimarte—lo mire de arriba abajo. ¿Como lo sabía? —La escuché hablando con Hans en los pasillos—desvié mi mirada. Elsa, ha estado jugando chueco desde el inicio, me ha humillado y ha hecho que ocupe un hechizo sin saber las consecuencias que podría traer. Afortunadamente fue un hechizo, relativamente leve.
—¡Empiecen! —volteamos los dos hacia enfrente, de estar metida en nuestra conversación que no me di cuenta cuando empezó la otra batalla.
Ambos sin decir ninguna palabra, atacaron. Hipo lanzando fuego de su varita y Kristoff un rayo. Podía sentirse la tensión que había entre ambos por el choque de ambos elementos. Sin embargo, algo paso ya que el rayo corto cierta parte de la base donde estaba Hipo, haciendo que empezara a tambalearse, haciendo que perdiera la concentración.
—Desmayo—grita Kristoffer rápidamente, golpeando a Hipo, haciendo que quedara inconsciente. Hipo realmente no era de las personas que le gustaba pelear, al contrario, si podía evitarlas, mejor, sin embargo, era bueno haciendo estrategias, pero algo fallo, no solamente fue aquella madera, había algo más que había hecho que aquel rayo se desviara o alcanzara un poco el rango de Hipo para que este pudiera empezar a tambalearse. Busqué por todas partes para ver quien había sido la responsable, en eso vi a Ana, con su barita, no podía creerlo, lo había traicionado por defender a Kristoff ¿qué era lo que le pasaba? ¿acaso estaba enferma? Sin embargo, a pesar de que yo le confesara haber visto a Ana, él no me crearía.
—Fue Ana—menciono Jack—volteo a verlo, sorprendida—. Sigues tu.
Pase saliva y me acerque al estribillo. En frente de mi se coloca Elsa, vi como Ana se hace un poco hacia atrás para poder manipular los movimientos de su hermana, aunque dudo de que Elsa lo requiera, sin embargo, hará que me desconcentre. Tenía que hacer algo ¿pero ¿qué? Estoy segura de que tratara de usar su poder contra mí.
—Rapunzel corona—expreso el maestro—de Ravenclaw contra—. Subo al escenario, tense los músculos del mentón para ahogar un grito de pánico, pero aún costado pude ver a Flynn, recordando nuestra charla de ayer. Tal vez yo no tenía una estrategia—Elsa de Arendelle—o un plan para poder vencerla—de Slitheryn—Solo hay una cosa por hacer. Alzo mi varita para verla a los ojos, ella hace el mismo gesto. —Comiencen.
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