Capítulo 7
La noche transcurrió tranquilamente, Bankotsu se encontraba en su habitación tratando de dormir, estaba inquieto y mas que eso emocionado, Aome al fin saldría del hospital y el estaría con ella apoyándola y tratando de hacerla sentir bien.
A la mañana siguiente la alarma de Sango sonó, llamo a Miroku, Naraku, Ayame, Koga y Rin, amigos de Aome para que estuvieran en la pequeña sorpresa, les habló sobre el problema de Aome, todas aceptaron ir, y ayudarla con los arreglos, todas se encontraron a las 8 am en casa de la azabache para arreglar la casa, compraron un pastel de bienvenida y varias frituras para disfrutar un poco.
En otro lado, Bankotsu se levanto y ducho, se vistió y salio manejo hasta el hospital, al llegar se encontró con Inuyasha.
-¿Que haces aquí?- dijo el pelinegro.
-Vengo a ver a Aome- dijo el peliblanco.
-Pues ella no quiere verte- dijo el pelinegro.
-Que me lo diga ella- dijo el peliblanco.
-Bien, vamos- dijo el pelinegro.
Ambos caminaron hasta la habitación de la azabache la cual se encontraba sentada en la cama.
-Bankotsu, ¿eres tu?- dijo la azabache.
-Si Aome y también Inuyasha- dijo el pelinegro.
-A caso no entendiste Inuyasha, no quiero que estés aqui- dijo la azabache molesta.
-Porfavor Aome quiero ayudarte- dijo el peliblanco.
-No necesitó tu lastima, ya tuve mucho de ella- dijo la azabache con tono triste- Además Bankotsu me ayudara.
Inuyasha observó al pelinegro molesto ante lo dicho por Aome.
-No dejare de insistir- dijo el peliblanco para después retirarse.
Un profundo silencio se ocasionó en aquella pequeña habitación.
-¿Ya se fue?- preguntó la azabache.
-Si, ya se fue Aome- dijo el pelinegro acercándose a ella- ¿Lista para irte?
-Mas que lista, ya quiero salir de aqui- dijo la azabache sonriendo.
A pesar de tener el corazón roto, sigue manteniendo esa hermosa sonrisa que la hace única, Bankotsu la observaba moría por besarla pero no aun es muy pronto, a los pocos minutos el doctor entro a la habitación.
-¿Como esta mi paciente favorita?- preguntó el doctor.
-Muy bien- respondió la azabache.
-Me alegra Aome, hoy te iras a casa, solo necesito que Bankotsu firme el alta- dijo el doctor.
En ese momento Bankotsu se acerco al doctor y firmo, el pelinegro llevaba consigo una pequeña maleta con ropa para Aome, el cual era un hermoso vestido rosado muy lindo, la azabache con la ayuda de Bankotsu entro al baño para vestirse y a los pocos minutos salio de este dejando ver su belleza.
-Te ves hermosa Aome- dijo el pelinegro provocando que la azabache se sonrojara.
-Gracias Ban- dijo la azabache- ¿Nos vamos?
-Claro, vámonos- dijo el pelinegro mientras aome lo tomaba del brazo para poder caminar.
Al salir se toparon con el doctor el cual le dio un bastón a la azabache.
-Toma, esto te ayudara a caminar sin tropezarte- dijo el doctor- Espero verte aquí en un mes para revisarte.
-Esta bien doctor, y gracias por todo- dijo la azabache.
-Hasta luego doctor, yo me encargare de que así sea- dijo el pelinegro.
-Cuidala mucho- dijo el doctor.
Ambos salieron del hospital, Bankotsu ayudo a la azabache para que subiera al auto y después se subió el, comenzó a manejar hasta llegar a la casa de Aome, la ayudo a bajar y a caminar hasta llegar a esta y después la ayudo a entrar.
-¡Sorpresa!- gritaron todos dejando a la azabache sorprendida.
-Chicos- dijo la azabache- Disculpenme, no puedo verlos pero si escucharlos y me alegra que estén aquí.
Todos abrazaron a Aome le tenían un enorme cariño y el verla así prácticamente les destrozaba el corazón.
-Te queremos mucho Aome- dijo Miroku.
-Siempre estaremos contigo- dijeron los demás a la vez.
La azabache sonrio ante tales palabras y la bienvenida comenzó, todos charlaban y comían las frituras al igual que un trozo de pastel, Bankotsu y Sango se encontraban con Aome charlando, después de varias horas todos decidieron irse para que la azabache descansara a excepción de Bankotsu, al encontrarse solos la ayudo a subir a su habitación y la acostó en la cama.
-¿Te sientes bien?- preguntó el pelinegro.
-Si, solo estoy cansada y con dolor de cabeza- dijo la azabache.
-Toma esto- dijo el pelinegro dándole una pastilla y un vaso con agua- Te ayudara.
-Gracias Bankotsu- dijo la azabache.
Después de haber tomado la pastilla la azabache se quedo profundamente dormida mientras que Bankotsu se quedo en el sillón hasta dormirse también.
Continuara...
Cherry34806
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