Capítulo 2 "La cabaña del Norte"


Al dejar a la pequeña, Koga dio media vuelta y se alejó de ese lugar, Ayame lo seguia con la mirada hasta que su silueta despareció en medio de los árboles, fue cuando decido caminar y entra a la cabaña de su abuelo.

Estaba junto a la cocina preparando la comida, girando con un cucharón de madera lentamente la sopa, mientras cuidaba con su mirada el pescado que estaba friendo. Satoru, su abuelo sintió la presencia de Ayame, pero esta era diferente, como si algo hubiera absorbido su alma, aunque siempre está fuera purificada, él noto que estaba manchada.

Satoru: ¡Ayame!...Mi pequeña niña, te estaba esperando *Se acercó a ella e inmediatamente la tomo en brazos alzándola  sobre su cabeza*

Ayame: ¡Abuelito!...¡Ya estoy aquí!...*reía dulcemente de labio a labio*

Satoru: Mi hermosa nieta... *Beso su frente* ¿Cómo has estado?

Ayame: Un...  *Estuvo a punto de contarle sobre el demonio que le salvo hasta que recordó la promesa que hizo* Estoy bien Abuelo...

Satoru: Está mañana ¿Tu mamá purificó la flor?

Ayame: Creo que si...No lo recuerdo

Satoru: Debes estar hambrienta...Águarda un minuto pronto estará la comida

Ayame: Abuelito yo te traje tu vallas

Satoru: ¿Enserio?...Son muy difícil de conseguir, se dice que solo se crían en las entrañas del bosque

Ayame: ¡Es verdad!...Olvide mi canasto

Satoru: No te preocupes mi pequeña Ayame...Ya será otro día

Vertió la sopa en un cuenco de madera y sobre una gran hoja puso el pescado que estaba acompañado por verduras. Se sentaron frente la mesa y Ayame sirvió el agua.

Ayame: Abuelo...¿Existen los demonios buenos? *Pregunto mientras daba un sorbo a su cuchara*

Satoru: ¡No!...Ningún demonio puede albergar sentimientos buenos...Todos son seres despiadados y crueles...Nunca debes confiar en ellos

Ayame: ¿Y por que no?

Satoru: Porque cuando menos lo esperes, te traicionaran

Ayame: ¿Y que comen ellos?

Satoru: Seres humanos...

Ayame: ¿Como tú y yo?

Satoru: Así es...Pero unos tantos más, se alimentan de la energía de la gente, ellos son los peores

Ayame: ¿Cómo que la energía Abuelito?

Satoru: El alma...Tu energía es el alma...cuando eres muy buena tu alma es muy pura y esos demonios intentarán quebrantar tu inocencia para convertirla dentro de sus cuerpos en energía demoníaca y cuando eso ocurre se vuelven invensibles...incluso pueden absorber tus años de vida

Ayame: ¿Yo soy pura?

Satoru: Sobre todo tú...Eres hija y nieta de una sacerdotisa y de un sabio...eres más pura que el agua en este mundo...Y por esa razón no debes nunca apartarte de la flor

Ayame: ¿La flor que tengo en mi cabello?

Satoru: Esa misma...Prometemelo Ayame...Jura que jamás te quitaras la flor

Ayame: ¡No me la quitaré nunca abuelito!...Yo te lo prometo

Satoru: Esa es mi niña...Anda, termina tu sopa

Ayame comenzó a contradecir dentro de su mente las palabras de su abuelo, todo lo que le había contado sobre los demonios eran solo relatos erróneos, pues ella había encontrado al primero de ellos que albergaba sentimiento buenos...Al menos eso creyó. Y es que su mirada reflejaba inocencia y amabilidad, como si fuera un intenso lago azul inundando en tranquilidad, en ese momento fue tan ingenua.

Satoru: (Mi nieta estará bien, siempre y cuando no pierda la flor y solo entonces su verdadero poder estará sellado...solo de esa manera la podremos proteger su madre y yo de demonios devora Almas...Toda su pureza está resguardada y sellada, así ellos no la detectaran...Por eso Ayame cuando tenga edad, la prepararé para que algún día ella misma los destruya)

Terminaron de merendar e inmedianamente Ayame salió a ver el resplandeciente sol, su abuelo la observaba intrigado, sabiendo que alguna vez debería entrenarla.

Satoru: Ayame *Se aproximo a ella y tomo de su hombro* ¿Te gustaría ser como yo o como tú madre?

Ayame: ¡Si!...Siempre he querido ser como ella

Satoru: ¡Me alegra que lo digas!...Veras Ayame...Últimamente he pensado en entrenarte, así como cuando tú madre entrenaba con migo cuando era pequeña

Ayame: ¿Como yo?

Satoru: Estaba más grande...Tu aún eres muy joven para entrenar

Ayame: Yo puedo hacerlo...puedo ser como mamá

Satoru: Lo se pequeña...lo se

Esa mañana, la madre de Ayame había colocado en ella una barrera como siempre lo hacía, un campo que rodeaba a su hija y la protegía sellando su aura y borrando su presencia. Pero Ayame ignoro las palabras de su madre.

"Recuerdalo siempre mi niña...Nunca debes adentrarte en las entrañas del bosque...Tu camino no está marcado ahi"

Resultaba que en ese lugar había tanta energía demoníaca que incluso la barrera que protegía a Ayame destruyó, desatando una mínima de aura pura que se escabulló entre las rupturas de la barrera, aunque era muy pequeña el aura dos demonios la sintieron e intentaron ir tras ella, pero uno de ellos decidió mantener en vida a la niña, esperando el día en que desgarrará totalmente la barrera, desatando la verdadera aura de la niña.

Las mentiras de su abuelo y madre solo eran una precaución para protegerla, la flor que poseía Ayame no era la responsable de emanar toda esa energía pura, si no la misma niña era quien desataba el miasma, mismo que era sellado con la barrera que su madre le colocaba todos los días, la flor le ayudaba a ocultar su pureza, pero incluso era débil ante fuertes energías negativas, nunca ningún demonio había detectado su presencia, pero esa tarde Ayame se adentró demasiado en las entrañas tratando de recolectar tantas vallas como pudo para su abuelo, que no se dio cuenta de que estaba dentro de los límites, donde el aura demoníaca era tanta que presionaron a la suya liberando una pequeña parte de ella, aunque fue poca la que se escapó pudieron persibirla ambos demonios y los dos querían convertirla en energía demoníaca dentro de sus cuerpos, entonces solo así se volverían aún más fuertes.

Ayame sonreía felizmente y corría por los campos descalza, el viento hacia olas con su kimono y cabello, era tan inocente y pura, que nadie nunca se atrevería a destruir tanta pureza, era tan feliz, pero la felicidad nunca es eterna, mucho menos para ella.

Gracias por leer, espero les haya gustado y si es así voten y comenten... Adiós y nos vemos hasta el próximo capítulo...

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