Capitulo 60

Las semanas pasaron rápidamente, llegando al fin el día de la boda, durante ese tiempo se terminaron los preparativos de la boda, era un hermoso día soleado, Aome despertó temprano para arreglar a su hija, Bankotsu se encontraba en el departamento con su hermano y su familia quien había llegado el día anterior, todos lo felicitaban, y el se encontraba feliz, la mansión Higurashi estaba lista para la recepción de la boda, y Aome terminaba de vestirse con su hermoso vestido color perla, con escote de corazón, y corte princesa, con mangas transparentes, al terminar el peinado y maquillaje se puso el velo, un velo al mismo tono del vestido, al verse al espejo ya lista sonrio para si, una persona se encontraba parada en la puerta, una cabellera blanca se hizo visible.

-Te ves hermosa- dijo el peliblanco.

-Gracias Inuyasha- dijo la azabache viéndolo.

-Como me gustaría que esto fuera para nosotros- dijo el peliblanco.

-Inuyasha- dijo la azabache.

-Lo se, solo quería desearte que seas feliz, y decirte que siempre voy a estar para ti- dijo el peliblanco para después abrazarla, era un abrazo especial, el cual era casi como el de una despedida.

-Gracias Inuyasha, eres una gran persona- dijo la azabache- Y siempre estaré para ti.

Inuyasha se retiro finalmente era la hora de ir a la iglesia, las damas de honor Sango, Rin y Amelía subieron a la limusina junto con la novia, llegaron a la iglesia, Bankotsu se encontraba esperándola en el altar con un traje negro, camisa blanca y corbata color perla, la observo a lo lejos Suikotsu quien la llevaría al altar estaba a su lado.

Pero no solo ellos estaban ahí, una mujer de vestido negro y cabello cortado como el de la azabache se encontraba a media iglesia sentada esperando el momento indicado para acabar con la vida de Aome. La música comenzó a sonar, todos se levantaron para recibir a la novia, la cual caminaba tranquilamente hasta el altar, Bankotsu la observo de pies a cabeza se veía hermosa con ese vestido, finalmente llego basta el y Suikotsu le entrego la mano de su amada, la azabache sonrio, ambos se encontraban felices, en las primeras bancas se encontraban los padres de Bankotsu quienes veían la escena sonriendo, Sesshomaru, Rin y su hijo se encontraba en la otra banca, y finalmente Miroku, Sango, Inuyasha, Shippo y Amelía se encontraban en otra, la mirada del peliblanco se perdía en la figura de la azabache, su mirada era algo triste, melancólica pero muy a sus adentros se encontraba feliz, afuera de la iglesia se encontraban algunos guardaespaldas pues no querían que ocurriera algo o que aquella mujer apareciera, pero para su desgracia se encontraba adentro, bajo su vestido llevaba una pistola con la cual se desharía de esa mujer que le arrebato su felicidad, la ceremonia continuaba, finalmente llegaron a la parte deseada.

-Bankotsu Yoshiro, ¿aceptas por esposa a Aome Higurashi, para amarla y respetarla el resto de tu vida?- preguntaba el anciano con sotana.

-Acepto- dijo el pelinegro observando a su amada y poniendo un hermoso anillo en su dedo.

-Aome Higurashi, ¿aceptas por esposo a Bankotsu Yoshiro por esposo, para amarlo y respetarlo el resto de tu vida?- volvio a decir el anciano.

-Aceptó- dijo la azabache.

-Siendo así, pido a los presentes que si hay algo que impida la unión de esta pareja, hable ahora o calle para siempre.

La mujer del vestido negro, se puso de pie y camino por el pasillo hasta estar cerca del altar.

-Yo me opongo- se escucho la voz femenina.

-Kikyo- dijo la azabache para después voltear.

Todos se pusieron de pie, Inuyasha se coloco enfrente de la pareja mientras todos miraban la escena.

-No permitiré que seas feliz- dijo la pelinegra.

-Por favor para ya- dijo el peliblanco.

Kikyo saco la pistola, apunto a la azabache, Bankotsu la observaba quería hacer algo, de repente entre el silencio un disparo se escucho, Bankotsu e Inuyasha cubrieron a Aome, pero la bala dio en uno de los dos; Aome los observaba mientras que gotas de sangre manchaban su vestido, Bankotsu se puso de pie, pero Inuyasha quien se encontraba en el regazo de la azabache, se le dificultaba respirar, Kikyo se quedo helada al saber a quien le había dado el disparo, comenzó a llorar y corrió hacia afuera, siendo atrapada por los guardaespaldas y llevada a la policía en donde la encerraron.

-I-Inuyasha- dijo la azabache mientras trataba de respirar.

Lo puso boca arriba y acaricio su rostro.

-Por favor quedate conmigo- decía la azabache- Ya viene la ambulancia.

-Ya es tarde- dijo el peliblanco- No puedo quedarme.

-No Inuyasha por favor, no te vallas- suplicaba la azabache.

-Padre, declarelos marido y mujer- suplico el peliblanco tomando la mano de Aome y de Bankotsu uniendolas- Así sabré que jamas estará sola.

-Los declaro marido y mujer- dijo el anciano accediendo al pedido.

-Puedes besar a la novia- dijo el peliblanco con una leve sonrisa.

Ambos aceptaron y se dieron un pequeño beso, Aome derramaba algunas lágrimas, después vio a Inuyasha el cual aun seguía respirando débilmente, la ambulancia llego, lo llevaron rápidamente al hospital lo atendieron intentaron hacer todo lo posible pero no resistió, ya había perdido mucha sangre.

-Lo lamento, no pudimos hacer mucho- dijo el hermano de Sesshomaru, Ishida.

La azabache negaba con la cabeza no resistía el dolor que sentía, corrió hasta la habitación y lo abrazo, lo abrazo con mucha tristeza mientras lloraba, Bankotsu la siguió se encontraba detrás de ella la sostuvo en sus brazos y la abrazo, Aome lloraba como una niña.

Miroku y los demás se encontraban igual de tristes, era su amigo y Shippo lloraba como un niño.
La recepción fue cancelada por Aome, no podía haber fiesta cuando había perdido alguien importante para ella y para sus amigos.

Continuará...

Cherry34806

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